Pixar ha vuelto a dar en la diana, y lo ha hecho bajo la batuta de Brad Bird, el director de Los increíbles. Como es habitual en esta factoría de sueños animados, a unas imágenes perfectas, se suma una idea de apariencia disparatada (ratas cocinando platos exquisitos en un restaurante de postín), pero que cautiva a grandes y chiscos. Hemos conversado con Bird.
¿Qué le llevó a hacer una película sobre ratas?
Bueno, me gustó la idea inicial de Jan Pinkava. Estuvo trabajando en la película mientras yo rodaba Los increíbles, pero entonces no tenía ni idea de que yo la dirigiría. Fue una idea suya y a todo el mundo le encantó la historia y sus personajes, pero estaban teniendo algunos problemas para rematar el guión. Querían que la historia tomase muchos rumbos, así que año y medio después, los fundadores de Pixar –John Lassiter, Ed Catmull y Steve Jobs– me pidieron que entrase a formar parte del proyecto para escribir un nuevo guión y trasladar la historia a la gran pantalla.
¿Cómo lo planteó?
Mi primera motivación fue el gran respeto que siento por estos increíbles genios que lograron formar una gran compañía, así que quería ayudarles en todo lo que pudiera. Después vino mi siguiente reacción: ‘¡Madre mía! ¿Qué he hecho?’. Me he comprometido con el calendario original y ahora estoy aterrorizado. Yo lo comparo a ir conduciendo por la autopista en dirección contraria intentando sobrevivir. Quería hacer una película que tuviese sentido y que reuniese todas las ideas de la brillante premisa de Jan. Terminamos sólo un par de semanas antes del estreno en Estados Unidos y yo aún sentía la misma histeria de ir por esa autopista en dirección contraria. Me gusta la película, pero aún no estoy seguro de qué tipo de película es. Es algo muy extraño – tuve que seguir mi instinto y no miré atrás, porque de lo contrario el calendario se me echaba encima.
¿Le preocupaba estrenar una película sobre ratas en un año cargado de secuelas de otras películas?
Bueno, ya teníamos nuestro trabajo programado en verano, porque había muchas películas muy caras con muchos números detrás de los títulos... Todo el mundo sabe de qué van. Y lo único que esas películas debían hacer para promocionarse era decir: “¿Os acordáis de lo que os gustó tanto? Bueno, pues ahora más de lo mismo”, y todo el mundo se lo cree. Pero cuando dices que tienes una película sobre una rata que quiere cocinar –y que además es una comedia… eso ya es otra historia. Es difícil describir esta historia en pocas palabras, así que cruzamos los dedos.
¿Qué fue lo más complicado de reproducir París?
Nuestro objetivo era conseguir algo más que una realidad fotográfica perfecta, y lo cierto es que los ordenadores hacen cosas limpias, perfectas y sin historia. Si quieres hacer algo distinto, tienes que meter esa información en el ordenador y es como si lo rechazase, porque no quiere hacerlo. París es una ciudad muy rica con mucha historia –y además es una ciudad muy viva. Todo es bonito, pero es imperfecto, porque la gente vive allí. Parte de su belleza se debe a que se puede sentir la historia en cada rincón y en cada recoveco. Nosotros queríamos plasmar todos los pedacitos de la historia de la ciudad en la película. Queríamos dibujar cada grieta de la ciudad. En la película, se ve que las baldosas del suelo del restaurante no son totalmente planas. Tienen ángulos un poco diferentes y por eso las baldosas reflejan la luz de forma distinta, así que tuvimos que hacerlas todas por separado.
Eso suena muy difícil…
Lo fue. Pero Ratatouille también es una película que trata sobre la buena mesa, así que la comida debía parecer deliciosa, aunque en realidad todo sean datos. ¿Qué hace que la comida parezca deliciosa? En realidad son un montón de detalles muy pequeños y complicados en los que tuvo que trabajar mucha gente.
Ratatouille es diferente al resto de las películas de Brad Bird…
Bueno, a mí difícilmente se me ocurrirían este tipo de ideas, pero siempre supe que tenía muchas posibilidades. Durante el proceso de producción, me fui enamorando de la película, de ese mundo y de sus personajes. Estoy encantado de haber formado parte de algo tan grande.
¿Le daban miedo las ratas antes de empezar a hacer la película?
Yo no diría tanto, pero tampoco me gustaba ir a las alcantarillas a buscarlas. Sin embargo, las ratas de laboratorio que teníamos para la película eran muy simpáticas. No dejaban de olisquear moviendo la nariz, eran muy graciosas.
¿Quiénes viajaron a París para investigar y cuánto tiempo estuvieron allí?
Fueron varios de los artífices de la historia, incluidos Jan Pinkava y Sharon Callahan, la directora de fotografía, así como el director artístico, Harley Jessop. Realizaron varios viajes, pero yo sólo fui a uno. Fue muy corto, y justo antes de que entrase a formar parte de la película. Les fui muy útil, porque en esos momentos la mayor parte de la película se desarrollaba en la cocina. Pero una noche fui a dar un paseo junto al Sena y me di cuenta de que la película debía tener una escena ahí. No sabía cómo sería, pero cuando volví a casa se me ocurrió la idea de que Linguini y Remy sellaran su trato a la orilla del río. Eso no se hubiese hecho si yo no hubiese ido a París.
¿Comió mucho en París?
Muchísimo. Soy estadounidense, y estoy acostumbrado a hacer comidas de un solo plato. Tal vez con una ensalada como entrante y un postre al final, pero nada más. Pero en París te dan un plato con algo muy pequeñito, y tú piensas: '¿Esta es mi comida?', así que dejas el plato limpio. Pero luego llegan con otro plato más lleno de más cosas pequeñitas. Pensaba que habían acabado, pero luego iban llegando más platos. Creía que no iban a parar nunca. Poco después me estaba arrepintiendo de no haber comido de forma más pausada –sobre todo cuando los camareros me preguntaron si había algún problema cuando no me comí uno de los platos. Luego te traían el carro de los quesos, con cinco tipos de quesos maravillosos que debían comerse en un orden determinado –y eso venía antes del carro de los postres. ¡Pensé que iba a estallar! Después de un par de días me vino muy bien irme de París…
¿Le gusta la buena mesa?
Bueno, me casé con una mujer que es una excelente cocinera y tengo varios restaurantes favoritos, así que me gusta la buena comida. Pero Patton Oswalt [la voz de Remy] es el verdadero gourmet de la película –aunque yo no lo sabía cuando le contratamos para poner voz a Remy. Cada vez que llega a una ciudad nueva busca el mejor restaurante. Y si le gusta, te lo dice. Él es el verdadero gourmet.
Pixar es famoso por esconder objetos y personajes de otras de sus películas. ¿Qué podemos encontrar en Ratatouille? ¿Hay algún Buzz Lightyear escondido en alguna parte?
Hay algunas cosas escondidas en la película. Hay algunos A113s y una furgoneta de Pizza Planet, pero no diré dónde. La gente deberá fijarse.
¿Existe alguna posibilidad de que regrese al mundo de Los increíbles en una secuela? O tal vez la haga otra persona…
No dejaría que nadie más lo hiciera porque son parte de mi familia. Me daría mucha pena que la hiciese otra persona –y le aseguro que no diría lo mismo de todas las ideas que tengo. Si se hace una secuela, me gustaría hacerla yo. Me encantan los personajes y su mundo, así que si doy con una historia tan buena o mejor que la que hicimos, la haré. De momento sólo se me han ocurrido algunas cosas. Las secuelas no van demasiado con la estrategia comercial de Pixar. Si alguien tiene una idea que le guste a la gente, entonces lo haremos.
A menos que sea una secuela sobre juguetes…
Bueno, en el caso de Toy Story, la gente continuó teniendo buenas ideas. Todo el mundo conoce la famosa frase de Walt Disney: “No hago películas para hacer dinero. Hago dinero para hacer películas”. Esa es la idea de Pixar. No estoy en contra de las secuelas. Algunas de mis películas favoritas son secuelas, como por ejemplo Goldfinger, El imperio contraataca, El Padrino II, Mad Max 2: el guerrero de la carretera y Toy Story 2. Todas ellas son grandes secuelas. Pero por lo general, la motivación principal de una secuela es ganar dinero y no hacer algo que quieras ver en la pantalla.
¿Y qué me dice de Buscando a Nemo 2? ¿Cree que se hará alguna vez?
No creo que el [el director de la película original] Andrew Stanton tenga otra historia que contar, pero si a alguien se le ocurriese una idea, tal vez se podría hacer. Pero no se haría sólo para ganar dinero.
¿Qué opina sobre la nueva película de Pixar, Wall-E, y sobre el hecho de que el primer tercio de la película no tenga diálogo?
Yo he visto ese primer tercio y es impresionante. Estoy muy emocionado con Wall-E . Me gusta mucho que sea una película tan diferente a Ratatouille, que a su vez es muy distinta a Los increíbles. La siguiente película de Pixar después de Wall-E se llama Up y también es muy distinta a la anterior. Todas ellas son películas únicas que todo el mundo está deseando ver.
Pero su próxima película es de acción real, ¿verdad?
Sí. Se titula 1906 y aún no puedo hablar sobre ella, pero estoy muy contento de seguir en Pixar y hacer realidad mis ideas. Aún no estamos listos para anunciar nada.
¿Contará con algunos de sus colaboradores de Pixar?
Sí, hay algunos amigos que trabajarán conmigo. Pero no diré nada más. Aún no estamos preparados para anunciar nada, pero estoy muy contento con el proyecto. Va a ser genial.
