En la saga ‘Crepúsculo’, Taylor Lautner es el tercero en discordia, después de los de Kristen Stewart y Robert Pattinson. En la primera película, Taylor tuvo poca presencia, pero en la trama de Luna nueva su personaje es muy importante. Estuvimos con el jovencísimo actor –tan sólo 17 años– con motivo del estreno en España de la película.
¿Cómo es trabajar con Kristen y con Robert? ¿Y cómo ha cambiado su vida el personaje de Jacob Black?
Mi personaje ha sido muy interesante. En Luna nueva se desarrolla mucho la relación entre Jacob y Bella. En Crepúsculo eran Edward y Bella, y ahora se centran las bases para establecer el triángulo amoroso que se verá más tarde. Por lo demás, ha sido fantástico trabajar con Kristen y Robert, dos actores muy experimentados. De Kristen he aprendido muchísimo y nos llevamos genial. Eso ha hecho mucho más ameno el rodaje.
¿Cuál ha sido la escena más difícil de rodar y cuál la más divertida en esta segunda parte?
Las más complicadas siempre son las escenas más físicas. Me encantó rodar la escena en la que trepo por el árbol y subo por la ventana a la casa de Bella. Llevó muchísima preparación, todo tenía que quedar perfecto... Pero también me gustan otras escenas más divertidas y menos físicas, como la de la lluvia, cuando Bella ve a Jacob tras la casa, etc.
¿Qué aspectos ha descubierto en la historia, aparte del amor y de la amistad?
Lo genial de esta película es que tiene un poco de todo. Y eso es lo que atrae a tantos fans. Ven la relación de amor, de amistad, los peligros, las luchas internas de los personajes y que aún así que sigan estando juntos, etc. Y creo también que Luna nueva además tiene mucho desamor...
¿Le molesta tener que jugar de algún modo el rol de perdedor, ante el amor entre Edward y Bella?
Lo importante es ser fieles al libro. Los fans lo quieren así, que vayamos libro por libro y que no cambiemos absolutamente nada. Todo está en la historia escrita. Es lo que hay.
Es un actor muy joven, que se ha hecho mayor rápidamente. ¿Qué diferencia hay entre ser dirigido como un niño –por ejemplo en la película Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl– o como un adulto?
Pienso que no hay diferencia entre trabajar siendo niño o siendo adulto. No es que se tenga más o menos imaginación, sino que es quizá una imaginación diferente. Cuando interpreté a Sharkboy tenía 12 años, hacía de superhéroe, rodamos con una pantalla verde, etc. Así que tuve que imaginar mucho.
¿Qué le ha parecido el director?
Trabajar con Chris Weitz ha sido genial. En cuanto le conocimos, los actores sentimos una conexión muy especial con él, porque no es un director que dé órdenes y se desentienda, sino que formábamos un verdadero equipo, estábamos todos juntos. Y eso es lo mejor que puede sentir un actor.
¿Qué tipo de papel le gustaría que le ofrecieran después de ‘Crepúsculo’?
No busco un papel específico. No tengo preferencia por ninguno. Lo que busco son retos. Retos por hacer diferentes personajes, personajes que se diferencien mucho de Jacob y de mi propia personalidad. Eso es lo que nos gusta a los actores. Hacer un drama de acción, luego una película de amor, luego una comedia, etc.
¿Fue complicado rodar tanto tiempo sin camiseta? ¿Pasó frío?
Rodar sin camiseta no fue una sorpresa porque ya lo había leído en los libros. Pero lo que no me esperaba es que rodáramos en el mes de marzo y que hiciera el frío que hizo. El verdadero reto fue estar helado y que no se notara, porque mi personaje nunca tiene frío. Lo más duro entonces fue estar así, tan tranquilo, sin tiritar.
¿Qué es lo mejor y lo peor que le ha dado esta saga?
Realmente no veo nada negativo. Este último año y medio de mi vida ha sido increíble. Me ha permitido hacer justo lo que quiero, que es trabajar en el cine, conocer a mucha gente nuva, viajar, conocer el mundo. Me siento muy agradecido a todos los fans por eso y me sigo sorprendiendo día a día, porque ha sido un éxito totalmente inesperado. Cuando rodamos Crepúsculo pensamos que era una cosa pequeña, para algunos fans. Todo este fenómeno es una gran sorpresa.
En la película hay una referencia explícita a ‘Romeo y Julieta’, e incuso al ‘Othello’ de Shakespeare. ¿Leyeron estas obras de teatro antes de rodar?
No. No nos preparamos con William Shakespeare para rodar, aunque yo los leí en el colegio. Pero tampoco leímos otros libros o vimos películas de vampiros, etc. para preparar los papeles. Nuestra única referencia son los libros de Stephenie Meyer.
¿Y qué libro de la saga prefiere?
Mi novela favorita es ‘Eclipse’. Pienso que ‘Crepúsculo’ y ‘Luna nueva’ son como la preparación para lo que va a ocurrir después en ese triángulo amoroso en que estamos los tres protagonistas juntos, con situaciones divertidas y a la vez incómodas, con la chica con el corazón partido entre estos dos enemigos mortales, que se ven obligados a trabajar juntos para proteger a su amada.
¿Hablaron con Stephenie Meyer para preparar los personajes?
Sí, hemos coincidido muchísimo con ella. La verdad es que está siempre en el rodaje, lo cual es genial porque si te surge cualquier duda tienes la mejor fuente a donde acudir. Es una señora genial.
¿Ha afectado la fama a su vida personal, con sus amigos, su familia?
No ha cambiado tanto mi vida. Sólo me tengo que adaptar. La vida con los amigos y la familia sigue siendo igual, lo único es que ahora no los veo tanto porque estoy mucho más ocupado. Aunque algunos hábitos sí que he tenido que cambiarlos, claro, por ejemplo no voy al cine y tampoco a centros comerciales, etc.
