Hay que animar la función. La ceremonia de los Oscar es un rollo, que no interesa ni a Tarzán, sólo la ven los “carrozas” y poca gente más. Ésta es
Hay que animar la función. La ceremonia de los Oscar es un rollo, que no interesa ni a Tarzán, sólo la ven los “carrozas” y poca gente más. Ésta es la conclusión a la que ha llegado Tom Sherak, presidente desde el mes de agosto de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas (AMPAS), encargada de otorgar los premios. Lo dice un señor con 64 'tacos' a sus espaldas, pero experto en marketing y que se precia de conectar con el gusto popular. Botón de muestra de que el amigo Sherak va a su aire es que reconoce sin ambages que el año pasado votó como mejor película El caballero oscuro, la peli sobre Batman que al final no estuvo siquiera entre las cinco candidatas finales.
Algunos presumen de que el año pasado, gracias a la presentación de un Hugh Jackman cantarín y bailarín subió la audiencia televisiva de los Oscar. Pero claro, el nivel estaba tan bajo... La realidad es que fue la tercera menor audiencia del evento de todos los tiempos. Sherak ha visto claro que no basta con cambios pequeñitos, él quiere agitar a fondo el cocotero, para atraer a las masas. Y algunas de sus declaraciones que recoge Los Angeles Times hacen pensar que tal vez el hombre no vaya descaminado. Por ejemplo: “No debemos tener miedo a hacer cosas. Necesitamos ser positivos. Los que están en contra dicen '¿y si no funciona?'. Pues entonces no lo volveremos a hacer.”
De momento ha habido movimientos audaces, como lanzarse a que haya 10 candidatas a mejor película, lo que prácticamente asegura que títulos como Up estarán en la recta final, como debe ser. U optar por dos presentadores con muchas tablas televisivas, y dotes de comedia, como son Alec Baldwin y Steve Martin. O desplazar los premios a toda una vida a una cena, donde los ganadores se lo pasan genial, y ellos son los auténticos protagonistas.
Dice Sherak verdades como puños cuando recuerda que la gente está acostumbrada a ver famosetes con smoking y vestidos largos, un día sí y otro también, en multitud de galas y eventos. Antes la gala de los Oscar era algo único, pero ya no, y la meta que se ha puesto el presidente de AMPAS es dar “con una forma de que gente de todas las edades se divierta esa noche, los que han seguido la ceremonia durante 30 años y los que sólo la han visto 5 años. Tenemos un comité distinto estudiando cómo ve la gente las películas, con Twitter y escribiéndose textos unos a otros.” El ex presidente Sid Ganis reconoce que el ambiente de la Academia está a favor del cambio, de adaptarse a los tiempos. Hay que recordar que Sherak, que ha tenido altos cargos ejecutivos en Fox y Revolution Studios, empezó en el negocio como exhibidor, de modo que nunca ha perdido de vista la perspectiva del público, que al final es el que importa. “Mucha gente se cree que somos dinosaurios”, afirma, “pero la Academia no es un dinosaurio”. Habrá ocasión de tomar el pulso a los nuevos tiempo el 7 de marzo de 2010, el día de la próxima gala.
