Resulta interesante encontrarse con Alejandro Monteverde, que con varios títulos de presupuesto limitado ha conseguido llamar la atención, sobre todo con “Sound of Freedom”, que lograba el pasado verano una recaudación mayor que “Indiana Jones y el Dial del Destino”. Nos encontramos en un hotel madrileño para hablar con el realizador mexicano sobre “Una mujer italiana (Cabrini)”, la historia de la primera ciudadana estadounidense canonizada.
No se conocía mucho a esta santa, ¿cómo supo de la hermana Cabrini?
En Estados Unidos nadie la conocía. Muchos la llaman la santa olvidada. Yo no sabía absolutamente nada hasta que me mandaron el guión. Desde que me dijeron que contaba la vida de una monja, lo rechacé. Sin embargo, al empezar a leerlo me di cuenta de que contaba la vida de una gran mujer, de una guerrera que logró un impacto social increíble. Me inspiró mucho a nivel personal a seguir en mi lucha. Es una historia que prende fuego y anima a seguir peleando cada uno por su lucha.
Quizás se sentía identificado por ser emigrante. La protagonista de su film luchó mucho por quienes venían de otro país.
Al cien por cien. Yo mismo llegué a Estados Unidos sin nada. Ni siquiera hablaba inglés. Esas dificultades para adoptar otra cultura no son fáciles. Me identifico con ella porque inspiró a la sociedad a enfocarse en la vida de los demás. Vivía para los más desfavorecidos.
Se preocupaba mucho por los niños. Precisamente la infancia es el tema central de su filmografía, pues aparece en todas sus películas.
Ha sido totalmente inconsciente. Ni siquiera yo me daba cuenta de esa conexión. Apenas acabo de descubrirla hace unos meses. Es algo del inconsciente. Creo que quiero hablar del sufrimiento de los niños, porque son el futuro. Esto puede sonar a cliché pero es la verdad. Si algunos pequeños siguen creciendo sin padres o sufriendo abusos en una sociedad narcisista e hipócrita, no podemos esperar que el mundo cambie. Por eso quizás inconscientemente he explorado ese tema en todas las películas.
Ahora voy a rodar otra película también sobre la infancia. Se titula La matanza de los inocentes. Habla sobre el momento en que Herodes ordenó matar a todos los menores.
Parece su película con mayor presupuesto. Una mujer italiana (Cabrini) tiene una factura de lujo en comparación con sus anteriores trabajos.
He conseguido un presupuesto mayor, pero todavía está muy lejos del dinero que tienen los largometrajes de serie A. De todas formas a lo largo de estos años he encontrado la forma de estirar cada dólar. Toda la película estaba bastante planificada antes de empezar el rodaje. Tengo todo previsto gracias a los storyboards. Esto me permite que cuando está construido el set se filme lo más rápido posible, ahorrándose horas de trabajo, así que me salen por menos dinero los técnicos.
En esta ocasión quería rodar una ópera visual. Ella vivió una vida muy operística, conforme a su nacionalidad italiana.
Cuesta imaginar esta película sin Cristiana Dell'Anna, que realiza un buen trabajo. Tiene una apariencia frágil pero mucha personalidad, al igual que el personaje que interpreta.
Me enfrasqué en una búsqueda muy extensa para encontrarla. Era relativamente desconocida, creo que no había tenido ningún papel protagonista hasta ahora.
Además, trabaja por primera vez con actores reconocidos, como Giancarlo Giannini, David Morse o John Lithgow. ¿Se debe a que tiene ahora mucho prestigio tras el exitazo de Sound of Freedom?
En realidad rodé esta cinta antes de ese éxito, o sea que no tiene que ver. Imagino que les interesó el guión. De hecho se iba a estrenar antes.
Pese a lo que pueda parecer desde fuera, no intimida trabajar con figuras. Precisamente cuando han llegado tan alto es por su pasión por el cine. Yo sabía que ellos disfrutan contando historias, así que se volcaron en cuerpo y alma con el proyecto. Resultó muy fácil trabajar con ellos. Cuando me dicen de alguien que es muy difícil trabajar con él, interpreto que es muy apasionado y que ama lo que hace. Nunca me ha intimidado trabajar con estrellas, al contrario es un honor trabajar con actores que han logrado tanto. No miro si son famosos o no.
Parece que se ha esforzado mucho porque esta película llegue al público no religioso.
Me lo puse como meta principal. Intento ser muy objetivo cuando me pongo a rodar. Quería hacer una película sobre una mujer que consiguió grandes objetivos, no sobre su fe. Es como cuando ves Gandhi, no se trata de inculcar al espectador sus creencias sino de contar sus logros. Aquí es igual. El personaje no predica lo que cree, sino que actúa. Su vida es una oración. Tus acciones son de las mejores oraciones que hay.
Curiosamente, en Estados Unidos recibí algunas críticas que decían que había filmado “una película sobre una monja que no reza”. ¿Cómo saben que no reza? Tampoco aparece bañándose, pero es obvio que se aseó. Si vive este tipo de vida es porque tiene la fe muy marcada. Además, en una escena aparece que amanece en la Iglesia, y que llevaba ahí toda la noche. ¿Qué imaginan que estaba haciendo? Pues orar. No hace falta subrayar lo que hace la protagonista. En cualquier caso, es una película sobre una mujer que lo da todo por los demás. Es importante recordar su vida en una sociedad que se está volviendo demasiado ególatra. Nos invita a ver mas allá del yo y luchar por los demás.
Es también una película sobre una mujer empoderada, que ahora están muy de moda.
Creo que es un ejemplo para las mujeres actuales, pero no hice esta película porque encajara mejor en el mercado actual. A mí me gusta juzgar el cine por la capacidad de impactar en la audiencia. Tenemos una buena calificación del público. Según portales especializados (Rotten Tomatoes), tenemos un 98% de críticas positivas. Las reseñas periodísticas no nos han ido mal. Ha sido muy bien recibida y esperemos que aquí en España también triunfe, y que la gente supe valorar un film que hemos querido contar de forma diferente.
De nuevo vuelve a hacer tándem con Eduardo Verástegui, esta vez como productor ejecutivo. ¿A qué se debe su fructífera relación profesional?
Eduardo y yo nos conocemos desde niños. Fue mi compañero de clase. Cuando encuentro una historia que tenga el poder de dejar a la audiencia en un estado de reflexión resulta que a él también le interesa. Buscamos proyectos en la misma línea. Por eso conectamos y llevamos tantos años colaborando juntos.
Ha hablado de un nuevo proyecto sobre la Matanza de los Inocentes. ¿Puede desvelar algo más?
Estamos ahora en preproducción. Construimos los decorados en Marruecos. Estamos a punto de empezar el rodaje.
¿Rodará una secuela de Sound of Freedom?
Se pueden contar más historias sobre Tim Ballard. Si se da la oportunidad sí. Pienso que se podría hacer una gran secuela, así que estoy abierto a hacerla. En cualquier caso, de momento no tenemos guión ni nada.
Se le da muy bien promocionarse. Siempre se habla de sus películas.
Pienso que porque escojo temas que dan que pensar. Cuando el público se va de la sala se queda meditando sobre el largometraje, y se hace preguntas existenciales.
