El caso de Michael Davis es, cuando menos, curioso. Con 46 años, empezó en Hollywood como artista de storyboards, esa especie de tebeos con planos
El caso de Michael Davis es, cuando menos, curioso. Con 46 años, empezó en Hollywood como artista de storyboards, esa especie de tebeos con planos más o menos elaborados que facilitan el rodaje. El hombre lo que quería era dirigir, pero no había manera. Intentó el camino de los guiones, 35 llegó a escribir, e incluso 11 se produjeron, pero fueron películas menores, que no le dieron la deseada entrada al mundo de la dirección. Así pasaron 17 años, que se dice pronto…
Hasta que llegó Shoot’Em Up, por lo visto una de acción pura y dura, trepidante a más no poder, en que la cosa es tan sencilla como un tipo que pasaba por ahí y le dan un bebé para que lo cuide, y un montón de violentos villanos intentando quitárselo. Ya se ve que con un argumento tan sutil la parte visual es importante. Y allí entra el interesante “background” de Davis. Por lo visto el hombre logró convencer a los ejecutivos de New Line Cinema para que produjeran el film con él como director tras hacer manualmente 17.000 dibujos, utilizando el tablero electrónico Wacom. Con tales dibujitos en blanco y negro creó una animación sencilla que permitió hacerse una idea. Clive Owen, el protagonista, vio aquello y se apuntó a la peli. Otros nombres famosetes como el de Monica Bellucci y Paul Giamatti hicieron el resto. La peli ya está filmada, y a España llega el 26 de octubre.
