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Blog de Hildy

¿Se pueden aplicar los métodos de Moneyball al cine?

Ayer vi Moneyball , una estupenda película que no sólo trata de béisbol. Basada en hechos reales, cuenta cómo el manager de los Athletics de Oakland

Ayer vi Moneyball, una estupenda película que no sólo trata de béisbol. Basada en hechos reales, cuenta cómo el manager de los Athletics de Oakland debe tratar de apañarse con un presupuesto escaso para armar un equipo capaz de estar entre los grandes, que manejan cifras millonarias y le “roban” sus jugadores a golpe de talonario. Billy Beane aprende, con ayuda de un joven licenciado en económicas en Yale, Peter Brand -este personaje es inventado, y se basa en Paul DePodesta- que se puede superar la desventaja presupuestaria, estudiando bien lo que se necesita, con un buen manejo de las estadísticas que conduzca a controlar los costes fichando a jugadores que individualmente a nadie interesan por algún punto flaco, pero que pueden ser los ingredientes necesarios para unidos dar con una perfecta fórmula ganadora.

Como digo, me parece que la película no trata sólo de béisbol, aunque haya jugadores, partidos que ganar y un récord que batir para hacer historia. En realidad, la idea de componer un equipo capaz de lograr unos objetivos de modo inteligente, “científico”, sin negar el talento de los distintos individuos, podría aplicarse a cualquier empresa... y por supuesto, al cine, donde con frecuencia se cometen muchas tonterías.

Por ejemplo, hay mucho ejecutivo dispuesto a gastarse una burrada de dinero para tener como protagonista en una película a Nicolas Cage, sin preocuparse de que la película tenga algún interés. Entre las últimas joyas del actor se encuentran El aprendiz de brujo, En tiempo de brujas, Furia ciega, Bajo amenaza... La primera costó 150 millones de dólares, y suele considerarse un éxito, aunque en todo el mundo la recaudación fue de 151 millones de dólares. Se suponía que la combinación “Disney + recuerdo Mickey Mouse + combinación Cage-John Turteltaub que habían trabajado juntos en La búsqueda + magia tipo Harry Potter” sería genial, pero se acercó al fiasco, como mucho lo comido por lo servido, lo que no impidió que Cage se embolsara 12 millones de dólares.

Seguramente los resultados influyeron en que en Furia ciega Cage cobrara “sólo” 6 millones de dólares. La peli era más barata, se estima que costó 50 millones, aunque el desastre fue total, en EE.UU. recaudó menos de 11 millones, y en resto del mundo no debió arramblar con mucho más. “Policíaco + director de saldo (el montador de Scream) + acción + Cage + chica guapa” no resultó.

Ya se ve que es complicado eso de acertar con la película adecuada en el momento justo. Como dijo William Goldman, en cine “nadie sabe nada”.

Pero a veces algún geniecillo sale con algo inesperado y acierta. Por ejemplo, ahí está The Artist, la película que tiene todas las papeletas para triunfar en los Oscar. Seguramente es la de menor coste de las que compiten por ser considerada mejor película. Se estima su presupuesto en 15 millones de dólares, bastante inferior a los 170 millones de su rival La invención de Hugo, o sea, que con el presupuesto que manejó Martin Scorsese podían haberse rodado... 12 películas como The Artist nada menos.

No quiero aquí reventar Moneyball, así que sólo señalaré que uno puede tener razón en el fondo, pero luego está la vida misma, rica en matices, y predecir resulta complicado. No faltará el pesado de turno que dirá que The Artist va a triunfar en los Oscar porque tiene detrás en la distribución y promoción americana a los hermanos Weinstein, y no le faltará parte de razón, pero cabría añadir que estos productores han sabido, como el presidente de los Red Sox de Boston con Beane, reconocer que poner delante de “película muda + blanco y negro + actores y director desconocidos” el sumando “trama interesante y emocionante + convertir en nuevo lo antiguo” da un resultado inesperado, una joya diferente y valiosa, cuyo visionado la gente no lo agota en un solo fin de semana, sino que poco a poco, con goteo continuo, va dando un buen resultado en taquilla. El esfuerzo por hacer “home run” sigue por parte de The Artist y La invención de Hugo, la liga no ha terminado, cualquiera puede ser campeón, de los Oscar y de la taquilla. Pero en lo que a recaudación y rentabilidad se refiere no está de más decir que The Artist lleva recaudados 18 millones y el film de Scorsese, con menos de 60, lo tiene muy difícil para cubrir costes.

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