Estamos en crisis. Las guerras no cesan. Los precios aumentan. Y los sueldos no van en consonancia. Eso si no estamos en paro. Toca apretarse el cinturón, y recortar gastos. Y cada vez más hogares españoles se plantean si merece la pena pagar todos los meses varias suscripciones a plataformas de streaming.
Pues sí. Así están las cosas. Dedicamos bastante tiempo a ver cine y series, y plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime, Disney+, Movistar+, Rakuten, SkyShowtime, acontra+, Apple TV+, Filmin, FlixOlé, HBO Max, y otras muchas que me dejo en el tintero, quieren pasarnos un recibo todos los meses. ¿Nos lo podemos permitir? ¿Hay tiempo para ver todo lo nos ofrecen? Hagamos un viaje en el tiempo antes de contestar.
Hace unos años, veíamos lo que la televisión nos ofrecía en abierto. Algunos hogares se suscribían al único canal de pago, Canal+, sobre todo para ver el fútbol, aunque también estrenos de cine exclusivos. La mayoría pasaban por el videoclub, y alquilaban quizá un par de películas durante el fin de semana. Si un alquiler costaba una media de 3 euros, y teníamos al mes 4 fines de semana, más o menos se pagaban 24 euros. O sea, lo que en la actualidad, más o menos, cuesta estar suscrito a dos plataformas de streaming.
Sin duda en la actualidad se ven muchos más contenidos en streaming, en parte también para exprimir la suscripción, y tener la sensación de que compensa rascarse el bolsillo. Pero hay muchas posibilidades distintas de entretenimiento aparte de estar pegado a la tele enganchado a una peli o serie de plataforma, bienvenidos al mundo de YpuTube, Tik Tok y las redes sociales. Al final, un espectador estándar tiene unos títulos que quiere ver, y tal vez picotea otros, por curiosidad o por el motivo antes mencionado de rentabilizar la suscripción. El problema está en que los títulos que uno quiere ver, con frecuencia están repartidos por distintas plataformas de streaming. Tal vez quiero ver The Crown en Netflix, Los Farad en Prime, Ahsoka en Disney+, y Succession en HBO Max. ¡Vaya por Dios! ¿Por qué no estará todo lo que me interesa en la misma plataforma?
Este problemilla se solía solucionar compartiendo contraseña entre familiares y amigos. La plataforma que fuera no permitía tal vez que varios usuarios estuvieran conectados a la vez, pero lo cierto es que eso rara vez ocurría, y uno podía hacer eso de “yo me suscribo a Netflix, y tú a Disney+”, y así nos ahorramos un dinerillo. Las plataformas, que han visto que así perdían potenciales suscriptores con esta práctica, le han querido poner coto, pero al precio de enfadar a los usuarios, que no ven mucha diferencia entre esto y prestar el coche o la cortadora de césped al vecino. Y las triquiñuelas de versiones baratas con publicidad, o dar videojuegos y otros entretenimientos tipo OT, saben un poco a eso, a triquiñuela.
En cualquier caso, cada vez se ve más claro que no hay tarta para todos. El tiempo y el dinero de un usuario de plataforma son limitados, y lo lógico es muchos se limiten a ver algunos programas, y a gastar una cierta cantidad. A partir de aquí jugarán con lo que puedan: me voy a casa de mi cuñado a ver La sociedad de la nieve, en febrero me cambio a Movistar+ que estrenan la nueva temporada de, y dejo la suscripción en marzo para irme a... O sea, el usuario hará encaje de bolillos para ajustar el gasto, pero lo que no hará es mantener la suscripción a una docena de plataformas, a no ser que sea un “millonetis” que no repara en gastos.
