IMG-LOGO

Biografía

Christian Bale

Christian Bale

46 años

Christian Bale

Nació el 30 de Enero de 1974 en Haverfordwest, Pembrokeshire, Gales, Reino Unido

Premios: 1 Oscar (más 2 nominaciones)

De Bateman a Batman

01 Octubre 2005

Hace casi dos décadas que Bale el niño, aquel imberbe que soñaba con hacerse aviador en El imperio del sol, dejaba excelentes recuerdos a los cinéfilos. Muchos pensaban que era flor de un día, el típico niño prodigio del que no se volvería a oír hablar, cual pequeño ruiseñor. Pero Bale vale, valga la redundancia, para esto del cine. No ha perdido el tiempo, y ha interpretado estos años papeles variopintos, afanado en en demostrar su habilidad para metamorfosearse en tipos curiosos.

Nacido el 30 de enero de 1974, en Pembrokeshire, Gales (Gran Bretaña), Christian Charles Philip Bale fue el hijo menor del piloto de aviación David Bale, y la bailarina circense Jenny James, que hasta ese momento habían tenido tres hijas. De pequeño pasó mucho tiempo deambulando de un lado a otro con la compañía del circo donde trabajaba su madre. Ésta se había obsesionado con hacer de su hijo una estrella, puesto que ella misma descendía de una familia de artistas (el abuelo de Christian llegó a doblar a John Wayne en un par de películas). Así que le presentó a diversas pruebas, hasta conseguir que debutara en el teatro a los diez años, en un pequeño  papel en Londres en The Nerd, junto a Rowan Atkinson, comediante posteriormente conocido como Mr. Bean. De ahí pasó a la televisión, interpretando al hermano de la protagonista en Anastasia: The Mystery of Anna, una miniserie.

La vida de Christian cambió por completo cuando el rey Midas, Steven Spielberg, le seleccionó para protagonizar El imperio del Sol, entre cuatro mil niños británicos que aspiraban al papel. Basada en la novela del escritor James G. Ballard, Christian Bale interpretaba a este autor cuando era un niño que se separó de su familia en la Segunda Guerra Mundial, y fue internado en un campo de prisioneros japonés. Brillante alegato antibélico filmado en Trebujena (Cádiz) al estilo de la vieja escuela, los cinéfilos aún recuerdan a Bale con un avión de juguete, y el tema musical Suo Gan, en realidad una versión de John Williams de una nana tradicional gaélica, en honor del galés Christian Bale, que llegaba a cantarla personalmente una de las veces que sonaba. El chico además contaba con compañeros de reparto tan ilustres como Miranda Richardson, John Malkovich, Joe Pantoliano, y el entonces jovencísimo Ben Stiller en su debut en el cine. Fue una experiencia chocante, recuerda Bale. “Cuando terminé el rodaje y volví a casa, recuerdo que las chicas estaban todas interesadas en mí, los otros chicos me querían pegar, y me invitaban a las fiestas de todos los locales, cuando yo lo único que quería era montar en bicicleta. Recuerdo que le dije a mis padres que no quería volver a actuar nunca más”.

Poco después, su compatriota Kenneth Branagh le reclutó para un papelillo en Enrique V, su opera prima, recibida con aplausos en todo el mundo. Su siguiente trabajo fue interpretar al chaval protagonista de La isla del tesoro, en una adaptación para la TV por cable en que Charlton Heston era John Silver. Su primer papel adulto fue en La pandilla, un musical olvidado. Más éxito obtuvo Rebeldes del swing, un producto concebido para aprovechar el tirón de Robert Sean Leonard, protagonista de El club de los poetas muertos, y del propio Bale. Ambos interpretaban a jóvenes alemanes aficionados al swing, durante el régimen nazi. En 1994, Christian Bale interpretó a Amled, supuestamente el personaje en que se inspiró Shakespeare, en La verdadera historia de Hamlet, príncipe de Dinamarca, curiosa aunque modesta producción histórica del danés Gabriel Axel. Ese mismo año, Wynona Rider exigió que le llamaran para una película que ambos protagonizarían, la adaptación de Mujercitas, la célebre novela de Louisa May Alcott. Christian Bale era Laurie, el pretendiente de Jo, personaje de Wynona Rider, y dio la casualidad de que se enamoró, no de la actriz, sino de Sibi Blazic, su asistente y amiga desde hacía mucho tiempo. Ambos se casaron en 2000, y actualmente tienen una hija, nacida el pasado 27 de marzo en Santa Monica (California), donde viven.

Ciertamente, después de que Bale le pusiera voz a uno de los personajes de Pocahontas, de Disney, llegó una época de vacas flacas cinematográficamente hablando. Desde luego no se puede decir que su agente hiciera un buen trabajo. Casi nadie vio El agente secreto, aunque el reparto incluia a Gérard Depardieu y Bob Hoskins. En Retrato de una dama su personaje aparecía muy brevemente. Y a excepción de Velvet Goldmine, donde interpretaba a un fan de la música rock, se puede decir que todas sus películas durante años fueron sonoros fracasos, sobre todo El sueño de una noche de verano, pero también Metroland, aburrida adaptación de una novela de Julian Barnes, Todos los animales pequeños, Shaft, La mandolina del capitán Corelli (uno de los mayores fiascos que se recuerdan) y El imperio de fuego. Especialmente decepcionante fue La calle de las tentaciones, auténtico bodrio, aunque le acompañaba Frances McDormand. Curiosamente, interpretó a Jesús, en María, madre de Dios, una producción televisiva. También merece la pena mencionar su elaborada interpretación de Patrick Bateman, el famoso asesino creado por el novelista  Bret Easton Ellis, en American Psycho, llevada al cine por Mary Harron. Bale se pasó una temporada acudiendo una media de tres horas diarias al gimnasio, para adquirir la musculatura del personaje, pero la película no estaba ni mucho menos a la altura de su esfuerzo.  Equilibrium era un modesto pero ameno producto de ciencia ficción, que plagiaba sin ningún pudor Fahrenheit 451 con secuencias de acción supuestamente a lo Matrix, pero en plan barato, y que ni siquiera se estrenó en España.

A partir de ese momento, parece que Bale se ha propuesto remontar su carrera. Perdió 30 kilos para el papel principal de El maquinista, un fresador atormentado e insomne. Para ello, estuvo alimentándose durante bastante tiempo únicamente con una manzana y una lata de atún al día, lo que le convirtió en un saco de huesos. “Incluso mi voz cambió y dejé de dormir por las noches. En cualquier caso, todo ello contribuyó a que pudiera profundizar en mi papel, porque no tenía más remedio que estar las 24 horas en su piel. Cuando me miraba al espejo, era a él a quien veía”, comenta el actor. Terminado el film, tenía que incorporarse al rodaje de Batman Begins. Su personaje, Bruce Wayne, es un hombre fornido, así que ni corto ni perezoso, Bale recuperó peso, comiendo sin parar y trabajó duramente en el gimnasio para desarrollar músculos. “Trabajé con un lunático ex marine, que supo como torturarme a gusto, a base de ejercicios y taekwondo”, comenta. Además de convertirse físicamente en Wayne, el actor supo hacer creíble a un personaje con demonios en su interior, ofuscado por el deseo de venganza.

El film de Christopher Nolan obtuvo éxito en las taquillas, por lo que tanto el director como el propio Bale participarán en la secuela. “Ambos firmamos para dos entregas, por lo que no me queda más remedio que cumplir, pero además, me hace ilusión llevar al personaje a un lugar más oscuro, y mostrar su vulnerabilidad, ha explicado Bale. De momento, acaba de terminar el rodaje de The New World, esperadísimo regreso al cine de Terrence Malick, director de La delgada línea roja, en la que Christian Bale vuelve a internarse en la historia de Pocahontas.

Oscar
2019

Nominado a 1 premio

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Oscar
2011

Ganador de 1 premio

Filmografía
Le Mans '66

2019 | Ford v Ferrari

Años 60. En Ford creen que están perdiendo la carrera de la imagen pública y la modernidad frente a empresas automovilísticas como Ferrari, apreciadas por los apasionados de la velocidad por su participación en prestigiosas carreras. Tras dar un paso en falso para comprar Ferrari, que atraviesa problemas económicos –Fiat se acaba llevando el coche al agua–, en Ford deciden contraatacar en el terreno en que los italianos son líderes, fichando al diseñador automovilístico Carroll Shelby, que además es el único estadounidense que ha ganado la carrera de Le Mans. Apartado del circuito por problemas de corazón, Shelby quiere contar con su amigo Ken Miles como piloto, lo que choca con la visión de los capitostes de Ford, a los que gusta tener todo bajo control, lo que no será posible si Miles maneja el volante. Película basada en hechos reales, que funciona tan maravillosamente bien como uno de los Ford GT40 que tan buen papel hicieron en Le Mans en 1966 y años sucesivos. Tras Logan, quizá su mejor película hasta la fecha, James Mangold sigue demostrando ser un sólido director, cada vez más seguro, nunca se pasa de frenada, ni acelera locamente su película hasta dejarla sin control. Firman el guion que dirige los hermanos Jez y John-Henry Butterworth, ambos avezados en libretos inspirados en hechos reales –Caza a la espía, I Feel Good, Black Mass–, junto a Jason Keller. No figura acreditado Mangold, aunque a buen seguro que ha contribuido a la forma final del libreto. El film sabe combinar la épica deportiva de la competición ­– las imágenes introducen al espectador dentro del coche, casi se siente el contacto de las ruedas sobre el asfalto y el vértigo de la velocidad–, con una mirada al mundo de la empresa a menudo fría, donde imperan los egos y la visión del “business is business”, y a las relaciones humanas, sobre todo a la amistad entre Shelby y Miles, de caracteres muy diferentes, pero también al entorno familiar del piloto. Algunas de las escenas sobresalen por su fina escritura y ejecución en imágenes. Por ejemplo, en una película en que dominan los hombres, tiene perfecta lógica la escena de la discusión con Mollie, la esposa de Miles, en que ella conduce el automóvil a lo loco, para afirmar su personalidad y el deseo de que el otro sea franco al hablar de sus planes profesionales, lo que sirve para dar poderosa presencia a Caitriona Balfe, conocida por Outlander. Los pasajes que comparten unos estupendos Christian Bale y Matt Damon están muy bien pensados y sirven para mostrar su conexión, pero también su distinta personalidad. Quizá se cargan las tintas en los ejecutivos de Ford –Leo Beebee, interpretado por Josh Lucas, se lleva la peor parte con su exagerado personaje, frente a unos medidos Lee Iacocca (Jon Bernthal) y Henry Ford II (Tracy Letts)–, pero se logra no caer en el ridículo, sino todo lo contrario, en la escena en que Shelby monta a Ford en el GT40, y la idea del helicóptero sirve para apuntalar las distintas concepciones empresariales de Ford y Ferrari.

7/10
El vicio del poder

2018 | Vice

Película sobre quien fuera vicepresidente de Estados Unidos con el presidente George W. Bush, Dick Cheney, el título original es un juego de palabras sobre el doble significado de “vice”, apócope de vicepresidente, pero que también significa “vicio”, alusión a los efectos perversos del ejercicio del poder según la propia visión, pero sin buscar realmente el bien común y buscando evadirse, en la medida de los posible, de los mecanismos de control del poder diversos al ejecutivo, o sea, del legislativo y el judicial. Escribe y dirige Adam McKay, que comenzó su trayectoria de cineasta con comedias tontorronas de Will Ferrell, pero que sorprendió con La gran apuesta, una inteligente mirada vitriólica a la crisis financiera de Wall Street que se basaba en un libro muy documentado de Michael Lewis, y que le valió ganar un Oscar al mejor guión adaptado. Aquí no maneja un libro previo, pero sí repite las técnicas narrativas que tan buen resultado le dieron en el film citado, de modo que tenemos un narrador inesperado con mucho corazón, por así decir, e irónicas bromas que rompen la cuarta pared con el espectador para explicar los enjuagues y tejemanejes de la política, el modo en que se engatusa a la gente de la calle y a los otros que intentan manejar el cotarro del poder. Algunos de estos recursos están usados con originalidad y talento, destilando ironía por todos los poros. Hay además un esfuerzo por humanizar a los personajes, para tratar de entenderlos y no limitarse a una tosca caricatura, algo a lo que ayuda un ajustado reparto, empezando por la increíble caracterización e interpretación de Christian Bale, que al hacer de Cheney sigue una senda parecida a la emprendida el año anterior por Gary Oldman con Churchill en El instante más oscuro. Se incluyen detalles personales como la trayectoria inicial de “bala perdida”, enderezada por la que sería su esposa, Lenney, pintada como una mujer tremendamente ambiciosa, donde Dick sería su instrumento para triunfar en un mundo dominado por los hombres; o cómo evolucionan las hijas, y el manejo de la delicada cuestión del lesbianismo de una de ellas. Amy Adams hace un buen trabajo, pero le pesa, como a Steve Carell, el que fuera secretario de defensa Donald Rumsfeld, y Sam Rockwell, Bush hijo, que a la postre los retratos se hagan con trazos demasiado leves. Y es que a pesar de todo no puede uno por menos de considerar que las cosas se muestran de un modo algo simplista, por ejemplo con los esfuerzos de Cheney para concentrar poder ejecutivo en el presidente, torciendo las interpretaciones del Tribunal Supremo sobre el modo de aplicarlo, a modo de plan maestro trazado durante años, y que, cosas del destino, cuando se tuerce vuelve a asomar como posibilidad en la sombra, ser “el mago de Oz” por así decir de un fácilmente manipulable presidente Bush hijo. Pueden excusarse estos defectos por la condición satírica del film, pero como en el fondo late la intención de ser una fábula de advertencia sobre unos Estados Unidos que podrían alejarse de los principios democráticos que los constituyeron, no dejan de ser eso, defectos.

7/10
Hostiles

2017 | Hostiles

1892. Antes de licenciarse del ejército, el capitán Joseph J. Blocker es asignado para una misión sumamente desagradable para él: debe trasladar al jefe cheyenne Halcón Amarillo hasta su tierra de origen en el norte, pues se encuentra gravemente enfermo y ha pedido morir allí. Este indio fue responsable de crueldades inenarrables de las que Blocker fue testigo y sus manos torturaron y mataron a varios de sus compañeros. Al poco de comenzar el viaje se sumará a la pequeña comitiva una joven viuda que acaba de perder a su familia a manos de los indios. Extraordinario western crepuscular escrito y dirigido por Scott Cooper, un cineasta que confirma definitivamente que se ha ganado un lugar entre los más prestigiosos de la actualidad, gracias este film y a otras películas como Corazón rebelde o Black Mass. Presenta uno de esos westerns duros y realistas que adopta ese tipo de atmósfera y de hondos conflictos que en los últimos años están revitalizando un género que se niega a desaparecer. Aquí tenemos a un personaje principal magnífico, un hombre curtido en mil batallas y dolores, en sinsabores e injusticias, pero que dentro de esa piel curtida por cientos de atrocidades (también por supuesto las cometidas por él), aún conserva una humanidad de oro bruñido. Presenta el guión el viaje de redención de varias personas que geográficamente les lleva desde Nuevo Mexico hasta Montana, pero a la vez es un largo y emotivo adiós pues ejemplifica el único fin posible de una época llena de violencia y hostilidades entre blancos e indios, algo que no se arregla saldando deudas, ni reclamando justicias, pues ambos bandos saben que son culpables. Está bien resuelto el progreso interior de Blocker, así como la evolución del personaje de Rosalee Quaid, cuyas primeras apariciones en pantalla rompen el corazón. Destaca en Hostiles sin duda la falta de maniqueísmo en los caracteres, también a la hora de juzgar a blancos y pieles rojas, a la vez que se agradece una decidido, aunque costoso, rechazo del cinismo y la autocompasión, que en más de un personaje puede acabar derivando en desesperación. Visualmente la película es preciosa, aunque áspera, a un tiempo violenta y reflexiva, y expresa la odisea india con esa fotografía límpida de las grandes llanuras tan propias del western, con una ajustada banda sonora de Max Richter. Espléndido trabajo, por otra parte, del elenco de actores, encabezados por un soberbio Christian Bale, que repite trabajo con el director tras La ley del más fuerte. Al mismo nivel de calidad está la estremecedora composición de Rosamund Pike.

8/10
La promesa

2016 | The Promise

1914, en los albores de la Gran Guerra. En Siroun, pequeño pueblo al sur de Turquía, Michael Boghosian, recibe de la familia de su prometida, la joven Maral, el dinero necesario para completar sus estudios de medicina en Constantinopla; a cambio jura que regresará para contraer matrimonio. Pero una vez instalado en la capital del imperio, en la casa de su acaudalado tío, se fija en Ana Kheserian, elegante armenia que sin embargo mantiene un idilio con el estadounidense Chris Meyers, reconocido periodista de Associated Press. Éste será el primero en denunciar en la prensa que el gobierno está ‘cambiando de localización’ a los armenios, lo que suena a excusa para aniquilarles. Terry George reconstruyó el terrible genocidio de los tutsis a manos de los hutus en la excelente Hotel Rwanda. Ahora se atreve con otro de proporciones aún mayores, ya que se estipula que millón y medio de armenios cayeron por orden del gobierno de Turquía, que en la actualidad sigue negando lo ocurrido. Se diría que el astuto cineasta ha recurrido al viejo patrón de Doctor Zhivago, que divulgaba para el gran público la Revolución Rusa, y el choque entre el idealismo inicial y la cruda realidad posterior, pero centrándose en una historia de amor que vendiera entradas. Con varios puntos en común con el legendario film de David Lean, la jugada puede ser tachada de comercial –se trata de la primera superproducción de Hollywood sobre el tema–, pero tendrá más influencia a la hora de dar a conocer la realidad que otras propuestas más minoritarias, como Una historia de locos, Ararat o El destino de Nunik. De ambientación impecable, rodada a buen ritmo, no trata de ocultar la realidad, abundan las secuencias duras, como la del tren donde se hacinan los prisioneros, o la mujer aniquilada porque ya no puede caminar. A diferencia de otras historias de amor en tiempos difíciles (de Lo que el viento se llevó a Titanic) tiene más interés el relato histórico que las peripecias de los personajes. Oscar Isaac y Charlotte Le Bon realizan un trabajo impecable, aunque se luce sobre todo Christian Bale, que se ha quedado el papel con más matices. El film está lleno de actores reconocidos en papeles secundarios, como Shohreh Aghdashloo, o los llamativamente episódicos James Cromwell y Jean Renó. Tampoco tienen mucha cancha los españoles Luis Callejo, Abel Folk y Alicia Borrachero.

7/10
La gran apuesta

2015 | The Big Short

Las dimensiones que alcanzó la crisis financiera global de 2008 sobrepasaron todas las previsiones, y lo increíble es que dio la impresión de que nadie lo veía venir. En realidad esto no es exacto, como se encarga de explicar La gran apuesta, un film que adapta para la pantalla con talento el ilustrativo libro homónimo de Michael Lewis, alguien que ya había tenido mucha suerte antes en las adaptaciones de sus análisis, a priori bastante técnicos, del mundo del fútbol americano (The Blind Side) y del béisbol (Moneyball), que no son los típicos dramas deportivos. La segunda estaba producida por Brad Pitt, que se reservaba un papel, y aquí, nunca mejor dicho, vuelve a apostar acertadamente y del mismo modo por Lewis, a través de su compañía Plan B. La traslación a la pantalla de esta historia a cargo de Adam McKay, director y coguionista con Charles Randolph, tiene mucho mérito, pues es cinematográfica y didáctica, muy ágil, con el justo tono de denuncia a una sociedad que ha perdido su sentido moral, y un sentido del humor harto habilidoso para reir, por no llorar, ante el despropósito de lo ocurrido con los bonos hipotecarios de las subprime. Se trata de una agradable sorpresa ya que McKay director tiene en su haber comedietas bastante olvidables, como Pasado de vueltas y Hermanos por pelotas, aunque en cambio ha recibido crédito por el guión de la ingeniosa Ant-Man. El film, básicamente, explica cómo determinados "actores" detectaron los pies de barro de un sistema que había confeccionado productos financieros opacos de valor nulo, y con sus acciones para lograr ganancias para sus clientes contribuyeron a hacer estallar la burbuja inmobiliaria, no sin antes sufrir bastante y nadar en un mar de dudas, acerca de si estarían equivocados, o de si un sistema básicamente podrido lograría esconder sus vergüenzas, y seguir convenciendo al mundo de que el emperador estaba vestido y no en pelota picada. Algunos nombres de los personajes reales en que se basa el film han sido alterados para poder tomarse algunas libertades creativas en la narración. Básicamente seguimos a Michael Burry (Christian Bale, con un personaje que sí conserva su verdadero nombre), que gestiona fondos de inversión, y que descubre el disparate de los bonos basura de las hipotecas subprime, y decide apostar en corto grandes inversiones garantizadas contra ellos, algo que le aceptan todos los grandes bancos, pensando que están ante un chiflado y que van a ganar con él dinero fácil. Pero también tenemos a otros personajes que tampoco están ciegos, basados en otro gestor de fondos, Steve Eisman (Steve Carell), en el abogado Greg Lippmann (Ryan Gosling), en los jóvenes inversores Jamie Mai y Charlie Ledley, que fueron asesorados por el veterano Ben Hockett (John Magaro, Finn Wittrock y Brad Pitt). Con un estupendo reparto –incluidos los muchísimos secundarios, tipos aprovechados, gente de los bancos que no se huele nada y sigue simplemente la dirección del viento, la sencilla familia que será la víctima final que perderá su casa, etc– se pinta bien el vértigo de lo que diría una situación más propia de un casino –la banda sonora de Nicholas Britell discurre a ratos con este tono–, a lo que ayuda también el carácter excéntrico y fuerte de algunos personajes, incluida la ironía del narrador en off, Gosling. Algunos recursos, como acudir a Margot Robbie y Selena Gomez haciendo de ellas mismas para explicar cuestiones técnicas, acentúan el planteamiento de la frivolidad con que los responsables dejaron que las cosas se salieran de madre. La película incide en la idea de algunos de forrarse aprovechando las debilidades del sistema, aunque sin alcanzar los niveles de paroxismo de El lobo de Wall Street.

7/10
Knight of Cups

2015 | Knight of Cups

Rick trabaja en Hollywood y ha llegado a la cima del mundo. Tiene todo lo que un hombre puede desear y, sin embargo, se siente vacío. En su viaje de autodescubrimiento se encontrará con su padre y su hermano, con su ex esposa y su amante, y con varias mujeres que parecerán conocerle mucho más que él a sí mismo.

Exodus: Dioses y reyes

2014 | Exodus: Gods and Kings

Ramsés y Moisés han sido criados como hijos del Faraón de Egipto. Y aunque éste siente un afecto natural mayor por el segundo, por sus mejores cualidades humanas, sólo el primero lo es de verdad. Cuando Ramsés sucede a su padre, el descubrimiento de que Moisés es hijo de hebreos, miembro del pueblo de Israel al que tiene esclavizado, manda a quien fuera como un hermano al exilio. Para Moisés su nueva vida en una sencilla comunidad pastoril será como una revelación, a la que se suma una auténtica teofanía, Dios le habla exponiéndole los planes que tiene para él. La historia de Moisés ha sido adaptada múltiples veces al cine y a la pequeña pantalla, con el caso extraordinario de Cecil B. DeMille, que lo hizo en dos ocasiones, siendo Los diez mandamientos de 1956, con Charlton Heston y Yul Brynner, la más popular. Ahora es Ridley Scott quien revisita el relato bíblico, básicamente fiel a sus fuentes, incluido su sentido sobrenatural y trascendente, aunque se tome también algunas licencias artísticas, como que Dios hable a Moisés con figura de niño. Estructuralmente el guión firmado por Adam Cooper, Bill Collage, Jeffrey Caine y Steven Zaillian está construido alrededor del antagonismo-rivalidad-afecto fraterno de Moisés y Ramsés, un tema con el que Ridley Scott parece haber enganchado especialmente, no en balde él estaba muy unido a su hermano Tony, también director, que se suicidó hace dos años, y a quien dedica el film. Y por otro lado, se encuentra todo el conflicto interior de Moisés, su viaje y peregrinación de autodescubrimiento, acerca de quién es y lo que debe hacer, con la especial intimidad que le une a Dios, cuyas acciones, a veces terribles, no siempre entiende o comparte, aunque se dejará ganar y guiar por la fe –frente a la tentación de confiar en su pericia militar–, para poder hacer luego lo propio con los hebreos, ejerciendo de auténtico líder. Christian Bale hace un magnífico trabajo, y su némesis, interpretado por Joel Edgerton, también entrega una gran actuación. Estos mimbres fuertes pueden afectar al hecho de que otros sean más livianos, pues algunos personajes se encuentran bastante desdibujados, apenas trazados con un par de líneas. Los que mejor logran superar este handicap son tal vez John Turturro, el Faraón padre, y María Valverde, la esposa de Moisés, el resto –Sigourney Weaver, Aaron Paul, Ben Kingsley, Hiam Abbas...–, simplemente, están ahí, con su poderosa presencia. Pero verdaderamente el capítulo en que el film se muestra verdaderamente sobresaliente es el visual, que acrecienta el carácter de epopeya de la cinta, y donde da “sopas con honda” a la reciente Noé. Ridley Scott usa bien el 3D para dar profundidad a las escenas de masas, y los efectos especiales y el diseño de producción nos sumergen de lleno en el antiguo Egipto y en el desierto, las plagas y el paso del mar Rojo son de una increíble espectacularidad, con elementos como las gaviotas en el cielo encapotado que conceden a los planos un aire muy especial. Por concepción y temática, la película de Ridley Scott que más conecta con Exodus: Dioses y reyes, es El reino de los cielos, pero el cineasta británico sale mejor parado de la empresa que nos ocupa, por la fuerza y coherencia de la historia, y por el enorme carisma de Bale, mucho mayor que el de Orlando Bloom.

7/10
La gran estafa americana (American Hustle)

2013 | American Hustle

Finales de la década de los 70. Irving Rosenfeld y Sydney Prosser son dos estafadores profesiones, con talento especial para embaucar a sus víctimas aconsejándoles desastrosas inversiones financieras y de arte. El agente del FBI Richie DiMaso les desenmascara, pero lejos de querer encerrarles entre rejas, desea que trabajen a sus órdenes para detener a mafiosos y políticos corruptos. Lo que les lleva a tratar con el alcalde de Atlantic City, Carmine Polito, en un curioso timo con un falso jeque árabe que implica a destacados congresistas. A tan complicada telaraña de trampas y fingimientos se suma la crisis conyugal en la que están inmersos Irving y su esposa Rosalyn, con la que tiene un niño, y que enredará la situación dando pie a un cóctel explosivo de engaños y amoríos. David O. Russell coescribe con Eric Singer esta singular comedia de timadores, inspirada libremente en hechos reales, el llamado escándalo Abscam. Responde a las convenciones del género en la línea El golpe, donde se hace abstracción en parte de las consideraciones morales, la idea es que frente a los corruptos malos de verdad, los granujas protagonistas son los héroes de la función, que reclaman la simpatía del espectador; algo que ya trabajó Russell en Tres reyes. Y quizá en 2014 esta película funciona especialmente por mostrar estructuras de corrupción que se remontan atrás en el tiempo más de tres décadas, y que casi parecen inocentes comparadas con las actuales. Toda la idea de personajes disfrazados, acentos simulados, sentimientos escondidos, cuadra a la perfección para hablar de cierta crisis de identidad muy actual, que encuentra una buena forma de expresarse en este tipo de historias de engaño, de la que son muy representivas por ejemplo las series televisivas de espías Homeland y The Americans. En tiempos de pensamiento líquido, se puede mantener una cosa, y casi a renglón seguido la contraria, resulta difícil mostrar convicciones acerca de algo, más allá de la propia supervivencia y la gratificación inmediata. En realidad son ideas semejantes a las que maneja Martin Scorsese en El lobo de Wall Street, la idea de ilustrar una situación preocupante, aunque los logros de La gran estafa americana (American Hustle) resultan más afortunados. La película tiene una estructura convincente, muy ágil, bien apoyada en canciones de la época, con suficientes giros sorprendentes y buenos golpes de humor. Hay al parecer algunos momentos improvisados, pero la cosa más o menos funciona, con un formidable reparto, estupendos ellas (Amy Adams, Jennifer Lawrence) y ellos (Christian Bale, Bradley Cooper, Jeremy Renner, e incluso un inesperado Robert De Niro). El vestuario y aspecto de los personajes, más allá de los descocados escotes de Adams, acentúan, con un aspecto que hoy se nos antoja ridículo, la idea de impostura.

7/10
La ley del más fuerte

2013 | Out of the Furnace

Un pueblo remoto, en las cercanías de los Apalaches. Russell y Rodney son hermanos. El primero trabaja en una fábrica y el segundo es militar. Su vida es dura, su padre está gravemente enfermo en la cama. Una noche Russell choca bebido contra otro coche, con muertes de por medio y es enviado a prisión. Al salir, su padre ha muerto, su novia le ha dejado y su hermano, que muestra cada vez más los traumas de la Guerra de Irak, ha contraído importantes y peligrosas deudas. Dramática y violenta película de potente factura visual que mete de lleno al espectador en los ambientes rurales de la América profunda, sitios en donde el trabajo policial puede hacer poca cosa contra quienes se saltan la ley y donde la violencia brilla a flor de piel. El director y coguionista Scott Cooper (Black Mass, Corazón rebelde) no da una visión muy alentadora de la convivencia humana y más bien resalta las dificultades para prosperar. Destaca sin duda su loable visión de la fraternidad, en algún momento muy emocional, y el perfil que se hace del protagonista del film, Russell, un hombre bueno y recto, que es llevado al límite por los hombres y por las circunstancias, lo cual no significa que el film se torne excesivamente fatalista, más bien aboga por cierta ambigüedad. De cualquier forma, la razón de que las cosas interesen y atrapen se debe en gran medida al espléndido plantel de actores, todos ellos expertos en transmitir volcanes de emociones en su interior, especialmente Christian Bale y Casey Affleck en el papel de los dos hermanos. Pero los acompañan estupendamente Woody Harrelson, Forest Whitaker, Sam Shepard...

5/10
El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
Las flores de la guerra

2011 | Jin líng shí san chai

Nanking, 1937. Los japoneses cometen tropelías sin fin en su invasión de China. John, un pícaro americano, se refugia en un internado anejo a la catedral católica, donde sólo queda una docena de jovencitas más el chico secretario del fallecido sacerdote. Se suma además un grupo de prostitutas, ocultas en un sótano. Ante el intento de violación de las chicas, John finge ser cura, pero ese “muro de defensa” podría ser demasiado débil. Aunque dura en la violencia sexual, emociona esta cinta del chino Zhang Yimou. A partir de la novela de Geling Yan, sorprende la humanidad de la historia y los dilemas morales de unos personajes que parecen guiados por principios evangélicos, “las prostitutas os precederán en el reino de los cielos”, o “si no os hacéis como niños...”. El film cuenta con buenos personajes para un gran reparto, Christian Bale y un puñado de desconocidos. El principal defecto, que se carga la mano sin matices contra los nipones. Impresiona la factura visual de quien se ocupara de la inauguración y clausura de la Olimpiada de Pekín.

7/10
The Fighter

2010 | The Fighter

Micky Ward es un boxeador de origen irlandés, a quien entrena su caótico hermanastro Dicky Eklund, otrora púgil prometedor, y actualmente adicto al crack. Ejerce como manager su madre Alice, o sea que la carrera de Micky es un asunto de familia. Y enfocada así, podría tener tan poco futuro como Dicky. La única solución, a la que le anima su novia Charlene, pasaría por despegarse del clan familiar, algo que se hace tremendamente duro. Potente película, basada en hechos reales, con un excelente manejo de los elementos arquetípicos del drama deportivo de boxeo. Tiene 7 nominaciones al Oscar, incluida la de mejor película. Lo cierto es que el deporte de los puños ha dado pie siempre a filmes excelentes, pues suele prestarse a abordar grandes cuestiones, también presentes aquí, como superar la rémora de la baja extracción social –la familia de Micky es de un barrio obrero de Lowell, Massachusetts–, encontrar los mentores adecuados –entrenador y manager–, contar con el apoyo necesario –se muestra la tensión del protagonista, atrapado entre dos fuegos, el de su madre y su hermano, y el de su novia y su padre–, no amilanarse ante los rivales y tener afán de victoria. Llama la atención la solidez del guión, donde había casi novatos y el responsable de la saga deportiva canina Air Bud, Paul Tamasy, quien no se diría a primera vista el más adecuado para abordar una historia de tono muy realista y gran intensidad dramática. Sin embargo, con la ayuda de Scott Silver (8 millas), aportan un inteligente libreto, que usa como astuto esqueleto argumental en la primera mitad del metraje el rodaje de un documental de HBO sobre Dicky Edlund. Esto y los conflictos familiares otorgan una enorme hondura a la trama, lo importante no son tanto los combates de boxeo, aunque tengan por supuesto su entidad, sobre todo en el clímax de la película. David O. Russell (Tres reyes) prueba que es un gran director, hay pasajes muy visuales, como aquel en que los hermanos trabajan en el asfalto de una calle de su barrio, que sitúa muy bien el entorno narrativo. Y no hace falta grandes discursos, basta la pura imagen para ver que la fe sostiene a los hermanos en los momentos más complicados. Sus actores, muy bien dirigidos, entregan grandes interpretaciones. Desde Mark Wahlberg –también productor–, el protagonista en la encrucijada, como un sorprendente Christian Bale –esquelético, recuerda a Daniel Day-Lewis–, o las magníficas féminas Amy Adams y Melissa Leo, novia y madre respectivamente de Micky.

8/10
Terminator Salvation

2009 | Terminator Salvation

Digna, pero no memorable. Así es la cuarta entrega de la saga comenzada por James Cameron, sobre un futuro poco halagüeño dominado por las máquinas. En esta ocasión es el gran Christian Bale quien interpreta al humano John Connor, jefe de la resistencia contra los terminators en un planeta desolado y apocalíptico. Hay en el año 2018 un grupo de líderes de esa resistencia, que dirige los combates contra Skynet desde la base secreta que tienen bajos las aguas en un submarino; pero Connor es el líder natural, considerado entre la gente de a pie como una especie de profeta o mesías. Ahora su esposa espera un niño, pero él sigue intrigado con las grabaciones que le dejó su madre Sarah, sobre todo con las que se refieren a su padre viajero en el tiempo, Kyle Reese, a quien debe localizar y salvar antes de destruir la base principal de las máquinas enemigas. Porque sólo así logrará que éste conozca a su madre en el pasado. Encontrará un inesperado aliado en Marcus, un condenado a muerte en 2002, que se ha convertido en alguien muy diferente de quien fue en el pasado. Lo mejor que se puede decir de este film es que se inserta bien en la saga. Miedo nos daba que McG fuera el director, pero el caso es que este hombre videoclipero rueda bien, al servicio de la historia, y si acaso cabe reprocharle cierta frialdad en la narración, aunque ésta ya se encuentra presente en el guión de John D. Brancato y Michael Ferris. Sigue la idea de contraponer maquina y hombre, entre los que se puede producir un cierto intercambio de roles: a quien se veía como robot demuestra humanidad, mientras quien está dotado de espiritu toma decisiones maquinalmente. Esto se nota en el conflicto que surge alrededor del misterioso Marcus, que provoca dudas en Connor y en la guerrera de la resistencia Blair. Se nos antoja demasiado serio Christian Bale como líder, como si su responsabilidad para salvar al mundo diera un excesivo hieratismo a su interpretación; más interesante es la perplejidad de Marcus, aunque le falta hondura a la actuación de Sam Worthington. De alguna forma se nota que McG no es un director de actores, no logra que los distintos personajes despeguen de sus moldes arquetípicos. No obstante, la historia tiene garra, se sigue con interés, y sabe insertar guiños para los conocedores de la saga. Y hay suficientes escenas de acción para que los ojos del espectador no se despeguen de la pantalla en ningun momento. Hay un buen trabajo en la construcción de un escenario post-holocausto nuclear, y buenos pasajes con los distintos terminators en acción, incluido uno que deviene en agradable sorpresa. Entre los "gadgets" nuevos destacan los mototerminators, y un robot gigante que se diría primo hermano de los Transformers.

6/10
Enemigos públicos

2009 | Public Enemies

Nueva incursión en el mundo de los forajidos al margen de la ley del veterano Michael Mann, que debutó en el cine con la notable Ladrón, y ha indagado sobre el tema en títulos como Hunter, Heat, Collateral y Corrupción en Miami (2006). Esta vez se basa en hechos reales, recogidos en el libro ‘Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34’, de Bryan Burrough. Recoge las peripecias de John Dillinger –personaje auténtico ya llevado al cine con desiguales resultados por John Milius (Dillinger), Lewis Teague (La dama de rojo) y Max Nosseck (Dillinger (1945))–. Fue el más afamado ladrón de bancos de todos los tiempos, a pesar de la competencia, pues vivió en una época prodiga en criminales míticos, como Baby Face Nelson o Pretty Boy Floyd. El guión –que remite a cintas como Bonnie and Clyde y Los intocables de Eliot Ness– sigue los pasos de John Dillinger durante 14 meses, a partir de su salida de la cárcel, en julio de 1934. Inicia entonces una oleada de atracos que le convirtieron en una presencia habitual de los periódicos. En ese tiempo, se enamora de Billie Frechette, una humilde empleada de un guardarropa. Dillinger debe esquivar a los hombres del agente federal Melvin Purvis, un experto tirador encargado de atraparle. Michael Mann se luce con una esmerada reconstrucción de la época, y hace hincapié en la lucha de J. Edgar Hoover, porque el congreso le dote de los medios legales y financieros suficientes para perseguir a los delincuentes que cometieran robos en un lugar y después cambiaran de estado. Uno de los puntos de interés es la lucha de Hoover por transformar el Bureau of Investigation que dirigía por aquel entonces en el actual FBI: Por otro lado, el cineasta transmite muy bien la fascinación que sentían los ciudadanos medios, en plena época de la Gran Depresión, por los grandes gángsteres y ladrones de bancos, que por entonces tenían mucha presencia en los medios de comunicación. Dillinger se convirtió en una especie de ídolo, en una época donde ciudadanos incapaces de saltarse una señal de tráfico admiraban a aquellos que habían solucionado sus problemas desafiando la ley. Como los bancos eran extremadamente impopulares, el asaltante Dillinger era aclamado como una especie de Robin Hood. Mannn ha sabido reflejar todo esto en muchos detalles, como la sesión de preguntas de unos periodistas emocionados con Dillinger, tras ser detenido, o en la pasión que despertaba el actor especializado en mafiosos James Cagney –al que imita un compinche de Dillinger– y películas como El enemigo público nº 1, que cobra gran importancia en el desenlace de este film. Sorprendente es la interpretación de Johnny Depp, en un registro más realista de lo habitual, que sabe transmitir la elegancia de su personaje, a pesar de sus métodos violentos, y añade un toque romántico que recuerda a alguna película de gángsteres de Humphrey Bogart, como El bosque petrificado o El último refugio. Es un personaje con muchos matices, descritos con sutileza en el guión, pues tuvo una infancia desgraciada, y a pesar de vivir al margen de la ley, tiene una especie de código de honor y valora la amistad por encima de todo, como los viejos personajes de las películas de Sam Peckinpah. Le secunda con convicción el prolífico Christian Bale, como un policía obsesionado por su presa, pero en el fondo honrado. Cuenta también el film con ilustres secundarios en papeles a veces muy menores, como Marion Cotillard, Channing Tatum, Giovanni Ribisi, Stephen Dorff y la casi olvidada Leelee Sobieski, que a pesar de su calidad, aquí casi no tiene papel. En su relato de ascensión y caída de un gángster, Michael Mann parte de viejos esquemas, que tan buenos resultados le dieron a Howard Hawks, en Scarface, el terror del hampa. Un planteamiento clásico filmado con el moderno estilo eminentemente visual del director de El dilema, un montaje trepidante y una sabia utilización de las cámaras digitales. Muchos son los momentos deslumbrantes, aunque cabe destacar el último atraco al banco, la huida de la posada y una surrealista y poco probable visita de Dillinger a la oficina desde donde se dirige su busca y captura. También se anota un tanto Michael Mann a la hora de integrar las canciones de la época en la trama.

8/10
El caballero oscuro

2008 | The Dark Knight

El director Christopher Nolan (Londres, 1970) lleva una carrera cinematográfica fulgurante y es uno de esos raros cineastas que es adorado tanto por el público como por la crítica. Su prestigio es verdaderamente asombroso. Y es que desde su segundo film, Memento, su labor detrás de la cámara quedó encumbrada y sus posteriores películas no han hecho sino aumentar su caché, especialmente gracias a Batman Begins y al thriller "mágico" El truco final. Ahora sólo toca volver a asombrarse ante su impresionante talento, porque esta segunda película sobre el hombre murciélago supera en calidad al resto de su filmografía. Si El caballero oscuro no es una obra maestra absoluta el caso es que se le acerca bastante, y desde luego se trata seguramente de la mejor película sobre un superhéroe realizada hasta la fecha. Es la adaptación de un cómic, cierto, y en ese sentido habrá espectadores para todos los gustos, pero es de justicia afirmar que no hay fisuras en este film. Gotham está dominada por la mafia, pero el nuevo hombre fuerte de la política es el fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart), un tipo íntegro que se ha propuesto acabar con la criminalidad que asola la ciudad, y que además es el novio de Rachael Dewes (Maggie Gyllenhaal), la amiga de la infancia de Bruce Wayne (Christian Bale), alias Batman. Una de las mayores preocupaciones para el gobierno es la corrupción de la policía, pues prácticamente uno sólo puede fiarse del teniente Gordon (Gary Oldman), que es precisamente el mejor aliado es Batman, enemigo número uno de la mafia. Pero todo puede cambiar cuando aparece en escena Joker, un individuo siniestro y sin escrúpulos que se ofrece a la mafia para acabar con Batman. Nadie cree que ese psicópata con cara de payaso sea capaz enfrentarse con el hombre más poderosos de la ciudad. Pero están equivocados, el Joker es mucho más listo, sanguinario y peligroso de lo que parece. Una gran virtud del guión –escrito de nuevo por el equipo formado por Christopher Nolan y David S. Goyer, a quien se ha unido ahora Jonathan Nolan, hermano pequeño del director– es que mete en faena al espectador desde el primer fotograma y ya no le suelta hasta los títulos de crédito finales. No hay aquí apenas introducción, pues los personajes principales están suficientemente maduros de otros filmes como para resultar totalmente convincentes. Pero, justamente, la sabiduría narrativa de Nolan y del resto de guionistas se comprueba en las dos magníficas presentaciones de los dos nuevos personajes contrapuestos, el fiscal Dent y el Joker. Junto al guión –en verdad cuidadísimo, de una inusual variedad de giros para tratarse de la adaptación de un cómic– destaca la puesta en escena y la enorme capacidad de Nolan para crear atmósferas inquietantes. Como en Batman Begins, el ambiente de la película es tenebroso y agobiante, como corresponde a un thriller criminal de altos vuelos, y las escenas nocturnas siguen siendo la prioridad. Y Nolan logra que la tensión sea muy fuerte, con momentos de gran violencia –aunque sobre todo sugerida– y un uso sencillamente perfecto de la rítmica y desasosegante banda sonora de James Newton Howard y Hans Zimmer, siempre al servicio de la imagen. En cuanto a la acción, qué se puede decir... Es de lo mejor que se puede ver hoy en día, con momentos apoteósicos como la larga secuencia del túnel, rodada a un ritmo endiablado. Y pese a lo fácil que es aburrir cuando una película rebosa de acción por los cuatro costados, aquí la maravilla es que Nolan dice cosas, cosas muy interesantes, al tiempo que entretiene de veras. Hay en el film héroes y villanos, claro, pero sobre todo hay bien y mal, moralidad e inmoralidad, un fuerte sentido de la responsabilidad y de las propias limitaciones, la convicción de que el camino entre lo bueno y lo correcto no siempre es el mismo y tan fácil de tomar, y de que el margen que puede separarnos de la bondad o la maldad es tan fino como un papel de fumar. En conjunto, hay una emocionante visión de la épica del héroe, nada estereotipada. Además todos los personajes resultan complejos, verosímiles, muy alejados de los clichés fantásticos, a lo cual también ayuda que la ambientación de Gotham no parece provenir del cómic, sino de la realidad más pura, de cualquier metrópoli normal y moderna. Por último, todo el reparto está perfecto, equilibrado, pero es imposible no mencionar el increíble trabajo del malogrado Heath Ledger, muerto seis meses antes del estreno del film. El actor se ha ido a lo grande, entregando un testamento cinematográfico, tan excelso como triste y doloroso. Su personaje del Joker es absolutamente impactante (se recomienda escucharle en versión original), de una fuerza tan sobrecogedora que hace olvidar al mismísimo Jack Nicholson. Es con toda probabilidad la mejor interpretación de su carrera, y no sería nada raro que fuera nominado al Oscar. Sólo con la escena de su aparición en la reunión de mafiosos lo merecería.

9/10
I'm Not There

2007 | I'm Not There

Todd Haynes (Lejos del cielo) es el responsable de esta poco convencional y críptica cinta, que homenajea al famoso cantautor Bob Dylan, una de las figuras más importantes de la música estadounidense. El film es una especie de puzzle, que construye siete historias distintas, protagonizadas por otros tantos personajes, que al parecer representan diferentes facetas de la personalidad del músico: un niño negro de 11 años que siempre está huyendo, un artista mujeriego, un joven andrógino que deviene en estrella del rock, un cantante folk que se convierte en evangelista, y un forajido.  Aunque Haynes logra momentos evocadores, el resultado es bastante irregular, poco comprensible, y a ratos carece de interés. Cate Blanchett fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto, y obtuvo el Globo de Oro y la Copa Volpi en Venecia, también en esta categoría.

5/10
El tren de las 3:10

2007 | 3:10 to Yuma

Los aficionados al western están de enhorabuena con este magnífico remake del clásico de Delmer Daves de 1957, sobre el peculiar enfrentamiento entre un sanguinario forajido y un granjero en apuros, que en su día estuvieron interpretados por Glenn Ford y por Van Heflin. En este caso, se sitúa detrás de las cámaras James Mangold, un director de probado talento, como ha demostrado en el thriller Identidad o en el biopic En la cuerda floja, entre otros títulos. El criminal Ben Wade, autor junto a su terrible banda de decenas de robos y asesinatos, ha sido capturado. El plan de los agentes de la ley es llevarlo hasta la ciudad de Contention para posteriormente tomar el tren hasta Yuma y encerrarlo en la cárcel. Pero el camino es largo y se necesitan hombres para custodiar al reo. Se ofrece a acompañarles el granjero Dan Evans, que necesita dinero desesperadamente si no quiere perder su rancho, necesario para mantener a su mujer y a sus dos hijos. Mangold imprime a la historia –basada en un relato corto de Elmore Leonard– una notable energía, sin andarse apenas por las ramas, y logra momentos de gran tensión dramática. La violencia sigue los parámetros de los westerns más modernos, al estilo de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford o de la película australiana La propuesta, de una sequedad brutal, aunque sin ningún tipo de ensañamiento, y con reacciones desprovistas de cualquier atmósfera romántica. Hay aquí poca belleza exterior, con lo que resulta así un western distinto, de tintes psicológicos, pleno de ritmo y con una dureza muy genuina. Y hay, claro está, un especial interés por llenar de “contenido” a los personajes, por ahondar en su interior, con el empeño de mostrar que su peligroso viaje será también un momento de aprendizaje. Es posible que queden poco claras las más íntimas motivaciones del personaje de Ben Wade (por otra parte, un tipo fascinante y manipulador), al punto que puede resultar demasiado inesperado algún cambio brusco en sus reacciones. Pero, en general, hay un cuidadoso retrato de caracteres, con individuos que resultan muy reales y convincentes. El grueso del film, por supuesto, se apoya en dos monstruos de la actuación: Bale y Crowe. Ambos realizan unas portentosas y matizadas interpretaciones, pero también es elogiable el trabajo del veterano Peter Fonda y la soberbia actuación del joven Logan Lerman. También son excelentes los acordes del compositor Marco Beltrami.

8/10
Rescate al amanecer

2006 | Rescue Dawn

Durante la guerra de Vietnam, Dieter Dengler, un piloto germano-americano, intenta sobrevivir en Laos después de que su avión haya sido derribado. Capturado y torturado por el enemigo es enviado a un campo de prisioneros. Allí, intentará poner en marcha un plan para escapar junto con otros prisioneros. Atípica cinta de Herzog, que por una vez se adentra en el género bélico, con una película que retoma una de sus obsesiones autorales: la relación del hombre con la naturaleza. El realizador alemán versiona en clave de película dramatizada su documental El pequeño Dieter quiere volar, sobre un personaje real, que está interpretado por Christian Bale.

6/10
El truco final

2006 | The Prestige

Durante la ejecución en el escenario de uno de sus trucos, el mago Robert Angier pierde la vida. Alfred Borden, otro mago, es acusado de su asesinato. Mientras aguarda su ejecución, los diarios escritos por ambos ilusionistas nos ponen en antecedentes de cómo las cosas han llegado a tal extremo. Inicialmente ambos magos realizaban sus trucos en colaboración, pero una desgracia que se cobró una vida les distanció. Desde entonces se disparó su rivalidad y su odio, de raíces más hondas que su trágico detonante. Porque cada uno aborda sus trucos de modo diferente. Alfred posee un talento innato, pero no es brillante en la puesta en escena; mientras que Robert sabe venderse mejor, logra la complicidad del público. Y es que, como explica el film, un truco tiene tres etapas, y todas son importantes: la presentación, el truco en sí, y el momento climático o prestigio, que redondea el conjunto para dejar al espectador boquiabierto. Los hermanos Christopher y Jonathan Nolan adaptan una popular y voluminosa novela de corte fantástico y de época, debida a la pluma de Christopher Priest. Y lo hacen con ingenio, aprovechando los múltiples giros y sorpresas de la historia, no en vano estamos hablando de magos. Tienen en mente el antes explicado armazón de los números de magia, pero retorciéndolo un poquito más con el recurso a los diarios, que sirve para clarificar la dramática situación del presente. Hugh Jackman y Christian Bale clavan sus papeles, ese juego de identidades y comportamientos misteriosos donde las mujeres juegan un papel más importante del que se aprecia a simple vista. Y encuentran buen apoyo en los personajes secundarios, asumidos con encomiable humildad por Michael Caine, Scarlett Johansson… Christopher Nolan sigue probando que además de consumado guionista (recuérdese su nominación al Oscar junto a su hermano por Memento), es un director muy visual. Ese plano de los sombreros en un descampado al inicio del film, que parece desconectado de la trama, cobra sentido ya bien avanzado el metraje… La puesta en escena de los trucos es realista, pero impactante. Mientras que el desenlace hace honor al título del film, es “el prestigio” de un buen mago del celuloide.

8/10
Harsh Times

2005 | Harsh Times

Dura película que sigue la pista a dos amigos del alma, Jim y Mike, ambos con problemas para encontrar empleo. Jim es veterano de la Guerra del Golfo, y el conflicto le ha dejado claras secuelas en su chulesca personalidad; con una novia mexicana a la que ama, y que querría traerse a Estados Unidos, su máxima aspiración es ingresar en la policía. Y Mike, que también intentó entrar en el cuerpo, ahora busca cualquier empleo decente, con idea de complacer a su novia abogada, con quien vive. Tras un desengaño de Jim –han rechazado su solicitud de formar parte de la policía de Los Ángeles–, él y Mike gandulean tomando cervezas y fumando porros, y hasta se acercan a ver a una golfa, a ver si “mojan”. Y puede haber sido, en el caso de Jim, el error de su vida, pues de pronto le llaman los federales convocándole para una prueba al día siguiente, que incluye un test de orina. David Ayer ya demostró en Training Day (Día de entrenamiento) su interés por plasmar el mundo de la amistad masculina, en una relación maestro-discípulo entre compañeros policiales; y U-571 recogía la convivencia de varones a bordo de un submarino. Aquí se mueve en la misma órbita, y ciertamente trenza una historia de entidad, bien contada, en que los rasgos de la pareja protagonista se definen paulatinamente, hasta conformar sendos sólidos retratos. El problema es la desesperanza de fondo, sobre todo en un Jim con síntomas innegables de psicopatía, y cuyo equilibrio mental, que podría contar con el razonable apoyo de su bondadosa futura esposa, amenaza con saltar hecho añicos, pues los servicios secretos quieren aprovechar precisamente la facilidad para matar que demostró en Irak. También pesa, y mucho, la violencia sórdida, o ideas tan desagradables como la de Jim inyectándose líquido en la uretra para engañar a los análisis de orina, no por no mostrada menos repulsiva. Christian Bale vuelve a demostrar que es uno de los actores más dotados de su generación. Con funciones también de productor ejecutivo, hace creíble a su Jim hasta extremos insospechados, todo un recital de registros donde conviven la ternura, la cara dura, la resolución, la camaradería… Le da bien la réplica Freddie Rodríguez, popular hasta la fecha por su papel de embalsamador en la serie televisiva A dos metros bajo tierra.

6/10
El nuevo mundo

2005 | The New World

Aproximación nada tópica a la exploración del nuevo mundo por los ingleses. El film arranca en 1607, cuando tres barcos avistan tierra tras una larga navegación atlántica. Les empuja el deseo de prosperar, la promesa que nadie garantiza de que se harán ricos en los lugares recién descubiertos. Pero la creación del asentamiento costero de Jamestown se hace penosa, y hay miedo de tratar con los nativos. Así que encomiendan la tarea al capitán John Smith, como mejor alternativa a la de su muerte en la horca por insubordinación. Cuando se adentra en el interior con sus hombres, son atacados y sólo él sobrevive. Contra pronóstico es aceptado en un poblado, donde aprende a apreciar las costumbres indias, al tiempo que surge el amor por la joven hija del jefe powhatan, la hermosa e inteligente Pocahontas. La promesa incumplida del regreso de la expedición a Inglaterra, y la ayuda prestada a Smith por Pocahontas, traerán consecuencias imprevisibles. Me atrevería a decir que este film tiene en su contra esa cursilada animada de la Disney titulada Pocahontas, el triste precedente de Colin Farrell en una película histórica (!), la olvidable Alejandro Magno, y lo que con mirada superficial –e injusta– podría describirse como un aire a El lago azul. Por favor, prejuicios fuera. Terrence Malick saca a pasear su alma de poeta, y recrea la historia de modo pausado, con extraordinaria delicadeza, y sin caer en extremismos no deseables. Ya sólo la belleza del plano en que los indios admiran las naves recién llegadas, que tendrá su correspondencia ulterior en Inglaterra, cuando Pocahontas descubre una catedral, hablan de que la hermosura de las tierras vírgenes tiene su contrapunto en los logros de la civilización. Ciertamente, la vida de los indios tiene algo de edénico, como de tranquila vida lograda, pero quizá su modo de desenvolverse no sea muy distinto al de los habitantes de la campiña inglesa. En cuanto al contraste de nativos y exploradores, son lógicas las diferencias entre quien buscaba algo mejor y encuentra mil y una penalidades, y quien se conforma con lo que tiene. Eso sí, la crueldad en la batalla es equiparable. Acierta Malick al trenzar la historia de amor y la transición gradual de Pocahontas a los modos occidentales. Un Farrell contenido, una sorprendente y bella Q'Orianka Kilcher que tenía quince años cuando hizo el film, y un reposado Christian Bale, constituyen los tres lados de un triángulo atípico, donde se entienden bien el entusiasmo adolescente transformado por el sufrimiento en amor por esposo e hijo, el abandono por satisfacer los anhelos exploratorios, o el amor redescubierto del bondadoso viudo.

8/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
El maquinista

2004 | The Machinist

Trevor es un tipo con una pinta más bien rarita, que sufre insomnio y no come nunca. El resultado es un aspecto lamentable, de un rostro con grandes ojeras y un cuerpo esquelético. El caso es que Trevor trabaja en una fábrica, manejando una máquina; y sin querer él, se produce un fatal accidente por el cual un compañero pierde un brazo. Si ya era mirado con malos ojos por el resto de los obreros por su escasa sociabilidad, a partir de entonces Trevor se convierte en un paria. A todo esto se unen extrañas notas que Trevor encuentra en su apartamento, y que alimentan en él una extraña paranoia de que está inmerso en una conspiración. La detección de desconocidos que le vigilan aumenta esa sensación. La duda que se plantea el espectador es muy sencilla: ¿está el protagonista loco, o realmente alguien está jugando con él? Filmax continúa con su apuesta por producir títulos que, como Darkness, puedan explotarse en el mercado internacional. Y quizá éste es el más logrado hasta la fecha, a pesar de su atmósfera oscura, densa y espesa, que obliga al espectador a esforzarse en el visionado. La elección del director, Brad Anderson (Próxima parada Wonderland, Session 9) se revela perfecta para la creación de un clima desasosegante. El cineasta asegura haberse inspirado en filmes expresionistas, como Nosferatu y El gabinete del doctor Caligari, y desde luego, logra sorprender en el final. La presencia hispana en el film más visible es la de Aitana Sánchez-Gijón, que da vida a una camarera, y la de Roque Baños, compositor de la banda sonora. Y aunque también vemos a Jennifer Jason Leigh, el rey de la fiesta es el futuro Batman, Christian Bale.

4/10
La calle de las tentaciones

2002 | Laurel Canyon

Una joven pareja de estudiantes de medicina se traslada a Los Ángeles. Él acabará su especialidad y ella su tesis doctoral. Como tienen poco dinero, se hospedan en casa de la madre de Sam, productora  musical que está grabando un disco y mantiene un romance con el joven que canta. Entre la madre, su joven novio y Alex se establece un triángulo amoroso. Tras Casi famosos, Frances McDormand interpreta otra cinta sobre la frivolidad del mundo del rock. Al contrario que en aquélla, ahora es la madre la frívola, apasionada por el sexo, drogas y rock and roll, ante la desesperación de su hijo. La directora independiente Lisa Cholodenko no juzga a sus personajes, sino que muestra sus vidas de forma descarnada.

3/10
El imperio del fuego

2002 | Reign of Fire

Como en Pedro y dragón Elliot, un niño se encuentra con un dragón, ésta vez en una obra que supervisa su madre, aunque éste no parece tan amistoso. Que le despierten de un letargo de siglos no le sienta demasiado bien, por lo que provoca un halo de destrucción con sus llamas. Veinte años después, el niño ha crecido siendo testigo de como se extendían los dragones por la Tierra, e intenta sobrevivir en una pequeña comunidad donde ejerce de jefe de bomberos. Esta profesión consiste en mantener alejadas a las gigantescas criaturas, que dominan la Tierra, pues han provocado la práctica extinción del ser humano. Un día aparece por allí Van Zan, un americano que lidera un grupo de cazadragones. El “alma mater” de Expediente X, y director de la versión cinematográfica, Rob Bowman, continúa fiel al cine fantástico, con esta historia apocalíptica, que recuerda a Mad Max o Waterworld, pero con dragones. Llaman la atención los cuidados efectos especiales, de los responsables de Dinosaurio, y que el reparto reúne a Christian Bale y Matthew McConaughey, que con el pelo rapado luce un look diferente al que nos tiene acostumbrados.

6/10
Equilibrium

2002 | Equilibrium

En una sociedad futura, tras la III Guerra Mundial, existen unas normas muy estrictas respecto a las artes, pues la cultura, los libros y sentir emociones está prohibido. La gente ha de tomar una droga llamada 'Prozium', capaz de ocultar químicamente las emociones. El joven John Preston (Christian Bale) es un agente del gobierno que tiene la misión de perseguir y matar a aquellos que incumplan las normas, pero cuando pierde dicha medicina, Preston entrará en conflicto consigo mismo. Película de ciencia ficción que trajo discrepancias entre crítica y público, pues a los primeros les aborreció y a los segundos les encantó. El film se comparó con la saga Matrix, que tantos adeptos consiguió en 1999, pero en el caso de la película de los hermanos Wachowski hay mayor acción y más guión. Aquí se ofrecen buenas interpretaciones, ritmo adecuado y unos efectos especiales que dan la talla. La cinta, que no se estrenó en España, tiene un reparto solvente: acompañan al protagonista intérpretes como Emily Watson, Taye Diggs, Sean Bean o Angus Macfadyen.

6/10
La mandolina del capitán Corelli

2001 | Captain Corelli's Mandolin

Cefalonia. ¿Cefaqué? Sí, Cefalonia, una isla griega, paradisíaca, donde parece que el tiempo se ha detenido. Sus habitantes aman la isla en idílica armonía. Y la bella Pelagia (Penélope Cruz) y el rudo pero amoroso pescador Mandras (Christian Bale) están prometidos. Pero, en pleno año 1941, llegan tropas italianas y alemanes que ocupan la isla. Uno de los integrantes de las fuerzas invasoras es el alegre capitán Corelli (Nicolas Cage), amante de la vida y la belleza, y virtuoso de la mandolina. Poco a poco empezará a sentir una tierna atracción hacia Pelagia. Adaptación de la novela Louis de Bernières a cargo de Shawn Slovo. John Madden, que saboreó las mieles de los Oscar con Shakespeare enamorado, es el director encargado de dar imágenes a ese guión. En el film conviven las escenas donde parece que el entendimiento pacífico entre seres humanos es posible (veladas con canciones), con otras que nos transmiten la cruda realidad de la maldad que anida en el alma humana (los planes de los nazis). En el reparto destaca más el gran Bale, el niño de El imperio del sol, que la pareja protagonista de Cage y Cruz, que se esfuerza en crear la necesaria química.

4/10
American Psycho

2000 | American Psycho

Patrick Bateman es un yuppie triunfador en Manhattan. Pero su vida está vacía, lo que puede comprar con el dinero no le basta. Y ha empezado a desarrollar un peligroso instinto asesino, de modo que sus fantasías erótico-violentas pueden estar conduciéndole a un camino sin retorno. Polémica adaptación de la polémica novela de Bret Easton Ellis. Al psicópata obsesionado por los objetos de marca y las tarjetas de visita le pone cara Christian Bale. Se trata de un tipo que necesita ayuda urgente: la jungla urbana neoyorkina puede ser más salvaje que el mismísimo Amazonas, y tras la aparente dura capa de cinismo de Bateman, se esconde alguien más frágil de lo que pudiera creerse. Película durísima y desequilibrada, el papel protagonista estuvo a punto de hacerlo... ¡Leonardo DiCaprio!

4/10
Shaft

2000 | Shaft

El detective Shaft tiene lo que hay que tener. Sus métodos son algo heterodoxos, pero en un ambiente de violencia y corrupción policial hay que echar a los casos un par de narices. Es lo que hace cuando Walter, un joven rico “hijo de papá”, se carga a un negro sin ningún motivo. Mientras trata de reunir pruebas, el tipo se larga a otro país. Al cabo de dos años vuelve y Shaft le echa el guante. Pero el caso se las trae, pues la principal testigo del caso se encuentra en paradero desconocido. La película retoma el personaje del detective Shaft, un clásico del cine denominado “blackexplotation”, que dio un film innovador de Gordon Parks en 1971. Con un guión donde ha intervenido el célebre Richard Price, seguimos la investigación de un hombre sin complejos a la hora de buscar hacer justicia. Es de justicia destacar la ambientación (debida a esa gran directora artística llamada Patrizia Von Brandenstein) y el look del personaje (con ropa elegantísima de Armani).

6/10
María, madre de Jesús

1999 | Mary, Mother of Jesus

El director londinense Kevin Connor (La tierra olvidada por el tiempo) reconstruye la historia de la Virgen María, a partir de la Anunciación, cuando el arcángel Gabriel le anuncia que dará a luz al hijo de Dios. La cinta sigue los acontecimientos más destacados: el viaje a Belén, el nacimiento de Jesús, la huida a Egipto, etc. El film cuenta con una presupuesto amplio, que permite una eficaz ambientación. Pernilla August borda su papel de Virgen María, mientras que Christian Bale realiza una esforzada interpretación de Jesús.

5/10
El sueño de una noche de verano de William Shakespeare

1999 | William Shakespeare’s A Midsummer Night’s Dream

La inmortal comedia mágica de William Shakespeare es trasladada a la Toscana de finales del siglo XIX. Hermia y Lisandro están locamente enamorados. Pero el padre de ella pretende casarla con Demetrio, que a su vez ama a Hermia, mientras que Helena bebe los vientos por Demetrio. ¡Vaya lío!, ¿no? Pues aún se van a complicar más las cosas una noche de verano, en que el duende Robin administra una pócima amorosa a los amantes, con lo cual sus amores quedan trastocados. Otra afectada es la Reina de las Hadas, debido a los efectos de la poción se enamora de un presuntuoso actor convertido de asno. Risas, amor y toque de magia son las claves de este film que cuenta con un reparto envidiable. Calista Flockhart, conocido rostro televisivo de Ally McBeal está bien arropada por Michelle Pfeiffer, Christian Bale, Rupert Everett, Stanley Tucci, Sophie Marceau, David Strathairn... Pero el rey de la función es Kevin Kline, sobre todo en la secuencia de la representanción teatral, que es la que mejor captura el espíritu de Shakespeare. El film cuenta con un esfuerzo importante en la construcción de los decorados: una bulliciosa plaza mayor y el bosque mágico desprenden un radiante colorido, incluso en las esencas nocturnas. Michael Hoffman, el director, comenta que "el tema central del film es el conflicto entre amor y dignidad, y a cuánto de ti mismo eres capaz de renunciar para conseguir el amor".

6/10
Todos los animales pequeños

1998 | All the Little Animals

Bobby, un joven retrasado mental, tiene que afrontar la muerte de su madre. A continuación es maltratado por su padrastro, un hombre sin escrúpulos. Decide escaparse de casa, y acaba haciéndose amigo de un curioso individuo que vive solo, y se dedica a enterrar a animales atropellados. Debut como director de Jeremy Thomas, que ha producido cintas tan notables como El último emperador. Adapta la novela de Walker Hamilton. Christian Bale realiza un gran trabajo, en un papel difícil de discapacitado mental.

4/10
Velvet Goldmine

1998 | Velvet Goldmine

Arthur (Christian Bale), un joven reportero, investiga el asesinato de Brian Slade (Rhys Meyers), un conocido cantante de 'glam rock', que murió durante uno de sus conciertos. Decide entrevistarse con las personas que le rodeaban en sus últimos tiempos. Todd Haynes (Lejos del cielo) es el autor de este drama ficticio, pero inspirado en parte de la vida de auténticas figuras del rock como David Bowie e Iggy Pop. El film dio a conocer a Jonathan Rhys Meyers, que posteriormente ha estado en títulos como Match Point.

4/10
Metroland

1997 | Metroland

Chris y Tony crecieron en un suburbio de Londres a principios de los 60. Muchos años después, ambos se reencuentran. Tras pasar muchos años viajando por varios países, Tony vuelve a Londres. Allí, Chris vive con su mujer y su hija pequeña en un barrio muy lujoso. Tony le acusa de haber traicionado los principios de su juventud. Desmejorada adaptación de 'Metrolandia', la primera novela del exitoso Julian Barnes. La trama es interesante porque reflexiona sobre la rebeldía y el matrimonio. Si a esto le añadimos la enorme calidad del reparto podría haber dado lugar a una obra muy superior. Sin embargo, todo se queda en una sucesión de lugares comunes fácilmente previsibles.

4/10
Retrato de una dama

1996 | A Portrait of A Lady

Interesante adaptación de la famosa novela de Henry James. Una joven y rica estadounidense intenta mantener su independiente personalidad en la rígida sociedad europea de finales del XIX. Las interpretaciones son muy buenas, en especial de la fascinante Nicole Kidman (Eyes wide shut) pero también del camaleónico John Malkovich (Las amistades peligrosas). La realización de Jane Campion (El piano), es muy moderna.

6/10
Agente secreto

1996 | The Secret Agent

Desde la segunda mitad del siglo XIX, varias oscuras organizaciones anarquistas comenzaron a conspirar en Europa contra los gobiernos. Estas organizaciones estaban formadas por personas idealistas, con fuertes convicciones y una fe en la utopía que hoy resulta difícil de comprender. La acción nos sitúa en Londres, año 1886. El agente secreto Verloe, al servicio del gobierno, tiene la misión de introducirse en uno de estos grupos. Una vez dentro, Verloe debe traicionarles, para que sus futuros atentados se vayan al traste. Pero poco a poco Verloe se siente atraído por la fuerte personalidad de los anarquistas. Una notable adaptación de la magnífica novela homónima de Joseph Conrad. Cuenta con un conjunto de intérpretes de excepción y está bien ambientada y narrada con destreza por Christopher Hampton, artífice de Carrington. La historia de este grupo de anarquistas interesa al espectador con mínimas inquietudes desde el principio. La composición musical corre a cargo del admirado Philip Glass.

6/10
Mujercitas (1994)

1994 | Little Women

Narra la historia de cuatro hermanas, interpretadas por Winona Ryder, Trini Alvarado, Kirsten Dunst y Claire Danes, que viven felices junto a sus padres. La vida familiar se ve perturbada cuando su padre es llamado a filas, y tiene que incorporarse enseguida para luchar en la Guerra de Secesión. Las cuatro hermanas y su madre, interpretada por Susan Sarandon, deben enfrentarse solas a la vida. Cada una tiene un carácter diferente, pero se llevan de maravilla. Introduciéndonos en su vida, conocemos la sociedad de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, las costumbres y la forma en que se desarrollaban las relaciones. Una entrañable película basada en la famosa novela de Louisa May Alcott. Realiza una eficaz recreación de la época a través de estas cuatro jovencitas. Pone de relieve los valores positivos del amor familiar y la honestidad. Cuenta con actrices de primera línea, como la entonces emergente Winona Ryder o la portentosa Susan Sarandon.

6/10
La verdadera historia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca

1994 | Prince of Jutland

Corre el siglo VI en Dinamarca. Amled es el joven y alegre príncipe del país, que no sospecha el peligro que se cierne sobre su padre. El rey Harvendel y su esposa Geruth están orgullosos de su hijo y de la bonanza de su reino. Pero el malvado Fenge ha elaborado un maquiavélico plan para ascender al trono por métodos sanguinarios. Durante una jornada de cacería, Amled descubre a un grupo de soldados que pretende ejecutar a un criminal. Amled trata de detenerles y en ese momento descubre horrorizado que el hombre al que van a quitar la vida es su padre, el rey. Amled consigue huir y se hace pasar por loco. Corre a poner sobreaviso a su madre pero antes jura solemne venganza contra su tío Fenge y sus seguidores. Se supone que es la historia real, narrada en las crónicas danesas, en la que se inspiró William Shakespeare para escribir su inmortal obra. Está bien dirigida por el prestigioso Gabriel Axel, que ya consiguió el Oscar a la mejor película extranjera por la espléndida El Festín de Babette. La historia mantiene la tensión desde el principio y supone una visión distinta y curiosa de los hechos.

6/10
Rebeldes del Swing

1993 | Swing Kids

Es ésta una película que pone a la libertad como valor insoslayable de la vida humana. Alemania, 1939. El dictador Hitler abandera un aparato gubernamental que pretende agrupar la mentalidad de todos los ciudadanos hacia su personal ideología criminal denomidada nacionalsocialismo. Pero un grupo de jóvenes encuentra en la música americana el medio de proclamar su individualidad y libertad ante la cosificación ideada por Hitler. Se hacen llamar "los rebeldes del Swing" y llevan sombrero hongo, paraguas y pelo largo. Pero lo que empieza como una inocente rebelión juvenil se acaba convirtiendo en una peligrosa rebeldía política contra los poderes establecidos. Muy bien interpretada por unos estupendos Robert Sean Leonard (El Club de los Poetas Muertos) y Christian Bale (El imperio del sol), la película constituye un entretenido y dramático canto a la libertad individual.

6/10
La pandilla

1992 | Newsies

Simpático musical ambientado en el mundo de tintes dickensianos, con niños pobres, voceadores de periódicos. Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst han tomado la decisión de aumentar el precio de los diarios, lo que va a dificultar aún más la tarea de los chicos de venderlos. Por lo que deciden organizarse sindicalmente y montar una huelga.Kenny Ortega, que coreografió Dirty Dancing, repite la tarea, además de dirigir, lo que da pie a números tan vistosos como "Carrying the Banner". Protagoniza la cinta Christian Bale, que después de destacar como niño actor en Enrique V (1989) y El imperio del sol, fue llevando bien, con títulos como éste, el camino de la adolescencia.

6/10
La isla del tesoro (1990)

1990 | Treasure Island

Adaptación de la clásica novela de aventuras de Robert Louis Stevenson, donde el director y guionista Fraser Clarke Heston dirige a su padre, Charlton Heston, que asume el apetitoso papel del célebre pirata Long John Silver. La trama sigue a Jim Hawkins, que en la posada que regenta su madre descubre las claves del tesoro del capitán Flint. Una expedición se pondrá en marcha hacia una isla cuyas coordenadas sólo conocen quienes deben. En el barco el carismático John Silver resulta ser algo más que un eficaz cocinero, y para Jim se convierte en una especie de figura paterna. El film, rodado para la televisión, sigue fielmente la obra de Stevenson. Cuenta con un estupendo reparto, donde destaca un Christian Bale recién salido de rodar El imperio del sol con Steven Spielberg. El propio Charlton Heston alabó mucho a Bale en sus memorias porque "hizo todas las escenas que se pensaban encomendar a un doble: encaramarse al aparejo, esquivar sablazos y tirarse al mar desde el barco", y consideraba que era "mucho más fiel a la idea de Stevenson que la interpretación de los niños que hicieron el papel antes que él".

6/10
Enrique V (1989)

1989 | Henry V

Enrique V llega muy joven al trono de Inglaterra. Manipulado por las personas de su alrededor, entra en guerra con Francia, para reinvindicar la corona de ese país. El principal reto del monarca consistirá en levantar la moral de sus tropas. El inglés Kenneth Branagh se había consagrado como actor teatral interpretando al protagonista de la inmortal obra de Shakespeare. Pocos años después, debutó como director con esta impresionante adaptación, que también protagoniza, bastante fiel al original, en su reflexión sobre el poder y la guerra. Memorable secuencia en la que Branagh, con una interpretación bastante sentida, alienta a sus tropas antes de la batalla de Agincourt.

7/10
El imperio del sol

1987 | Empire Of The Sun

Jim Graham es un chaval británico, hijo único, que vive con sus padres en Shanghai. Su cómoda existencia entre algodones dará un vuelco durante la II Guerra Mundial. Jim tiene 13 años y su exaltada imaginación vibra de modo especial con los aviones. Tiene varios modelos en miniatura, y no puede evitar dar botes cuando ve las aeronaves surcando el cielo. A Jim nunca le ha faltado nada, y siempre ha visto la realidad de la vida a distancia; lo dice Spielberg plásticamente con la imagen del Packard que le conduce con las ventanillas subidas, para que nada del exterior afecte a Jim. Tras el ataque japonés a Pearl Harbor, estalla el caos en la zona occidental de Shanghai. Jim se separa de sus padres, y a partir de ese momento se inicia en el juego de la supervivencia. La criada ya no le obedece, sino que le abofetea. Hay que buscar comida, los platos cocinados ya no llegan a la mesa por arte de magia. Jim se ve obligado a crecer (esa maleta de cartón, que abandonada supone el fin de la infancia), y busca la complicidad de Basie, un americano que se mueve en la actual situación como pez en el agua. Acabará, como tantos, en un campo de prisioneros. Adaptación de la obra de ribetes autobiográficos de J.G. Ballard, con guión del autor teatral Tom Stoppard. Spielberg rueda un film espectacular, gran parte rodado en Shanghai con miles de extras, con un formato 'a lo grande', muy a lo David Lean. La preciosa fotografía de Allen Daviau y la gran partitura de John Williams ayudan al empaque de un título a redescubrir.

8/10
Mio en la tierra del Más allá

1987 | Mio min Mio

Bosse (Nicholas Pickard)es un niño huérfano que busca a su padre, rey de Faraway, un país de magia y fantasía. Pero no todo será felicidad en ese reino, un malvado caballero llamado Kato (Christopher Lee) ha secuestrado a todos los niños y, según cuenta la leyenda, sólo él podrá liberarlos junto con su amigo JumJum (Christian Bale). Una película de aventuras para disfrutar en familia. Cuenta con un gran plantel como Christopher Lee o un jovencisimo Christian Bale.

5/10
Anastasia: El misterio de Anna

1986 | Anastasia: The Mystery of Anna

Película basada en la novela de Peter Kurth que cuenta la historia de Anna Anderson (Amy Irving), que decía ser Anastasia Romanov, la última superviviente de los zares rusos. Aplaudida miniserie que logró dos Globos de Oro y otros dos Emmy.

6/10

Últimos tráilers y vídeos