Entre Venecia y San Sebastián llevo encadenadas un montón de películas, y reconozco estar un tanto sorprendido por la proliferación de agresivas
Entre Venecia y San Sebastián llevo encadenadas un montón de películas, y reconozco estar un tanto sorprendido por la proliferación de agresivas escenas de sexo en la pantalla. Obviamente es bastante habitual en el cine actual la presencia de momentos de alcoba, pero en la mayoría de los casos la cosa se justificaba por aquello tan repetido de “exigencias del guión”. Ahora tal explicación no la veo tan clara, tal vez habría que acudir a otras motivaciones, como las apuntadas por Steve McQueen (II) en Shame, o sea, saturación total, adicción enfermiza, incapacidad de relacionar equilibradamente la sexualidad con el amor.
¿Es normal abrir y cerrar la película colombiana Todos tus muertos con una escena de copulación? ¿Se ha puesto de moda practicar el sexo estampados en el ventanal de un rascacielos como ocurre en Shame y se repite en L'envahisseur? ¿Resulta tan importante el plano cenital de dos amantes desnudos y enroscados en The Deep Blue Sea? ¿Tanto aportan los desnudos frontales de El Skylab o el ménage-à-trois y las escenas de ducha de Take This Waltz?
En fin, lejos nos llevaría hablar aquí de moral, sólo apunto la nula necesidad argumental de ser tan explícito, que sólo se entiende por cierto embrutecimiento e insensibilidad en el público al que está contribuyendo, y mucho, la facilidad con que se difunde la pornografía en internet. Tema bien apuntado en Shame, aunque se señala la enfermedad y no su posible sanación.
Las insinuaciones de antaño de una puerta cerrada, el cambio de plano, un leve atisbo de lo que va a ocurrir, han sido sustituidas por la mirada grosera, el golpe brutal a los ojos del espectador, a quien se busca herir, impactar, afectar. No hablo sólo de cierto voyeurismo argumental, que podría mencionarse también como justificación de determinadas escenas, ahora advierto cierta “piel dura”, un interés por ser brutal que nos vuelve un poquito -o un muchito- menos humanos.
