Misión: imposible. Zac Efron tiene frente a sí la dura tarea de sobrevivir a su propio éxito tras protagonizar High School Musical, un fenómeno entre los adolescentes. Ahora, deja el musical y cambia por completo de registro, pues no hay canciones en Siempre a tu lado (Charlie St. Cloud), ya que estamos ante un drama con elementos fantásticos y grandes dosis de romanticismo.
Viene del musical, rodó la comedia 17 otra vez, pero, ¿ha resultado complicado encarar ahora un papel dramático?
Pues yo me sentía identificado con el personaje al principio, cuando es un chico que trata de triunfar en la vida, pero luego le sobreviene la tragedia, y deja de ser ambicioso, todo cambia, se distancia mucho de las personas de su entorno, y se convierte en una persona muy diferente a mí, por lo que no sabía si podría expresar lo que sentía Charlie St. Cloud.
Para prepararme, dije a mis amigos y familia que iba a desaparecer un poco durante seis meses, necesitaba espacio para perfilar el personaje. Ese aislamiento relativo me ayudó bastante, la verdad.
En esta película se le puede ver manejando un velero. ¿Tuvo que recibir algún tipo de preparación para ello?
Fue estupendo rodar esas escenas, lo pasé muy bien. El problema de la navegación es que se sabe navegar o no, si te quedas en el medio no ofreces la sensación de que estés controlando el barco, o sea que tuve que aprender a hacerlo de verdad. Nos dieron un curso acelerado, y me sorprendió mucho comprobar que los grandes marineros empiezan muy, muy jóvenes. Salíamos a navegar con niños de cinco o seis años, y lo hacían perfectamente, porque ya llevaban algún tiempo practicando. Mientras, nosotros no hacíamos más que caernos al agua. Pero ha estado muy bien porque he aprendido algo nuevo y eso siempre es gratificante.
El hermano pequeño del protagonista se muere, pero su alma sigue en cierta forma entre los vivos. ¿Qué cree que sucede después de morir?
No estoy seguro de lo que sucede. No tuve una educación religiosa. Ahora soy agnóstico, es lo que mejor define mis sentimientos y pensamientos al respecto.
¿Qué tal el trabajo con el director, Burr Steers? Es su segunda colaboración tras 17 otra vez.
Burr es genial, porque sabe muchísimo acerca del proceso interpretativo, tiene formación clásica, y cada momento que compartes con él es una clase de interpretación rapidísima. Es una experiencia impagable trabajar con él.
Resulta una pequeña sorpresa el joven actor Charlie Tahan, que interpreta al hermano pequeño. ¿Cómo fue trabajar con él?
Yo también me di cuenta enseguida de que era un chico brillante. Así que gracias a él he aprendido que los niños te roban todas las secuencias. Son increíbles. Creo que Charlie es genial, una futura estrella.
En casa me pasa un poco lo mismo. Tengo un hermano pequeño y también me roba el protagonismo. Es genial.
En Siempre a mi lado (Charlie St. Cloud) también ha trabajado con dos legendarios actores, Kim Basinger y Ray Liotta. ¿Era consciente de que son dos grandes de la pantalla?
No del todo. Lógicamente, me sonaban, y todo el mundo me decía que eran dos grandes intérpretes, por lo que imponía un poco rodar con ellos. Antes del rodaje, me informé de cuáles eran sus películas más importantes y estuve viendo unas cuantas. Me di cuenta de que ya conocía algunos de sus trabajos emblemáticos.
En el caso de Ray Liotta, es un actor muy generoso y fue fácil trabajar con él. En cuanto al trabajo con Kim Basinger, que encarna a mi madre, fue alucinante. Me fascinaba ver que una estrella tan grande lo sigue pasando tan bien en los rodajes. Se nota que se divierte muchísimo. Y es increíblemente cariñosa. Más que consejos me daba abrazos constantemente. Es una persona llena de vida, me impactó enormemente. Aún estoy procesando esta experiencia, si soy sincero.
Troy Bolton -el personaje que interpretaba en High School Musical-, y el fenómeno que le acompañaba va quedando atrás. ¿Por dónde le apetece seguir ahora?
Por donde sea, quiero probar todo. Si te pones limitaciones no puedes evolucionar, así que yo no me las pongo. Busco retos en torno a lo que más me gusta, comedia o musical, pero siempre buscando afrontar nuevas dificultades, para crecer en todos los sentidos. He empezado muy joven en este negocio, aún no sé muy bien cómo se va a desarrollar mi carrera, y si podré compaginarla con una vida normal. Pienso un poco día a día qué debo hacer.
¿Siempre ha querido ser actor?
No, al principio quise ser deportista profesional. El problema es que no tenía la altura suficiente para ser jugador de béisbol o baloncesto. Fui probando cosas distintas, y descubrí que me encantaba la danza, y que se me daba especialmente bien. De ahí pasé a la canción, y después a interpretar.
Desde hace poco, ha creado su compañía de producción. ¿A qué se debe?
Desde High School Musical me llegaban muchísimos guiones. Me di cuenta de que algunos me interesaban pero yo les habría hecho modificaciones para mejorarlos. Pero ya eran guiones cerrados, y yo no podía intervenir en la parte creativa, sólo aceptar un papel o no. Decidí involucrarme como productor, y así tendría la posibilidad de tomar decisiones, y participar en el proceso creativo. Además, siendo productor también estoy en el proyecto desde que se empieza a buscar al director, el reparto, etc. De momento me está resultando sencillo, esperemos que siga así.
¿Tiene previsto volver al musical?
Sí, de hecho aquí lo he echado de menos. Un número musical siempre queda bien en cualquier película.
Su carrera teatral va muy bien, ¿piensa seguir compaginándola con el cine?
Sí, así lo espero. Es un ejercicio estupendo, porque tienes que seguir en la piel del personaje durante toda la representación, mientras que en cine sólo lo eres durante unos minutos, mientras se rueda cada escena. Se profundiza más en el teatro y aprendes más sobre tu propio trabajo.
Al entrar en el hotel para acudir a la entrevista, los alrededores estaban tomados por fans adolescentes. ¿Condiciona el trabajo esa legión de seguidoras?
Antes tal vez, ahora ya no. Aprendes que no puedes estar condicionado por lo que dicen o dejan de decir los demás. Lo único que puedo hacer es intentar seguir haciendo películas interesantes para mantener a esas fans.
¿Añora el anonimato?
Si eres un ser anónimo, tienes libertad para expresarte, aunque es muy difícil conseguir que te dejen hablar; Si eres famoso, cualquier tontería que dices sale en todas partes y tu vida misma se convierte en un anónimo. Es paradójico que si eres un ser anónimo, luchas porque la gente escuche tus ideas, pero cuando llega la popularidad, luchas porque te dejen guardar silencio.
