Batman ha despertado. Y no nos referimos al superhéroe creado por Bob Kane para el cómic en 1939, y que luego ha pululado por la pequeña y gran
Batman ha despertado. Y no nos referimos al superhéroe creado por Bob Kane para el cómic en 1939, y que luego ha pululado por la pequeña y gran pantalla, la última vez en El caballero oscuro de Christopher Nolan, con la cara de Christian Bale. Hablamos de Batman, una ciudad en el sudeste de Turquía, rica en petróleo, que ha decidido demandar a la Warner y a Christopher Nolan por usar sin su permiso el nombre de la “ilustre” villa. El alcalde de Batman, Huseyin Kalkan, lo tiene muy clarito: “Existe una sola Batman en el mundo. Los productores americanos han usado el nombre de nuestra ciudad sin informarnos de ello.”
Qué vergüenza, qué descaro. Mira que son pillos estos chicos de Hollywood. Porque el nombre Batman del enmascarado Bruce Wayne no significa, para nada, “hombre murciélago”, qué va, es todo un complot para aprovecharse de la célebre metrópoli turca. Por ello hace muy bien Kalkan en reclamar los derechos del personaje. No sabemos si se trata de una inocentada, o qué, pero el tipo, muy circunspecto, va a exigir una reparación económica en los tribunales por daños y prejuicios en forma de crímenes sin resolver y aumento de la tasa de suicidios femeninos, hechos que el gran regidor relaciona con el impacto psicológico del éxito de la película entre los indefensos ciudadanos de Batman. Se ve que no basta el “oro negro” de Batman, también desea Kalkan el oro del caballero oscuro.
