Los mitómanos están que se tiran de los pelos. Y es que los del product placement cinematográfico se venden al mejor postor, y
Los mitómanos están que se tiran de los pelos. Y es que los del product placement cinematográfico se venden al mejor postor, y parece ser que 007, en su próxima película, dejará el dry martini y se decantará a la hora de beber por la cerveza Heineken. La empresa fabricante holandesa está encantada con la idea, y explican que “James Bond es el complemento perfecto. Representa a un hombre de mundo”. La directiva de marketing Lesya Lysyj afirma tan contenta que “queremos asociar la bebida al estilo de Bond. Una mezcla muy poderosa”. En realidad la asociación 007-Heineken ya existía, como pudo verse en Quantum of Solace o 007 Casino Royale, aunque se nos asegura que ahora alcanzará cotas nunca vistas antes.
Pero no sólo en la película tendremos a Daniel Craig degustando cerveza Heineken, tal vez en compañía de Javier Bardem, el villano de la función en Skyfall. Además Craig será el protagonista de una campaña publicitaria televisiva, previa al estreno del film, donde el mismísimo Sam Mendes, director de la cinta, prestará su asesoramiento.
Demos un voto de confianza a los creativos de Heineken para los anuncios, pues todavía tengo en la cabeza su divertido spot en que que un grupo de mujeres lanzan grititos extasiados ante un magnífico armario ropero lleno de trapitos, pronto ahogados por los abrumadores berridos de sus cónyuges, novios, etcétera, que descubren un frigorífico de lujo cargadito de cerveza Heineken.
