Al Gore ha conseguido su Oscar con el documental Una verdad incómoda , que nos advierte de los peligros del cambio climático, aunque sus críticos le
Al Gore ha conseguido su Oscar con el documental Una verdad incómoda, que nos advierte de los peligros del cambio climático, aunque sus críticos le afeen la conducta de gastar electricidad a todo meter en sus ranchos y demás propiedades… El tema del planeta en peligro por un comportamiento ecológico irresponsable cada vez tiene más presencia en la pantalla. Allí está el villano de Superman Returns, que quiere inventarse un nuevo continente, nada menos. O el científico impresentable de The Host que ordena a un subalterno verter un montón de productos tóxicos por el fregadero, con el nefasto resultado de que surge un monstruo mutante. Y por supuesto, está ya el clásico El día de mañana, típico film catastrofista sobre el calentamiento del planeta y sus consecuencias.
Si alguien piensa que esto es una moda pasajera, anda equivocado de cabo a rabo. Tanto los proyectos inmediatos de James Cameron (Avatar) como de M. Night Shyamalan (The Happening) hablan de serios problemas medioambientales. Y títulos de estreno este verano como Transformers –la Tierra exhausta– e incluso Los Simpson: la película –Homer contaminando Springfield por su irresponsabilidad en su trabajo en una central nuclear– parecen ir en esa misma dirección de convertir la salvación de la Tierra en tema principal de sus tramas.
