Rostro habitual del cine español, nominada al Goya por "Celos" y "Soldados de Salamina", María Botto se ha concentrado en los últimos tiempos en dar el salto internacional.
Tras interpretar a una de las protagonistas de la serie Mad Dogs, asume un reto que no es moco de pavo, ponerle rostro a María Magdalena, en Resucitado (Risen), en torno a un tribuno romano que investiga la desaparición del cuerpo de Jesús. En persona, la hermana de Juan Diego Botto y Nur Levi transmite una gran honestidad y espíritu conciliador.
¿Cómo consiguió el papel?
Se convocaron audiciones a nivel mundial. Yo estaba rodando la serie Mad Dogs, pero hice un esfuerzo para poder acudir, porque siempre había estado muy interesada en interpretar a María Magdalena. Al final quedamos una actriz inglesa y yo, y cuando en un momento dado me dijeron que yo era la elegida no me lo podía creer.
¿Ha sido más difícil trabajar en una gran superproducción internacional que en el cine español?
El inglés no ha sido un problema para mí. Me cuesta menos 'jugar' con el idioma que si trabajo en español, porque me siento sin ataduras.
Estar a las órdenes de Kevin Reynolds no fue muy diferente de mis experiencias con otros realizadores. Adora a los actores, y tiene bastante conexión con nosotros. Sabe qué teclas tocar en las secuencias difíciles, como la del interrogatorio, donde acabé exhausta, porque estuve llorando durante horas.
¿Qué recuerda del rodaje en Almería?
Es un lugar idílico cinematográficamente hablando. Se rueda muy bien allí, donde puedes ir al desierto para determinadas escenas, y a poca distancia tienes montaña o mar. Pienso que deberíamos explotar más esa zona.
¿Cómo fue trabajar con Joseph Fiennes?
En un principio no me podía creer que iba a trabajar con alguien de su nivel. Pero ha resultado ser muy fácil, porque se trata de un caballero inglés, muy educado, y que a la hora de trabajar sólo se preocupa por la escena y el resultado final, no por él mismo. Tiene una voz muy dulce y poética, y ahora estamos incluso un poco tristes porque se acaba la promoción
¿Ayuda leer el Evangelio para interpretar mejor a María Magdalena?
Supongo que cada actor tendrá una respuesta para esto. Yo sí que lo leo, lo conozco en profundidad y lo releí. Desde pequeña me enseñaron a conocer todas las culturas, así que he leído la Biblia y el Corán. Me inculcaron que debía respetarlo todo.
Siempre he estado interesada en la figura de María Magdalena. No diría de ella que es una mujer fuerte, etiqueta que se utiliza mucho ahora, y que al final se ha convertido en un tópico. Me impresionó porque se trata de una mujer independiente, con las ideas claras, que encauza su vida hacia donde ella cree que tiene que ir.
¿Tuvo en cuenta el trabajo de otras actrices que han encarnado al personaje?
No me he fijado en ninguna, porque tenía que ser la María Magdalena que yo había imaginado. Necesitaba tener total libertad. Si hubiera tenido que fijarme en alguna, podría haber escogido a Barbara Hershey, que encarnó al personaje en La última tentación de Cristo.
¿Le hizo pensar sobre la religión este rodaje?
Claro, me interesó mucho lo que cuenta, que un romano no creyente puede llegar a cambiar por lo que ve a su alrededor, lo que viene a ratificar lo que ya sabíamos, que Jesucristo fue el primer revolucionario, y que lo cambió todo.
No paraba de pensar en qué es lo que ocurre cuando crees en algo, y el resto opina de forma distinta. Y de que el mundo ha evolucionado poco desde entonces, pues hoy en día se sigue persiguiendo a gente por su religión. Y también por sus ideas políticas. No hemos aprendido nada.
¿Cree que los espectadores agnósticos podrían preguntarse viendo el film por qué calaba tan hondo el mensaje de Cristo?
Es una cuestión interesante, que pienso que todo el mundo se ha planteado. Creo que dejó huella posiblemente por su carisma. Por supuesto, siempre he creído que era muy inteligente y quizás avanzado, igual no caminó sobre las aguas (no lo sé), pero sí que es posible que supiera nadar y por eso dejó impresionados a sus discípulos. No sé si se entiende lo que quiero decir, pero lo que tengo claro es que en aquella época salían muchos Mesías, en cada esquina había uno. Si éste ha sido el que ha perdurado es porque decía cosas que tenían sentido. Y porque denunciaba injusticias que ocurrían entonces.
¿Cómo fue el encuentro con el Papa durante la promoción del film?
Muy emotivo. Uno de nuestros productores, Pete Shilaimon, tuvo que huir de Irak por sus creencias católicas. Mientras escapaban, mataron a su padre. Para él era muy importante conocer al Sumo Pontífice, para poder contárselo a su madre. Era para él muy importante.
Su historia me emocionó profundamente, y me hizo pensar en lo que contaba antes, que todavía hoy existen personas perseguidas por su religión, incluido católicos.
Antes de la reunión, estaba muy nerviosa. Llamé a mi madre para preguntarle qué podía decirle. Me respondió que le contara que nací en Argentina, así que somos compatriotas (risas).
Cuando llegó el momento, saludé al Papa, pero después le dejé que conversara con Shilaimon, pues pienso que era lo que debía hacer.
