Por primera vez, y con inusitado realismo, la actriz ganadora del Oscar habla de la enfermedad que padece.
“Tuve cáncer de ovarios en 2003. Cuando me hicieron un escáner el año pasado descubrieron un tumor en mi pecho izquierdo. No iba a tomármelo a broma. Me sometí a una doble mastectomía.” Con esta crudeza explica Kathy Bates su personal pelea contra el cáncer en el número de octubre de la popularísima revista mensual de la AARP (Asociación Americana de Personas Retiradas) .
La ganadora del Oscar por Misery cuenta que “el cáncer de pecho corre como un río por mi familia”, mientras desgrana los muchos parientes que lo ha padecido, concluyendo a modo de moraleja: “Aunque des negativa en los tests, como fue mi caso, no puede asumir que estás bien”.
Con 65 años, Bates reflexiona sobre la vejez, el físico y la enfermedad, y reconoce que “hay muchas cosas que desearía que fueran diferentes”, aunque matizando que “tengo amigos maravillosos en los fundamente mi felicidad. He sido bendecida con una mente despejada y muchos temas que me interesan.”
Cuenta la actriz que cuando le empezó a llegar la fama como actriz, su madre le inyectó una dosis de humildad diciéndole: “¿Y eso es para tanto? No has descubierto el remedio contra el cáncer.”
