Carlton Cuse, guionista de Perdidos, y Damon Lindelof, cocreador y productor ejecutivo, crearon una serie que en principio sólo iba a durar una temporada. Pero de repente se enfrentaron a una 2ª y 3ª temporadas, y tenían que encontrar nuevas tramas argumentales y nuevos misterios para que la serie fuese convincente y siguiese interesando a los espectadores de todo el mundo. Según Carlton y Damon no fue una tarea fácil. Para crear una serie como Perdidos, los productores y guionistas tienen que reunirse y crear un storyboard, desarrollar las historias, crear nuevos personajes y, por supuesto, grabar la serie, que se produce 6 días a la semana durante 10 agotadores meses. ¿Tiene la serie un fin predestinado o ya están desarrollando nuevas temporadas? ¿Qué es lo siguiente que harán Carlton y Damon? Recién lanzada en DVD la 3ª temporada de la serie, ambos nos desvelan todos sus secretos, a la par que nos hablan del proceso creativo de las series en general, comparando con otros títulos míticos.
¿Qué método utilizan para trabajar? ¿Van surgiendo cosas a medida que avanzan? ¿Cuánto tiempo planean seguir con el guión?
CARLTON CUSE: Es una combinación de varios factores. Nos enfrentamos a cada temporada de televisión y nos ponemos a planificar las cosas. Lo primero de todo es definir el tipo de metodología de la serie que hemos creado. Luego está lo que nosotros llamamos el “minicampamento” del guionista. Durante 3 semanas al comienzo y también hacia el final de cada temporada nos reunimos con los guionistas y hablamos sobre cómo va a ser la siguiente temporada. Así que a finales de abril o principios de mayo pasamos 2 ó 3 semanas juntos, 2 aquí en el estudio y otra en Hawai con los guionistas. Allí es donde realmente planeamos detalladamente cómo va a ser la 3ª temporada de la serie, por ejemplo. Consideramos cada temporada de la serie como si fuese un libro. Cada libro de la serie de Harry Potter tiene su propia historia. La historia de este año trata sobre nuestros náufragos contra "Los Otros". Trabajamos mucho en cada detalle de esa historia. Pero lo hacemos dejando mucho espacio a la improvisación y para que nosotros mismos podamos reaccionar ante lo que vaya sucediendo en la serie. Si hay algunas cosas que nos gustan más que otras, hacemos más hincapié en ellas. Algunas veces no sabes cuánto va a durar una historia o cuántos episodios nos va a llevar profundizar en un concepto. Tenemos una especie de mapa. Luego escribimos un episodio en respuesta a lo que los actores están haciendo y guiándonos un poco en cómo va evolucionando la historia o si necesita más o menos tiempo.
DAMON LINDELOF: A medida que la megaestructura de la serie evoluciona, seguimos manteniendo la “conversación” que empezó al escribir el episodio piloto y que ha continuado desde entonces. Hablamos sobre lo que ha ocurrido, sobre la isla o sobre cuáles son los misterios. De este modo si se ve un oso polar que sale corriendo de la selva, queremos saber de dónde ha salido ese oso polar y cómo ha llegado allí. Pero también se nos ocurren otras ideas. Por ejemplo, durante el episodio piloto ya sabíamos que iban a encontrar una escotilla, pero la descubrieron 11 episodios después. En algún momento durante el transcurso de nuestra conversación en la primera temporada pensamos: “Vale, ¿cuánto tiempo hace que llega gente a esta isla y cómo podemos probarlo?”. Pensamos que podrían descubrir una gran estatua. Fue una idea que se nos ocurrió a principios de la primera temporada, pero que no mostramos hasta el final de la segunda temporada, así como la Roca Negra, porque queríamos comenzar a darle al público la impresión de que esto iba más allá de la Iniciativa Dharma. Así que pensamos: ¿Cómo podemos empezar a introducir cosas que se verán reflejadas en la 2ª o la 3ª temporada? Ya está hecha la superestructura. Pero como Carlton ha comentado, nos enfrentamos a todas estas cosas temporada a temporada, porque tal y como está producida la serie no llegamos a contar lo que sucede en Europa o en otro lugar. Sólo hacemos 12 episodios de esto. Haremos 18 episodios y luego el prisionero descubre quién es el Nº1, se va de la isla y vuelve a su vida en Londres. En el mundo de la producción televisiva, aquí en los Estados Unidos, no hay posibilidad de escribir un final definitivo.
¿Cuántas personas trabajan en la creación de la superestructura?
C.C: Sólo tres; nosotros dos y J.J. Abrams.
¿Tienen en cuenta los deseos y la reacción del público al escribir sus guiones? Parece ser que en la 2ª temporada perdieron espectadores por la nueva estructura del guión. A la gente no le gustaron tanto las tramas argumentales. En la 3ª temporada volvemos s tener un guión más fuerte y con más acción. ¿Han cambiado el tono de la serie basándose en la reacción del público?
C.C: Si su pregunta es si cambiamos el tono de la serie por el público, la respuesta es no. Es lo que dije refiriéndome a los libros de Harry Potter. La historia que contamos en cada temporada dicta más o menos la manera en que evolucionará la serie. El año pasado la temporada giró alrededor de la escotilla. Y fue como una especie de exploración metafísica real. Una especie de metáfora sobre el debate entre la fe y lo empírico. ¿El botón era real? ¿Significaba algo? Tener fe en el botón... ¿fue una especie de comunión con la isla o no significó nada? Eso fue lo que dio lugar a ese tipo de debate filosófico. Podría decirse que este año la serie está más orientada hacia los momentos de acción, pero el asunto filosófico sigue ahí: “nosotros contra ellos”. ¿Quiénes somos “nosotros” y quiénes son “ellos”? Abordamos nuestra tendencia a deshumanizar a la gente que no conocemos mucho. Solemos prejuzgarles y dar cosas por supuestas. A medida que vayamos conociendo a “Los Otros”, creo que la actitud del público sobre cómo son, en qué sociedad viven y qué sienten hacia ellos irá cambiando poco a poco.
D.L.: Donde realmente entran los espectadores, ya hemos hablado de ello antes, es a la hora de intentar encontrar un equilibrio entre la densidad mitológica y la falta de respuestas. Esas son las dos puntos donde nos cuestionamos a nosotros mismos. No nos cuestionamos sólo uno, sino los dos. Si la gente pensase que suceden pocas cosas, que no les estamos dando demasiadas respuestas, nosotros decimos, “vale”. Entonces incorporamos algunos temas que tendrán su respuesta dos o tres episodios después. Lo hacemos así, de forma opuesta a lo que es en sí la superestructura de la serie. O si la gente opina que la serie es demasiado densa en el plano mitológico, que no entienden bien los personajes... Si dicen que no es lo suficientemente emotiva, podríamos bajar un poco el ritmo de la serie y centrarnos en las historias de los personajes. Entonces, inevitablemente el público empieza a decirnos que estamos en un callejón sin salida. Que hay demasiados misterios y no hay suficientes respuestas. Nos movemos entre esos dos extremos. Nunca hay un punto intermedio en la serie. Por eso nos guiamos un poco por el público. Este año debería ser más interesante, porque vamos a grabar seis episodios y los vamos a emitir. El público nos dará su valoración hasta ese momento, aunque nosotros no hayamos parado de escribir. Ya hemos escrito el décimo episodio. Los episodios no van a empezar a emitirse hasta febrero. No tendremos una relación directa, al menos con el público estadounidense, en cuanto a lo que quieren y cuándo lo quieren. Ya hemos superado ese punto.
Si ya han escrito el décimo episodio, ya saben a quién van a eliminar. ¿Planean matar a alguno de los personajes más conocidos y consolidados? ¿Cuál es su apuesta?
C.C: El año pasado nos dimos cuenta de que cometimos un fallo cuando murió Shannon al decir que mataríamos a alguien. Retamos al público para que descubriese quién era y todos lo descubrieron. Todos podían saberlo si investigaban un poco en internet sobre lo que pasa en Hawai. Hay gente que consigue acceder a nuestra agenda y descubren detalles sobre la serie. No queremos estropear esa experiencia al público. Así que hemos decidido no hablar sobre las muertes en la serie. Sin embargo, la muerte forma parte de la serie. Debe ser así. Para mantener el suspense, el público tiene que sentir que los personajes están en peligro. Si alguien le pone una pistola en la cabeza a David Caruso en CSI: Miami, puedes estar seguro de que no va a morir. Pero en nuestra serie, queremos que el público sienta que los personajes están en peligro. Y también creemos que debemos incluir nuevos personajes. Esa es la esencia de nuestra serie, el misterio de estos personajes. La parte más divertida de nuestra serie y lo más divertido que hacemos como guionistas es cuando Damon y yo comenzamos a crear el pasado de un personaje del que no sabemos nada. Lo mejor es cuando contamos el pasado de esa persona y eso nos deja ver quién es, como cuando contamos que Hurley había ganado la lotería o …
D.L.: Cuando John Locke estaba en silla de ruedas o cuando el señor Eko era un señor de la guerra que se hacía pasar por un sacerdote. Tenemos un montón de personajes que hemos ido introduciendo en la serie. Por ejemplo Henry Gale, del que ahora sabemos que se llama Banon. O Juliet, una mujer rubia que ha estado cuestionando a Jack; o el señor Friendly, que la temporada pasada se llevó a Walt, pero que ahora está demostrando que es una persona un poco más interesante y profunda. Para nosotros, como guionistas, sería interesante tener flashbacks sobre su vida anterior, sobre todo porque supuestamente son el enemigo.
Parece que el proceso creativo de Perdidos está un poco más estructurado que en otras series. ¿Qué tipo de cualidades debe tener un guionista para trabajar en Perdidos?
D.L.: La principal cualidad que debe tener es la confianza, y es bastante irónico, porque un guionista suele ser una persona bastante insegura. La cosa es que hace dos años todo el mundo hacía la misma pregunta: ¿qué rumbo tomará la serie? Están en una isla. Hay un accidente. Con eso tenemos para seis episodios, tal vez 13. Y ahora acabamos de emitir la historia número 61 de la serie. Y seguimos adelante. Es necesario tener una visión de conjunto de la serie, pero decir esto podría no gustar a la gente. Por otro lado, si nos decantamos por una opción creativa, podría ser demasiado impactante, o podríamos hacer una historia demasiado oscura. También podríamos resultar demasiado “light”. Pero nos animamos mucho unos a otros. Si una cosa nos gusta, decidimos seguir adelante. La verdad es que Perdidos no se creó para ser una gran serie de éxito ni un fenómeno internacional. Debía ser una serie de culto como Buffy, la Cazavampiros, Alias, o una serie de ese estilo. Pero por alguna razón esta serie se fue haciendo cada vez más popular. Así que cuando empiezas a perder audiencia, te preguntas qué otra serie ve la gente. Lo primero que me impactó fue que mi madre siguiese Perdidos. “¿Por qué la sigues? Es rara, y hay un monstruo, y está la Iniciativa Dharma”. Me dijo: “Me encantan los personajes”. Como guionistas, siempre enfocamos la serie desde esa perspectiva. En cada episodio pensamos quién será el protagonista. Qué flashbacks ofreceremos, y qué relación hay entre esos flashbacks y las excentricidades que puedan mostrar en la isla.
C.C: Lo que queremos decir es que en realidad escribimos la serie para nuestras madres. (risas)
D.L.: Para la madre de cada uno de nosotros. (más risas)
C.C: Y tanto mi madre como la suya se llaman Sue. Así que mientras las dos Sue estén contentas, todo irá bien.
Retomando el tema del tono de la serie, la nueva temporada parece tener un tono más oscuro, ya que todo apunta a que “Los Otros” serán una parte importante de la serie. ¿Creen que la dinámica de la isla es comparable a la sociedad en la que vivimos?
C.C: Creo que los primeros episodios de la temporada no van a reflejar lo que es la temporada en general. Es decir, que el hecho de que nuestros personajes estén en cautividad da un tono oscuro a la historia, pero vamos a superar esa peculiaridad. Creo que en los 16 episodios que quedan de la serie los espectadores van a ver una mayor variedad de tonos. Estamos trabajando en un episodio muy divertido sobre un flashback de Hurley. Es una gran comedia. No tratamos conscientemente de que la serie sea un análisis de nuestra sociedad. Pero creo que vivimos en un mundo muy débil, en el que pueden aparecer amenazas por cualquier sitio y afectarnos mucho como personas. Y lo que nos afecta como personas nos afecta como guionistas. Nuestras vidas se ven reflejadas en la serie de muchas maneras, tanto si es en padres que tienen los mismos problemas que nosotros como si es en intentar complacer a nuestras madres. Todos estos elementos van formando el guión y parecen observaciones de la sociedad.
¿Por qué decidieron este calendario de emisión en EE.UU. para la 3ª temporada? Primero emiten 6 episodios, luego dejan de emitir, y luego comienzan a emitir el resto en febrero.
D.L.: Bueno, en un mundo perfecto Perdidos se emitiría en 24 capítulos desde enero hasta mayo, y emitiríamos todos nuestros episodios al mismo tiempo porque es una serie que sigue una línea. Eso sería lo mejor. Pero como es una serie que sigue una línea argumental, al contrario de 24, en la que hay un elemento que finaliza la temporada, una situación tensa, no podemos terminar en mayo y que el público no pueda ver ningún episodio más de Perdidos hasta enero, que son siete meses y medio. Así que intentamos dividir en dos todo ese tiempo. Otra cosa que no funcionaba muy bien con esta serie era la idea de repetir capítulos intermitentemente, el hecho de no saber cuándo iba a emitirse la serie. Podían emitirse dos capítulos originales y luego una repetición. Sólo podemos rodar un episodio de Perdidos cada 8 ó 10 días.
C.C: En realidad, podemos hacer 23 horas como mucho durante nuestro calendario de promoción, y la temporada tiene 35 semanas. Así que tenemos 3 opciones. Una de ellas es un calendario de emisión normal en el que se emiten repeticiones continuamente o, como dijo Damon, emitir como lo hace 24, lo que significa que el público se quedará frustrado durante 6 meses sin ningún capítulo de Perdidos, o si no, la 3ª opción es el compromiso que hemos adquirido, y eso nos parecía bien. Emitiremos 6 episodios en otoño para que todo el mundo pueda saborear un poco la serie y para que todos tengan la oportunidad de volver a sumergirse en ella y luego volveremos con muchos episodios más en primavera.
Pero en Hawai están grabando constantemente, ¿no es así?
D.L.: Nunca paramos.
C.C: Rodamos 5 ó 6 días a la semana durante 10 meses al año, para poder hacer las 22 o 23 horas que hacemos.
Esta es una pregunta sobre la historia pasada de Sayid: ¿Qué importancia tuvo tener un personaje iraquí mezclado entre todos los personajes de la historia?
D.L.: Bueno, cuando J.J. y yo estábamos trabajando en el capítulo piloto, era enero de 2004. A esas alturas Estados Unidos ya hacía más o menos un año que estaba presente en Irak. Ya habían pasado 5 ó 6 meses desde que George W. Bush había declarado la victoria, pero los americanos ya empezábamos a tener la sensación de que todo esto duraría un poco más de lo que nos habían dicho. Y pensamos que sería muy interesante introducir un personaje que obviamente era bastante heroico y agradable, para luego revelar que era miembro de la Guardia Republicana. No tenía por qué ser necesariamente la Guardia Republicana de esta época. Podía ser de la Guerra del Golfo. Este podría ser el tipo de gente que posiblemente podría estar en un vuelo internacional, y lo que ves no es necesariamente lo que realmente ocurre. Pensamos que podría ser un comentario político muy interesante. Y luego, a medida que la serie fue avanzando, Carlton continuó con el tema unos 4 episodios más. El año pasado escribimos un episodio que se llamaba “Uno de ellos” que trataba sobre la idea general de todo lo que nos estaba sucediendo. El hecho de que este hombre sea iraquí y además sea un héroe no significa que no haya hecho algunas cosas malas a lo largo de su vida. ¿Cómo adquirió todas esas habilidades? ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Es un tema constante muy interesante de Perdidos. Eso es lo que convierte a estos personajes en las personas que son. ¿Es su naturaleza o es que alguien les ha fastidiado tanto que ahora están en la isla intentando compensar los errores de otras personas? ¿Es que no existe el libre albedrío? ¿O es que vamos por un camino que no controlamos? Y Sayid parecía ser la unión perfecta de todas estas cosas.
¿Pensaron en la posibilidad de darle el papel a un árabe en lugar de dárselo a un actor de origen inglés o indio?
D.L.: En realidad hicimos pruebas a varios candidatos: un par de iraquíes, un par de saudíes, dos árabes americanos, y luego llegó Naveen Andrews, que fue el mejor actor que habíamos visto para el papel. En algunos casos, como en el caso del señor Eko, por ejemplo, queríamos ver primero a actores nigerianos. Adewale había nacido en Nigeria y se había criado en el Reino Unido, pero es nigeriano de nacimiento. Queríamos que un nigeriano interpretase a un nigeriano. Pero en este caso, él era el mejor actor para interpretar un personaje iraquí.
¿Cómo planean captar la atención de los que no han visto ni la 1ª ni la 2ª en la 3ª temporada?
C.C: No vamos a mentir diciéndoles que Perdidos es una serie fácil que pueden pillar en cualquier momento. Creo que haré una analogía con el béisbol. Se puede ir a un partido de béisbol y disfrutar mucho. Se puede ver a la gente dar a la bola con el bate y hacer carreras, coger las bolas. Se puede apreciar a un cierto nivel. Pero si se sabe mucho sobre béisbol, si se sabe mucho sobre los equipos y los jugadores, se vive una experiencia mucho más rica. Se ve cómo encajan los jugadores. Se conocen sus historias. Se conocen sus tendencias Y estoy segura de que la metáfora sería la misma si se tratase de fútbol o rugby. Creo que eso es lo que ocurre con la serie. Se puede ver Perdidos. El concepto básico de la 3ª temporada son nuestros náufragos contra las otras personas que están en la isla. Es una noción muy sencilla. Pero para poder disfrutarlo realmente es necesario hacer los deberes. No sé si en otros países será así, pero en los Estados Unidos la ABC produce repeticiones de los capítulos que suelen ser muy útiles. El público puede verlos, conseguir los DVDs o descargarse la serie de internet. Obviamente los DVDs son lo mejor para ver la serie. Pero lo que está claro es que si se hacen los deberes, la experiencia es mucho más rica. Intentamos que el concepto básico de la 3ª temporada fuese simplemente ése, nuestros náufragos contra los Otros, y espero que la gente pueda empezar a verla y pillarla al vuelo.
¿Es difícil no tener definido un tiempo de duración de la serie? ¿Podría continuar durante 5 u 8 años o habrá algún momento en el que piensen “Aunque esté siendo un gran éxito, ha llegado el momento de terminar”? ¿Ya han pensado en ello?
C.C: Bueno, si dependiese de nosotros estaríamos encantados de decirle cuándo a va a terminar Perdidos exactamente. Pero la ABC, la Walt Disney Company, invierte mucho dinero en esta serie, y obviamente está teniendo mucho éxito a nivel económico para ellos. Y tienen todo el derecho a seguir haciendo dinero con la serie mientras puedan. Creo que esta es una de esas situaciones de la televisión americana en la que encajan perfectamente arte y negocio. Perdidos es una historia, y como historia debe tener un final. Pero en realidad es la ABC quien debe decidirlo. Deben decidir cuándo quieren que termine la serie.
A lo largo de las temporadas, han comentado algo sobre influencias o elementos inspiradores y me gustaría profundizar un poco en ello. ¿Cómo se han preparado para la 3ª temporada? ¿Han investigado o leído algo para crear una temática para la 3ª temporada?
C.C: La Biblia. En serio.
D.L.: Sí, por alguna razón la temporada 3 cuenta las cosas de una forma bastante bíblica. Es algo que ya iniciamos en la 2ª temporada, cuando introdujimos el papel del señor Eko. Empezó a hablar, a contar verdaderas historias de la Biblia. Pero sólo es uno de los temas que van surgiendo cuando comenzamos a ver a los Otros. Hemos estado hablando sobre los Otros desde el comienzo de la serie, porque en cuanto apareció Ethan probablemente en la séptima hora de Perdidos, tuvimos que comprender de dónde venía, cómo era y si era un buen luchador. Todas estas decisiones nos forzaron a tomar decisiones sobre los Otros. La realidad es que su sociedad no es como la de nuestros náufragos. En la 1ª temporada de la serie nuestros náufragos básicamente pensaban: “Bueno, hemos acabado en esta isla, pero no necesitamos formar una sociedad porque nuestro objetivo es salir de aquí”. Ahora nuestros náufragos están empezando a darse cuenta de que podrían quedarse allí durante bastante tiempo y los Otros han estado allí tal vez durante mucho tiempo. Y han formado una sociedad. Y como en cualquier sociedad, hay una superestructura de gobierno y unas leyes. Todas estas cosas nos obligaron a adquirir una mentalidad más bíblica. Pensamos que ésas eran las historias con las que la gente más se identificaría. Así que creo que a medida que vaya avanzando la temporada…
C.C: Sí, también leímos “El señor de las moscas”. De ahí tomamos la idea para tratar de construir la sociedad en la serie. Es algo en lo que hemos trabajado mucho esta temporada. Porque los Otros, como Damon ha dicho, ya llevan bastante tiempo allí y tienen una sociedad muy desarrollada. Dedicamos muchas conversaciones a “cómo las circunstancias de tu existencia determinan el tipo de sociedad que creas”. Y eso se irá viendo a medida que vayamos conociendo a los Otros.
Tengo una pregunta sobre “La Experiencia Perdidos” porque parece que son varias historias que van transcurriendo al mismo tiempo que avanza la historia principal; sin embargo, el origen de los números se ha revelado recientemente. ¿Cuántas personas han participado y aún participan en toda la historia de “La Experiencia Perdidos”? Y además, ¿cuántas cosas nos pueden revelar sin contar demasiado, para mantener el interés de la gente?
C.C: Bueno, “La Experiencia Perdidos” fue algo que nosotros creamos. La inventamos y supervisamos el aspecto creativo. Tenemos un guionista que escribió la historia, que escribió los detalles. Pero Damon y yo fuimos los que la creamos. Creo que lo que pasó fue que, mientras comenzaban a surgir todas estas plataformas de comunicación, tanto teléfonos móviles como internet o el acceso a vídeo en internet, nosotros comenzamos a interesarnos y a explorar las posibilidades de utilizar estos medios, como guionistas, para mejorar el aspecto narrativo de la serie. Y en Perdidos, ésta es básicamente la metodología que seguimos. Todo lo que vean los espectadores en la serie sobre la Iniciativa Dharma o sobre la Fundación Hanso es sólo la punta del iceberg: pero aún queda un 80 por ciento debajo del agua. Pensamos que los seguidores de la serie que se conectan a internet son los que suelen estar más interesados en la metodología. Y había muchas cosas sobre la Iniciativa Dharma y sobre la Fundación Hanso que sabíamos que nunca llegaría a aparecer en la serie. Si hubiese dos personajes de la serie que se sentasen a hablar sobre la Iniciativa Dharma, ese sería un buen motivo para cambiar de canal. (risas). Así que pensamos que internet sería un buen medio para ofrecer esa información.
D.L.: Porque no les importa. Es el tipo de cosas de las que nos damos cuenta cada vez que queremos introducir aspectos mitológicos en la serie. Tal vez a nuestros personajes les interese la Iniciativa Dharma, pero la verdad es que les es completamente irrelevante …no tiene por qué importarles quién es Alvar Hanso o cómo llegaron allí. Lo importante es si deben pulsar o no el botón. Si hay algo significativo para su historia, hablarán sobre ello. De lo contrario, la ecuación Valenzetti no tiene ninguna importante para ellos. Pero nos dimos cuenta de que los seguidores tenían un deseo legítimo de conocer esas conversaciones, y ofrecer esas conversaciones era como decir “Muy bien. Si queréis saber más cosas sobre los números, aquí hay algo que puede serviros”. Porque nosotros teníamos todas esas conversaciones. Nos mirábamos uno al otro y decíamos: “Esto es genial. Es una pena que no vayamos a poder meterlo en la serie porque a nuestras madres no les interesará nada”. (risas). Sé que es sólo un chiste, pero mi madre diría: “¿Alvar qué? ¿Cuándo se van a dar un beso Kate y Sawyer?”. La cosa es que intentamos hacer la serie de tal modo que cada persona que la vea consiga lo que quiere de ella. Y “La Experiencia Perdidos” era una especie de información “fuera de cámara”.
C.C: Como respuesta a la 2ª parte de su pregunta, qué significan los números, es una parte oculta del misterio y una especie de naturaleza mágica de la serie. Podemos explicar el origen de los números. Podemos explicar cómo los números han sido útiles para varias personas. Pero no podemos responder a la pregunta de cuál es su significado místico, ya que ese es uno de los misterios de la serie. No podemos contarlo, al menos de momento.
¿Hay alguna trama de las dos primeras temporadas de las que se arrepientan?
C.C: Sí, el avión de Kate. Fue como una pesadilla para nosotros. La gente aún sigue preguntándose qué era eso del avión de Kate. ¿Se trata de un microfilm? Explicar el significado del avión se convirtió en algo demasiado complicado. Nos sentimos como si no hubiésemos escogido el camino correcto.
D.L.: Sí, algunas veces introducimos cosas en la serie que simplemente son como son. Y nos responsabilizamos de ello, porque en Perdidos hemos acostumbrado a la gente a buscar la cara oculta de todo. Algunas veces una botella de agua es simplemente una botella de agua que te puedes beber. Pero todo el mundo lo ve como: “Dios mío, lo he visto a cámara lenta y la botella de agua es de 2006, y se supone que ellos están en 2004. ¿Qué significará eso?”. Y lo que significa es que a alguna persona del equipo se le pasó ese detalle. (risas). No podemos decir que están en algún tipo de cápsula del tiempo.
¿Qué influencia tienen los actores en las historias?
C.C: Les damos los guiones 3 ó 4 días antes de rodar. No tienen ni idea de qué les va a pasar a sus personajes. Creo que los actores se han ido metiendo tanto en el ritmo de la historia que ahora es como si estuviesen viviendo en Perdidos en tiempo real. Sólo saben lo que saben sus personajes. No saben qué les ocurrirá. Así que básicamente saben lo mismo que los espectadores.
D.L.: Una vez Josh Holloway dijo: “Me ha crecido mucho el pelo. ¿Me puedo cortar el pelo en la serie?”. Dijimos que sería genial. Hay una escena en la que Kate le corta el pelo a Sawyer. Existe una verdadera simbiosis entre nosotros y los actores casi desde el momento que fueron seleccionados para la serie. Durante el episodio piloto, mientras les hacíamos pruebas para interpretar a estos personajes, veíamos a los actores, les veíamos a ellos como personas, y eso empezó a influirnos mucho como guionistas. Ese proceso continuó durante la 2ª temporada cuando conocimos a Michelle Rodriguez, Adewale, Cynthia Watros y a todos los demás. En realidad, los actores influyen mucho en los que escribimos sin tener que preguntarles qué es lo que les gustaría hacer como actores. Nosotros hacemos nuestro trabajo y ellos hacen el suyo. Somos una familia feliz, al contrario de lo que suele decirse que ocurre en la mayoría de las películas o en televisión. Se dice que los guionistas y los actores no se llevan bien, pero nosotros sí. Confiamos mucho unos en otros. Cuando los actores toman decisiones interpretan un diálogo que nosotros hemos escrito para ellos. Es muy emocionante para nosotros. Michael Emerson es de los mejores ejemplos. Escribimos un personaje que ellos iban a capturar y del que nosotros sabíamos que era uno de los Otros; de hecho, era el líder de los Otros. El plan original era que estuviese en la escotilla durante 2 episodios y luego escapase. Pero tomó decisiones tan interesantes como actor que pensamos que podíamos dejarle en la escotilla durante 6 episodios y que diferentes personajes entrasen en la sala y hablasen con él antes de escapar. Luego combinamos esa historia con la del regreso de Michael, y todos los planes se resolvieron muy bien como resultado de las decisiones que ese actor estaba tomando. Influyó mucho en la serie.
Ya han pasado dos años desde que Perdidos se estrenó en televisión, y ha tenido un gran éxito. Si nos fijamos en el panorama actual, ¿qué opinan sobre esta nueva tendencia de series dramáticas de misterio que pululan en televisión? ¿Y cuánto creen que durará esta tendencia?
C.C: Creo que los espectadores ya se han cansado. Si se fija en todo el panorama de series que se están emitiendo en los Estados Unidos, la mayoría de ellas no están teniendo mucho éxito. " Héroes es la excepción. Es la única serie del mismo género más o menos que Perdidos que está funcionando. Pero por ejemplo Smith, o The Nine, o Vanished, o Kidnapped... Hay muchas series que tienen demasiados personajes y una narración compleja, y no les ha ido bien. Creo que Perdidostendrá muchos imitadores hasta que alguien dé con la siguiente gran idea para una serie de televisión. Y entonces, esa serie comenzará a engendrar más imitaciones. Creo que así es como funciona la televisión.
D.L.: Pero creo que el espectador también ha dado pruebas de cansancio en la serie Perdidos. La cosa es que la gente no sabe cuándo va a terminar la serie. Pero si la gente va a ver la serie, debe seguirla tranquilamente sin pensar en un final específico. Cuando J.K. Rowling dice que hay 7 libros de Harry Potter, sabes que cada vez que lees un libro de Harry Potter estás más cerca del último libro. Y eso engancha. Pero si ella no dijese cuando se va a terminar la serie, si dijese que va a seguir escribiendo libros de Harry Potter, ¿la gente seguiría comprándolos? Ésa es la cuestión. La gente se cansa porque sabe que por ejemplo en Prison Break acaban escapando de la prisión. ¿Y luego qué? La serie tratará sobre su huida. ¿Escaparán a México? ¿La serie va a tratar siempre sobre la huida?
Yo dejé de ver Prison Break porque sabía que no les pillarían, porque de lo contrario se acabaría la serie, y volverían a prisión, y no les podrían pillar porque si no se acabaría la serie igualmente. No voy a seguir viéndola, aunque me interesan mucho los personajes, pero afortunadamente, sé que no va a acabar nunca. Si me dijesen que al final de la 3ª temporadaPrison Break se iba a acabar, no me perdería ningún episodio porque me intriga mucho cómo va a terminar. En la serie original El fugitivo, hicieron unos 100 episodios extraños, y finalmente Richard Kimball escapaba en la rueda de un Ferris. Encontraba al hombre de un solo brazo. El hombre de un solo brazo le explicaba: “Por eso maté a tu mujer”. Hizo justicia por el asesinato de su mujer encontrando al hombre de un solo brazo y su nombre quedó limpio. Y así se terminaba la historia. Si entras en ese círculo vicioso es difícil lanzar con éxito una serie, porque para mí The Nine es una serie excelente, pero cuando ves el capítulo piloto te dices: “Bueno, al final de la temporada sabré qué ocurrió durante esas 52 horas. ¿Y luego qué?”. Y yo no quiero ver 24 horas de esa serie, porque soy muy inconstante y podría estar viendo muchas más cosas.
Antes dijeron que lo que realmente querían hacer es una serie de culto para la televisión. Echando la vista atrás, ¿creen que han creado un canon en lo que se refiere a los guiones para televisión?, ¿que en cierto sentido han revolucionado la televisión?
C.C: En realidad, nunca te paras a pensar que estás revolucionando la televisión. Todo fue una serie de increíbles y felices coincidencias. Lo primero es que había muchas circunstancias alrededor del hecho de que Damon y J.J. escribiesen y rodasen el episodio piloto. Se hizo en muy poco tiempo y se les dio total libertad para hacer lo que quisieran.
D.L.: Y se les dio mucho dinero para hacerlo, y eso es muy…
C.C: …liberador en el aspecto creativo. Luego, cuando yo llegué a la serie, creo que todo el mundo tenía asumido que sería una serie de 12 episodios y ya está. Así que pensamos: “¿Cuáles son los mejores 12 episodios de televisión que podemos hacer? Porque esta serie no va a seguir”. Eso nos permitió tomar decisiones como guionistas que no puedes tomar en condiciones normales. Violamos casi todas las normas que rigen la narración de series dramáticas. Y de repente, el episodio piloto tuvo una gran audiencia. Entonces pensamos: “Madre mía. Vamos a tener que seguir adelante con este proyecto”. Pero fue bastante liberador no pensar a largo plazo, sino en lo que sería interesante para nosotros como guionistas.
D.L.: Creo que hay una línea muy fina que separa una idea revolucionaria de una fábula; es decir, cuando llegamos a la serie, siempre nos estábamos acordando de Twin Peaks o Expediente X. Por desgracia Expediente X, que es una de mis series favoritas, duró 9 temporadas. Fue un éxito increíble y sin precedentes. Pero parece que ahora la gente habla de ello como si hubiese sido una fábula, porque no terminó como la audiencia quería que terminase. Duró 2 ó 3 temporadas más de lo que debería haber durado. Y lo cierto es que nosotros, como guionistas, también estamos resignados a tener el mismo destino, porque las series no pueden durar tanto. Nunca terminan cuando se supone que deben hacerlo, porque no te das cuenta de cuando tienes que parar y eso hace que la serie se eternice. Pero de lo que sí estamos seguros es de que estamos contando historias muy buenas. Y aún nos quedan muchas más historias buenísimas que contar, aunque nos da miedo no darnos cuenta de cuando deberíamos parar para que la serie no se eternice.
