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Biografía

Monica Bellucci

Monica Bellucci

55 años

Monica Bellucci

Nació el 30 de Septiembre de 1964 en Città di Castello, Umbria, Italia

Premios: 1 Festival de San Sebastián

La ragazza bellissima

01 Abril 2004

Ojos marrones, piel canela. Con un atractivo mediterráneo tan explosivo como el de Mónica Belleza, es decir, Monica Bellucci, parecía inevitable que la crítica se le echara encima, alegando que era una modelo inexpresiva metida a actriz. Pero esa etapa ha quedado muy atrás gracias a Mel Gibson.

Todo apunta a que podría perdurar en la historia del cine como María Magdalena en La pasión de Cristo, algo más que la película más esperada del año, que está arrasando en las taquillas. Pero llegar ahí no ha sido fácil. Detrás de este éxito se esconde una elaborada carrera que comprende unas cuarenta películas, casi todas en escogidos papeles secundarios que han hecho ruido. Está claro que no es flor de un día como sus compatriotas Maria Grazia Cucinotta, Valeria Marini o Francesca Neri, sino que ya se la compara con las divas y “maggioratas”, léase Sofia Loren, Alida Valli, Anna Magnani o Claudia Cardinale.

Hija única de un modesto empresario y una pintora, Monica Bellucci nació el 30 de septiembre de 1964, en la localidad italiana de Citta di Castello (Perugia). “Es un lugar donde todo el mundo se conoce, así que un pequeño paseo por la calle supone un acto de autoafirmación personal, todo el mundo sabe todo sobre ti”, explica la intérprete. Durante su infancia, que transcurrió sin incidentes, era aficionada a las buenas películas, y guarda un especial recuerdo de Dos mujeres, de Vittorio de Sica. Para pagarse sus estudios de derecho en la universidad de Peruggia, empezó a ejercer como modelo, con tan buena acogida que decidió dejar la facultad en 1988, para trasladarse a Milán, la capital europea de la moda. Allí obtuvo un contrato con una de las más reputadas agencias de modelos, que le abrió las puertas de los más cotizados diseñadores. 

La pasarela se le quedó corta muy pronto. “Necesitaba ejercer una profesión más creativa que la mera exhibición de la belleza”, recuerda Monica, aunque esto se ha convertido en un tópico para cualquier modelo. Lo cierto es que más por su cara bonita que por otra cosa llamó la atención de dos grandes cineastas. Primero, el maestro italiano Dino Risi propició su debut con un pequeño papel en su serie televisiva Vita coi figli. Poco después, Francis Ford Coppola la convirtió en novia del rey de los vampiros, un papel anecdótico sin palabras de su Drácula. “De acuerdo, está claro que ninguno de los dos vino a mí precisamente porque yo fuera la mejor actriz del mundo, sino porque me habían visto en fotos. Pero si eres idiota no aguantas esa impresión inicial. Si no demuestras tu talento después, no superas la selección”, aclara la estrella. 

Pero Monica Bellucci había llegado para quedarse. Instalada en París, se consagró en el cine francés con su papel secundario en Flash Back (El apartamento). Esta cinta de intriga a lo Hitchcock le hizo acreedora de un Cesar a la mejor actriz revelación, el equivalente francés a los Oscar. Además se enamoró de uno de sus compañeros de reparto, el actor galo Vincent Cassel, con el que contrajo matrimonio en 1998.

“Se ha llegado a decir que nos habíamos separado, pero lo cierto es que estamos muy unidos y aunque siempre estamos viajando nos reunimos en cuanto podemos”, declaraba recientemente la actriz. De hecho, no se alejan mucho el uno del otro ni para trabajar, pues hasta el momento han rodado ocho películas juntos. La que tuvo más éxito fue El pacto de los lobos, cinta de acción en la que el caballero Grégoire de Fronsac perseguía a una monstruosa criatura que sembraba el terror en la Francia del XVIII. También tuvo repercusión Dobermann, adaptación de un cómic sobre un asesino a sueldo, e Irreversible, pedante y brutal película narrada al revés que causó justa indignación en el festival de Cannes por su gratuita violencia. Actualmente ruedan su novena colaboración, Agentes secretos, otra cinta de intriga.

Dos pesos pesados, Gene Hackman y Morgan Freeman, acompañaron a Monica Bellucci en su debut en el cine norteamericano, el correcto thriller Bajo Sospecha, que no tuvo demasiado éxito. Y aunque nadie es profeta en su tierra, fue en Italia donde le ofrecieron su primer papel protagonista.

Durante su etapa de modelo, había rodado un anuncio de relojes con Giuseppe Tornatore, el responsable de Cinema Paradiso, que se acordó de ella cuando preparaba otra historia nostálgica, Malena, que retrataba el ambiente de un pueblecito siciliano durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, un adolescente descubría el amor cuando se quedaba fascinado por una mujer cuyo marido había tenido que acudir al frente. A continuación volvió a ejercer de invitada de lujo, en Astérix & Obélix: Misión Cleopatra, como la carismática reina de Egipto, y en Matrix Reloaded y Revolutions, como Persephone, enigmática mujer que para poner celoso a su marido besaba a Keanu Reeves, de nuevo, pues ya lo había hecho en Drácula. A la doctora que interpretaba en Lágrimas del sol la secuestraban en Nigeria, pero no hay de qué preocuparse si Bruce Willis acude al rescate.

Cierto encasillamiento como mujer frívola la convertía en la actriz ideal para interpretar a la redimida Magdalena, en La pasión de Cristo. Fue ella la que se enteró de que Mel Gibson estaba reclutando principalmente actores italianos para su rodaje, que iba a ser en el sur del país. A pesar de que declararse agnóstica, se empeñó en entrevistarse con Gibson, que tras charlar con ella en Roma le ofreció el citado papel.

“Maria Magdalena es humana, muy sencilla, una pecadora que me representa a mí, o a cualquier otra persona”, ha explicado sobre su personaje, en una cinta que considera “una obra de arte, como una pintura”. No encuentra palabras para elogiar a Gibson, a quien considera “inteligente y generoso”.

A juzgar por la acogida de la cinta, ya se puede intuir que supondrá un paso de gigante para la carrera de Monica Bellucci. De momento, prepara varios proyectos. El que más llama la atención es la biografía de los hermanos Grimm que está rodando Terry Gilliam, con Matt Damon y Heath Ledger como los célebres escritores de cuentos.

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
Los años más bellos de una vida

2019 | Les plus belles années d'une vie

Al retirado campeón de automovilismo Jean-Louis Duroc, interno en una residencia de ancianos, le diagnostican Alzheimer. Su hijo acude a visitar a la antigua productora de cine Anne Gauthier, que mantuvo una breve relación con su padre, porque éste aún la recuerda como el gran amor de su vida, así que le pide que acuda a visitarlo, ya que está convencido de que volver a verla le hará mucho bien. Claude Lelouch se enfrenta a su película 49, después de que hayan transcurrido ese número de años y alguno más. Recupera a los personajes de su mayor éxito, Un hombre y una mujer, de 1966, por el que ganó el Oscar al mejor guión y la Palma de Oro en Cannes. Ya rodó una secuela, Un hombre y una mujer: 2ª parte, en 1986, y un film del mismo corte, pero en clave de western, Otro hombre, otra mujer, de 1977. Apela a la nostalgia desde el arranque, cuando una terapeuta del centro en el que vive el protagonista propone a los residentes ejercitar la memoria, recordando la fecha de acontecimientos históricos destacados de las últimas décadas, como la elección de François Mitterrand como presidente, o los atentados del 11 de septiembre de 2001. Un amplio porcentaje de la cinta se compone de flash-backs, en los que en realidad se repite el metraje más destacado de la primera parte (ignorando por completo la segunda), y resuena, como no podía ser de otra manera, el famoso “Ba daba daba”, compuesto para aquélla por Francis Lai. Sin embargo, el visionado resulta ameno, porque ofrece una visión muy optimista de la última etapa de la vida, en la que se nota la sinceridad del propio realizador, que vislumbra que se acerca al final. Se habla también de las oportunidades perdidas para mantener lo que verdaderamente importa, deduciéndose una crítica sin aspavientos a la época en la que triunfó la famosa cinta, cuando faltaba poco para el mayo del 68, y a la época de la contracultura. Entonces se abogaba por el amor libre, lo que implicaba no mantener en el tiempo relaciones que hubieran podido ser más serias y profundas. Como ocurría con sus dos predecesoras, Los años más bellos de una vida se compone sobre todo de conversaciones entre los dos protagonistas, Lelouch debió ser una buena fuente de inspiración para Richard Linklater, para su trilogía iniciada con Antes del amanecer. Enfermo de cáncer en la vida real, el casi nonagenario Jean-Louis Trintignant –más deteriorado físicamente que en Amor, de 2012– mantiene gran parte de su fuerza en pantalla, mientras que Anouk Aimée ha envejecido mejor, y no ha perdido su talento. Sorprende la intensidad de Monica Bellucci, que aparece únicamente en una escena, que quizás aporta poco al conjunto, lo que da igual por su brillantez.

6/10
La trampa de la araña

2019 | Spider in the Web

Adereth (Ben Kingsley) ha sido uno de los agentes secretos más laureados en su profesión. La edad, sin embargo, comienza a pesar y además ha sido manipulado por sus jefes de toda la vida. Una oportunidad para la redención aparece cuando se embarca en una misión para detener la venta de armas químicas a una dictadura del Medio Este. Para ello, tendrá que detener a la misteriosa Ángela (Monica Bellucci). La misión no será fácil, ya que la Agencia de Adereth no está satisfecha con el rumbo que ha tomado la misiíon, decide enviar a Daniel (Itay Tiran), un joven agente, para tratar de detenerle.

Nekrotronic

2018 | Nekrotronic

Finnegan (Monica Bellucci), la mejor de los cazadores de demonios conocidos como Nikromantes, fue la primera en descubrir espíritus malignos dentro de internet y la primera en introducir su alma en la web para llevar la mítica batalla entre el bien y el mal al reino digital. Pero algo le ocurrió allí dentro… desarrolló el gusto por las almas humanas y se pasó al lado oscuro. Unos años después, Howard North (Ben O’Toole), un desafortunado trabajador del servicio de alcantarillado que fue entregado en adopción cuando era un bebé, se da cuenta de que es el único con la habilidad necesaria para detener el plan de una demoníaca corporación para devorar las almas de un millón de seres humanos. Y por si eso no fuera suficiente, la dueña de esa corporación es Finnegan… su madre. Ahora, con la ayuda de Molly (Caroline Ford) y Torquel (Tess Haubrich), hermanas y Nikromantes, Howard deberá aprender a aprovechar sus recién descubiertos poderes, aprender a destruir demonios online, lidiar con el fantasma de su recientemente fallecido amigo Randi (Epine Bob Savea) y de alguna manera encontrar tiempo para salvar el mundo. Todo ello, mientras esquiva balas, espectros, cabras explosivas, rayos de plasma, y a su megalomaníaca madre tratando de comerse su alma inmortal…

En la vía láctea

2016 | Na mlijecnom putu

Película algo obtusa del director bosnio Emir Kusturica, con unas reconocibles señas de identidad que tal vez convenzan a sus más acérrimos seguidores, pero que al resto dejarán indiferentes, cuando no provoquen, simplemente, su irritación. Apenas cabe hablar de trama propiamente dicha. Estamos en los años de la guerra de la antigua Yugoslavia, lo que significa escenas bélicas, explosiones y demás, pero con escenas de campo, animales de granja, un ave de cetrería y demás, que contribuyen a la configuración de planos surrealistas. Y tenemos al lechero Kosta, encarnado por el propio Kusturica, y su fascinación por una hermosa serbia de origen italiano, Monica Bellucci. Aunque él ya tiene novia, Milena, y Nevesta estaría destinada a ser la esposa del hermano de Milena. Por supuesto, el cineasta bosnio entrega imágenes de gran fuerza hipnótica, y todo es coherente con su afición al realismo mágico, pero al mismo tiempo hay algo parecido al exceso, un barroquismo desmesurado y algo vacío que quita fuerza a la narración.

5/10
Spectre

2015 | Spectre

Alguien muy apreciado por James Bond le ha puesto sobre la pista de un criminal italiano al que sigue hasta México. Tras acabar con él, y arrebatarle un misterioso anillo con el símbolo de un pulpo, también acude a su funeral, en Roma, donde la viuda le revelará la celebración de una reunión clandestina en la que el agente con licencia para matar se enterará de la existencia de la siniestra Spectre, que engloba varios tentáculos, las organizaciones que ha combatido en el pasado. Sam Mendes salió tan bien parado de la saga de James Bond con Skyfall, que se ha animado a dirigir otra entrega. Y de nuevo acierta, pues Spectre supone un redondo colofón (con independencia de que se realicen más secuelas) de lo que hasta ahora ha sido el ciclo de Daniel Craig, con el que se ha reinventado el personaje desde que lo encarnó por primera vez en 007 Casino Royale. Sigue siendo brillante el trabajo de este actor, que se convierte en el personaje, un aparente matón sin escrúpulos, pero que esconde sentimientos. Aquí el espía sigue dolido por la muerte de la que fue la mujer de su vida, Vesper Lynd, y aunque eso no le ha impedido reconvertirse en un frívolo seductor en la línea tradicional de 007, volverá a reencontrar el amor… Pero la estrella no está sola, y se nota que la gran especialidad del responsable de American Beauty sigue siendo sacar petróleo de los actores. Tienen más papel de lo habitual Q (Ben Whishaw) y M (un genial Ralph Fiennes componiendo un jefe más duro que nunca), y están a un gran nivel las dos chicas Bond, una breve Monica Bellucci y Léa Seydoux. No habría un buen Bond sin un antagonista a la altura, y quién mejor para encarnar a un villano que Christoph Waltz. El coronel Hans Landa de Malditos bastardos consigue rendir tributo a los grandes enemigos de Bond, sin parecer forzado ni repetitivo, y también se debe mencionar al luchador de wrestling Dave Bautista, el mejor sicario del malo desde los míticos Oddjob y Tiburón. El resto del film sigue esta línea, pues se homenajea todo lo que salía en las viejas películas, con su humor en la onda del James Bond de Roger Moore, guiños para los entendidos, como el Rolls Royce Silver de Goldfinger, o el emblemático Aston Martin, y tópicos como los gadgets del departamento Q, o la superfortaleza del villano, que a pesar de haber sido parodiados hasta la saciedad resultan frescos. Como cabe esperar, el punto fuerte son las espectaculares secuencias de acción, desde que Spectre arranca con la caída de un edificio en la capital mexicana, y a partir de ahí, 007 protagoniza vibrantes persecuciones en otras localizaciones, como Italia, Austria y Tánger. También se entresaca una crítica a los políticos obsesionados por poner en marcha nuevas medidas de vigilancia y seguridad que está por ver si funcionan o encubren oscuros intereses.

7/10
El país de las maravillas

2014 | Le meraviglie

Cinta galardonada con el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, se entiende esta recompensa por la arriesgada propuesta de la guionista y directora italiana Alice Rohrwacher, que sigue las andanzas de una familia en un pueblecito de Punta Umbría, que impelida por las ideas del progenitor viven lejos del mundanal ruido una vida sencilla, dedicados a producir miel. La mirada es la de la hija mayor, la adolescente Gelsomina, que querría un poco más de emoción en su tranquila existencia, y a la que atrae sobre manera participar en un "reality show" que fija su atención en los modos artesaneles que tienen los lugareños de ganarse la vida. A espaldas del padre, rellenará la inscripción al concurso, y serán seleccionados para el mismo. La cinta de Rohrwacher sigue los pasos de su compatriota Matteo Garrone en Reality, al mostrar lo contradictorios que podemos ser los seres humanos en nuestras metas, todos anhelamos paz y tranquilidad, pero también nos complicamos la vida innecesariemente. Quizá aquí el tono es más sobrio y árido, e incluso se juega un poco la carta del "antiargumento" en los prolegómenos del film, un poco a lo Michelangelo Antonioni en La aventura, no en balde los momentos "emocionantes" tienen lugar en la isla donde se graba el "reality". En cualquier caso la cineasta italiana invita a pensar en la superficialidad que impera en la sociedad actual, con tanto entretenimiento insulso y morboso de "encefalograma plano", que debería ser orillado para prestar atención a lo que verdaderamente importa.

6/10
Des gens qui s'embrassent

2013 | Des gens qui s'embrassent

Rhino Season

2012 | Fasle Kargadan

De Rhino Season hay que subrayar que se trata de una película de altas pretensiones, con un tratamiento visual muy bello -la fotografía de Touraj Aslani fue premiada en San Sebastián-, aunque la impresión es que acaba cayendo en excesos esteticistas demasiado recargados. El film cuenta las penalidades de Sahel, un poeta kurdo-iraní como el propio guionista y director de la cinta, Bahman Ghobadi, que ante la caída del régimen del Sha, acaba en prisión por sus poemas supuestamente contrarios a la república islámica, y el mismo destino sigue su esposa Mina. Tras pasar tres décadas encerrado sale en libertad, y no tiene otro propósito que el de dar con Mina en Turquía, pues ella salió antes de la cárcel y le cree muerto. Bahman Ghobadi se basa en los diarios del poeta Sadegh Kamangar, y puntea la historia de Rhino Season con sus poemas, lo que da pie a más de un pasaje onírico, incluidos los rinocerontes a que alude el título. En la narración de entrelazan presente y pasado, las vejaciones sufridas, el chófer enamorado y celoso, y unos hijos de Mina que no sabemos muy bien si lo son también de Sahel. Dominan la tristeza y la fatal ironía, pasajes oscuros y también sensuales, los silencios de quien ya parece un muerto en vida, y al que sólo quedan sus poemas para poder expresarse. El esforzado conjunto no emociona, Ghobadi se ha alejado definitivamente de la sencillez encantadora de Las tortugas también vuelan, de modo que la lluvia de tortugas que aquí nos ofrece, a lo Magnolia y sus ranas, puede sorprender pero no se queda clavada en la retina del espectador. No, ni siquiera el aval de Martin Scorsese que “presenta” la película, es suficiente para hacer que su film sea memorable.

5/10
Manuale d'amore 3

2011 | Manuale d'am3re

Tercera entrega de la saga italiana, nuevamente dirigida por Giovanni Veronesi. Repite también el cómico Carlo Verdone, presente en las dos anteriores y Monica Belluci, que participó en el film anterior. Ambos tienen en esta ocasión papeles distintos. Como es habitual, el film se divide en diversos segmentos (en esta ocasión tres) en torno al tema del amor. En "Juventud", Roberto, joven abogado, está muy enamorado de Sara, su prometida. Pero debe separarse temporalmente de ella, para acudir a un curioso pueblecito donde debe negociar con unos lugareños para comprarles su propiedad. Su fidelidad se verá puesta a prueba cuando conoce a una atractiva vecina. "Madurez" sigue los pasos de Fabio, maduro presentador televisivo que a espaldas de su esposa inicia una relación con una mujer que resulta ser una peligrosa acosadora. Por último, "Más allá" tiene como protagonista a Adrian, profesor norteamericano que se va a vivir a Roma. Allí le seduce la atractiva hija de su portero, una mujer más joven que le oculta a su padre que trabaja como bailarina de strip-tease. El film es lo suficientemente ameno, y tiene momentos divertidos, como las bromas de los habitantes del pueblo de la primera historia, o los gestos de Verdone, que tiende al histrionismo. Destaca el tramo final, por la interpretación de Robert De Niro. que forma una pareja bastante inusual con Monica Bellucci. Por lo demás, el film resulta insustancial. Además, su humor resulta a veces apolillado, cuando recurre al típico gag del amante que se tiene que esconder porque aparece de improviso el marido de la mujer con la que está.

5/10
Un été brûlant (Un verano ardiente)

2011 | Un été brûlant

Paul (Jérôme Robart), actor primerizo e idealista revolucionario, conoce a Frédéric (Louis Garrel), pintor sin problemas de dinero que lleva vida de burgués despreocupado. Frédéric invita a su casa de Roma a Paul, quien llegará con su novia, Élisabeth (Céline Sallette). Allí les recibe Frédéric, junto con su mujer Angèle (Monica Bellucci), de la que dice estar muy enamorado. Los cuatro vivirán en la misma casa durante una temporada y experimentarán diversas crisis amorosas. El director Philippe Garrel dirige a su hijo Louis en este insulso drama que acusa mucho su ampulosidad, en un continuo intento de aportar densidad sin hondura dramática. La historia comienza interesando (conflictos de pareja, ambiente mediterráneo, arte), pero muy pronto el argumento se anquilosa y no avanza absolutamente nada. Y cuando hay algún giro narrativo, en realidad éste tiene lugar gracias a un montaje caótico, un corta y pega muy artificial. En la concepción del film hay una influencia clara en el cine de François Truffaut, desde la voz en off que narra a modo de cuento o fábula la historia, hasta el personaje protagonista (cuya actitud pasiva recuerda al Doinel de Jean-Pierre Léaud), pasando por una puesta en escena excesivamente preparada, que da cierto acartonamiento a la historia y a los escenarios. Pero Truffaut está a años luz de Garrel, y los actores así lo muestran, con actuaciones y reacciones poco verosímiles. El resultado, en fin, es aburridísimo.

3/10
El aprendiz de brujo

2010 | The Sorcerer's Apprentice

Balthazar es un mago que lleva siglos protegiendo a la humanidad de las fuerzas del mal, aunque sabe que él nunca vencerá a la malvada bruja Morgana. Según el libro de magia, un joven elegido será quien consiga tal proeza y Balthazar tiene que encontrarlo. Dave resulta ser ese chico, aunque a simple vista su torpeza no lo hace parecer el candidato ideal para convertirse en un heroico mago. Clásica historia de alumno y maestro que tan bien se ha desarrollado en películas como Karate Kid, pero que en esta ocasión tiene un resultado fallido. El típico y duro entrenamiento que debería seguir el chico está simplemente esbozado. Esto hace que entre los dos protagonistas no exista la “magia” de dúos como el de Daniel y el señor Miyagi. Tampoco da la talla de la secuencia de Fantasía protagonizada por Mickey que ha inspirado este título, por mucho que tenga cierta simpatía la versión siglo XXI del baile de las fregonas. Nicolas Cage se ha aficionado a lucir peinados horribles en sus películas (El motorista fantasma) y aquí no ha hecho una excepción. Últimamente sus trabajos son inferiores y en El aprendiz de brujo está lejos de mostrar al héroe que interpretó en La búsqueda, también a las órdenes de John Turteltaub. Su compañero, el joven Jay Baruchel, no es una elección brillante. El chaval está correcto interpretando al típico personaje “freaky-nerd” que triunfa en la actualidad tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Lo más llamativo de la película son los efectos especiales. Hay que reconocer que hay escenas muy espectaculares como la persecución de coches, el ataque del dragón en Chinatown, el renacimiento de Alfred Molina a partir de asquerosos bichos y la gárgola voladora. Mucho artificio que no consigue ocultar que El aprendiz de brujo es una película muy previsible, con un libreto pobre.

4/10
La verdad oculta

2010 | The Whistleblower

Tras la guerra de los Balcanes, una agente de la policía de Nebraska que viaja a Bosnia como observadora de las Naciones Unidas denuncia ante la ONU a una multinacional por haber encubierto varios casos de tráfico sexual. El guión se basa en la historia de Kathryn Bolkovac, que fue a Bosnia en 1999 como miembro del comité de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

La vida privada de Pippa Lee

2009 | The Private Lives of Pippa Lee

Pippa se ha trasladado a vivir con Herb, su marido, a una zona residencial donde domina la gente mayor. El propio Herb, editor, es ya un anciano, que saca bastantes años a su esposa. Mujer complaciente, Pippa trata de agradar siempre a las personas de su entorno. Pero no siempre ha sido así. Mientras somos testigos de su evolución en la actualidad, sucesivos flash-backs nos la muestran primero niña con su neurótica madre, influencia mayor que la del padre, pastor de una iglesia cristiana. Y siguen esas "vidas privadas", que incluyen la estancia, siendo una jovencita, en casa de su tía lesbiana Kate, con la curiosa influencia de la compañera fotógrafa de piso, de gustos sadomasoquistas, o la entrada en su existencia de Herb, en una época en que se atiborraba a pastillas. Rebecca Miller, guionista, directora y autora de la novela "Las vidas privadas de Pippa Lee" –por uno de esos caprichos incomprensibles, la distribuidora española ha singularizado "las vidas privadas"– entrega una historia que gira alrededor de Pippa Lee, con elementos tragicómicos de gran patetismo, que recuerdan a las películas de Noah Baumbach (Una historia de Brooklyn, Margot y la boda), por citar ejemplos recientes en que se describen familias desestructuradas y personajes egocéntricos, y al mismo tiempo con buena cabeza. El hecho de que la protagonista sea sonámbula se convierte en metáfora de tantos "ejemplares" humanos que andan por la vida con los ojos cerrados, sin vivir la vida plenamente. Miller maneja bien la compleja estructura argumental, pero lo que nos entrega resulta bastante deprimente. Pinta gracias a un atinado reparto –estupendos Robin Wright Penn y Alan Arkin– una variada galería de personajes, donde llama la atención el desequilibrio dominante, se echa en falta alguien medianamente normal. Los momentos fuertes, sobre todo la muerte, sirven para el acercamiento catártico, pero queda la duda al espectador de si tal efecto tendrá su prolongación en el tiempo.

6/10
Baarìa

2009 | Baarìa - La porta del vento

Potente superproducción con la marca de la casa de su director Giuseppe Tornatore, o sea, nostalgia, nostalgia y más nostalgia. Traza un amplio lienzo de los setenta últimos años de la historia de Italia, vista desde la pequeña localidad siciliana de Bagheria, también conocida coloquialmente como Baaría, sobre todo a través de la trayectoria de Peppino Torrenuova. Nacido en el seno de una familia trabajadora, Peppino desarrollará una importante conciencia social a pesar de ser pastor de cabras semianalfabeto cuando es niño. A través de él y luego sus hijos vemos un lugar en el que en cierta manera parece haberse detenido el tiempo, en lo que a costumbres y modos de ser de las personas se refiere, a pesar de que los vientos de la historia soplan, primero con el fascismo de Mussolini, luego con el final de la guerra, la república, la democracia, el movimiento comunista y su tradicional enfrentamiento con la democracia cristiana, la reforma agraria, etc. Y por supuesto, con la omnipresente mafia. Quizá el mayor defecto que puede sacarse a esta película de proporciones épicas de Tornatore es su levedad, una asumida ligereza. Domina el tono amable, cosa que es de agradecer, no se cae en el maniqueísmo tramposo y facilón, pero el precio que se paga es la ausencia de verdadero dramatismo, no vibramos con los avatares de los personajes, o al menos no demasiado. Y es que en el fondo, tampoco están demasiado perfilados, apenas unos rasgos elementales de tipo impresionista, que permiten sacar adelante pasajes con cierto tono de sainete, peligrosamente cercanos al estereotipo, o cansinos por lo repetitivo -el tipo que cambia dólares, el chalado que alaba todo el tiempo la belleza de la novia. Eso sí, no faltan escenas de gran elegancia, la metáfora de la peonza, los niños corriendo de un lado para otro, el pendiente perdido, los campesinos desplegándose para ocupar las tierras, bien acompañadas por la partitura de Ennio Morricone. Ha optado el director por actores jóvenes y desconocidos en los papeles principales, el correcto Francesco Scianna, la hermosa Margareth Madè, aunque no faltan los veteranos como Enrico Lo Verso y Ángela Molina.

5/10
Shoot 'Em Up

2007 | Shoot 'Em Up

Nunca una zanahoria dio tanto de sí. Sano alimento para la vista, puede ser mortal en las manos de un experto pistolero interpretado por Clive Owen. El actor inglés se mete en la piel de Smith, un antihéroe solitario y huraño que, sin comerlo ni beberlo, acaba siendo responsable de un recién nacido al que una banda de sicarios quiere matar. A pesar de su constante estado de enfado con el mundo, el grado de compromiso de Smith con el bebé le lleva a no parar ni un momento –literalmente– hasta ponerlo a salvo. En su ardua tarea cuenta con la ayuda de DQ, una prostituta a la que da vida Monica Bellucci. Y es que los improvisados padres del bebé tendrán que unir fuerzas contra Hertz, el inteligente malvado de la cinta al que encarna Paul Giamatti. Si hubiera que elegir una palabra para describir la película, ésta sería acción. El espectacular arranque de la cinta da una idea de lo que el espectador va a ver, un derroche de tiros coreografiados de manera muy visual y original, que deja a otras películas a la altura del betún. Con las licencias propias del género, la cinta resulta exagerada en algunas ocasiones, pues el héroe lucha contra cientos de enemigos con una eficacia que para sí quisieran los ejércitos mundiales. Aún así, las exageraciones quedan perdonadas por la fluidez narrativa y visual, que está perfectamente aderezada con notas de humor. Superadas las citadas licencias, la secuencia inicial deja con la boca abierta. Muestra un elevado nivel que se mantiene durante todas las secuencias de acción. Y es que el título no engaña: Shoot 'em Up ("Cárgatelos"). Se reparten tiros a diestro y siniestro en sitios tan dispares como un parque o el cielo durante un salto en paracaídas, dos de las secuencias más originales e impactantes de la película. Dado este contenido, es inevitable hablar de violencia, que resulta muy explícita en algunas escenas. Junto a la acción ocupa un lugar muy especial el sentido del humor, perfectamente encajado. Este toque garantiza unas buenas risas, a la vez que pone de manifiesto una preocupación en el guión que en otras películas de este género queda relegado ante la espectacularidad visual. También es cierto que actores de la talla de Owen, Bellucci y Giamatti merecen algo más que un puñado de buenas frases, así que se agradece que estén bien construidos los personajes, a lo que ellos responden con unas buenas interpretaciones. No sólo de humor y acción vive el hombre, así que queda un hueco para la crítica. La película habla sobre temas tan candentes como la posesión de armas. También ironiza sobre otros asuntos menos trascendentes, pero que no por ello dejan de resultar fastidiosos, como el modo de conducir de los habitantes de las grandes urbes, que hace que el sombrío Smith se luzca en una secuencia muy divertida. Por todo esto y por mucho más, la película está lejos de ser la típica cinta de acción, por lo que gustará y sorprenderá a los aficionados al género y despertará simpatías entre los que no lo son tanto.

5/10
Sheitan

2006 | Sheitan

Alocada comedia de terror coproducida y coprotagonizada por Vincent Cassel, incluso su mujer, Monica Bellucci, se deja ver fugazmente en el reparto. El film transcurre en Nochebuena, con personajes variopintos que, tras un encontronazo en un garito nocturno, son convocados en una casa de campo a modo de reparación. El film, filmado con estilo modernillo cara a atraer a un público joven, contiene la violencia gore y el sexo demasiado típicos en el género cuando faltan las ideas. Y juega con algún tema algo irreverente.

4/10
"N" Napoleón y yo

2006 | N (Io e Napoleone)

El italiano Paolo Virzì, conocido fundamentalmente por su película Caterina se va a Roma –con Sergio Castellitto– es el responsable de esta comedia histórica, que adapta una novela de Ernesto Ferrero. La trama tiene lugar en 1814, y se enmarca en el momento en que Napoleón es desterrado a Elba, la pequeña isla italiana. Allí vive Martino, un joven e idealista maestro amante de una bella baronesa. Martino es despedido por inculcar a sus alumnos ideas políticas, concretamente en contra de Napoleón, al que considera responsable de la muerte de multitud de personas en sus batallas. Cuando se entera de que el emperador va a ser trasladado a la isla, Martino fantasea con la posibilidad de ajusticiarlo. Napoleón pide que contraten a un asistente para que le ayude a redactar sus memorias, y le ofrecen el puesto a Martino, que habla francés perfectamente. Y acepta, pues así tendrá la oportunidad de estar junto a él y acabar con su vida. El film pretende ser una comedia menor, con algún momento dramático, y describe muy bien a los personajes centrales, así como a peculiares secundarios como la familia del protagonista. Muestra la fascinación que es capaz de despertar Napoleón, un hombre carismático, muy bien interpretado por un auténtico francés, el impagable Daniel Auteuil. A pesar de que no cuenta con un presupuesto abundante, la reconstrucción histórica está más que lograda, y remite a clásicos de la comedia histórica italiana, como La gran guerra o Mi hijo Nerón, con Alberto Sordi.

5/10
Manuale d'amore 2

2006 | Manuale d'amore 2 (Capitoli successivi)

El director y guionista italiano Giufanni Veronesi obtuvo un éxito contra todo pronóstico en 2005 con Manuale d'amore, una comedia predecible y ligera, dividida en cuatro episodios, sobre las diferentes fases de las relaciones amorosas. El mismo cineasta sigue al milímetro el esquema, con otras cuatro historias independientes, y un nuevo reparto, aunque repite como protagonista el histriónico cómico Carlo Verdone, una celebridad en Italia, que interpreta a un personaje distinto al de la película anterior. Destaca también la presencia de Monica Bellucci, cada vez mejor actriz, sobre todo desde que trabajó a las órdenes de Mel Gibson. Otra actriz en alza que interpreta un importante papel es la española Elsa Pataky. Aunque las historias son distendidas, más bien simplonas, y a veces soeces, esta vez Veronesi lanza una mirada crítica a su país, al que considera demasiado tradicional. Curiosamente, contrapone una imagen ‘progre’ de España, idealizada por la izquierda Italiana, donde se resuelven las tramas de los dos episodios más “políticamente correctos”. En ‘La maternidad’, el matrimonio formado por Franco y Manuela recurre a la reproducción asistida para tener un hijo. Y como legalmente no pueden elegir el sexo del varón viajan hasta a una clínica de Barcelona, más permisiva. En ‘El matrimonio’, Fosco y Filippo, una pareja homosexual, acaban viniendo a España, donde se permite el ‘matrimonio gay’. En ‘Amor extremo’, Elsa Pataky interpreta a una madre soltera española, desinhibida y promiscua –como corresponde a la imagen que se supone tienen los italianos de las españolas–, que seduce a un cincuentón casado y con una hija. Quizás, el mejor relato es el primero, ‘Eros’, donde un muchacho convaleciente de un accidente de coche, postrado en silla de ruedas, es atendido por una atractiva fisioterapeuta, Lucía (Monica Bellucci). A pesar de que tiene novia, el chico no puede evitar sentirse atraído por ella. El nexo de unión es un programa radiofónico, también titulado ‘Manuale d'amore’, en el que Fulvio, un presentador, reflexiona sobre el amor. El conjunto arranca contadas sonrisas, pues predomina un tono apolillado que recuerda a las comedias de peor calidad de la Italia de los 70.

3/10
El elegido (2006)

2006 | Le concile de pierre

Laura Sprien descubre una extraña marca que ha aparecido en el pecho de Liu-San, el niño asiático que adoptó años atrás. Mientras viaja con él por carretera, Laura sufre un accidente, al chocar su vehículo con una extraña ave que parece haberse arrojado aposta sobre ellos. Poco después, el chico es secuestrado sin dejar huella. Para encontrarlo, Laura contará con la ayuda de un policía. El francés Guillaume Nicloux filma un thriller que imita claramente al cine de Hollywood, y que introduce numerosos elementos sobrenaturales, en torno a la magia shamánica. La historia es simple y predecible, y las dosis de sensualidad a cargo de Monica Bellucci parecen forzadas. Pero al menos, ésta ha conseguido poco a poco llegar a ser una actriz lo suficientemente creíble.

4/10
¿Cuánto me amas?

2005 | Combien tu m'aimes?

Un tipo de aspecto gris llega a un bar de alterne asegurando que tiene un billete de lotería premiado. François se encapricha de Daniela, una hermosa prostituta, y hace un pacto para que viva una temporadita con él, a cambio de un buen pellizco de dinero. Ella pronto descubre que su benefactor tiene una enfermedad del corazón, y él acabará sumergido en el sórdido mundo de la noche parisina.   Bertrand Blier compone un film inclasificable, que alguien de lengua bífida podría tildar de desparrame mental, o de surrealismo delirante, según lo mire. Los actores, empezando por la morenaza Monica Bellucci, y siguiendo por el grandote  Gérard Depardieu o el desconcertado y desconcertante  Bernard Campan, son como muñecos de este peculiar guiñol.

3/10
El secreto de los Hermanos Grimm

2005 | The Brothers Grimm

Uno de los directores más originales del cine actual nos entrega esta alucinante y barroca aventura, entre cómica y siniestra, que tiene como protagonistas a dos famosos personajes del mundo de la literatura, nada más y nada menos que a William y Jacob Grimm, creadores de “Caperucita Roja”, “Hansel y Gretel” o “Blancanieves y los siete enanitos”, entre otros cuentos clásicos. Pero la mente traviesa de Terry Gilliam ha transformado a los dos hermanos alemanes en unos caraduras que, en el siglo XIX, se dedican a ir de pueblo en pueblo ofreciendo su sabiduría y sus artes para acabar con fantasmas, brujas y espíritus que aterrorizan a los lugareños. En realidad, es todo una estafa, ya que Jacob escribe cuentos con las historias que les relatan y posteriormente ambos recrean en otro pueblo esos terroríficos sucesos… Así hasta que les llaman para erradicar a los fantasmas y cobrar un dinero por sus servicios. Pero, ¿qué ocurriría si un día los acontecimientos no hubieran sido preparados por ellos? Así ocurre en un pequeño pueblo del bosque: los niños están desapareciendo y las autoridades –los franceses de Napoleón ocupan ahora el territorio– han decidido culpar a los “inocentes” hermanos Grimm. Si algo hay en este film es imaginación. Desde las primeras imágenes nos sumergimos en un mundo de fantasía, tétrico por momentos, que recoge y mezcla personajes e historias de los más variados cuentos clásicos. La atmósfera de misterio y los efectos especiales están plenamente logrados, así como varios golpes de humor. Destaca la dualidad entre los dos hermanos –Will, práctico y escéptico; Jacob, idealista y apasionado–, bien interpretados por Matt Damon y Heath Ledger. Y Jonathan Pryce, actor fetiche del director, tiene también un estimable papel.

6/10
Agentes secretos

2004 | Agents Secrets

Thriller a la francesa, protagonizada por el matrimonio en la vida real de los actores Vincent Cassel y Monica Bellucci. Sigue una operación del servicio secreto francés, en la que los agentes descubren la traición de sus propios jefes. El film tiene cierto interés, aunque su ritmo se acerca peligrosamente en algunos momentos a lo plúmbeo. Asegura el director que su modelo han sido las pelis de espías americanas de los 70, del estilo de Los tres días del cóndor y Marathon Man, pero se queda lejos de la altura de esos títulos.

4/10
Ella me odia

2004 | She Hate Me

El afroamericano Spike Lee es un cineasta que ha demostrado ser capaz de rodar cualquier cosa. La pena es que, como en este caso, se empeñe precisamente en rodar cualquier cosa. Porque aquí maneja una trama argumental imposible, donde mezcla la denuncia política con la farsa, el lesbianismo y la paternidad múltiple, configurando un completo disparate, cuyo resultado final era imposible que se sostuviera. La cosa arranca en una multinacional farmacéutica a punto de descubrir la vacuna definitiva contra el sida. El principal investigador de la compañía se suicida, y el vicepresidente del grupo, Jack, un negro, comprueba en una cinta que dejó este hombre que en la compañía había una corrupción de aquí te espero; y muestra su disposición para declarar ante el correspondiente comité del Senado. Pero entretanto Jack se queda sin empleo, y el resto de empresas a las que acude buscando trabajo le ningunean. Al tiempo, le han bloqueado las cuentas bancarias. Hasta aquí, estamos ante una trama de trapicheos empresariales que promete. Pero la cosa pega un giro argumental muy forzado cuando la ex mujer de Jack, ahora lesbiana, acude con su novia a verle con una insólita proposición que aliviará sus penurias económicas. Debe dejar embarazadas a ambas, y le pagarán por ello. A partir de aquí se monta un negociete en que muchas mujeres acuden a Jack con idéntica petición, incluida la hija de un capo mafioso. Resulta difícil señalar adónde quiere ir a parar Spike Lee con su film, desperdicio de su talento (el director se diría que es capaz da filmar con los ojos cerrados, aunque se agradecería que los mantuviera abiertos) y el de su equipo técnico y actoral. El cineasta no evita las escenas de sexo, mientras intenta conjugar humor y drama sin éxito. Su denuncia a un EE.UU. propiciado por el presidente George W. Bush y antecesores como Nixon llega a destiempo; y en cuanto a su mirada a los bancos de semen, se diría que intenta mostrar las complicadas situaciones a que pueden dar lugar, de hijos sin padres conocidos, y padres con numerosos hijos, pero el tono es demasiado frívolo para sacar alguna conclusión; en cuanto a las relaciones amorosas, hay una mirada comprensiva a las relaciones entre personas del mismo sexo, y un desenlace en que parece decirse que las relaciones "tripartitas" (dos mujeres y un hombre) podrían ser un modelo familiar más.

4/10
La Pasión de Cristo

2004 | The Passion of the Christ

Muchas películas abordan la vida de Jesús de Nazaret, con más o menos fortuna. Todas se han enfrentado a diversos obstáculos, en cuanto a la posible acogida del público. Está el espectador cristiano, conocedor de los hechos históricos, que alimentan además su fe: público exigente, que no va a aceptar cualquier cosa a la hora de ver representado a su Señor. Luego existe un público amplio, más o menos creyente, que cree conocer el evangelio, aunque en el fondo sólo tiene una idea vaga del mismo, quizá por recuerdos de infancia. También hay que señalar al espectador agnóstico o ateo, con frecuencia reticente a un posible intento de ‘ser evangelizado’, y que no desea dedicar un minuto a algo que huela a religioso. A la dificultad de llegar a un público tan heterogéneo, se suma otra realidad: los evangelios incluyen multitud de relatos, parábolas, milagros, enseñanzas, invectivas, viajes..., en los que intervienen numerosos personajes. Dar unidad a todo, y presentarlo atractivo y creíble, no resulta sencillo. Y de pronto, llega Mel Gibson con una idea la mar de razonable, pero que nadie había acometido hasta ahora: hacer una película vibrante y minuciosa, nada relamida, que se centre en la Pasión. Pues, ¿no son a la postre los misterios pascuales los acontecimientos centrales del cristianismo? ¿Y no rememora anualmente la Iglesia en su liturgia, en una semana que llama ‘santa’, la pasión, muerte y resurrección de Jesús? Acierta Gibson al dar con el elemento aglutinador del film: Cristo ha venido al mundo movido por el amor, para redimirlo del pecado; y acepta para ello, voluntariamente, su pasión y muerte. Tiene una misión que cumplir, con un sentido; y esos sufrimientos terribles no son un fracaso: liberan, y llevan a la resurrección. A partir de ahí, puede centrarse en la narración de las últimas 12 horas de Jesús, desde que acude con sus discípulos al huerto de Getsemaní, hasta su muerte en la cruz. Una narración que se basa sobre todo en los evangelios, seguidos con fidelidad, aunque también toma elementos de revelaciones privadas a dos monjas: la beata alemana Anna Katharina Emmerich, y la venerable española María de Ágreda. El film resulta duro, muy duro. En ese sentido, la película discurre en la misma línea que otros títulos recientes, que tratan temas importantes, descritos sin falsos pudores, como Salvar al soldado Ryan (el horror de la guerra), La lista de Schindler (el holocausto), Te doy mis ojos (la violencia doméstica), Traffic (la drogadicción y el narcotráfico)… Desde que Jesús es prendido en el huerto de los olivos, es sometido a todo tipo de vejaciones. Y el guión de Gibson y Benedict Fitzgerald, no hurta los detalles que describe el evangelio: insultos, empujones, bofetadas, salivazos… Le obligan a colocarse vestiduras ridículas, le desnudan, le azotan salvajemente, le coronan de espinas... Una increíble sesión de tortura, mostrada con realismo, pero sin regodeo. “Pienso que nos hemos acostumbrado a ver preciosos crucifijos en las paredes, y hemos olvidado lo que pasó de verdad. Me refiero a que sabemos que Jesús fue azotado, que cargó con la cruz, que los clavos le traspasaron las manos y los pies, pero raramente pensamos en lo que eso significa”, comenta Gibson. Que la violencia no es recomendable para todos los públicos, es una idea que el director introduce en el film de modo ingenioso: cuando obligan a Simón el Cirineo a cargar con la cruz, pide a su hijo que vuelva a casa, que no contemple el triste espectáculo de los condenados a muerte. La película aporta desde el principio la información clave: que todo lo padece Cristo para librar al hombre del pecado. Singularmente cuando el diablo le tienta en el huerto, diciendo que no puede pretender cargar sobre sí el peso del pecado de todos los hombres. Por otro lado, a lo largo de esas horas de suplicio, se introducen con acierto flash-backs que, además de permitir respirar al espectador, ayudan a conocer el mensaje de Jesús y el sentido de su sufrimiento: vemos que es verdadero hombre, con sentido del humor, en las escenas con su madre; que acoge al pecador arrepentido, cuando se pretende lapidar a María Magdalena; que el amor se desborda en la última cena, anticipo del sacrificio de la cruz... Gran acierto de Gibson es ofrecer la mirada de la Virgen María, muy bien interpretada por Maia Morgenstern. El espectador sufre con ella los dolores del hijo. Y a la vez, participa de su serenidad, de modo que momentos como la caída con la cruz, que retrotrae al pasado, o cuando recoge con unos lienzos la sangre de la flagelación, conmueven. El director tiene una habilidad especial para humanizar su historia. Cuando Pedro niega a su maestro, la mirada que éste le dirige –maravilloso Jim Caviezel– es más expresiva que mil discursos: una mezcla de lástima y algo de socarronería, como si dijera ‘¿no te lo había dicho?’. La conversación con Pilatos, el procurador romano, no tiene desperdicio, y entiendes bien las dudas de este hombre cruel, acrecentadas por las conversaciones con su esposa. Si para un actor fue especialmente duro el rodaje, ese es Caviezel. El rodaje fue en invierno, y soportó las bajas temperaturas casi desnudo en las escenas de la cruz: “No podía aguantar más de 10 minutos, y aun así sufría muchas veces hipotermia. Los músculos te tiemblan de modo tan violento que te duele, pero no puedes pararlo”, comenta. Incluso en la flagelación, uno de los que hacía de soldado romano apuntó mal y le dio en la espalda. Explica Caviezel: “No pude ni gritar. No te sale el aire porque no puedes respirar”. La película se rodó en Italia, en el estudio 5 de Cinecittà, y en la ciudad de Mattera, el mismo lugar donde Pasolini hizo El evangelio según san Mateo. El trabajo de dirección artística y fotográfico es asombroso. Caleb Deschanel, director de fotografía, de acuerdo con Gibson, tomó como referencia pictórica la obra de Caravaggio “en lo que se refiere a los rostros que usaba en sus cuadros, a la iluminación y a la composición. (...) También me inspiré en Géricault, Rafael y otros artistas.” Atrevida resulta la escena de apertura en el huerto de los olivos, con luz azulada que imita la luna y con niebla: rodada en estudio, no se ve el fondo, y da al lugar una indefinible sensación de infinitud, como de otro mundo. Precioso resulta también el plano que sigue a la muerte de Jesús: un plano cenital del Gólgota como borroso, en que vemos caer una gota de agua, el comienzo de una lluvia, pero que cabe interpretarse como una ‘lágrima’ de Dios, que llora la muerte de su hijo. Pensaba Mel en un principio estrenar su film –rodado en las lenguas originales de la época–, sin subtítulos, confiando en la fuerza de las imágenes. Al final pesó la prudencia, y se pusieron los letreros justos. Su visionado en DVD proporciona ahora, a quien lo desee, la experiencia de ver el film desnudo, sin subtítulos, para así constatar que el impacto visual basta para seguir la historia.

9/10
Lágrimas del sol

2003 | Tears of the Sun

Mal que nos pese estamos acostumbrados a recibir noticias de las atrocidades que han vivido y aún viven muchas poblaciones africanas, víctimas de milicias descontroladas que siembran el terror entre la población. Lágrimas del sol recrea una historia de este tipo, ambientada en las selvas de Nigeria, infestadas de los rebeldes que han derrocado al presidente. Hasta ahí ha de llegar A.K. Waters (Bruce Willis), teniente de las Fuerzas Especiales de las Navy SEAL, con la misión de traer con vida a Lena Kendricks (Monica Bellucci), una doctora que realiza labores humanitarias en una misión católica situada en plena selva. El cometido de Waters no va a ser nada fácil cuando pise territorio hostil, porque llevar a cabo su plan de evacuación va a encontrar una oposición con la que no contaba: la doctora se niega a abandonar la misión si no es acompañada de los refugiados que se encuentran en ella. Ésta podría ser una película plana, una variación más sobre la típica y tópica intervención yanqui al estilo Rambo o Delta Force, pero muy pronto nos damos cuenta de que algo importante aporta un valor añadido a las imágenes. En este sentido, las palabras que introducen la película, tomadas del pensador irlandés Edmund Burke, son esclarecedoras: “Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres de buena voluntad no hagan nada”. Así, el guión de Lagrimas del sol, obra de Alex Lasker (quien también escribió el libreto de Más allá de Rangún, una película con la que comparte muchos puntos de vista), acaba por hacer clara referencia a la resposabilidad personal del individuo. Bruce Willis se lo toma muy a pecho y da buena cuenta de ello con una interpretación reconcentrada y nada maniquea respecto al dilema moral que se le presenta: limitarse a seguir las órdenes que ha recibido o implicarse en el futuro inmediato de un grupo de personas inocentes. La película acierta además al mostrar la heroicidad de tantas personas desconocidas que dan la vida por los necesitados, como el caso del sacerdote de la misión. Antoine Fuqua ya sorprendió con su vibrante dirección de Training Day (Día de entrenamiento), una película de enorme poder visual, gracias a la cual Denzel Washington logró el Oscar al mejor actor. Aquí vuelve a mostrar su solvencia en este aspecto, con escenas de ritmo trepidante y tensión creciente, aunque en ocasiones cargue la mano en una violencia excesiva.

6/10
Matrix Revolutions

2003 | The Matrix Revolutions

Matrix, film iniciador de la saga compuesta de tres películas, hizo historia en el campo de los efectos especiales, y supo plantear un buen puñado de cuestiones interesantes, que le hacen ocupar un puesto relevante en el cine de ciencia ficción: el mundo de apariencias en que podemos vivir; la rebelión de las máquinas; la necesidad de ser salvados; el Elegido, mesías de reminiscencias judeocristianas. Cuesta creer a los hermanos Wachowski cuando afirman que siempre tuvieron la idea de una trilogía. Porque los otros dos filmes nacen con una profunda herida: desde el punto de vista argumental, no aportan nada nuevo. Son, eso sí, películas entretenidas, bien rodadas, con espectaculares escenas de acción: en la que nos ocupa, destacan la invasión de los centinelas, con engendros mecánicos de rara perfección, y el combate final bajo la lluvia, entre Neo y el agente Smith, de proporciones épicas. ¿Qué cuenta la entrega final? Los peligros de aniquilación siguen acechando a Sion, la ciudad de los rebeldes, última esperanza para la humanidad. El virus informático del agente Smith continúa pululando, multiplicado por mil, y apareciendo en los lugares más insospechados. El hamletiano Neo duda, sin saber qué hacer, y el Oráculo no acaba de aclarar las cosas. La enamorada Trinity cuida, por supuesto, de su amado. Y así discurren las cosas, con alguna novedad, como la existencia de una especie de limbo entre la realidad y Matrix; el concepto recuperado de sacrificio, decisivo en el cumplimiento de la misión del Elegido; la bidireccionalidad entre lo real y lo virtual, los deseos de existir de verdad, que pueden tener los personajes que se mueven en el segundo entorno; la alianza con las máquinas para luchar contra software corruptor. Un batiburrillo de conceptos, más o menos ingenioso como rompecabezas, aunque sin la perfecta coherencia del film original.

6/10
Matrix Reloaded

2003 | Matrix Reloaded

La espera de la segunda parte de Matrix se hizo larga, desde el primer impacto sufrido allá por 1999. Pero, ¡feliz tardanza!, ya que los avispados Andy y Larry Wachowski ofrecen aquí una traca de vueltas y revueltas en la historia, acción a raudales, nuevos y sugerentes personajes, tecno-filosofía ecléctica de alta confusión y clones de ese maniquí con gafas que decía que los seres humanos éramos “una enfermedad, un cáncer de este planeta, una plaga, y nosotros somos la cura” (al tipo debió de gustarle su frase porque ahora se reproduce más que las pecas en verano). Pero no va a ser tan fácil atrapar a Neo, un Elegido que todavía mantiene dudas acerca de su destino, pero que ha perfeccionado tanto sus poderes que ahora se siente como pato en el agua repartiendo estopa a los elegantes agentes (pregunta filosófica: ¿por qué los malos van siempre hechos un pincel?­­). Pero hablemos de la historia. Sión, la única ciudad libre del planeta, situada a muchos kilómetros de la superficie, está amenazada. Las máquinas la han detectado y 250.000 “calamares” se acercan a ella a velocidad vertiginosa. Ante esa perspectiva, Morpheo, convertido ya en una especie de gurú espiritual, acallará a las masas prometiéndoles la victoria: ¿Y si la profecía fuera cierta y mañana terminara la guerra? Para ello, como siempre, habrá que contar con Neo, quien tendrá que llegar hasta el “El arquitecto”, el individuo que ha creado y controla matrix. La película es a todas luces espectacular. Reúne secuencias de acción tan excesivas y apabullantes que dejan a su antecesora en paños menores, y entre ellas los quince minutos de persecución en la autopista y la superpelea de Neo enfrentándose a 100 agentes Smith son algo nunca visto. Hay además ideas asombrosas, como el pasillo creado en matrix, el cual, además de un golpetazo en la retina del espectador, supone un hallazgo extraordinario para explicar en imágenes la realidad virtual. Por el contrario, es posible que los más críticos no queden del todo conformes con una ciudad de Sión, que había levantado demasiadas expectativas y quizá no alcance el nivel esperado, y es que una extraña orgía a cámara lenta le birla indudablemente parte de su aureola épica y la asemeja demasiado a una discoteca delirante. Por último, un aviso para navegantes: conviene agilizar al máximo nuestras conexiones neuronales para captar al vuelo el sentido de frases del tipo: “No viniste aquí para tomar la decisión. Ya la habías tomado. Estás aquí para tratar de entender por qué la tomaste”. Y eso sólo por poner un ejemplo, porque para comernos el tarro nada como el sorprendente desenlace, que, ¡oh desolación!, hará que nos preguntemos de nuevo: ¿Pero qué es Matrix?

6/10
Astérix y Obélix: Misión Cleopatra

2002 | Astérix & Obélix: Mission Cleopâtre

Año 52 antes de Cristo. Ante las fanfarronadas de Julio César sobre el esplendor de Roma, la orgullosa reina de Egipto, Cleopatra, le propone una apuesta singular: si es capaz de construirle un suntuoso palacio en menos de tres meses, César tendrá que reconocer que el pueblo egipcio es el más grande de todos. El arquitecto Numeróbix tendrá que recurrir al druida Panorámix y a su poción mágica, que llegará a la tierra de las pirámides acompañado de Astérix y Obélix; ya que si no termina la tarea a tiempo, será arrojado a los cocodrilos, Gérard Depardieu y Christian Clavier vuelven a encarnar a los irreductibles galos tras el éxito, de Astérix y Obélix contra César. Entre los recién llegados destaca la modelo y actriz Monica Bellucci como Cleopatra, y Jamel Debbouze, a quien los espectadores recordarán como el frutero de Amelie, como Numeróbix. La que ha sido la superproducción más cara del cine francés está dirigida por Alain Chabat, que también interpreta el personaje de Julio César.

4/10
Irreversible

2002 | Irréversible

Lo que cuenta este film con fama de escándalo es mínimo, aunque con consideraciones tipo “el tiempo lo destruye todo”: un tipo asesina a otro; descubrimos que el muerto violó brutalmente a la novia del asesino; el asesino birló la novia a su amigo. La historia empieza por el final y termina por el principio. Un poco a lo Memento, pero con alarde de falso plano único. Rodada en formato digital, con cámara nerviosa y sonido agobiante. Audacias formales de Gaspar Noé aparte, tenemos un film de difícil digestión, con  tratamiento enfermizo del sexo y la violencia, violación de cuarto de hora y escena de sesos desparramados incluidas.

2/10
El pacto de los lobos

2001 | Le pacte des loups

¿Se practicaba el kung-fu en la corte del Rey Luis XIV? Hasta los espectadores más documentados llegarán a creer que sí con esta cinta. Pues sus puntos fuertes son la cuidadosa ambientación de la Francia del siglo XVIII y unas espectaculares secuencias de acción estilo Matrix. Cóctel explosivo filmado al estilo videoclip, que toma como punto de partida una leyenda tradicional francesa. 25 años antes de la revolución francesa se cometieron unos brutales crímenes en la región de Gévaudan, que la mitología popular atribuye a una diabólica criatura que tenía miedo de los hombres, pero que asesinaba a mujeres y niños sin piedad. El argumento nos sitúa en 1766, cuando un biólogo llamado Grégoire de Fonsac, recién llegado de América, es enviado por el monarca a la zona para investigar el caso. Le acompaña su hermano de sangre Mani, un indio americano. Las investigaciones revelan que se trata de una bestia salvaje similar a un lobo. Tras enamorarse de la hija del señor local, está a punto de averiguar la verdad, pero el rey le aparta de la investigación; además, ha de enfrentarse a una misteriosa sociedad secreta. Influido por directores tan variopintos como Michael Powell, Sergio Leone y las cintas de acción de Hong-Kong, a lo que se añaden elementos del cómic japonés y los videojuegos, Christophe Gans ha creado un estilo propio que califica de “multicultural”. “Me encanta mezclar los géneros”, explica. Desde que comenzó el guión a medias con Stéphane Cabel, Gans tenía claro qué actores formarían un reparto ideal. No se imaginaba que iba a conseguir a casi todos. El protagonista es Samuel Le Bihan, a quien vimos en Venus, salón de belleza. Gracias a sus ambiguos rasgos faciales, el experto en artes marciales Mark Dacascos “da el pego” como indio tras haber dado vida a un japonés en Crying Freeman, anterior trabajo del realizador. La lista se completa con el todoterreno Vincent Cassel (Los ríos de color púrpura) y su novia en la vida real, Monica Bellucci (Bajo sospecha). Las sorprendentes imágenes de la cinta han sido posibles gracias a un presupuesto inusual en el país vecino, que superó los dos mil millones de pesetas y todas las previsiones iniciales. Aunque el rodaje se retrasó considerablemente sobre el plan inicial, el director decidió que no podía prescindir de ninguna de las 140 escenas previstas por un guión meticulosamente planificado.

4/10
Malena

2000 | Malèna

Años correspondientes a la Segunda Guerra Mundial. Castelcuto, un pueblecito siciliano. Malena es una exhuberante belleza morena, cuyo marido está en el frente. Sus paseos por el pueblo despiertan la lujuria de todos los varones del lugar. Incluidos los componentes de una pandilla de adolescentes, uno de los cuales, Renato, se encuentra completamente subyugado. Giuseppe Tornatore explora las fantasías de un chaval en plena pubertad, y los comportamientos primitivos de una sociedad hipócrita, que van a conducir a la pobre Malena a la desgracia. Nostalgia y sensualidad se dan la mano en un film mediterráneo algunas de cuyas ideas recuerdan a Zorba, el griego. La belleza que da el título al film la pone Monica Bellucci, con un personaje que apenas pronuncia una palabra.

5/10
Bajo sospecha

2000 | Under Suspicion

Puerto de San Juan, Puerto Rico. Estamos en plena época de carnaval. El maduro abogado Henry Hearst, una de las personalidades de la isla, se dispone a asistir a una fiesta de alto postín. Pero una llamada de Victor Benezet, capitán de policía, le va a aguar dicha fiesta. Pues le va a someter a un largo interrogatorio, ya que el descubrimiento del cadáver de una jovencita violada y asesinada parece apuntar hacia él. La noche se promete larga, y las frustraciones, rivalidad y rabia de ambos personajes van a salir a la luz. ¿Aclarará algo las cosas el testimonio de la deslumbrante y joven Chantal, esposa de Hearst? Ya veremos. Duro e inquietante thriller basado en la novela negra 'Brainwash', de John Wainright. De hecho ya había conocido una adaptación cinematográfica, realizada por el francés Claude Miller bajo el título Garde à vue (1981). Quien por cierto dice, muy caballerosamente, que ha encontrado el film de Stephen Hopkins "excelente, emocionante y cautivador". La película trata de explorar el lado psicológico de los personajes. Hearst parece un hombre respetable, pero la duda sobre su inocencia o culpabilidad, va a permitir que nos adentremos en su lado más oscuro, en su voyeurismo enfermizo, en su desequilibrio sexual. Por otro lado tenemos ese enfrentamiento entre dos hombres muy distintos: Hearst es un poderoso que por un momento se ve impotente, derribado de su alto pedestal; mientras que Benezet trata de encontrar la verdad, pero nos cabe la duda de si no se estará regodeando en la desgracia del hombre a quien está interrogando. De este modo asistimos a un duelo interpretativo del que saltan chispas, con dos de los mejores actores del momento: Gene Hackman y Morgan Freeman, que además han ejercido como productores ejecutivos. El claustrofóbico interrogatorio trae a la memoria otra película de temática semejante: Pura formalidad, de Giuseppe Tornatore, que también reunía a dos actores carismáticos como son Gérard Depardieu y Roman Polanski.

7/10
Sin reglas (Unruly)

1999 | Méditerranées

Pitou ha pasado una temporada entre rejas. Cuando sale a la calle, descubre cosas muy feas, como que su ex novia se ha casado con su hermano, y que su mejor amigo se ha convertido en un mafioso. Por si fuera poco, se ve involucrado en un asesinato, por lo que debe esconderse en un barrio de inmigrantes en Marsella. Protagonizan Vincent Cassel y Monica Bellucci, que han coincidido en varios filmes como El pacto de los lobos e Irreversible.

4/10
Como un pez fuera del agua

1999 | Comme un poisson hors de l'eau

A los que aman

1998 | A los que aman

Tragedia de enredo impregnada de un aire romántico irresistible. En una época indefinida, quizá el siglo XVIII, varios personajes desojan la margarita de sus amores apasionados: el maestro ama a Matilde, Matilde ama a León, León ama a Valeria. A ellos se suma una chiquilla, enamorada del maestro, y que turba aún más estos amores desgarrados. Trajes de época, bosques con niebla, duelos de espada, amor, odio, melancolía. La catalana Isabel Coixet (Cosas que nunca te dije) demuestra un envidiable dominio de la narración cinematográfica en una película de gran belleza formal, que recuerda a las novelas de las hermanas Brontë.

6/10
Dobermann

1997 | Dobermann

El Dobermann es un peligroso y sanguinario delicuente que trae en jaque a la policía francesa. Sus métodos son contundentes y espectaculares. Le ayuda una banda de psicópatas depravados, con el único fin de divertirse, aunque haya que acribillar a todo el que se ponga por delante. Ahora planean varios golpes consecutivos en distintos bancos de París, que pondrán la ciudad patas arriba. Como la policía no puede detenerle con métodos comunes, el comisario Christini, más perturbado y violento aún que los delincuentes a los que tiene que eliminar, se encarga de este salvaje grupo. No dudará en cometer las mayores barbaridades. Una salvaje película que tiene en la violencia desmesurada su principal sostén. El elogio de la violencia se trata de equilibrar con la extraña historia de amor entre Dobermann y su atractiva novia sordomuda, interpretada por Mónica Bellucci. En algunas escenas no hay ningún reparo en mostrar con crudeza los instintos más brutales del ser humano. De fondo, una curiosa estética de cómic.

5/10
Flash-back

1995 | L'Appartement

Antes de casarse, Max busca a Lisa, una antigua novia que recuerda como el gran amor de su vida. Este thriller es uno de los éxitos del cine francés de la década de los 90. Tanto que inspiró Obsesión, el remake americano protagonizado por Josh Hartnett.

4/10
La Biblia: José

1995 | Joseph | Serie TV

José, fue el hijo predilecto de su padre Jacob, lo que despertó las envidias de sus hermanos, que acabaron vendiéndolo como esclavo en Egipto. Le enviaron a la casa de Putifar, el cual al ver que José era un muchacho culto, le convirtió en su fiel ayudante, pero la esposa de Putifar quiso seducir al joven, y al ver que José le rechazaba se enfureció tanto que le acusó de haber intentado abusar de ella y pidió a su marido que le matase, a lo que el dueño de la casa se negó y decidió finalmente enviarle a la cárcel. El faraón de Egipto, al oír hablar de José y de su capacidad para descifrar los sueños, le sacó de prisión y le llevó junto a él. Al comprobar la sabiduría con la que hablaba José, por intermediación de Dios, el faraón lo nombró gobernador de su reino. Nuevo episodio de "La Biblia", galardonada serie televisiva que en este capítulo cuenta con una bella música de Ennio Morricone. La historia de José viene editada en dos volúmenes, que hacen un resumen detallado de la vida de este patriarca. Destaca la presencia de Ben Kingsley, Monica Bellucci o Martin Landau.

5/10
Drácula, de Bram Stoker

1992 | Bram Stoker's Dracula

Una fiel adaptación de la célebre novela de Bram Stoker, que se inspiró en Vlad IV Tepes (el empalador) Draculea (hijo del diablo), heredero de Vlad III Dracul, descendiente de los hunos. A pesar de esta anunciada fidelidad a la obra de Stoker, Coppola introduce algunas alteraciones, como el prólogo en el que narra que tras vencer a los turcos, Vlad Draculea encuentra a su mujer muerta. Decidió quitarse ella misma la vida al recibir una traidora carta otomana que le comunicaba la muerte de su esposo. Por esto, Vlad Draculea maldice a Dios y es condenado al sufrimiento eterno en la tierra, convertido en un vampiro. Casi medio siglo después, el conde Drácula, interpretado por Gary Oldman, solicita los servicios de un joven y ambicioso abogado llamado Jonathan Harker (Keanu Reeves), con el fin de realizar las escrituras para la compra de un castillo de Inglaterra. Por casualidad, Drácula ve la fotografía de la novia de Jonathan, Mina (Winona Ryder), y se obsesiona con que es el vivo retrato de su amada. Cuando Drácula llega a Londres, deberá enfrentarse al profesor Van Helsing (Anthony Hopkins), experto en exterminar vampiros. Una película impactante, puramente gótica, terrorífica y romántica a la vez. Son muchas las adaptaciones de la novela de Stoker llevadas al cine, con mayor o menor inspiración. Destacan el Nosferatu (1922), de Murnau, o el Drácula (1931), de Tod Browning. Cuenta con un reparto de verdadero lujo, con un insuperable Gary Oldman dando vida al conde. Una película muy recomendable, llena de artificio, rodada con una técnica sorprendente, que cautiva al espectador desde el principio.

7/10

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