Shailene Woodley estrena la tercera entrega de la saga juvenil distópica “Divergente”. A la espera de su desenlace, que tendrá el título de “Ascendente”, la protagonista de “Leal” nos cuenta algunas de las novedades que depara la película.
¿Cómo describiría Shailene Woodley la evolución de su personaje de Tris a lo largo de la saga?
Bueno, cuando conocimos inicialmente a Tris en Divergente, se fortaleció. En Insurgente, está atormentada por la culpa y acaba traicionada por su hermano Caleb. Ahora, en Leal, Tris sale de Chicago porque siente que es parte de su destino.
Ha tenido ocasión de compartir muchas escenas con Jeff Daniels...
Fue estupendo actuar con Jeff Daniels. Además de ser increíblemente profesional, Jeff dotó al personaje de buena parte de su alma y su espíritu. Además, estuvo bien contar esta vez con un hombre como antagonista. En las entregas anteriores, no habíamos tenido más que mujeres como antagonistas. En su papel de David, Jeff aporta una dinámica distinta a la historia. No sabes muy bien qué pretende ni qué lo impulsa. Al final de esta película, David te deja preguntándote qué pretenderá hacer en la próxima.
Sin duda que uno de los ganchos de la saga Divergente es la historia de amor de Tris y Cuatro...
Tris y Cuatro mantienen una relación basada en el auténtico respeto y reconocimiento de sus respectivos procesos. A diferencia de otras muchas películas juveniles, su relación no se fundamenta únicamente en la simple atracción física. Es una unión muy real que a veces puede resultar conflictiva y vulnerable, y otras veces puede ser sólida y fuerte. Nunca les falta pasión. Creo que Leal hace un trabajo excelente mostrando sus altibajos.
Una de las escenas más espectaculares de la película es el modo en que Tris y su equipo superan la muralla. ¿Pasó miedo cuando la hizo?
Te ponen un arnés sujeto a unas pequeñas tachuelas y se aseguran de que estás bien cogida. Entonces te alzan en el aire y tienes que confiar en el cable que te sujeta. Subíamos hasta arriba de la muralla y esperábamos allí hasta que oíamos ‘¡Acción!’, y luego cada toma o plano captaba un momento específico de la secuencia. Ya habíamos visto la previsualización para saber cómo quedaría la escena digitalmente y entonces teníamos que reproducirla físicamente.
Eso sí, te dejaban horas ahí colgada [risas]. No era muy cómodo.
¿Le inquieta la idea de que todos podríamos ser espiados al estilo El show de Truman?
Desde luego Tris se siente ultrajada. Al mismo tiempo, siente curiosidad por saber por qué los estaban observando. Quiere descubrir el verdadero objetivo de la Compañía.
Viéndola en la película, cualquiera diría que es una piloto experimentada...
La nave burbuja era alucinante. En realidad, era muy incómoda, porque los asientos se inclinaban hacia adelante, pero fue divertido porque Zoë, Ansel y yo tuvimos que estar en un cardán que podía ponerte del revés y se movía en todas direcciones. Fue curioso ver cómo funcionaba esa tecnología.
¿Qué le parece haber lucido en gran parte del metraje un vestuario muy diferente al de las otras entregas de la saga?
Resultó extraño ir como Tris con vestido y tacones. Supone un gran contraste con respecto a la Tris que conocemos desde hace tanto, que lleva ropa militar y empuña un arma. Como actriz, resultó fascinante ver cómo la ropa me afectaba a mí y a mi forma de ver el personaje de Tris.
