La sombra del reino es un thriller político ambientado en Arabia Saudí, donde agentes del FBI deben trabajar en equipo con policías locales para
La sombra del reino es un thriller político ambientado en Arabia Saudí, donde agentes del FBI deben trabajar en equipo con policías locales para esclarecer un atentado mortal con víctimas estadounidenses. Se estrena en EE.UU. a finales de septiembre, y su premisa no está muy lejos de la realidad, pues en mayo de 2003 una bomba causó muertos occidentales en Riad de modo muy semejante.
Pero hacer una película de este estilo es muy, muy complicado. En Universal, en feliz modo de decir del New York Times, el mensaje que se desea transmitir es muy simple: “Incluso en las situaciones que más dividen se puede entregar una película para ver degustando palomitas, si se hace bien”. En el caso que nos ocupa parece que se ha intentado un equilibrio –poner buenos y malos de las dos etnias implicadas, incluidos un actor afroamericano, Jamie Foxx, una chica guapa, Jennifer Garner, y un actor palestino, Ashraf Barhom, visto en Paradise Now–, y el guionista Matthew Michael Carnahan ha rebajado el tono político y deprimente de su libreto original. Eso sí, a pesar de todos los esfuerzos por no molestar a los saudíes, no ha sido posible rodar en Arabia Saudí. En vez de ello ha habido que conformarse con el país vecino de Emiratos Árabes Unidos. La cooperación de las autoridades saudíes ha sido nula, y el director Peter Berg tuvo que acudir a amigos árabes para que le enseñaran discretamente el país y conocer mejor la situación allí. Así que estamos ante un ejercicio de buena voluntad sólo por una de las partes. Equilibrio desequilibrado.
