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Biografía

Juan Diego Botto

Juan Diego Botto

44 años

Juan Diego Botto

Nació el 29 de Agosto de 1975 en Buenos Aires, Argentina

Porteño español

15 Noviembre 2010

Actor maduro con sempiterno aspecto de adolescente, que tras cultivar su vis más cómica y gamberra en sus primeras películas ha empezado a interpretar papeles de mayor hondura.

Junto a talentos consagrados como Leonardo Sbaraglia o Ernesto Alterio, el bonaerense Juan Diego Botto forma parte de esa generación de actores llegados de Argentina, pero cuya carrera cinematográfica se ha gestado y sobre todo se ha desarrollado en España. En el caso, de Juan Diego Botto, su aspecto de joven revoltoso y rebelde, con cierta de vena de irresponsable, le ha hecho adecuado para formar parte de muchos filmes españoles que primaban ese tipo de papeles.

Nacido en Buenos Aires (Argentina) el 29 de agosto de 1975, Juan Diego es hijo de los también actores, Diego y Cristina. Muy pronto le alcanzó la tragedia al futuro intérprete, pues en 1977, cuando tenía sólo dos años, su padre fue asesinado por la Junta Militar de la dictadura argentina. Tras esa terrible pérdida, su madre Cristina decidió huir del país y marchó a España, junto con sus dos hijos, María y Juan Diego, que ya había cumplido cuatro años. Ya en Madrid estudió interpretación en la escuela en donde daba clases su madre y posteriormente amplió estudios en Nueva York. Juan Diego Botto se define políticamente de izquierdas y es de los que milita activamente, como ha demostrado al dirigir un segmento del documental electoralista ¡Hay motivo! (2004).

Empezó su carrera muy temprano, con leves apariciones en películas muy mediocres, como Martes y trece, ni te cases ni te embarques (1982) o Juego de poder (1983). Mayor envergadura tuvieron sus siguientes proyectos, Los motivos de Berta, de José Luis Guerín, y El río de oro, de Jaime Chávarri. Como adolescente formó parte después de otras películas de cierto renombre en los años finales de la década e los 80, como fueron Si te dicen que caí, adaptación de la novela de Juan Marsé; Cómo ser mujer y no morir en el intento, ídem de la novela de Carmen Rico-Godoy; o incluso 1492. La conquista del paraíso, de Ridley Scott, en donde interpretó al mismísimo hijo de Cristobal Colón. Además protagonizó por aquellos años la serie de televisión franco-norteamericana Las nuevas aventuras del Zorro, que contó con nada menos que 87 capítulos. Pero las cosas no empezaron a cambiar de verdad para el actor, hasta que Montxo Armendáriz le fichó para protagonizar Historias del Kronen, oscura adaptación de la novela de José Ángel Mañas. Botto interpreta a Carlos, un joven que lleva hasta el límite sus experiencias con las drogas, el sexo y el alcohol. El film definía a un tipo de juventud española, desnortada y sin ideales, cuya vida era tan sólo una huida ciega hacia adelante.

Tras ese papel, el rostro del actor se hizo más célebre y comenzó una época de relativo renombre, aunque en general sus películas no alcancen una gran calidad y abusen de las groserías y las subidas de tono: fue Calixto en la versión de La celestina de Gerardo Vera, apareció en la comedia homosexual Más que amor, frenesí y se “acomodó” En brazos de la mujer madura con Faye Dunaway. En 1997 subió un peldaño con la notable Martín (Hache), sólido drama de su compatriota Adolfo Aristarain, con quien volvería a trabajar felizmente siete años después en Roma (2004). Aunque siguió haciendo algunas comedias, como Sobreviviré, los directores ya contaban con él para otro tipo de papeles más enjundiosos: de tipo inquietante –Plenilunio (1999), según la novela de Antonio Muñoz Molina o Trece campanadas (2002)– o en dramas de mayor entidad, como Pasos de baile (2002), dirigida por John Malkovich. Montxo Armendáriz, uno de los directores que más a sabido sacar partido a su talento, volvió a ponerlo en la palestra con dos películas más que dignas: Silencio roto (2001), la historia de un maquis, y Obaba (2005), colección de estampas ambientadas en el pueblo creado por el escritor vasco Bernardo Atxaga.

En los últimos años, Botto ha destacado en filmes dramáticos, como La fiesta del Chivo (2005), adaptación del Premio Nobel Mario Vargas Llosa; Vete de mí (2006), junto a Juan Diego; o La mujer del anarquista (2008), con María Valverde. Y con su último film hasta el momento ha demostrado una mayor madurez y versatilidad. Se trata de Todo lo que tú quieras, dirigido por el prestigioso Achero Mañas.

Filmografía
Rocambola

2020 | Rocambola

Rocambolesco thriller que comienza cuando Dante, avispado ladrón, llega en bicicleta a una casa retirada, salta la verja de entrada y se cuela en el interior. Parece que tiene la tranquilidad de que no va a encontrarse con nadie, pues se toma su tarea con tranquilidad, llega a sentarse en el sillón para tomar unas patatas fritas, y hasta se echa una cabezadita en la cama de unas vacaciones. Le sorprende una pareja, que sin embargo no reacciona como él espera, ni grita ni llama a la policía, sino que le invita a desayunar, y le propone un curioso reto. Juanra Fernández debutó con Para Elisa, film de terror con algún momento logrado pero en el fondo fallido. Se supera a sí mismo con este largometraje sin muchas pretensiones, pero con giros inesperados, rodado con un presupuesto minúsculo y pocos actores, en una única localización. Resulta sugerente el principio, pues crea una atmósfera claustrofóbica, y logra intrigar, pero pasado el arranque, los giros llegan a agotar, pierde fuelle, y se hacen más evidentes sus carencias presupuestarias, y una fotografía poco esforzada. Sobresale Juan Diego Botto, como villano un tanto de cómic, pues hasta su apariencia resulta un tanto cómica, al llevar un parche en el ojo. En cualquier caso se nota que el actor ha disfrutado salir de su registro habitual, y está por encima de Jan Cornet (La piel que habito), y Sheila Ponce, cuyos personajes no acaban de estar rematados sobre el papel. El título, Rocambola, según su autor, hace referencia al personaje Rocambole creado por el novelista Pierre Alexis Poison du Terrail, y que era un ladrón de guante blanco que dejaba una sota de corazones como firma en el lugar donde cometía sus delitos. No es la única referencia literaria, pues el protagonista se llama Dante, como el creador de "La divina comedia", de la que se usan los nombres de sus tres partes, pero en orden inverso, o sea "Paraíso", "Purgatorio" e "Infierno", para los capítulos en los que se divide el film.

Instinto

2019 | Instinto | Serie TV

El viaje hacia la luz de Marco, un hombre atractivo y triunfador, pero con una atormentada infancia y una incapacidad para mantener una relación sentimental sana, lo que hace que se refugie en el sexo (en un exclusivo club privado) para dar salida a sus instintos. La irrupción de Eva y Carol y la reaparición de su madre harán que todo empiece a cambiar.

Pulsaciones

2016 | Pulsaciones | Serie TV

Alex (Pablo Derqui), un reputado y ambicioso neurocirujano, sufre un infarto y tiene que ser trasplantado de urgencia. A partir de ese momento, empezará a sufrir unas inquietantes pesadillas relacionadas con su donante de corazón que le impedirán retomar su vida anterior junto a su mujer, Blanca, (Leonor Watling) y le llevarán a una inexplicable atracción por otra, Marian (Ingrid Rubio). En su investigación, Álex estará acompañado por Lara (Meritxell Calvo), una joven periodista que pondrá todo su empeño en descubrir qué se esconde tras la muerte de su mentor: Juan Diego Botto, un personaje que estará presente a lo largo de la temporada a través de las recurrentes ensoñaciones que tendrá el neurocirujano.

Buena conducta

2016 | Good Behavior | Serie TV

Letty Dobesh (Michelle Dockery) es una ladrona que vive al límite. Y lo hace por voluntad propia. Acaba de salir de la cárcel y está buscando la forma de salir adelante. Tiene que lidiar con un hijo de diez años que vive con su abuela y visitar regularmente al supervisor de su libertad condicional, que le aconseja sobre cómo superar sus adicciones y cuyos motivos para ayudarla no están demasiado claros. Pero el caos, que se resiste a abandonarla, regresa a su vida cuando se entera de los planes de un asesino a sueldo (Juan Diego Botto) que acaba de ser contratado para matar a una mujer. Cuando la vida de ambos se cruzan, surge entre ellos una extraña química que les llevará a una inevitable espiral de caos, sexo, violencia y pasión.

Los comensales

2016 | Los comensales

Una escritora y un director se reúnen con cuatro conocidos actores para hablar de un posible proyecto teatral. Mientras disfrutan de una comida al aire libre, la obra de teatro pasa a un segundo plano, y la conversación se centra en sus vidas, sus almas, sus miedos y sus sueños, como nunca antes lo habían hecho.

Hablar

2015 | Hablar

Audaz y original película española dirigida por Joaquín Oristrell, quien pergeña una insólita historia coral –de extraordinario reparto– que tiene lugar en tiempo real y que acontece en un radio de medio kilómetro, en los alrededores de la Plaza de Lavapiés, en Madrid, punto de inicio de un continuo travelling que va pasando de un personaje a otro y nos va acercando a su situación real, a las vivencias en esos 75 minutos de un grupo de habitantes, en su mayoría jóvenes desorientados, frustrados, que deambulan en la noche de agosto madrileña y hablan, discuten, cantan, piden, recitan... Ahí está la perorata de un “loco” que ve por todas partes una conspiración social; la cita telefónica de una enamorado; la entrevista de un reportero; las excusas de un jefe a una empleada a la que debe dinero; los lamentos de una joven madre hambrienta; los diferentes enfados de una chica obsesiva con varios interlocutores telefónicos; la compra callejera de un director de hotel; la frustración de una joven que busca trabajo; las explicaciones de un hijo a su madre sobre su adicción a la pornografía; las discusión entre dos limpiadoras de basura; los jóvenes que van de marcha; la canción de un artista; la actuación de unos actores... Teniendo en cuenta que toda la película ha sido rodada en un único plano y que el set es un entorno urbano real, calles transitadas habitualmente en el centro de Madrid, hay que reconocer el enorme mérito de una narración ejemplar en cuanto a la planificación y a la extraordinaria pericia al ajustar la entrada y salida del encuadre de los diferentes personajes y sus tramas. Sólo por este soberbio ejercicio de estilo la película merece admiración. Destaca en este sentido el número rimado que se marca un enorme Antonio de la Torre. A su vez, indudablemente planea sobre el conjunto un cierto aire irreal, generado por la artificiosidad de captar a cada hombre y a cada mujer en el preciso instante que se requiere para que sus conversaciones se entiendan, se sigan, se esperen... De fondo, hay en los personajes que aparecen en la película un halo de tristeza y frustración ante la adversidad, pues todos son perdedores y cargan con su personal saco de dificultades, económicas, laborales, afectivas, etc., y es fácil comprobar cómo la crisis financiera global enmarca cada una de sus pesadumbres y hace un poquito más difícil sus vidas. Sin embargo, también al conjunto puede achacársele cierta superficialidad, pues el somero vistazo social que es el film no puede entrar en honduras de entidad, ni ofrecer soluciones. Así las cosas sorprende mucho el logrado y sugestivo final, que, aunque efectista, no deja de ser un sentido homenaje al mundo del teatro, a la fuerza transformadora de las palabras, en donde los poemas de Blas de Otero sirven de catalizador y elevan la película hacia una suerte de desenlace filosófico-existencial que hace preguntarse a los actores sobre el sentido de su vida, de su libertad, de su destino, como si fueran protagonistas de la obra de un Creador (con mayúsculas) cuyo silencio interpela a todos, espectador incluido.

6/10
La ignorancia de la sangre

2014 | La ignorancia de la sangre

Hubo un tiempo en que Manuel Gómez Pereira podía presumir de pertenecer al selecto y reducido club, junto a Pedro Almodóvar y pocos más, de los realizadores que daban dinero en las taquillas, gracias a sus comedias ligeras con cierta frescura. Pero la gran aventura de Desafinado acabó con la productora Lolafilms, y a partir de ahí, pasó a ser minoritario. El cineasta había coqueteado con el thriller en los numerosos guiños a Alfred Hitchcock de Boca a boca, y hasta rodó un film presuntamente de este género, Entre las piernas, donde como deja bien claro su título tenía más importancia el erotismo que el suspense. Ahora, lo intenta de nuevo con La ignorancia de la sangre, adaptación de la novela homónima de Robert Wilson. Javier Falcón, inspector de Homicidios que mantiene un idilio con una madre viuda, investiga la muerte en accidente de tráfico de un gángster ruso que tenía en su poder un disco duro con importante información. Dos facciones de la mafia presionan al policía para que lo entregue, hasta el punto de que una de ellas secuestra al hijo de su novia. Paralelamente, un amigo de Falcón le pide ayuda porque a su hijo quieren reclutarle para una cédula de terroristas islámicos. Tenía Gómez Pereira un presupuesto relativamente holgado y los suficientes elementos para que La ignorancia de la sangre funcionara con fluidez, pues de hecho, todo lo que tiene que ver con Juan Diego Botto tratando de rescatar in extremis al niño capta la atención del espectador, así como su dilema de renunciar a sus principios morales por amor. Si se hubiera potenciado esta parte y reducido a pavesas todo lo demás (lo que habría sido un mero ‘macguffin’ para Alfred Hitchcock) otro gallo nos cantara. Pero el productor Gerardo Herrero le ha colado a su guionista habitual, el argentino Nicolás Saad (Silencio en la nieve, Atlas de geografía humana), que en esta ocasión no realiza una eficiente adaptación del texto literario, donde su autor tenía más espacio para desarrollar subtramas que aquí poco aportan. Por ejemplo, una escultora cuya hermana desaparecida ha sido obligada a prostituirse, se podría suprimir sin que nadie lo echara de menos. Y es que parece que el libretista quiere denunciar demasiados asuntos: la trata de blancas, el crimen organizado ruso, el terrorismo islámico... Quizás por eso, sus diálogos dan la impresión de querer condensar muchas páginas de novela, y por eso resultan farragosos y poco naturales. Otras veces, los personajes lanzan grandes parrafadas en ruso o árabe sin subtítulos, como si el director odiase a los espectadores (al menos en la copia exhibida para la prensa). Por todas estas razones, el otras veces eficaz Juan Diego Botto parece más desorientado que el investigador que interpreta, y en cuanto a Paz Vega, por lo visto resulta más conveniente exhibir su anatomía que conseguir que parezca coherente su personaje de madre desconsolada porque la vida de su retoño está en juego. Además, algunos detalles de la puesta en escena de La ignorancia de la sangre resultan risibles, por ejemplo, que el móvil del protagonista le avise ‘discretamente’ con letras gigantes de que le está llamando el CNI.

2/10
Ismael

2013 | Ismael

Octavo largometraje del argentino Marcelo Piñeyro, que en los últimos años se distingue porque desarrolla su carrera entre su país y España. El cineasta ha tardado cuatro años en volver a estrenar tras Las viudas de los jueves, de 2009. Ismael, un niño de 10 años de madre africana, se fuga de su casa en Madrid para coger el AVE rumbo a Barcelona. Allí quiere encontrar a su padre biológico, Félix Ambrós, profesor de niños inadaptados, aunque en la dirección que tiene sólo encuentra a Nora, una mujer cincuentona que resulta ser su abuela. El guión de Ismael, firmado por el propio cineasta bonaerense, junto a su colaborador habitual Marcelo Figueras (Plata quemada, Kamchatka) y Verónica Fernández (El Bola) trata de forma muy positiva el tema central, el miedo a la responsabilidad. De forma secundaria están presentes las relaciones paterno-filiales y la educación de niños problemáticos, entre otros asuntos. Ismael describe –con ayuda de un reparto coral de primera categoría– a los personajes con gran profundidad, tratando de entender la postura de todos los involucrados en el conflicto central, sobre todo de Félix, un buen tipo que a pesar de estar enamorado profundamente se asustó al enterarse de que iba a ser padre (llegó a recomendar el aborto) y que con el paso del tiempo paga las consecuencias de este error. Pero también parecen de carne y hueso los otros implicados, como un niño que sólo siente la natural curiosidad, una madre a la que aún le dura la decepción, la abuela sorprendida ante la existencia de un nieto que desconocía, y un padre adoptivo comprensivo. Es habitual para Piñeyro dirigir a actores de renombre incluso en los papeles más secundarios. Aquí destacan más los secundarios, especialmente Belén Rueda, que afronta con valentía un papel de mujer más madura que sus personajes habituales, y Juan Diego Botto, que repite con el realizador, tras el último film de éste, y que ofrece tridimensionalidad a un personaje menor que en manos de otro actor quizás hubiera pasado desapercibido: la nueva pareja de la madre de la criatura. Por lo demás, el gran Sergi López le otorga gran simpatía a un músico de importancia incidental en la trama. El jovencísimo Larsson do Amaral resulta lo suficientemente expresivo, así como algún otro adolescente que aparece en la pantalla. Podrían haber estado mejor el otras veces muy superior Mario Casas (su personaje tenía posibilidades de haber sido memorable) y la debutante en el largo Ella Kwueku.

6/10
Dictado

2011 | Dictado

Laura y Daniel conforman una pareja aparentemente feliz, cuya vida va a verse alterada por la acogida temporal de una niña, Julia, cuyo padre, amigo de la infancia de Daniel, acaba de suicidarse. Antes de tomar la decisión fatal de quitarse la vida, el suicida, que hacía tiempo que no veía a Daniel, acudió a él visiblemente alterado pidiendo ayuda. Los hechos que le atormentaban están relacionados también con Daniel y un suceso traumático de su común pasado infantil; por ello Daniel no muestra el mismo entusiasmo que Laura con la llegada de Julia a su casa. Dictado es una adaptación de un relato de Sergio Bebel a cargo de Antonio Chavarrías, guionista, director y productor, que en 2006 entregó el thriller existencial algo pretencioso Las vidas de Celia. Funciona mucho mejor, y es más asequible para el gran público, este intrigante film con formato de “cuento asombroso” tipo Spielberg o relato a lo Alfred Hitchcock presenta. El cineasta alterna bien presente y pasado, y juega de modo inteligente con la psicología de Daniel -los secretos que esconde, y tal vez una posible locura- y la ambigüedad de Julia, de la que no acabamos de estar seguros de si es una pobre niñita que ha sufrido mucho, o una “monstruita”, por así decir, en la tradición de niños maléficos como los de La profecía o El buen hijo. En cualquier caso logra efectos notables manejando la idea de la crueldad infantil, y los actores entregan esforzadas interpretaciones, donde el mayor mérito pertenece a Juan Diego Botto, que tiene en sus manos el personaje más complejo.

6/10
Silencio en la nieve

2011 | Silencio en la nieve

Frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial. España apoya a Alemania con voluntarios integrados en la llamada División Azul. Allí está el sargento Andrade, antiguo inspector de policía en la vida civil. Precisamente por su profesión los altos mandos acuden a él para resolver el asesinato de un soldado, sobre cuyo pecho aparece grabado a base de cuchillo la frase “Mira, que te mira Dios...”, inicio de una oración infantil. Ayudado por el sargento Estrada, Andrade inicia las pesquisas, mientras se suceden nuevos crímenes que permiten sospechar que podría tratarse de un caso de venganza ejecutado según perversos ritos masónicos. Gerardo Herrero es mejor productor que director. Recientemente ganó el Oscar a la mejor cinta extranjera por su producción El secreto de sus ojos, excelente film extranjero. Está claro que se le debe reconocer el mérito de levantar películas ambiciosas, de la que es muestra este film cuyo marco, la División Azul y unos crímenes misteriosos, resulta fascinante. Las primeras imágenes de unos caballos congelados en el hielo junto al cadáver del soldado asesinado despiertan grandes expectativas. El problema es que Herrero, dirigiendo, es más bien anodino. Los retratos generacionales de jóvenes desorientados en Las razones de mis amigos y El principio de Arquímedes le funcionan, pero otro tipo de historias que requieren algo más que horchata en las venas, como las de Territorio comanche o El misterio Galíndez, dejan la sensación de que daban para más. Y éste el el caso de Silencio en la nieve. La curiosidad por los crímenes del film y su posible autor se va diluyendo, sólo acaba despertando en el tramo final. No están bien definidos los personajes de Andrade y Estrada, sobre todo el primero, del que esperaríamos conocer más, su preocupación por un niño y una mujer rusas, y su pasado español, quedan en una difusa nebulosa. El director comete otros fallos casi de principiante: el modo en que el “páter” defiende el secreto de confesión resulta risible; da por hecho que el espectador sabe qué es el archiprohibido “juego de la violeta”, lo que no está tan claro y despista, pues se alude a él varias veces como algo conocido por los soldados; la tensa y casi sádica escena en que el no-avisado se entera de qué va el jueguecito quizá esté bien rodada, pero resulta descompensada y poco realista, no parece creíble que ante sesiones de ese tipo los mandos hagan la vista gorda, permitiendo la muerte de varios de sus soldados. Y en fin, la parte “romántica” con la rusa no está bien engrasada en la trama. ¿Qué queda al final en el haber del film? Tal vez el evitar estériles partidismos demasiado obvios, el innegable empaque y la creación de una intriga que a ratos interesa. Algo es algo.

5/10
Todo lo que tú quieras

2010 | Todo lo que tú quieras

Achero Mañas trató la violencia paterna en El Bola, su impecable opera prima, y homenajeó la memoria de su propio padre en Noviembre. Siete años le ha costado finalizar su tercer trabajo, que incide de nuevo en las relaciones paternofiliales, pues gira en torno a un hombre capaz de realizar cualquier sacrificio para sacar adelante a su pequeña. Leo, abogado harto de llevar casos de custodias en divorcios, lleva una vida feliz con su mujer, Alicia, que es la que lleva todo el peso de cuidar y educar a Dafne, la hija de ambos, de cuatro años. Pero Alicia muere repentinamente a consecuencia de un ataque de epilepsia. A Leo se le da muy bien cuidar a su hija, pero la pequeña está tremendamente afectada por la ausencia de su madre. Como un pasatiempo infantil aparentemente cándido, a Leo se le ocurre pintarse los labios, y posteriormente ponerse una peluca, para “interpretar” a su esposa fallecida. Pero su hija le sigue pidiendo que haga de madre una y otra vez, e incluso quiere que le lleve al colegio de tal guisa. Leo acaba recurriendo a uno de sus clientes, un veterano transformista homosexual (al que antes había llegado a insultar), para que le enseñe a resultar convincente como travestido. Ciertamente, Mañas tenía ante sí la enorme dificultad de hacer creíble el punto de partida, que un tipo de lo más normal, en el fondo homófobo, sea capaz de salir a la calle con un vestido con tal de complacer a su niña. De hecho, es cierto que el argumento es estrambótico. Pero el realizador lo compensa con la sentida emotividad de sus imágenes, que acaban llevando de la mano al espectador. Por muy excéntrica que sea la cinta, es también sincera y sobre todo inteligente y compleja. Se pueden tener prejuicios ante esta atípica propuesta, pero su desarrollo tiene interés. El travestismo “inocente” –totalmente contrapuesto al del personaje homosexual de José Luis Gómez– acaba siendo una elaborada metáfora sobre la capacidad masculina para adaptarse a los nuevos tiempos, y realizar tareas y adoptar roles que antaño estaban reservados a la mujer. Pero nunca se presenta este juego de suplantación y travestismo como “normal”, ni como la mejor solución, queda bastante claro que todo sucede en un caso de extrema necesidad, y que la situación ideal es que un niño tenga padre y madre, pues necesita de ambas figuras. No se trivializa en ningún momento el tema central, el escapismo a través del juego que desarrollan entre el padre y la hija para suplir mediante la imaginación la pérdida del ser amado. Esto no puede ser un sustituto de la aceptación de la muerte, pero el protagonista corre el peligro de que su niña acabe confundiendo la realidad con la ficción... Mañas, también autor del guión, trata al espectador con respeto, ofrece motivos para reflexionar en lugar de imponer su discurso, y parece haberle dado muchas vueltas a todo lo que aparece en pantalla. Al cineasta no le preocupa que le tachen de políticamente incorrecto por sus críticas sutiles pero afiladas hacia un sistema judicial que siempre concede la custodia a la madre, y que dificulta a los padres ejercer como tales, salvo en lo referente a sus obligaciones económicas. Ataca a los jueces, y también a los psicólogos, que aplican una serie de dogmas, pero no son capaces de adaptarse a cada situación, y flexibilizar sus métodos si la situación lo requiere. Sale airoso Juan Diego Botto de su papel más maduro hasta la fecha, y resiste el duelo con el gran José Luis Gómez, uno de los pesos pesados de la interpretación en España –sobre todo en el teatro–. En papeles pequeños pero importantes, brillan Ana Risueño, Najwa Nimri e incluso un anecdótico Alberto Jiménez, que había rodado con Mañas El Bola. Pero con permiso de todos ellos, el gran hallazgo de la película es la expresiva niña Lucía Fernández, que literalmente enamora al espectador, y se luce en secuencias muy difíciles, como aquella en la que su padre le pide que le llame “papá” –una de las más estremecedoras–. Y es que el punto fuerte de el director de El Bola es contar cómo son los niños de verdad, no niños cursis de películas como los que se suelen ver en el cine español. 

6/10
Las viudas de los jueves

2009 | Las viudas de los jueves

Séptimo largometraje del argentino Marcelo Piñeyro (Kamchatka, El método), que adapta una novela de su compatriota Claudia Piñeiro, escritora a la que no parece unirle ninguna relación familiar, a pesar de la similitud fonética de sus apellidos. Como suele ser habitual en su filmografía, recurre para contar su historia a un tono propio del thriller, en este caso para realizar un retrato de la alta burguesía argentina a principios de siglo, en los días previos al “corralito”. La acción tiene lugar en Altos de la Cascada, un barrio de lujo –que es lo que los argentinos conocen como “country”–, compuesto por casas lujosas con piscina, y vigilado por guardias de seguridad armados. La tranquilidad se rompe por completo tras el hallazgo de los cadáveres de tres vecinos destacados del lugar, que aparecen flotando en una piscina. Estamos ante un film coral que muestra a modo de flash-back las vidas de estos tres personajes antes de su muerte, sus esposas, sus hijos y algún otro amigo. El punto de partida resulta un tanto artificioso, mientras que los personajes son esquemáticos y facilones, a pesar de los esfuerzos de un reparto bastante ajustado, con actores tan solventes como Juan Diego Botto, Leonardo Sbaraglia, Ernesto Alterio, Pablo Echarri y Ana Celentano. A pesar de algún altibajo, resulta bastante interesante su disección de una sociedad marcada por el materialismo, el nihilismo, la soledad y el miedo. El film no intenta ofrecer una explicación exhaustiva de las causas de los problemas económicos que padeció Argentina, pero sí que parece invitar al espectador a que asocie los graves problemas de la sociedad con la crisis que sobrevino.

5/10
La mujer del anarquista

2008 | The Anarchist's Wife

1937. En plena guerra civil española, Madrid está asediada por el ejército nacional. Justo Álvarez Calderón divulga sus ideales anarquistas y anima a las tropas republicanas desde una emisora de radio. Intenta que su mujer, Paloma, se lleve a su hija a Francia, porque intuye que la contienda va a acabar mal para su bando. Pero Paloma prefiere permanecer a su lado... Coproducción germano-hispano-francesa que retoma el manido tema guerracivilista, aunque esta vez desde la perspectiva de directores extranjeros. Esto ha ocurrido en pocos casos, aunque ha habido algún film, como Tierra y libertad, de Ken Loach o Por quién doblan las campanas, de Sam Wood. Esta nueva visión de la contienda está codirigida por el alemán Peter Sehr y la francesa Marie Noëlle, también autora del guión, que contiene muchos elementos autobiográficos. La madre de Nöelle no conoció a su progenitor –un republicano español exiliado tras la contienda– hasta que tuvo 16 años y se reunió con él en Francia, anécdota que le ha servido como punto de partida para una historia inspirada en sucesos reales, pero con personajes inventados. La autora ha debido idealizar desde niña la historia de su familia, lo que explica que su visión de la época sea un tanto irreal. Es sobre todo este film la visión de una extranjera que ve el conflicto desde fuera, lo que tiene un lado negativo –falta de verosimilitud en su Madrid asediado– pero también uno bastante positivo: su visión tiene algo menos de prejuicios que la del resto de directores que abordan últimamente el tema. Parte de una visión idílica de los ideales anarquistas, y parece apoyar su lucha contra el bando nacional, pero al menos reconoce que los republicanos eran capaces de cometer barbaridades. Introduce una secuencia –impensable en el actual cine español– en la que un maligno combatiente (lo presenta como un caso aislado, eso sí) del bando republicano, asesina sin piedad a una buena mujer de los nacionales. Aunque tiene cierto interés, el film no acaba de estar bien resuelto. En demasiadas ocasiones, los directores pecan de efectistas, como en la previsible secuencia de una niña durante un bombardeo, y otras veces a sus imágenes les falta fuerza –como en la preparación de un atentado contra Franco–. Los actores son de primera, y aunque se esfuerzan, no siempre son capaces de hacer que ‘cuelen’ unos diálogos un tanto forzados.

4/10
El Greco

2007 | El Greco

Coproducción hispanogriega que especula sobre la vida de Doménikos Theotokópoulos, El Greco, el celebérrimo maestro de la pintura nacido en Creta y que vivió durante muchos años en Toledo. A partir del libro 'El Greco: El pintor de Dios', de Dimitris Siatopoulos, el cineasta griego Yannis Smaragdis desarrolla sobre todo la supuesta relación entre el artista y un inquisidor, el cardenal Fernando Niño de Guevara, al que retrató en una de sus pinturas. De hecho, el film comienza con un encuentro del inquisidor con el pintor, que rememora cómo ha sido su vida hasta el momento. Años atrás abandonó Creta para ir a Venecia. Allí encuentra trabajo en el estudio de Tiziano, donde conoce al tal Niño de Guevara, sacerdote español al que decide seguir. Una vez en España, el pintor se enamora de Jerónima de las Cuevas, hija de un noble militar. Con ella no llega a casarse, pero sí que conviven y tienen un hijo. Cuando ha alcanzado un éxito sin precedentes, es requerido por Niño de Guevara, convertido en Gran Inquisidor, para que preste declaración. Se desprende de la película que las relaciones entre El Greco y la Iglesia fueron tumultuosas y truculentas, y que el pintor iba “por libre” en lo referente a la religión. En realidad es sobradamente conocido que El Greco puso al final de su vida todo su arte al servicio de la Contrarreforma, como se puede comprobar en sus piadosísimos retablos. Sí es cierto que el artista fue interrogado en 1541 por los inquisidores. Pero el asunto no parece que tuviera la importancia que le otorga esta película. La puesta en escena adolece de una artificiosidad excesiva, los personajes no parecen naturales, y algún momento la trama parece un folletín. A veces los actores parecen estar posando para los cuadros de El Greco –que sin duda los responsables del film han estudiado para documentarse– y no se desenvuelven de forma normal. Los actores por regla general son poco creíbles, especialmente el debutante Nick Ashdon, que realiza una composición desastrosa del protagonista, pues parece que se va a desternillar de risa en cualquier momento. Otros actores, como Laia Marull y Juan Diego Botto, se esfuerzan por resultar creíbles, pero sus personajes son esquemáticos y desdibujados. Por último se llevan la palma los forzados diálogos. Algunos resultan incluso involuntariamente graciosos, como el impagable comentario acerca de Cervantes.

2/10
Ciudad del silencio

2006 | Bordertown

Juárez, ciudad fronteriza entre México y Estados Unidos. Miles de mujeres han sido víctimas de violación y asesinato, sin que las autoridades hagan nada. Pero una mujer, dada por muerta y enterrada en el desierto, salva milagrosamente la vida. Aferrada a su medallita de la Virgen, asegura que ella le salvó. El hecho coincide con la llegada a Juárez de Lauren, una periodista de Chicago, que ha aceptado hacer un reportaje sobre los crímenes únicamente como plataforma para la que es su gran ambición, una corresponsalía en el extranjero. Pero conocer a Eva, la superviviente, y reencontrarse con un antiguo novio, director de un diario local, va a cambiar su forma de ver las cosas Dicen que esta película se basa en hechos reales. De ser así, el director y guionista con raíces hispanas Gregory Nava hace un flaco favor a la realidad; porque lo que cuenta, tal y como lo cuenta, carece de credibilidad. Con un guión que presenta más agujeros que un colador, y unas interpretaciones poco convincentes de Jennifer López y Antonio Banderas, lo mejor es el trabajo de la desconocida Maya Zapata, que interpreta a la víctima asustada, que podría reconocer a sus agresores. No basta con las buenas intenciones. El film del otras veces competente Nava (My Family) lanza andanadas a los gobiernos mexicano y estadounidense, y es muy crítico al hablar de su connivencia con las condiciones laborales y las desigualdades sociales en lugares como Juárez, pero la verdad es que no da una explicación plausible de por qué el interés de estos países en detener al psicópta de turno es nulo; decir que ello daría una mala imagen al tratado de libre comercio parece una explicación disparatada. Pero mayor aún lo es pretender que la mejor idea para dar con el asesino violador es meterse en la boca del lobo, o sea, quedarse adrede a solas con él dentro de un autobús en un lugar desierto. Podía ser un thriller convencional, pero razonable; podía ser un título de denuncia convencional, pero razonable. Así, sólo queda un vehículo de lucimiento –escaso, todo hay que decirlo– de López, y un reparto de raíces hispanas (además de la ‘prota’ y la víctima, Martin Sheen, Sonia Braga, Juan Diego Botto, Antonio Banderas…) que apunta, pero se queda corto, a la mejor idea del film: la de los hispanos que se avergüenzan de sus raíces y buscan el triunfo en los países ricos.

4/10
Vete de mí

2006 | Vete de mí

Vete de mí es una película hecha al alimón por Víctor García León –director y guionista– y Jonás Trueba –coguionista–, que ya habían hecho juntos una película que hacía honor a su título, Más pena que gloria. Los hijos, respectivamente, de J.L. García Sánchez y Fernando Trueba, entregan una comedieta ligera, con algún punto gracioso, en torno a una relación padre-hijo. Santiago es actor, divorciado, vive con una joven actriz desde hace dos años. Guillermo vive con ‘mamá’, y no se centra; miente más que habla, y tiene la cara tan dura como el pedernal. El caso es que el chico es puesto por su madre de patitas en la calle, y se presenta de improviso en la casa paterna, donde va a alterar el ordenado mundo que se ha fabricado. La trama juega a la inversión de roles, hasta su casi convergencia: el padre demuestra ser tan inmaduro como el hijo, en el hijo asoma algo que la gente poco exigente calificaría como ‘responsabilidad’. Juan Diego y Juan Diego Botto están graciosetes, pero la película, una vez planteada, se estanca.

4/10
Va a ser que nadie es perfecto

2006 | Va a ser que nadie es perfecto

Esto era un sordo, un cojo y un ciego que van en un coche... No es un chiste, sino el argumento de la última comedia del especialista Joaquín Oristrell. Carlos, el ciego, está a punto de casarse, y para celebrarlo se dispone a ir al cine y después a tomar unas copas, en plan despedida de soltero, con Rubén, el sordo, y Dani, el cojo, que les lleva en su coche. Carlos conocerá a Yolanda, una chica con la que parece llevarse mejor que con su futura esposa. Rubén se enamora de Patricia, que asegura ser minusválida porque no puede distinguir los sabores. Dani se da cuenta de que le atraen los otros hombres. Tan ligera como los demás trabajos de Oristrell, y aunque se alarga en exceso y recurre al humor chabacano, lo cierto es que acumula diálogos y situaciones de cierta hilaridad. No en vano, cuenta con la gracia natural de Tejero, el talento de Santi Millán y la polivalencia de José Luis García Pérez, que un día dará la campanada cuando le den un papel a su altura.

4/10
Obaba

2005 | Obaba

Desde su debut en Tasio (1984), el navarro Monxto Armendáriz se ha situado como uno de los guionistas-directores más destacados de nuestro país. En su filmografía brillan especialmente Historias del Kronen (1995) y Secretos del corazón (1997), sólidos dramas en los que Armendáriz lograba transmitir íntimos sentimientos personales en medio de una ambientación costumbrista muy lograda. Y en Obaba, misterio, sentimiento y costumbrismo, quizá las tres características más comunes de su cine, no sólo vuelven a estar presentes sino que se convierten en el verdadero motor de la película. Lourdes es una joven de veinticinco años que, cámara en mano, se dirige al pueblo de Obaba con la intención de realizar un reportaje para la universidad. Allí, en medio de las montañas, irá descubriendo diferentes episodios en la vida de sus habitantes, mezcla de leyendas y sucesos reales, que ejercen sobre su imaginación una atractivo insuperable, casi mágico. De ese modo, conocerá de primera mano las misteriosas historias de la maestra que esperaba cartas amor que jamás llegaban, del niño enamorado de una chica alemana, del hombre trastornado que habla solo, del lugareño cuyo cerebro fue horadado por un lagarto… La película adapta algunas de las narraciones recogidas en Obabakoak, la obra más famosa del escritor vasco Bernardo Atxaga. Es más que elogiable el esfuerzo de Armendáriz por intentar trasladar a la pantalla, con fluidez y elegancia, el aire entre misterioso y mágico del texto original. Pero también es cierto que el espectador comprueba la dificultad de la empresa al certificar que el digno resultado final no esconde del todo algunas caídas de ritmo y de tensión narrativa. Lo mejor, junto con las caracterizaciones de Pilar López de Ayala y Eduard Fernández, son la realista puesta en escena y la cuidadísima ambientación rural, la cual se ve claramente favorecida por la sobresaliente fotografía del experto Javier Aguirresarobe.

5/10
La fiesta del chivo

2005 | La fiesta del chivo

Adaptación de la novela de Mario Vargas Llosa, a cargo de su sobrino, Luis Llosa. Cuenta el regreso de Urania a su Santo Domingo natal, donde vive su padre anciano, mudo e inmóvil. Pronto se agolpan en su cabeza los traumáticos recuerdos del pasado, cuando su progenitor era la mano derecha del dictador de la República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo. Ella era una joven guapa, inteligente e ingenua, que acabó sintiendo en su propia piel, de la mano de quien más quería, los abusos intolerables del régimen trujillista. Aquí Llosa ofrece una película correcta, en la que se agradecería un punto más de dinamismo.

4/10
Roma (2004)

2004 | Roma

A Joaco, un escritor veterano, reconocido pero ya en decadencia, se le asigna un corrector para ultimar el libro que tiene entre manos. Argentino afincado en España, algo cascarrabias, conecta con el joven ayudante que le asignan. El libro que está escribiendo tiene carácter autobiográfico, y en él se recuerda su infancia, la muerte repentina del padre, el cariño de la madre, el ir dando tumbos de aquí para allá, con una fuerte inestabilidad sentimental y los anhelos confusos de libertad de los 60 al fondo. Adolfo Aristarain entrega una película interesante pero irregular, larga en exceso. El personaje de José Sacristán es semejante al que ya compuso en Un lugar en el mundo. El cineasta argentino no es complaciente con su protagonista, un tipo egoísta e incapaz de comprometerse, que al declinar su vida tiene como único recuerdo entrañable el cariño incondicional de Roma, su madre. Y el río se convierte en metáfora de esa tranquilidad y paz que todos buscamos, y que para Aristarain es casi imposible lograr. La discutible decisión de dar a Juan Diego Botto el doble papel del corrector y de Joaco joven, trata de subrayar cómo el escritor maduro se identifica con su asistente, y cómo quisiera que éste no cometiera sus mismos errores.

3/10
Los abajo firmantes

2003 | Los abajo firmantes

Un actor, recién llegado a una compañía de gira, propone leer un manifiesto contra la guerra de Irak. Oristrell improvisó con los protagonistas esta cinta sobre las protestas de los actores.

3/10
Pasos de baile

2002 | The Dancer Upstairs

Un policía investiga una serie de atentados cometidos por una organización dirigida por un profesor de filosofía comunista, capaz de cautivar a las masas de campesinos con sus mensajes. El actor John Malkovich debuta como realizador, con esta adaptación de una novela de Nicholas Shakespeare, hijo del embajador británico en Perú en la época de los más crudos atentados de Sendero Luminoso. No hay referencia expresa en la película a este grupo terrorista, pero queda claro que se inspira en la figura de su líder, Abimael Guzmán.

4/10
Trece campanadas

2002 | Trece campanadas

Tras veinte años de ausencia, Jacobo, un joven escultor, regresa a su ciudad natal para ver a su madre, que por su delicado estado de salud ha sido ingresada en un psiquiátrico. Allí se le aparece el fantasma de su padre, también escultor, que pretende que retome la obra que no pudo acabar al morir. Nueva cinta de fantasmas de Filmax, con una buena ambientación típica del género, que le saca partido a la inigualable ciudad de Santiago de Compostela, e incluso a su célebre catedral. Adapta libremente una novela homónima del escritor gallego Suso del Toro. Del reparto destaca Luis Tosar, que sale airoso de un difícil papel de fantasma traumatizado.

5/10
El caballero Don Quijote

2002 | El caballero Don Quijote

En un lugar de la pequeña pantalla, no hace mucho tiempo que Manuel Gutiérrez Aragón consiguió magníficas críticas con su miniserie El Quijote, su adaptación de la primera parte de las aventuras del ingenioso hidalgo más universal de nuestra literatura. En aquella ocasión, los protagonistas eran Fernando Rey y Alfredo Landa. Una década después, el cineasta continúa la trama, y versiona fielmente en este largometraje la segunda parte de la obra de Cervantes, en la que Don Quijote y Sancho se han hecho famosos al publicarse una novela que detalla sus aventuras. Tras una temporada de retiro, y a pesar de la oposición de la sobrina y el ama de Don Quijote, éste vuelve a salir a caballo, con su fiel escudero, para desfacer entuertos. Interpretan a los inmortales personajes un sorprendente Juan Luis Galiardo, y Carlos Iglesias, popular por la serie televisiva Manos a la obra, y que cambia por completo de registro. Ganó el Goya a la mejor fotografía.

5/10
Silencio roto

2001 | Silencio roto

Año 1944. La guerra civil española terminó hace años. ¿Seguro? En las montañas del Pirineo navarro, el maquis libra su particular batalla con el régimen de Franco. En tal contexto llega la joven Lucía a pasar una temporada a un pueblo de estas montañas. Allí descubre su primer amor, el idealista y algo ignorante herrero del pueblo. Pero también descubre la división que existe entre la gente, dos bandos irreconciliables. Y el silencio de unas personas que no se atreven a hablar, y que cuando lo hacen pueden producir las más terribles heridas en el alma. El director navarro Montxo Armendáriz (Tasio, Secretos del corazón) hurga sin miedo en nuestro pasado: “La película no trata de posicionarse o valorar los comportamientos de quienes participaron en la trágica contienda en que se sitúan los hechos que se relatan, ni pretende reabrir viejas rencillas: su finalidad es recuperar un trozo de nuestra memoria histórica y reflejarla con toda la objetividad posible.” En el reparto destacan más los veteranos que los jóvenes, unos inspirados Mercedes Sampietro y Álvaro de Luna.

5/10
Asfalto

2000 | Asfalto

Tres raterillos. Lucía, es una joven buscavidas, que vive una peculiar relación amorosa con sus dos coleguillas, Chino y Charly. Atrapados en el asfalto de la gran ciudad, son víctimas de su rostro menos amistoso. Hasta el punto de que no les importa poner en peligro sus vidas para conseguir un poco de “aire” que les permita respirar. Daniel Calparsoro prometía mucho con su impactante film Salto al vacío. Luego decepcionó un tanto con Pasajes y sobre con A ciegas (1997), un fallido acercamiento al problema del terrorismo de ETA. Aquí vuelve a abordar una historia urbana, con personajes de estrechos horizontes (¿de quién es la culpa?, ésa es la pregunta que lanza el film), protagonizada por su musa y por entonces esposa, la actriz Najwa Nimri

4/10
Novios

1999 | Novios

Arturo es el dueño de un restaurante especializado en banquetes de bodas. Está casado y tiene un hijo, Arturito. Cada semana vive una intensa pasión con su amante, Cristal, que también trabaja en el restaurante y además es la hija de su mejor amigo. Las cosas se volverán patas arriba cuando Cristal se enamore de Arturito. Típico producto español-cutre, al que no hay por dónde cogerle. Se trata de una especie de mezcla de drama y comedia, con un punto inquietante, y con los tejemanejes frívolos y groseros que se pueden esperar de tal argumento. El reparto, solvente, tampoco acompaña.

3/10
Sobreviviré

1999 | Sobreviviré

Marga es una mujer joven e independiente, a la que un día se le acumulan desgracias y problemas: su novio muere en accidente de automóvil; se entera de que está esperando un niño de él; y se queda sin trabajo. Pero ella no se arredra: consigue trabajo en un videoclub, y pone todos los medios para sacar a su crío adelante. Cuando todo parece encauzado, el amor la visita de nuevo. Se siente irremediablemente atraída por Iñaki, un homosexual. Alfonso Albacete y David Menkes demuestran ser capaces de algo más que las moderneces delirantes Más que amor, frenesí y Atómica. ¿Se estarán acercando a la madurez? Sea como fuere, en este su último film hay personajes mejor construidos (Emma Suárez y Juan Diego Botto atinan bien en su composición), y una historia de mayor entidad. Fue una de las sorpresas del cine español del pasado año.

4/10
Plenilunio

1999 | Plenilunio

En la vida suceden cosas horribles, nos dice Plenilunio. Jovenzuelos de aspecto imberbe se transforman en psicópatas violadores de niñas. Padres sin mala voluntad pero en Babia, ahogan la personalidad de sus hijos. Parejas de amigos se ponen los cuernos entrecruzándose. Gente sin nombre ni apellidos te puede poner una bomba en los bajos de tu coche por ser policía. Los nervios destrozan la salud mental de una esposa. Y cuando aparece en el horizonte un atisbo de salida, no es fácil tomarla. Sí, la vida es compleja: plantea muchas preguntas, y da pocas respuestas. Imanol Uribe ofrece una visión cansada de la existencia, de gente que ha pasado por mucho y tan sólo ha encontrado islotes de felicidad dispersos y poco duraderos. La base literaria del film la proporciona Antonio Muñoz Molina y el guión lo firma Elvira Lindo. A la arquitectura narrativa poco hay que reprocharle. Quizá alguna frase solemne... La interpretación de Miguel Ángel Solá y Adriana Ozores es buena. Y Juan Diego Botto, que evita la exageración, hace una composición perfecta del psicópata: quemado en su trabajo y con su familia, musitador perpetuo de su fracaso personal, con carencias afectivas y complejos sexuales notorios...

4/10
Martín (Hache)

1997 | Martín (Hache)

Martín hijo, Hache –por la letra muda del alfabeto le conocen todos, para distinguirle de su padre–, ha estado a punto de morir en Buenos Aires por una sobredosis de droga. ¿Accidente?, ¿intento de suicidio?, ¡quién lo sabe!. Su madre, divorciada y casada de nuevo, le ha perdido. Martín, su padre, director de cine afincado en España, tampoco conecta con el joven; pero acepta acogerle una temporada. Hache conoce a Alicia, amante enamorada de su padre, pese al humor cambiante y parquedad de palabras de él, cuando de expresar los sentimientos se trata. Y retoma el contacto con Dante, gran actor de vida licenciosa. Adolfo Aristarain (Un lugar en el mundo) sostiene este durísimo drama en cuatro personajes, que apenas dejan de hablar, con diálogos de estudiada naturalidad. El sólido guión contiene secuencias de gran intensidad, aunque no evita un naturalismo, en un par de ocasiones, que nada aporta. El director argentino ha confesado hacer suyo el comentario de John Ford “las historias se cuentan a través de los rostros de los actores”, y apuntala este film en un memorable recital interpretativo. Federico Luppi, Juan Diego Botto, Cecilia Roth, Eusebio Poncela... Si hubiera que destacar a uno, con permiso de Luppi, premiado en San Sebastián, destacaríamos a Poncela. Hace creíble su personaje, el menos sostenible sobre el papel. Martín, personaje a la deriva, no sabe querer con hechos. Y hace sufrir a los que tiene cerca, que le aman de veras. Dante, su amigo, se lo hace ver, no calla las verdades, aunque puedan doler. Ejerce en ese sentido de conciencia de Martín. A la vez recibe las confidencias de Hache, a quien trata de orientar en su desconcertada juventud. Nada que objetar a lo dicho si Dante no fuera además una suerte de personaje epicúreo, que busca en la vida gozar del placer al máximo, a través del sexo o las drogas; eso sí con riguroso –y utópico– control, que evite daños irreparables. Las contradicciones del personaje son evidentes. Como hiciera en anteriores trabajos, Aristarain da una visión pesimista de la condición humana. Soledad interior, desesperanza, ausencia de ilusión, egoísmo que se desfoga en invectivas venenosas, arrojadas sin pensar en su influencia en los demás... Cerrado a la trascendencia y encharcado en una moral autónoma de escasas miras, poco queda que ofrecer al director a través de los perdedores natos de su historia. Quedan la lealtad a los amigos y los lazos de sangre, una lucecita en la oscuridad. Algo es algo, aunque sepa a poco.

6/10
En brazos de la mujer madura

1997 | En brazos de la mujer madura

En la guerra civil española, un joven de 15 años va en busca de su madre, que está al otro lado de las lineas enemigas. Pero a medio camino, un grupo de milicianos le corta el paso y le recoge poniéndole bajo su tutela. En el campamento se inicia en el erotismo, y mujeres de todo tipo se sucederán en la vida del muchacho. De todas ellas aprenderá la madurez, la tolerancia, y la confianza necesarias para dominar su vida. Ambicioso proyecto, que trata de dibujar el difícil paso de la adolescencia a la madurez, con el telón al fondo de la guerra civil. La sexualidad se convierte en verdadera obsesión en el joven protagonista, que alcanzará algo de paz cuando conoce a una mujer con el rostro de Faye Dunaway.

3/10
Más que amor, frenesí

1996 | Más que amor, frenesí

El título ya lo dice todo, ésta no es una historia de amor, sino que aborda la relación desenfrenada de un grupo de jóvenes al grito de ¡la noche es joven! y tal. Producido por Fernando Colomo, el film fue el debut del trío formado por Alfonso Albacete, Miguel Bardem y David Menkes, que luego sería dúo al descolgarse del grupo Bardem. Constituye la trama todo un cúmulo de groserías y situaciones morbosas, tipo '¿mata este tipo a sus amantes después de acostarse con ellos?', con cintas de vídeo sobre estas actividades. El reparto está repletito de nombres jóvenes que calarían más o menos en el cine español.

3/10
La Celestina

1996 | La Celestina

Gerardo Vera adapta el clásico castellano de Fernando de Rojas. El film describe los amores de Calisto y Melibea, y cómo se valen de los servicios de una vieja alcahueta. La pareja de amantes guapines, Juan Diego Botto y Penélope Cruz, no salvan la película.

3/10
La sal de la vida

1996 | La sal de la vida

Historias del Kronen

1995 | Historias del Kronen

Adaptación de la novela de José Ángel Mañas, que relata las andanzas de un grupo de jóvenes en la noche madrileña y en especial de Carlos, un estudiante de 21 años amante de la provocación, que se reúne con sus amigos en un bar llamado Kronen. Todos suelen vivir al límite por la noche y no admiten ninguna barrera. La realización Montxo Armendáriz (Tasio, Las cartas de Alou, Secretos del corazón) y las interpretaciones son bastante buenas, lo que compensa la dureza de la trama y un argumento que expone las actitudes de este tipo de jóvenes y, a pesar de su distanciamiento, resulta crítico.

5/10
1492. La conquista del paraíso

1992 | 1492: Conquest Of Paradise

Esplendida Superproducción que narra la expedición y descubrimiento de America por Cristobal Colón, así como los inicios de su conquista y posterior colonización. Ridley Scott está al frente de la dirección de este film en el que destaca el esfuerzo por la reconstrucción y ambientación histórica de la España de los Reyes católicos, así como la dura vida y los peligros a los que se exponían estos descubridores y navegantes. Scott da al film un tono épico que queda resaltado por la espectacular banda sonora de Vangelis. Espléndidos vestuarios y decorados resaltados por un brillante fotografía contribuyen a dar solidez al film. Por último resaltar también un gran reparto,encabezado por Gérard Depardieu que da vida al genial Almirante, al que acompañan Sigourney Weaver como Isabel la Católica, Fernando Rey, Ángela Molina... Resalta la escena en la que Cristobal Colón pisa por primera vez la tierra de las américas, en la que Scott quiere hacer ver un paralelismo con las aventuras de los descubrimientos espaciales (en particular la llegada del hombre a la luna) que han tenido lugar en nuestro siglo.

5/10
Cómo ser mujer y no morir en el intento

1991 | Cómo ser mujer y no morir en el intento

Carmen, a sus 42 años, trabaja como periodista, al tiempo que intenta sacar adelante a su familia. Tiene dos hijos y un marido que sólo le presta atención a su trabajo, pero no hace ni caso a las tareas del hogar. Adaptación cinematográfica de la novela de Carmen Rico-Godoy, que obtuvo un enorme éxito a pesar de su ligereza, y su abuso de los tópicos de las relaciones entre hombres y mujeres. Supuso el debut como directora de Ana Belén.

4/10
Ovejas negras

1990 | Ovejas negras

Si te dicen que caí

1989 | Si te dicen que caí

1970. En un hospital, Sor Paulina y Nito reconocen los cadáveres de dos amigos de la infancia. Vicente Aranda adapta libremente una obra de Juan Marsé. Victoria Abril interpreta tres papeles.

4/10
El río de oro

1986 | El río de oro

Los motivos de Berta

1985 | Los motivos de Berta

Debut en el largometraje del cineasta catalán José Luis Guerín. Sigue a Berta, una adolescente solitaria en un pueblecito, que va a experimentar la pubertad en plena naturaleza. En efecto la llegada de un forastero le obliga a madurar, acceder a la vida adulta. La película está rodada en blanco y negro, y su estilo moroso e introspectivo la emparenta con el cine de Robert Bresson.

6/10
Relatos con-fin-a-dos

2020 | Relatos con-fin-a-dos | Serie TV

Una serie de cinco películas autoconclusivas de entre 15 y 20 minutos rodadas «a la distancia» por cinco prestigiosos directores durante el confinamiento y sin salir de casa.

¡Hay motivo!

2004 | ¡Hay motivo!

Famosos cineastas españoles se reunieron para esta recopilación de cortos políticos en contra del gobierno de José María Aznar, en víspera de las elecciones de 2004. Cada uno de los realizadores protesta por algún asunto que considere que ha estado mal gestionado por el gobierno. Así, se tratan cuestiones como el hundimiento del Prestige, el apoyo a la invasión de Irak en 2003, o la subida del precio de la vivienda. Antes de su exhibición comercial en cines, se programó en algunos locales y centros culturales, y se emitió en cadenas locales de televisión con fines electoralistas. Aunque algún corto aislado como el de Isabel Coixet (La insoportable levedad del carrito de la compra) en un inusual registro de comedia, tienen cierta gracia, y plantean asuntos de cierto interés entonces, la mayoría son bastante cutres y parecen rodadas rápidamente para salir del paso, como Catequesis, de Yolanda García Serrano, que ha filmado únicamente de forma rudimentaria a Pilar Bardem leyendo un cuento de fuerte carga anticlerical escrito por Juan José Millás.

2/10
Relatos con-fin-a-dos

2020 | Relatos con-fin-a-dos | Serie TV

Una serie de cinco películas autoconclusivas de entre 15 y 20 minutos rodadas «a la distancia» por cinco prestigiosos directores durante el confinamiento y sin salir de casa.

Los abajo firmantes

2003 | Los abajo firmantes

Un actor, recién llegado a una compañía de gira, propone leer un manifiesto contra la guerra de Irak. Oristrell improvisó con los protagonistas esta cinta sobre las protestas de los actores.

3/10

Últimos tráilers y vídeos