Periódicamente sale a pasear el fantasma de los actores virtuales, que a más de un intérprete pone nerviosos. Después de los logros de Gollum en El
Periódicamente sale a pasear el fantasma de los actores virtuales, que a más de un intérprete pone nerviosos. Después de los logros de Gollum en El Señor de los Anillos y King Kong en el film homónimo, o la inquietante historia imaginada por Andrew Niccol en S1m0ne, sobre una actriz digital, los profetas de los nuevos tiempos dicen que los actores virtuales que harán su papel a la perfección están a la vuelta de la esquina. La empresa Image Matrics trabaja en un software que su presidente Andy Wood describe como “transferencia del alma”, porque según él “el modelo tiene el alma de la actriz”. La idea es crear un mapa completo a partir de un actor real, al estilo del tradicional método de ‘motion capture’; pero luego el programa no sólo es capaz de reproducir sus gestos, arqueo de cejas, mohínes, etc. sino de generar otros nuevos que encajan en el modelo. Y ello se hace prestando atención especialmente a la cara, capturando miles y miles de movimientos faciales. De hecho, han aplicado la técnica a actores del pasado, de los que existen abundantes imágenes, como Marilyn Monroe o John Wayne. Y Wood asegura que sería posible colocarlos en nuevas películas junto a Jack Nicholson o Angelina Jolie. Los que han visto imágenes de Image Metrics aseguran que no son perfectas, o que tal vez por serlo demasiado no lo son. A mí me parece que ninguna alma cibernética puede sustituir al alma humana. ¿No nos llevan dando la plasta hace años, en la misma línea, con la inteligencia artificial, ordenadores supuestamente mucho más listos y perfectos que el hombre?
