Mañana se estrena en los cines españoles Super 8 , la nueva película de J.J. Abrams , con producción de Steven Spielberg . Es una peli maja, pero no
Mañana se estrena en los cines españoles Super 8, la nueva película de J.J. Abrams, con producción de Steven Spielberg. Es una peli maja, pero no sé qué tal funcionará. Si ya estrenar en agosto en España es complicado, hacerlo en plena Jornada Mundial de la Juventud se me antoja un disparate, como ya comenté hace unas semanas en este blog, pues el target al que se dirige el film se encuentra en gran parte focalizado justamente en la JMJ. A ello hay que sumar que es una peli algo retro, con chavales de los 80 que rueda pelis en Super 8, lo que tal vez atraiga a los nostálgicos de Los goonies y Cuenta conmigo, pero tal vez no a los chavales enganchados a YouTube y las redes sociales. Aunque yo pienso que a mis sobrinos la peli les gustará, pero ya se lo preguntaré una vez la hayan visto, con toda probabilidad pasada la JMJ.
Lo cierto es que cualquier cosa que hace Abrams, de entrada, me interesa. Este verano he estado viendo la primera temporada de Fringe, una serie televisiva creada por él, y acabé enganchado. Tiene mucho de Alias, otra serie suya que me encanta, y le ha cogido el punto a la delgada frontera entre los avances de la ciencia y el misterio del ser humano, para así plantear tramas inquietantes, que retrotraen a Expediente X. Cierto que hay episodios más convencionales, con casos paranormales algo trillados, pero la intriga del experimento a que fue sometida la agente del FBI Olivia se mantiene, supongo que en las siguientes temporadas la cosa se irá explicitando un poco. Desde luego me encantó el final de la mentada primera temporada, en el interior de un emblemático edificio difícil de imaginar.
Hace unas semanas el New York Times dedicó un artículo a Abrams superinteresante, daba muchas claves para conocer al personaje. No conocía la metáfora que utiliza el artista para hablar de sus creaciones, que al parecer utilizó por primera vez en una conferencia organizada por TED (Technology Entertainment and Design), y de la que pego un link abajo. Merece la pena ver el vídeo, dura 18 minutos, y está subtitulado en español.
Abrams demuestra ser un gran comunicador y empieza su disertación señalando la pregunta que todo el mundo le hace sobre Perdidos, “¿Qué es la isla?”. En efecto, tras preguntas como ésa se esconde la filosofía de su cine, y explica que su planteamiento narrativo es el de un adolescente que va a una tienda de magia en Manhattan y compra una caja misteriosa. Por fuera presenta un gran signo de interrogación, y dentro contiene... ¡misterio!, no se sabe. La sacudes, haces conjeturas, y eso estimula tu imaginación; le das vueltas al coco, y eso aumenta la diversión del propietario de la caja.
