Decine21

Entrevistas

Entrevista con Mario Casas, protagonista de "Ismael"

En poco tiempo se ha convertido en el actor de moda del cine español. Mario Casas interpreta a un padre por sorpresa en "Ismael", el nuevo trabajo del argentino Marcelo Piñeyro, que supone el colofón de un año memorable para su carrera.

Protagonista de "Ismael"

¿Le ha sorprendido que le hayan ofrecido un papel más maduro de los que había interpretado hasta ahora?

La verdad es que no he hecho un papel así hasta este momento porque no había tenido la oportunidad. Pero hay que darle tiempo al tiempo. Tengo 27 años. Conforme vaya cumpliendo años con un poco de suerte me irán dando papeles adecuados para mi edad. Trato de demostrar que puedo hacerme cargo de diversos tipos de personaje.

También me parece importante haber vivido para resultar más creíble. Creo que el 99% de las interpretaciones en el cine está en la mirada, y que ésta no engaña, así que difícilmente puedes interpretar papeles más adultos si no has madurado, porque parecería todo bastante falso.

 

¿Qué aspectos positivos y negativos destacaría del rodaje de Ismael?

Positivos muchos, negativos ninguno. He formado parte de un gran equipo con un capitán de excepción. Creo que Marcelo Piñeyro ha conseguido crear un vínculo entre nosotros que ha hecho que la película saliera ganando.

También ha sido muy importante la presencia en el rodaje de Larsson do Amaral, que interpreta al niño protagonista. Era un chico genial, que ha llevado una enorme energía al rodaje, como en la ficción su personaje cambia la vida de todos los que tiene a su alrededor.

Me daban muchas ganas de abrazarle, durante el rodaje, así que Piñeyro me tuvo que frenar, porque dijo que mi personaje no podía quedarse con él.

 

¿Ha sido más difícil interpretar la relación con su hijo en la ficción o la que mantiene con sus alumnos, chicos conflictivos a los que su personaje da clases?

Me ha preocupado más la que mantengo con Ismael, pues ocupa mucho más tiempo en la película. 

También preparé en cierta medida mi faceta de profesor, visité algún centro y asistí a algunas clases, para poder resultar creíble en ese aspecto.

 

Igualmente suponía un riesgo encarnar a un personaje que recorre un importante arco emocional, pues pasa de ser introvertido a abrirse al exterior, ¿no es así?

Se trata de un personaje opaco, pero el problema es que no podía resultar demasiado exagerado, como si fuera un tipo extremadamente amargado y resentido. Tenía que tener cierta energía reprimida y luz interior que libera la llegada del niño.

Creo que era importante reflejar lo que aprende, en muy poco tiempo, sobre todo a escuchar a los demás, al niño y al personaje de Belén Rueda. Básicamente, encarno a una persona un tanto inmadura que se convierte en un hombre.

Sólo leer el guión me hizo plantearme muchas cuestiones personales, sobre mi relación con mis amigos, mi pareja y mi familia. Creo que la película nos hace darnos cuenta de que si dijéramos todo lo que pensamos sería un desastre, y que debemos pensar en los demás.

 

Pero tuvo que tener algo de miedo antes de aceptar, pues Félix estaba muy alejado de sus personajes, seductores natos, que básicamente utilizan su mirada atractiva para solucionarlo todo. Aquí sus armas actorales habituales no servían de nada. ¿Tardó en aceptar el papel?

Lo cierto es que desde que leí el guión tenía claro que tenía que interpretar a ese personaje como fuera. Claro que dar el paso no fue fácil.

Primero tenía mis dudas, porque tenía 27 años cuando empecé a rodar, pero me ayudó mucho comprobar que Piñeyro lo tuviera todo bastante claro. Una conversación con él fue lo suficientemente reveladora. Le dije que cómo era posible que fuera padre de un hijo a mi edad, y me respondió que lo había tenido a los 20. Era todo bastante creíble. Además, vi que confiaba en mí, y eso que me conoció sin barba, que siempre te da un aspecto más maduro, y que puede usarse como truco para aparentar que eres más responsable. No me dijo que íbamos a probar a ver si mi interpretación funcionaba, sino que él estaba seguro desde el primer momento. Eso ayuda mucho.

 

¿Prefiere este tipo de películas que 3 metros sobre el cielo?

Era un film muy distinto. Ésta es una película con menos clichés. 3 metros se creó pensando en un público determinado, e interpretaba al típico rebelde que ha aparecido en la pantalla desde que existe el cine, que va en moto.

Tenía 23 años cuando hice esa película, y ahora 28. Me alegra que me ofrezcan papeles distintos. Pero si algún día se llegara a rodar una tercera parte de 3 metros, aceptaría sin dudarlo. Creo que es un tipo de cine que consumimos cuando viene de Estados Unidos, y que en España podemos hacer productos dignos.

No tengo ningún prejuicio contra las películas para veinteañeros. A mí como espectador me gusta ver cine que no va dirigido a mi segmento de edad, y quizás sigo la historia desde la perspectiva de los personajes más jóvenes.

Me gusta hacer de todo aunque igual meto la pata. Ismael ha salido bien, pero eso no quiere decir que todo el cine que ruede funcione. Ahora tengo previsto Palmeras en la nieve, que es un tipo de cine más comercial. A ver qué tal resulta la experiencia.

 

¿Volvería a protagonizar una serie televisiva?

Tampoco reniego de esa faceta. Vengo de allí, y he sido primero actor televisivo, antes que cinematográfico. En Estados Unidos se ha difuminado la barrera entre ambos, y grandes actores son capaces de pasar de un medio a otro. En España también hace tiempo que ocurre esto. 

Ahora mismo, lo que me encantaría hacer sería una miniserie. Me fascina ese formato, porque te permite interpretar la evolución de un personaje a lo largo de mucho tiempo, quizás años. Creo que este año ha sido muy bueno para las miniseries españolas, como El tiempo entre costuras.

 

¿Piensa en posibles premios por el año tan fructífero que ha tenido? De momento, le han caído dos candidaturas a los Feroz, como protagonista por La mula, y como secundario por Las brujas de Zugarramurdi.

Todos los premios son buenos, pues suponen en buena medida un reconocimiento a ti, pero también al resto del equipo, que ha hecho posible que tu actuación forme parte de un gran rompecabezas. El cine es colectivo, y llega a ser posible gracias a la labor de decenas de personas.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot