Me encuentro con Pedro y María, o mejor dicho, con Shahar Isaac y Vanessa Benavente, los actores que les dan vida en la exitosa serie sobre los seguidores de Jesús “The Chosen”, que ahora estrena su quinta temporada, titulada “The Chosen: La última cena”.
¿Son los evangelios un buen texto de partida para componer un personaje en The Chosen?
Vanessa Benavente: No sé. En mi caso no lo ha sido. Hay un poco de María en el evangelio. Pero a veces no se trata solo de lo que dice tu personaje, sino de lo que los demás dicen de tu personaje lo que hay que investigar. Cuando tienes tan poco material, eso te va informando. Así que he podido sacar poquito, pero he ido leyendo cosas acerca de la época, de cómo vivían las mujeres, y eso me ha informado. Pero el evangelio como tal, para mi papel, era algo limitado.
Shahar Isaac: Yo intenté olvidar cualquier idea que tengo sobre el personaje. Saber menos de lo que sé para poder enfocarme al cien por cien en el guión, y en la versión de la historia que intentamos hacer en esta serie. Que es mayormente falsa, se podría decir, o sea, el ochenta por ciento es fantasma, pero crearon unos personajes llenos y humanos, en los que nos podemos encontrar a nosotros mismos como actores.
Si es una persona de la que podemos escuchar su voz, y entender algo sobre su físico, ¿no podemos aprender con ella algo real? Si preguntas a cien personas sobre esos personajes, vas a recibir cien respuestas diferentes. Casa persona que lee el libro, tiene diferentes interpretaciones. Entonces yo prefería partir de cero del guión, y aprender al personajes. Al final es tener la seguridad y la confianza de Dallas Jenkins y sus guionistas de que ellos conocen el camino y yo no necesito más que seguirlo para encontrar su humanidad, la profundidad que andamos buscando.
La serie tiene que inventar, rellenar huecos de vuestros personajes, que no están en el evangelio, pienso en la crisis conyugal de Pedro, o en el trato de María con su hijo. ¿Temíais traspasar ciertos límites, no ser suficientemente respetuosos con lo se espera de una serie sobre Jesús y sus seguidores?
S.I: Muy buena pregunta, y lo cierto es que la manera en que estamos trabajando es sin miedo a nada. A Dallas le corresponde decidir. Pero la manera en que intentamos hacerlo es sin miedo. Es la única manera de explorar la humanidad real. Por supuesto que no somos perfectos, pero no puedes tener todo el rato en la cabeza el significado grande de cada personaje. Es como levantarse desde el punto más alto, desde un avión, y esperar que vamos a llegar a tierra.
V.B: Hay gente que puede tomárselo como que estamos faltando al respeto. Pero para mí es todo lo contrario. Para empezar, todo lo que está en la Biblia, está en el show, no se cambia. En ese sentido, Dallas tiene claro que no viene a cambiar nada del evangelio. Simplemente todo lo que se añade de historia, ayuda a contextualizar lo que hay en la Biblia.
[a S.I.] Yo siempre pongo el ejemplo de tu personaje. Es un ejemplo perfecto. Porque aparece, Jesús le llama y dice “yo no soy digno”. ¿Pero por qué? No te lo explica la Biblia. Lo que hace el show es imaginarse qué puede haber estado haciendo Pedro, antes, en su vida, para que diga esto. Entonces, ¿qué puede ser? ¿Tenía problemas conyugales? Ah, puede ser. Y si te extremas, tenía problemas de todo tipo. Financieros con el estado, estaba rompiendo el Sabath, estaba haciendo cosas que no debía hacer. Y entonces, cuando llega Jesús, de pronto, cuando dice “no soy digno”, tú tienes una imagen de por qué no es digno. Entiendes, y te dices, “¿pero cómo? Si éste ha estado haciendo barbaridades.” Y sí, así es justo como él se sintió cuando fue llamado. Y dice, “no puedo seguirte, no soy digno”. Esas palabras cobran un significado tremendo porque ya has visto de dónde viene este personaje. Y así con todos.
Creo que es hasta más inspirador ver cómo una persona estaba en el hoyo más profundo, en la oscuridad más profunda, y cómo va cambiando su vida. Y el público creo que está respondiendo a eso. Se dicen, “ah, yo me identifico con ese Simón, no con éste, pero mira, hay un camino”. Sí, hay un camino para ir de uno a otro, y yo también puedo recorrerlo si me lo propongo. Me parece eso mucho más inspirador que simplemente mostrar personas perfectas, que siempre lo tuvieron fácil.
