El viernes, Luke Perry fue ingresado como consecuencia de un derrame cerebral, en Los Ángeles. Tres días más tarde, el actor de "Sensación de vivir", ha fallecido.
Sus representantes dijeron que los médicos habían sedado a la estrella, con la esperanza de que su cerebro se recuperase. Por desgracia, parece que el daño era demasiado extenso. Le sobreviven sus hijos, Jack, de 21 años, y Sophie, de 18, fruto de su matrimonio con Rachel Sharp, de la que se había divorciado.
"Amigo mío, te mando toda mi fuerza", declaraba a través de Instagram Shannen Doherty, su compañera de reparto en la famosa ficción televisiva, donde Luke Perry interpretaba a Dylan McKay, el ligón del grupo de adolescentes. Fox acaba de anuciar el rodaje de nuevos capítulos de la serie que le hizo popular, aunque su presencia aún estaba en el aire. En la actualidad el actor participaba en Riverdale. Deja pendiente de estreno Once Upon a Time in Hollywood, de Quentin Tarantino, donde interpreta un pequeño papel.
