Despuntó en el teatro con "Verano en diciembre" y repitió el papel en la adaptación al cine, que acaba de estrenarse en el cine. La actriz Lola Cordón ha fallecido, según un comunicado del Centro Dramático Nacional. "Siempre rompió con su fuerte energía llena de amor cualquier pared que se levantara entre ella y los demás. Su generosa libertad de pensamiento daba a su humor y a su erotismo originalidad creativa y te hacían sentir afortunado de estar a su lado. Junto a Carolina África ha desarrollado una profunda unión artística y vital. Aunque sé que nunca llegaré a parecerme a Lola Cordón por mucho que me esfuerce, siempre será un ejemplo, alguien a quien imitar. Gracias Lola por el regalo de enseñarnos a vivir", explica el texto, firmado por el director y dramaturgo Alfredo Sanzol.
Lola Cordón nació en una familia que, sin saberlo, encendió su pasión por el teatro. “Mis padres me llevaban al teatro porque no tenían con quién dejarme”, recordaba. Lo que empezó como una actividad casual se convirtió en amor eterno cuando, de niña, montaba funciones para su familia. “Mis padres me reían las gracias hasta que les dije que quería ser actriz. Entonces se horrorizaron… pero ellos tuvieron la culpa”.
De Valencia a Madrid, llegó con una maleta y la determinación de triunfar. Tras trabajar en una productora de películas mexicanas, el teatro llamó a su puerta gracias a José María Morera, su mentor. “No empecé sacando bandejas. Siempre he tenido trabajos importantes”, aseguraba.
La carrera de Lola Cordón es tan ecléctica como fascinante. Pasó de obras policiacas en el Teatro Valle-Inclán a trabajar con Krystian Lupa, considerado uno de los mejores directores europeos. “Cuando volví a verle tras años, me abrazó con el mismo afecto. Esas cosas me llenan el alma”, declaraba emocionada.
Angélica Liddell, otra directora clave en su carrera, le dio la oportunidad de desnudarse, literal y figuradamente, en obras como ¿Qué haré yo con esta espada?. “Con Angélica no ganas dinero, pero ganas experiencias”, cuenta sobre su paso por escenarios tan imponentes como el Claustro de las Carmelitas en Aviñón o teatros en Jerusalén.
Pero entre esos hitos también hubo épocas difíciles. “Hubo un momento en que pensé en dejarlo. Vendí seguros y publicidad. Esos años me enseñaron mucho, y cuando volví al teatro, era mejor actriz”, confiesa. En cine despuntó en Diecisiete y Verano en diciembre, donde su papel de abuela ha sido bien recibido por la crítica. En televisión rodó capítulos de Aida y El internado.
Lola Cordón ha sido calificada como moderna, y no solo por sus trabajos recientes. “Era feminista sin saberlo”, afirma. Desde pedir la llave de su casa a los 21 años hasta separarse estando embarazada, siempre ha vivido según sus propias reglas. “El teatro siempre fue un mundo abierto, pero yo era así dentro y fuera”, explica.Este espíritu rebelde fue lo que inspiró a la compañía La Belloch a crear una obra en su honor: Modërna. “Me emocionó muchísimo. Es un reconocimiento precioso”, dice.
A pesar de su experiencia, a Lola no se le caían los anillos para hacer castings. “Si Meryl Streep lo hace, ¿de qué me voy a quejar?”, dice con una carcajada contagiosa. Aunque ahora elige sus proyectos con más cuidado, sigue abierta a nuevos retos. “Me encanta trabajar con gente auténtica y apasionada. Eso lo es todo”, asegura.
