Uno desesperaba ya de encontrar en 2009 una buena película española. Pero al fin ha llegado. Se trata de un film de género carcelario, Celda 211 ,
Uno desesperaba ya de encontrar en 2009 una buena película española. Pero al fin ha llegado. Se trata de un film de género carcelario, Celda 211, que significa la llegada a la madurez como cineasta del otrora crítico de cine Daniel Monzón. Una historia vibrante, con muchos de los elementos que se asocian a las películas de prisiones, pero manejados con talento y perfecto sentido del ritmo. El guión de Monzón y Jorge Guerricaechevarría, que adapta una novela de F.P. Gandul, sabe proporcionar sorpresas, crea personajes interesantes, y contiene una buena dosis de crítica social, donde reparte estopa a los políticos, y moja la oreja, nunca mejor dicho, a los integrantes de cierta penosa banda terrorista.
Buen año para Tele Cinco, que después de arrasar en las taquillas españolas con su producción Ágora –una película que, lo diré con toda claridad, a mí no me gusta–, tiene con Celda 211 potencial para conseguir buenos resultados entre el público, y de posicionarse bien en premios como los Goya y las medallas del CEC. Porque a estas alturas del año, todo el pescado está ya vendido, a falta del estreno de El baile de la Victoria de Fernando Trueba, al menos buen cine comercial. Almodóvar decepcionó un poquito este año con Los abrazos rotos, pero éstos son los cuatro filmes que se perfilan como finalistas cara al Goya a la mejor peli. No tiene mucho que hacer, pienso, Yo, también, y seguramente El secreto de sus ojos tendrá el handicap de verse más como película argentina que como española.
