¿Hace falta estudiar una carrera para llegar a ser cineasta? Los grandes como John Ford y compañía aprendieron el oficio sobre la marcha, desde las
¿Hace falta estudiar una carrera para llegar a ser cineasta? Los grandes como John Ford y compañía aprendieron el oficio sobre la marcha, desde las tareas más sencillas hasta que llegaron a dirigir. Pero eran otros tiempos, los comienzos, donde todo estaba aún por hacer. Luego surgieron escuelas y universidades, y parecía paso obligado para un futuro director su estancia en una de estas instituciones académicas. Hasta ahora.
Pues está claro que la popularización de las minicámaras digitales –hasta que un teléfono móvil se puede uno meter a director– y los escaparates de internet tipo youtube y myspace han democratizado la cosa, y cualquier tío de a pie, casi, puede hacer sus pinitos de primerizo, como antaño Steven Spielberg con la cámara tomavistas de su padre. Eso sí, el autodidactismo tiene un límite. Uno puede ver muchas películas y después lanzarse al ruedo. Pero, ¿y si hubiera un curso en DVD o CD que enseñara los secretos del buen cineasta? Vaya, pues no hay uno, sino que hay más de una docena disponibles en Estados Unidos. “Haz tu maldita película”, “La escuela de cine en un pack”, “El trabajo de la cámara en Hollywood”, “El kit definitivo del cineasta” son algunos de los productos que prometen convertir a sus usuarios en el nuevo Orson Welles del Séptimo Arte.
¿Cómo se toman la cosa los profesores de cine? Como en botica, hay de todo. Algunos dice que nada puede sustituir a la clase y el contacto humano, y que tales cursos son superfluos. Otros, más abiertos, lo consideran como una herramienta de apoyo, y piensan que lo más importante de todo, contar historias, no lo enseña un programa de ordenador. Evidentemente, ninguno ha dicho que deja las clases, porque sobran.
Sin embargo, algunos de los usuarios de este software de aprendizaje opinan de otro modo: piensan que los profesores son muy teóricos, y no les enseñan a enfrentarse al mundo real.
