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Biografía

Kathy Bates

Kathy Bates

72 años

Kathy Bates

Nació el 28 de Junio de 1948 en Memphis, Tennessee, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 1 nominaciones)

La más grande

26 Enero 2009

¡Towanda! Tremenda. Inmensa. Genial. Kathy Bates es un lujo para cualquier personaje en cualquier película. Puede ser la adorable señora que todo el mundo quiere tener de vecina, y la loca psicótica que estremece al mismísimo Hannibal Lecter. Te hará llorar en las más trágica de las historias y reír en la más desternillante de las comedias. Es simplemente magnífica.

La más grande. Muchos pueden quedarse en la evidencia de su físico, alejado de los patrones del ideal de belleza que se cuela en cada rincón de la vida cotidiana. Está lejos de ser una top model y de encabezar la lista de las más bellas de la alfombra roja. A todo aquel que se quede en esta fachada de Bates, los árboles no le dejarán ver el bosque. Si es la más grande, es por otros muchos más motivos. Porque cuando está en escena ya nada más importa; porque es capaz de interpretar a cualquier personaje; porque nunca se ha rendido; porque siempre ha seguido luchando; porque es brillante en su trabajo, pero tiene los pies en la tierra; porque es una de las mejores.

Kathy Bates nació el 28 de junio de 1948 en Memphis. Su afición por la interpretación comenzó en el cole, así que en cuanto acabó en el instituto se matriculó en la Southern Methodist University. Al terminar sus estudios se mudó a Nueva York para probar suerte en el teatro. Eran los años setenta, y Kathy tuvo que luchar mucho para demostrar su talento. No sólo no era la guapa de turno, sino que estaba gorda, un handicap muy serio en la profesión a la que se quería dedicar. “Nunca he sido una ingenua”, afirma. Lo más duro era “enfrentarse a la forma en la que te veían las personas”, recuerda. Pero no se desanimó y pasó muchos años sobre las tablas, donde consiguió hacerse un hueco. Eran los años setenta, y justo en 1971 debutó en cine con un papel muy secundario en la cinta de Milos Forman Juventud sin esperanza. Acreditada como Bobo Bates, no es difícil entender que si el teatro no estaba especialmente preparada para su físico, el cine lo estaba aún menos. De hecho, alguna de las obras con las que triunfó en Broadway fueron llevadas al cine, pero en Hollywood ni se plantearon que ella pudiera interpretar a la protagonista, como sucedió en Frankie & Johnny. La excepción se produjo en 1982 con Vuelve a la tienda de baratijas, Jimmy Dean. El propio Robert Altman llevó al cine la obra de teatro y Kathy repitió su papel de secundaria. Pero todavía quedaba mucho por hacer.

En la década de los ochenta alternó sus trabajos en teatro –cada vez más reconocidos– con películas menores y algún capítulo en series de televisión. Su gran momento llegó en 1990 con Misery de Rob Reiner, a partir de la novela de Stephen King. Su brillante composición de la psicótica Annie que atormentaba al personaje de James Caan, puso los pelos de punta a medio mundo. El trabajo le sirvió para ganar el Oscar, algo que cambió su vida: “El Oscar lo cambia todo. Mejor salario, la posibilidad de trabajar con gente mejor, proyectos mejores, mayor exposición, menos privacidad”. Un año después de haber ganado la estatuilla se casó con el también actor Tony Campisi, con quien llevaba viviendo 12 años. Su matrimonió duró hasta 1997. Así pues, los noventa le dieron algún disgusto en el terreno personal, pero en el profesional fueron todo un éxito. Un año después de Misery, llegó Tomates verdes fritos. Kathy clavó un personaje que ha repetido de la misma manera brillante en otros títulos como Nuestro propio hogar (1993). La actriz se despojó completamente de su loca maníaca para encarnar a una sufridora ama de casa. Su entrañable Evelyn conquistó al público desde el primer momento, no sólo por su bondad, sino por su capacidad de sobreponerse y de luchar por aquello y aquellos en los que cree y a los que quiere. ¡Towanda! Todo un ejemplo de mujer real con problemas reales y soluciones todavía más reales. Una superheroína del día a día.

En Nuestro propio hogar tuvo su primer papel protagonista, algo que no ha sido muy frecuente en su carrera. Volvió a repetir papel principal en Eclipse total (1995), otra vez a las órdenes de Rob Reiner y otra vez en una adaptación de Stephen King. De vuelta a la inquietud y la incertidumbre: ¿será una asesina esta afable ama de casa, o volverá a ser una superviviente del día a día en un ambiente hostil? Si la Bates había demostrado que podía encarnar a la perfección aquello de que nada es lo que parece, en Titanic (1997) se presentó sin trampa ni cartón. Volvió a su lado más afectuoso, para ser una entrañable y divertida pasajera de primera clase. Este personaje tiene en común con el de Primary Colors (1998) su visión práctica de la vida. Encarnó a la consejera de John Travolta y fue nominada nuevamente al Oscar.

Pero no todo va a ser meterse al espectador en el bolsillo, así que había que volver a la faceta más odiosa. Qué genial madre hiperprotectora fue en la mediocre The Waterboy (El aguador) (1998) y qué malvada directora de orfanato fue en el musical Annie (1999). Perfecto, había sido esa señora adorable, esa pérfida mujer y ahora... Ahora toca echarse unas risas. Su consuegra de Jack Nicholson en A propósito de Schmidt (2002) le valió una nueva nominación al Oscar. Está soberbia interpretando a madres un tanto peculiares a las que no sabes si quieres matar o elegir como compañera de mesa en una cena. Si divertida fue su alocada madre en este título, no lo fue menos la de Relative Strangers (2006), donde para colmo estaba casada con Danny DeVito. Recientemente se la ha visto en papeles secundarios en Ultimátum a la Tierra (2008) y Revolutionary Road (2008). Acaba de rodar Personal Effects y Cheri, a las órdenes de Stephen Frears. Curiosamente, en estos dos títulos, pendientes de estreno, ha compartido cartel con Michelle Pfeiffer. La guapísima actriz fue quien le birló el papel en Frankie & Johnny, por razones obvias. Aún así, es imprescindible apuntar que, al igual que se dice de Michelle o de otros bellezones con talento como Julia Roberts, que alegran la vista, en el caso de Kathy Bates se puede afirmar con total rotundidad que es un placer para todos los sentidos.

Oscar
2020

Nominado a 1 premio

Oscar
1991

Ganador de 1 premio

Filmografía
Emboscada final

2019 | The Highwaymen

Miriam “Ma” Ferguson, primera mujer gobernadora de Texas, ha disuelto a los antiguos ‘rangers’ para reemplazarlos por una fuerza policial más moderna, similar a los federales de J. Edgar Hoover. Pero ante la amenaza que supone la prolongada actividad delictiva de la banda liderada por Bonnie Parker y Clyde Barrow, el jefe de policía Lee Simmons la convence para recuperar a Frank Hamer y Maney Gault, dos antiguos miembros del cuerpo, que cazarían a los forajidos al viejo estilo. Arthur Penn enloqueció a la generación de la contracultura con Bonnie and Clyde, estrenada un año antes del mayo del 68, que no condenaba explícitamente los delitos de los protagonistas, a quienes se presentaba como modernos Robin Hood, que ponían en jaque a los ‘malvados’ bancos, que habían provocado la crisis de 1929. Este título anticipó la revolución con la que títulos como Easy Rider, Grupo salvaje y demás removerían los cimientos de Hollywood. De ahí que resulte arriesgado rodar una revisión, condenada a recibir duras críticas antes de su estreno. Más todavía si se toma la opción del especialista en trasladar historias reales a la pantalla John Lee Hancock (The Blind Side, un sueño posible) que ha elegido centrarse en los tipos que atraparon a la pareja, componiendo una visión realista y nada acomodaticia de sus fechorías. En realidad, el cineasta se ha puesto al frente de un proyecto de largo desarrollo, que nació como potencial último vehículo de emparejamiento de los legendarios Paul Newman y Robert Redford. El desmitificador guión de John Fusco (Arma joven) hace hincapié en que los celebérrimos fugitivos en realidad fueron asesinos despiadados, capaces de liquidar policías o ciudadanos sin miramientos, por lo que resulta un error que la multitud les jaleara, como muestra una de las mejores secuencias del film, o que sus entierros congregaran a las masas. Se intenta comprender a los controvertidos en su día Hamer y Gault, para quienes detener a los forajidos a balazos supone un acto de legítima defensa social. Por contra, se ha elegido la opción de no dar voz a Bonnie y Clyde, interpretados fugazmente por dos actores físicamente mucho más discretos que Warren Beatty y Faye Dunaway, quienes suscitaban simpatía del público únicamente por su apariencia, por muy malos que fueran sus personajes. Queda un film bien desarrollado de corte fordiano, pues no sólo recupera temas de los westerns del maestro John Ford, sino que muestra las consecuencias de la Gran Depresión, con campamentos de jornaleros que recuerdan a su obra maestra basada en la novela de John Steinbeck Las uvas de la ira; estos desfavorecidos serían los auténticos héroes de este período. La mayor parte del metraje se apoya en el buen trabajo de Kevin Costner y Woody Harrelson, dos representantes de la ley contrapuestos al estilo clásico de las ‘buddy movies’, el primero obstinado, el segundo un tipo con problemas de alcohol que se convertirá en su conciencia. Cuentan con buenos apoyos de Kathy Bates, cuya cínica política sirve para darle un palo a este estamento, o del actor de peculiar físico John Carroll Lynch (Lee Simmons), que fue uno de los hermanos McDonald en El fundador, anterior trabajo del realizador.

6/10
Richard Jewell

2019 | Richard Jewell

Richard Jewell sueña con formar parte de la policía, e incluso se diría que tiene cualidades naturales para ello, pero debe conformarse con trabajos como el de guardia jurado, en los que despierta suspicacias por lo que algunos consideran como exceso de celo. Podría llegar su oportunidad durante la Olimpiada de 1996 en Atlanta, en que las fuerzas de seguridad deben reforzarse. Su actuación en un atentado con bomba durante un concierto en el Centennial Park, que permite salvar muchas vidas, le convierte en héroe... por poco tiempo, pues el FBI y los medios de comunicación acaban poniéndole en el punto de mira de la opinión pública, al considerarle sospechoso principal de un ataque que ha causado dos muertos y un centenar de heridos. Formidable película de Clint Eastwood, quien a punto de cumplir 90 años demuestra una libertad creativa absoluta, rueda lo que le da la gana y sin complejos, y lo hace maravillosamente bien, sin efectismos facilones. Como viene ocurriendo en sus últimos trabajos, parte de hechos reales, y han servido de base al guion de Billy Ray el artículo “American Nightmare: The Ballad of Richard Jewell” de Marie Brenner, y el libro “The Suspect” de Kent Alexander y Kevin Salwen. Ray ha demostrado su solvencia para este tipo de relatos en sus libretos para El precio de la verdad y Capitán Phillips, entre otros, y aquí entrega un relato modélico, que a Eastwood le sirve para perfilar una historia al estilo de Sully, pero con un protagonista que más fácilmente se puede convertir en chivo expiatorio para quien busca rápidamente un culpable. En efecto, Jewell no ganaría un concurso de popularidad en redes sociales: blanco y con sobrepeso, no cuida demasiado su aspecto, y se toma tan en serio su trabajo que puede molestar a los que tiene a su alrededor; es soltero, tiene 34 años y aún vive con su madre, y le encantan las armas y la caza. Sorprende lo bien que funciona la narración, entregada al estilo clásico, y con un arriesgado protagonista, por su falta de atractivo, que le sirve al desconocido Paul Walter Hauser para entregar el trabajo de su vida, puede que no tenga otra oportunidad como esta para descollar, y es que se mimetiza con el auténtico Jewell, si comparamos una foto suya con el auténtico personaje, sería difícil acertar quién es quién. Compone muy bien a alguien corriente y moliente, algo friki y buena persona, pero gris y algo bocazas, que desea sinceramente ayudar a los demás haciendo bien su trabajo. Y funciona a la perfección la relación con su madre, también muy bien interpretada por Kathy Bates. Estamos ante una película profundamente humana, con una estructura bien armada alrededor del modo en que se tratan las personas, y el peligro de dejarse arrastrar por el orgullo y los prejuicios, ignorando la presunción de inocencia. Richard Jewell puede aguantar la presión gracias a su madre Bobi, su abogado Watson Bryant –gran trabajo de Sam Rockwell– y su ayudante Nadya, y su amigo Dan, que son un firme apoyo en las horas amargas. En cambio, quien no ve personas, sino primeras páginas en los periódicos o casos resueltos, caso de la periodista que publica de modo irresponsable una noticia, filtrada por un agente federal con aún más irresponsabilidad, puede causar daños difícilmente reparables. El film pone en la picota a la cultura del éxito, que piensa que cualquier medio sirve para triunfar, aunque se lleva a personas concretas por delante. Quizá los personajes de Olivia Wilde y Jon Hamm podían haber sido más sutiles, pero con ellos se ha querido mostrar arquetipos en una sociedad paradójica, que quiere héroes y villanos, a los que alza y vapulea con lamentable despreocupación y sin solución de continuidad. El film contiene momentos cinematográficos maravillosos, como los de los atentados, pero sobresalen dos de los interrogatorios del FBI, en que se impone la dignidad de la persona frente a los atropellos, señalados por quien hasta entonces admiraba y deseaba ser como uno de esos agentes de la ley.

7/10
The Death and Life of John F. Donovan

2018 | The Death and Life of John F. Donovan

Una cuestión de género

2018 | On the Basis of Sex

Inspirada película sobre Ruth “Kiki” Ginsburg, actualmente jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos. Hizo historia contribuyendo al cambio en las leyes por discriminación de sexo, con un caso a la inversa, el de un hombre soltero, dedicado a cuidar a su madre impedida, y al que no se le permitía una desgravación fiscal reservada sólo a las mujeres. Su lanzamiento ha coincidido con el del documental candidato al Oscar RBG. La veterana Mimi Leder es una cineasta que se bregó en la televisión, con tv-movies y la serie Urgencias, y a la que Steven Spielberg dio la alternativa cinematográfica en su entonces recién creada compañía DreamWorks con El pacificador y Deep Impact. Sin resultar nunca genial, ha ido ganando en hondura dramática a lo largo de los años, sin dejar de trabajar para la pequeña pantalla, en títulos notables como The Leftovers. Aquí maneja un guión del debutante Daniel Stiepleman, sobrino de la jueza, que huye del didactismo facilón, poniendo el acento en el interés humano de la historia, lo que incluye la conciliación familiar de la protagonista –como su marido, ambos estudian derecho–, y el modo en que se abre paso en un mundo en que se le cierran los bufetes de abogados, y debe dedicarse a enseñar derecho. Contrariedades como la enfermedad del esposo, son encaradas con fortaleza. También tiene su interés el choque generacional, Kiki con su hija, lo que prueba cómo las diferencias entre edades surgen siempre, y cómo el amor es el que logra limar posibles asperezas. El film abarca alrededor de dos décadas en que queda claro que los tiempos cambian, y también el estado injusto de las cosas. Quizá el espectador puede perderse en algún momento con los tecnicismos legales, pero el resultado es muy encomiable, y cuenta con un gran reparto, con sobresaliente para Felicity Jones encarnando a una mujer de carácter.

6/10
Krystal

2017 | Krystal

Feud: Bette and Joan

2017 | Feud: Bette and Joan | Serie TV

Nueva creación televisiva del prolífico Ryan Murphy –respaldado por Michael Zam y Jaffe Cohen–que repite la fórmula de crear series con temporadas completamente independientes, pero unidas bajo un paraguas común, tras American Horror Story y American Crime Story, llega Feud, que entregará tramas donde los protagonistas han mantenido una fuerte rivalidad. Para arrancar, recrea las famosas diferencias entre dos grandes actrices de la pantalla, las oscarizadas estrellas Joan Crawford y Bette Davis. Ambas han alcanzado ya una edad, es la era de la televisión, no les ofrecen trabajo, cada una hace lo que puede, con pequeños papeles o interpretando teatro. Entonces Crawford decide buscar material por su cuenta, y da con una novela de terror que podría proporcionar papeles para ella y otra diva, en la línea de Psicosis. Quizá sería la ocasión de trabajar por primera vez con Davis, a quien admira, pero ante la que se siente dolida, piensa que no le ha correspondido reconociendo su talento. El interés despertado en el cineasta Robert Aldrich pone en marcha la producción de ¿Qué fue de Baby Jane?. El propio Murphy dirige el piloto, y consigue una buena ilustración del esfuerzo de rodar buenas películas en una época en que Hollywood, con el viejo sistema de estudios en decadencia, está experimentando una gran transformación. Esfuerzo adicional en el caso de dos mujeres a las que la edad no perdona, con la tiranía de los productores que piden actrices jovencitas. El recurso de incluir declaraciones de actrices, como si estuvieran siendo entrevistas en un programa televisivo, funciona, da al conjunto una estructura original. Llama la atención el excelente reparto, y el logro para que Jessica Lange y Susan Sarandon den el pego emulando a Crawford y Davis, algo a priori no tan sencillo, pero que se consigue con el maquillaje y el buen trabajo actoral.  

6/10
Es la jefa

2016 | The Boss

Una gigante de la industria acaba en la cárcel por uso de información privilegiada. Cuando reaparece, decidida a convertirse en la más popular del país, no todo el mundo está dispuesto a perdonar y olvidar.

Complete Unknown

2016 | Complete Unknown

The Great Gilly Hopkins

2016 | The Great Gilly Hopkins

Bad Santa 2

2016 | Bad Santa 2

Tammy

2014 | Tammy

Después de perder su trabajo y descubrir que su marido le ha sido infiel, Tammy (Melissa McCarthy) sale a la carretera con su grosera y gran bebedora abuela (Susan Sarandon) en el viaje de su vida.

El coro

2014 | Boychoir

En un pueblecito de Texas, Stet padece a sus once años el acoso de sus compañeros, que se burlan de su madre soltera, una mujer madura que no da con el hombre adecuado, por lo que tiene problemas con el alcohol. Cuando ella fallece de forma repentina se agrava la situación del chaval. Entonces entra en escena su progenitor, un individuo casado con otra, que ha mantenido su existencia en completo secreto, por lo que prefiere deshacerse de él. De esta forma, usa su potencial económico para matricularle en un exclusivo internado para chicos con habilidad para el canto coral, que cuenta con un carismático director del coro. Polifacético director de óperas, cortos y dos espectáculos del Cirque du Soleil, el canadiense François Girard ha sido el responsable de tres largometrajes, Cargo, El violín rojo y Seda, donde también compuso el guión. Parte por primera vez de uno ajeno en El coro. Se podría caer en el injusto error de tachar la película de complaciente y sensiblera. O de utilizar a mansalva elementos del film francés Los chicos del coro, rodando en inglés, con actores de tirón internacional. Pero la realidad es que el film usa de estos elementos con una brillante ejecución, que propicia un grato visionado. Parte de un libreto impecable de Ben Ripley (Código fuente), que acumula diálogos bien escritos (el padre convenciendo a los responsables de la institución de que acepten a su hijo, la directora del centro justificando una decisión difícil, o el director del coro declarándose ateo pero poniendo de manifiesto la comunión espiritual que propicia la música clásica al público...). Dispone de los actores indicados para declamarlos, quizás algunos en registros poco arriesgados, pues Dustin Hoffman vuelve a ser un tipo peculiar pero carismático y brillante, y Kathy Bates una mujer autoritaria que esconde su corazoncito. Como cabe esperar, ambos vuelven a bordar este tipo de papel en El coro, y cuentan con el sólido respaldo del resto del reparto, que incluye en una breve intervención a la grandiosa Debra Winger (directora de una escuela), a la que se ve demasiado poco en el cine tras su recital en Tierras de penumbra, y a los siempre resultones Josh Lucas (el padre) y Eddie Izzard (mano derecha del personaje de Hoffman). Quizás el joven protagonista, el debutante en el largometraje Garrett Wareing, ha sido escogido más por su excepcional voz que por sus dotes interpretativas, pero da la talla. Se nota que Girard conoce el mundo de la música clásica que muestra en la pantalla con pasión. Montada con un tempo pausado propio de un adagio, El coro tiene el tono amable y positivo de ¡Qué bello es vivir! (que aparece en una secuencia), y una enorme capacidad para convencer al gran público, al tiempo que da a conocer el potencial de la educación para cambiar la vida del individuo, reivindicando el esfuerzo por hacer las cosas bien –se deben inculcar al alumno valores éticos y disciplina–, y el valor de la familia. En cualquier caso, todo esto queda en segundo plano por la música. La banda sonora combina piezas clásicas como "Spem in Alium", de Thomas Thallis, con contemporáneas como "Adiemus", del galés Karl Jenkins, cuyo armonioso sonido responde a las expectativas de quien paga una entrada para un largometraje que al fin y al cabo se titula El coro, por lo que se supone que alguien tiene que cantar.

7/10
American Horror Story: Coven

2013 | American Horror Story: Coven | Serie TV

Titanic 3D

2012 | Titanic 3D

En el centenario del hundimiento del Titanic, y quince años después de la película que le cubrió de Oscar, James Cameron reestrena su obra sobre el malhadado barco y su eterna historia de amor en 3D. Y la cosa funciona. Después de haber resucitado y dado vida comercial al formato tridimensional con Avatar, Cameron reflota su supertaquillero film pasado al 3D, y lo menos que puede decirse es la tercera dimensión le da aún más espectacularidad. Cierto que al no haber sido rodada originalmente en 3D, en algunos planos podría uno decir que la tridimensionalidad no supone una gran aportación, pero el balance es muy positivo y el director puede considerarse justificado en su empresa porque es un título que ha hecho historia, y la novedad no supone una simple forma de intentar hacer más caja. Revisitar el film ayuda además a profundizar en las razones por las que este film llegó y seguirá llegando a todo tipo de públicos. No estamos ante una simple película catastrofista, sino que James Cameron urdió un sólido guión tremendamente popular, del que sorprende que no obtuviera siquiera la nominación al Oscar. Arrancar la historia con una expedición que rescatas restos del Titanic del fondo del mar en la actualidad, sirve para introducir el mcguffin del paradero de un valioso collar, nos trae la nostalgia de la Rose anciana y anticipa una explicación de cómo se hundió el barco, antes de que lo veamos en vivo y en directo. La historia de amor de Jack y Rose –unos estupendos Leonardo DiCaprio y Kate Winslet que han sabido labrarse solidísimas carreras actorales–, pertenecientes a distintas clases sociales, pero próximos en temperamento y sensibilidad, es atractiva, y se perdonan a tal respecto los rasgos folletinescos del novio ofendido y egocéntrico. Todo se despliega con una gran habilidad, y verdaderamente el espectador tiene la impresión de estar dentro del Titanic y no en un gran decorado. A partir de la colisión con el iceberg uno comprueba que el despliegue de Cameron para mostrar la tragedia, visualmente y con las reacciones de una pléyade de personajes, sigue teniendo la misma fuerza que en el momento del estreno original del film Titanic, allá por 1997.

7/10
Midnight in Paris

2011 | Midnight in Paris

Gil e Inez son unos jóvenes prometidos, que pasan unos días de turismo en la capital del amor, París, antes de su inminente boda. Él es guionista exitoso en Hollywood, pero su ambición es convertirse en un gran escritor de novelas. Una noche en que decide volver por su cuenta al hotel, se pierde en las calles parisinas. Mientras suenan las campanadas de la medianoche, un antiguo carruaje pasa a su vera y los ocupantes le invitan a subir. Se ve de pronto inmerso en una fiesta... ¡en el París de los años 20! Y no sólo eso, sino que tiene el honor de conocer a los escritores y artistas de la época a los que tanto admira: Francis Scott Fitzgerald y su esposa Zelda, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Luis Buñuel... Y queda especialmente fascinado por una chica Flapper, que le hace dudar acerca de su amor por Inez. Originalísima película de un Woody Allen sembrado, con un estupendo punto de partida al que sabe sacar todo su jugo. El personaje de Gil, encarnado por Owen Wilson, es por supuesto un “alter ego” del director, el típico personaje que él habría podido interpretar en otra época; pero el actor ha sabido hacerlo suyo, y concederle la deseada aura romántica. Tiene interés la consideración de la expresión artística como forma de exorcizar la nostalgia de la belleza, de una edad de oro que se añora y que idealmente algunos colocan en el pasado. Toda una declaración de principios de Allen, que advierte del peligro de caer en el “cualquier tiempo pasado fue mejor”, pero que también supone una andanada para los que sólo creen en el futuro y el progreso, que siempre serían lo mejor. El artificio fantástico, con un recurso de medianoche a lo “Cenicienta”, conecta claramente con La rosa púrpura del Cairo. Pero gran mérito de Allen es que aceptemos la inesperada magia, y que en ese mundo alternativo sepa definirnos con unos pocos trazos a una numerosa galería de artistas, moviéndose entre el homenaje y la broma, manejando con absoluta conciencia ciertos tópicos al uso. Aunque hable de sus temas recurrentes, el amor que no acaba de encontrarse plenamente, o el arte como forma de llenar el vacío existencial, el tono de Allen es más ligero que en otras ocasiones, claramente ha optado por ofrecernos un “divertimento”, donde hay espacio para alcanzar una cierta felicidad. Acierta Allen en su reparto, donde nuevas caras que nunca habían trabajo con él se suman a la función, allí están el citado Wilson, Rachel McAdams, Michael Sheen, la muy publicitada Carla Bruni –la esposa de Nicolas Sarkozy, que sale airosa de un papel menor– y la formidable Marion Cotillard, más Adrien Brody y Kathy Bates (que hizo con él tiempo ha, Sombras y niebla). Como es natural, París está muy presente en toda la cinta. La película arranca con una especie de obertura jazzística, con cantidad de planos de todo París, que podría hacer temer que Allen había caído en la tentación de filmar un spot de promoción turística; pero no, luego Darius Khondji juega al contraste con el resto de poderosas imágenes que ofrece de la capital francesa.

8/10
Un pedacito de cielo

2011 | A Little Bit of Heaven

Marley (Kate Hudson), una hermosa joven y prometedora publicista de Nueva Orleans, ha vivido toda su vida sin creer en el amor, sorteando las relaciones y evitando involucrarse sentimentalmente. Pero cuando de forma inesperada su médico (Gael Garcia Bernal) le diagnostica una grave enfermedad, su vida da un giro de 360 grados, dando lugar al inicio de un gran amor.

Historias de San Valentín

2010 | Valentine's Day

El español Fernando Palacios tuvo la misma idea con su comedia romántica El día de los enamorados, de 1959, que por su éxito tuvo una continuación titulada Vuelve San Valentín. Encadenaban ambos filmes las peripecias de variopintos personajes el 14 de febrero. Como esas películas no tuvieron ninguna repercusión internacional, no resulta probable que hayan sido la inspiración de esta comedia romántica de Garry Marshall, el director de Pretty Woman, que sin embargo sí parece haber tenido muy presente Love Actually, que entrecruzaba historias en torno al día de Navidad de muchos personajes, interpretados por grandes actores británicos. Historias de San Valentín repite la jugada con famosos actores americanos y sustituye Londres por Los Ángeles. Reed Bennett (Ashton Kutcher), dueño de una floristería que va a tener mucho trabajo en San Valentín (el día en que realiza más ventas), le pide a su novia, Morley (Jessica Alba), que se case con él y ésta acepta. Sin embargo, Bennett empieza a darse cuenta de que en realidad la mujer de su vida es su mejor amiga, Julia, que ha encontrado por fin a un hombre serio y responsable, el Dr. Harrison Copeland, después de numerosos desengaños con impresentables. El tal Dr. Bennett entra en la tienda de Reed y le encarga que le envíe discretamente flores a Julia, pero también a su esposa, puesto que está casado. También tienen gran importancia una mujer madura, que le cuenta un secreto del pasado a su marido, un niño que encarga en la floristería un ramo para la persona de la que está enamorado, una mujer que combina su trabajo de recepcionista-secretaria con la atención a una línea erótica, un célebre jugador de fútbol, y una capitana del ejército que vuela en avión a Los Ángeles aprovechando un permiso para encontrarse con “el hombre” de su vida. No llega a la altura de su referente británico, pues la guionista Katherine Fugate (El príncipe y yo) carece del ingenio de Richard Curtis. Así, guarda pocas sorpresas, y parece planificada con tiralíneas en su pretensión de representar a todos los rangos de edad (hay niños y jubilados), diversas minorías étnicas, y hasta una pequeña historia homosexual forzada, para contentar a todo el público. El nivel de las historias es irregular, pues algunas son un poco “facilonas”. Sin embargo, sus pequeñas y evidentes pinceladas en torno a la fidelidad, la sinceridad y el miedo al compromiso funcionan. Logra su objetivo de entretener, sobre todo por el “glamouroso” reparto, que por ejemplo reúne a Julia Roberts (la militar) con su “sobrinísima” Emma, una joven que se plantea perder la virginidad con su novio. Destaca Jennifer Garner, que le pone bastante pasión a su personaje de mujer desengañada, Anne Hathaway (la telefonista erótica) y el siempre sorprendente Jamie Foxx, como periodista deportivo forzado a hacer un reportaje sobre San Valentín. Tienen menos presencia pero demuestran su solvencia Topher Grace, Jessica Biel, Kathy Bates, Jessica Alba, Shirley MacLaine y Queen Latifah. Algunos diálogos derrochan simpatía (“si encuentras a una mujer demasiado buena para ti, cásate con ella”), y un par de referencias metacinematográficas tienen su gracia, cuando el hombre lobo que mostraba pectorales en Luna nueva, Taylor Lautner, declara que no quiere quitarse la camiseta en público porque le da vergüenza, o el momento en que la veterana Shirley MacLaine acude a una proyección de su vieja película Hot Spell.

5/10
Efectos personales

2009 | Personal Effects

Walter ha perdido a su hermana gemela y Linda a su marido. Los dos acuden a terapia de grupo para superar sus pérdidas. A pesar de la diferencia de edad existente entre ambos, el amor surge entre ellos. Ashton Kutcher se presenta en un papel más "serio" que los que frecuenta de gamberro chulito. Aún así y a pesar del buen reparto, no se trata de una película memorable.

4/10
Chéri

2009 | Chéri

París. Corren los años previos a la I Guerra Mundial, o sea el período comúnmente conocido como la Belle Époque. Léa de Lonval es una cortesana, que ha vivido toda su vida mantenida por hombres poderosos con los que mantenía relaciones sexuales. Con el tiempo ha conseguido una posición económica desahogada y ya no necesita ejercer. Un día, Léa desayuna con Madame Peloux, antigua rival, también retirada, que acude acompañada de Chéri, su joven hijo. Le pide a Léa que inicie al chico en las artes sexuales. Ella acepta, pero al final se enamora de él. Ambos mantienen una relación que va viento en popa hasta que la madre del mancebo consigue prometerle con una rica heredera, lo que despierta los celos de Léa. Más de 20 años después de Las amistades peligrosas, el director Stephen Frears reune al guionista Christopher Hampton, y a la actriz Michelle Pfeiffer, en otra traslación literaria. Esta vez, se adaptan dos novelas, “Chéri” y “El final de Chéri”, escritas por Colette, la famosa autora de Gigi. Chéri tiene muchos puntos en común con aquella legendaria adaptación de la obra de Choderlos de Laclos, pues gira en torno a personajes que utilizan sus encantos y los sentimientos para ascender en el escalafón social. También muestra la factura que su falta de escrúpulos les acaba pasando. Sin embargo, el trío ya no tiene la misma chispa de épocas pasadas. Es cierto que los tres hacen bien su trabajo. Así, Michelle Pfeiffer resulta convincente en un registro no exento de dificultad, pues es una mujer entrada en la madurez que vuelve a sentirse en la flor de la vida por su relación con un joven (en la línea de Kate Winslet en El lector). Por su parte, la dirección de Frears es muy académica, y Hampton ha escrito un correcto libreto al que quizás le sobra una voz en off que se hace pesada. Cuenta con una notable dirección artística, ya que la reconstrucción de la época es impecable. Los decorados son bastante convincentes, y los vestidos que luce la actriz principal impresionantes. Los secundarios tienen bastante nivel, sobre todo Kathy Bates, como la rival de Pfeiffer, que ha perdido con el tiempo su belleza física, y el joven Rupert Friend, que fue el príncipe Alberto en La reina Victoria. Pero es un film frío, con el que el espectador no empatiza, excesivamente premioso. Todo resulta demasiado previsible y convencional. Sin duda, está bastante alejada de las mejores obras de Frears.

4/10
The Blind Side (Un sueño posible)

2009 | The Blind Side

La historia auténtica de Michael Oher, que se convirtió en jugador de la liga profesional de fútbol americano cuando todos los elementos jugaban en su contra. La cosa se inicia con Big Mike, un adolescente afroamericano que ha crecido en un ambiente familiar desestructurado. En tal tesitura resulta milagroso que no se haya convertido en un delincuente y un holgazán. Eso sí, es un chico callado y retrasado en los estudios, y sin hogar. De modo sorprendente le admiten en una escuela cristiana, donde una maestra se esfuerza en ayudarle, pero no faltan las dificultades. El revulsivo definitivo en su vida será que Leigh Anne, la madre de dos chicos que estudian en el mismo colegio, se fije en él. De ofrecerle su casa para dormir una noche, pasará, de acuerdo con su esposo y los dos hijos, a adoptarlo. Y vistas sus excepcionales condiciones físicas, le apoyarán en su posible carrera deportiva. Una película genuinamente americana, sí. Pero con valores universales, que se entienden en Tennessee y en Pekín, para entendernos. No estamos ante una de esas tramas deportivas llenas de partidos incomprensibles, a no ser para los aficionados al fútbol americano. Basta la introducción del film para que entendamos la posición de defensa de Oher frente a la de ataque de un ‘quaterback’, explicada muy gráficamente con una comparación inmobiliaria: si el ‘quaterback’ paga la hipoteca de la casa, el ‘tackle’ o bloqueador es el seguro de la misma. Y no falta un importante y emocionante partido, aunque no tanto por el resultado, audaz planteamiento. Pero sobre todo, estamos ante una trama de personajes, de superación, y de amor, mucho amor, en el que sobresale la relación maternofilial que surge entre Leigh Anne y Michael. Y donde se señala el papel que la fe juega a la hora de ayudar al prójimo, y que tiene emotivos pasajes, la comida de acción de gracias, o cierta conversación entre los esposos. Verdaderamente el papel de Leigh Anne es una prueba de fuego de la que Sandra Bullock sale perfectamente airosa, lo que incluye el Oscar por su composición. Es necesario señalar que tiene escenas muy bien resueltas, las que comparte con su hijo, pero también esa visita a la madre biológica de Michael, o la del entrenamiento. Está muy bien el resto del reparto, de rostros no demasiado conocidos, a no ser el de Kathy Bates. Sobresale Quinton Aaron, que entrega una interpretación muy contenida del introspectivo Michael.

6/10
Revolutionary Road

2008 | Revolutionary Road

Frank y April se conocen al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial. Aquello es un flechazo, amor a primera vista. Guapos, jóvenes y con talento, se diría que componen el matrimonio perfecto. Pero diez años después, y a pesar de que tienen dos hijos preciosos, su relación se ha anquilosado. Ella ha conocido el fracaso de su carrera como actriz, él tiene un trabajo gris de oficinista, con pocos alicientes. La felicidad perfecta que debía embargarles, el sueño americano hecho realidad, no existen. Discuten con frecuencia, no hablan, no escuchan, se gritan... Aquello está a punto de irse al garete. Hasta que April tiene la “gran idea”: ¿por qué no hacer la maletas, e irse a otra parte, a Europa, a París, oh, la France, e iniciar una nueva vida? April podría trabajar como secretaria, y Frank podría desarrollar sus aptitudes, leer, tal vez escribir algún libro. Aquello les devuelve la ilusión, les hace rejuvenecer. Hasta el punto de que sus amigos y conocidos, que les miraban inicialmente estupefactos, empiezan a alimentar algo parecido a la envidia.Adaptación de la novela homónima de Richard Yates, profesor universitario y guionista en Hollywood en los 60, cuando firmó el libreto del film bélico El puente de Remagen. Se trata de una crónica del desamor, una mirada tremendamente pesimista a los Estados Unidos de los años 50, donde tras una fachada de una vida ideal se ocultan la frustración y la parálisis a la hora de actuar. Temática que conecta con el film con que debutó Sam Mendes como director, American Beauty. La idea es bucear en las contradicciones de unos personajes egoístas, siempre lamentándose por su insatisfacción personal, anhelantes de fantasías quiméricas, que no saben reconocer los gozos de una vida corriente –"jugar a las casitas", llama despectivamente un personaje a esta distorsionada posibilidad– que podría ser plena... si quisieran. Resultan patéticas las infidelidades de la pareja, una especie de grito silencioso que ni da consuelo, ni despierta los remordimientos; o el modo estremecedor con que encaran la noticia de que podrían tener un tercer hijo. Para subrayar una situación cercana al colapso, el guionista Justin Haythe (La sombra de un secuestro, que también dibujaba un matrimonio en crisis) acentúa los momentos desgarrados de venenosos reproches, un poco a lo Tennessee Williams, sobre todo los que protagonizan marido y mujer, y aquellos en que interviene un desequilibrado que, sorprendentemente, muestra algo cercano a la lucidez al detectar lo que no va en la pareja.Aunque el film se centra en Frank y April -Leonardo DiCaprio y Kate Winslet que, diez años después de Titanic, protagonizan otro tipo de naufragio, existencial, y cuentan con intentos papeles para lucirse-, alrededor se mueven varios personajes, reflejo como ellos de una sociedad acomodaticia: un matrimonio amigo, los compañeros de oficina, y los arrendatarios de su casa, irónicamente situada en la zona residencial de Revolutionary Road, nombre al que no honran, para nada, sus habitantes. Historia deprimente, en que unos personajes instalados en su mediocridad no saben amar ni evolucionar hacia ninguna parte, Mendes parece haberla diseñado con escuadra y cartabón, sin dejar espacio a la catarsis. El cineasta se diría una especie de cerebral ingeniero de los sentimientos autocomplacientes, que sabe manejar bien, al estilo de otras películas sobre una sociedad occidental enferma, como Juegos secretos, también protagonizada por su esposa Kate Winslet; y denuncia todo eso, pero sin aportar soluciones. Mendes se apoya bien en los actores, y en unos técnicos excelentes, sobre todo en los apartados musical -magnífica partitura de Thomas Newman, que combina muy bien con un inteligente uso del sonido- y de fotografía -Roger Deakins, que juega a la perfección con la distancia focal para mantener nítido o desdibujado, según convenga, el rostro de uno u otro personaje-.

6/10
Ultimátum a la Tierra

2008 | The Day the Earth Stood Still

Ultimátum a la Tierra (1951) es uno de los grandes clásicos del cine de ciencia ficción. En su primera incursión en el género, Robert Wise advertía de los riesgos del peligro nuclear mediante la historia de un extraterrestre, Klaatu, que aterriza en Washington. Su misión, advertir de que si continúa la proliferación nuclear, los humanos se convertirán en una amenaza peligrosa y el resto de planetas se verán obligados a destruirles. El mensaje pacifista era tan sencillo como contundente. Ahora, el director Scott Derrickson, responsable de El exorcismo de Emily Rose, acomete la tarea de adaptar el film a los nuevos tiempos, y de hecho cambia el fondo nuclear por un mensaje ecológico. Keanu Reeves ha heredado el papel de Klaatu (Michael Rennie) en el original, que esta vez aterriza en Central Park, en pleno Nueva York, junto con Gort, un robot letal que le sirve de guardaespaldas, y que se desactiva con la orden ‘Klaatu barada nikto’. Herido por el ejército, Klaatu es transportado a un hospital, donde le reaniman. Tras advertir a los humanos de que van a ser eliminados, escapará del centro ayudado por Helen Benson, una científica viuda, y su hijo. Helen averigua que Klaatu está en la Tierra para evaluar si los humanos –que van a ser eliminados por destruir el planeta– tienen alguna posibilidad de cambiar, pero realmente no cree que sean capaces. Tras un inicio prometedor –la científica es reclutada con gran misterio junto con otros científicos, en unas secuencias que recuerdan muchísimo a Encuentros en la tercera fase–, lo cierto es que la historia se estanca tras la fuga del hospital. Derrickson se ha dejado seducir por las posibilidades de los modernos efectos especiales, y se decanta por mostrar grandes destrucciones, en detrimento de la historia. Quizás ha sido alentado por los productores, pues en algunos momentos parece que el objetivo es una exhibición de efectos al estilo de cintas catastrofistas como El día de mañana. Éstos no están a la altura del film de Roland Emmerich, pero son lo bastante eficaces. Tanto Jennifer Connelly como el jovencísimo Jaden Smith, hijo del Príncipe de Bel-Air, son bastante expresivos. Por contra, esta vez Keanu Reeves parece bastante perdido con su personaje. Se supone que Klaatu tiene una pinta amenazadora, aunque en realidad es un personaje con un fondo bondadoso. Hacia la mitad, la trama es un tanto confusa, y no se sabe exactamente cuáles son las verdaderas intenciones de Klaatu, lo que ha debido desconcertar bastante al protagonista de Matrix.

4/10
Fred Claus. El hermano gamberro de Santa Claus

2007 | Fred Claus

Simpática comedia navideña, apta para toda la familia, cuya mayor originalidad es haber inventado un supuesto hermano mayor de Santa Claus, el malhumorado Frederick, que vive en plena ciudad de Nueva York y no quiere ni oír hablar de su familia. La causa de esa separación es una mezcla de recuerdos infantiles aciagos –Nick (luego Santa Claus) era idolatrado por su madre y Fred cada vez más olvidado; uno lo hacía todo bien para sus padres y el otro era invitado perpetuamente a imitarle; alguna torpeza de Nick que Fred no ha podido olvidar, etc.– junto con un poco de desfachatez y pereza por perdonar y superar las pataletas de la infancia. De todas maneras, Fred cae bien al espectador, porque seguro que cualquiera hubiera sentido lo mismo en su situación. Ahora en plena vida urbana, sigue siendo un vividorcillo de tres al cuarto, aunque de buen corazón, que da largas a su novia y no se compromete por falta de madurez. Sin embargo, ante la necesidad de conseguir 50.000 dólares para montar un negocio lucrativo, decide humillarse y llamar a su hermano Santa Claus al Polo Norte. El bonachón de Santa le promete el dinero a condición de que vaya a visitarle y trabaje con él unos días, hasta la fecha límite para cerrar el negocio. El filme de David Dobkin (De boda en boda) sigue en todo momento las pautas del subgénero navideño, con risas y momentos emotivos, entregados con los ingredientes típicos de la comedia familiar: los hermanos desunidos, las dificultades entre enamorados, el malo que intenta acabar con Santa Claus, el amor por todos los niños del mundo, etc. Al final triunfará el amor y cada uno se volverá mejor persona. Todo muy clásico y navideño, si no fuera por el extraño empeño que parecen tener los guionistas (al menos en la versión española) de eliminar cualquier mención a Dios por pequeña que sea, pues incluso dejan a medias un refrán popular para no citarlo: “A quien madruga…”, y ahí se quedan. Pero, en fin, es sólo una apreciación singular y anecdótica sobre una película amable y plagada de buenos sentimientos. Y entre medias hay tiempo para algunas divertidas escenas, como la de la macrodiscoteca que monta Fred en la fábrica de juguetes, o, sobre todo, la de la terapia grupal formada por los hermanos de los famosos (con apariciones estelares de personajes reales, como Frank Stallone, hermano de Sylvester; Roger Clinton, hermano del ex presidente Bill; y Stephen Baldwin, el hermano del también actor Alec). Aparte de la eficaz interpretación de Vince Vaughn, sorprende el espléndido plantel de secundarios –aunque algunos están muy desaprovechados–, entre los que destacan un enormemente gordo Paul Giamatti, en el papel de Santa Claus, y Kevin Spacey en uno de esos papeles de malvado que tanto le gustan.

4/10
Posdata: te quiero

2007 | P.S. I Love You

Holly y Gerry parecen el matrimonio perfecto, se quieren con locura, saben superar sus diferencias. Pero... El cáncer mata a Gerry. Y la viuda Holly no admite consuelo, está hecha fosfatina, se siente incapaz de salir de casa, distraerse o lo que sea, a pesar de los esfuerzos de sus dos mejores amigas y su familia. Para colmo, algo contribuye a que Holly no pase la página de Gerry demasiado rápido. Resulta que su amado esposo, antes de morir, dejó organizado una especie de juego para ella, como una gimkana romántica y sentimental que debería ayudarle a encauzar el resto de su vida. De modo que Holly empieza a recibir mensajitos y regalitos, que sirven para recordar los mejores momentos en común, el modo que se conocieron, etc., servidos con ¿oportunos? flash-backs. Lo que no está claro es que dicho plan ayude a superar la pena. Desde luego la madre de Holly más bien piensa que aquello es regodearse en el dolor. Almibarada tragicomedia romántica, ejecutada por un amante del género, el guionista y director Richard LaGravenese, que adapta una novela de Cecelia Ahern. El resultado es fallido, a pesar de algún momento más o menos emotivo. Lo cierto es que LaGravenese funciona mejor cuando sus guiones románticos los lleva a la pantalla otro, y más si es un gran cineasta como Alfonso Cuarón, Robert Redford o Clint Eastwood, y ahí están para demostrarlo sus títulos La princesita, El hombre que susurraba a los caballos y Los puentes de Madison. Aquí se equivoca en la línea de salida, la petición al espectador de que suspenda su incredulidad con tan disparatado argumento resulta difícil de atender. El desequilibrio de risas, lágrimas y amor es patente, el reduccionismo sentimental excesivo. Y la dirección es demasiado plana para persuadir de que esto tiene pies y cabeza, resulta difícil no conceder la razón a la madre de que todo “el plan” es un ejercicio de sadismo de dudoso gusto. Además, se concilia poco con ese amor romántico y apasionado que se procura ensalzar algunas ideas ridículas de las “amigas” de Holly, como llevarla a un club nocturno gay para divertirse, o animarla a tener sexo ocasional, para llevar mejor la tristeza que le embarga. No basta tener un reparto atractivo, con la “friend” Lisa Kudrow, Gerard Butler, Hilary Swank y Kathy Bates, las dos últimas damas con Oscar, para levantar la cosa, que cae en todos los tópicos imaginables en lo relativo a posibles nuevos amores. Por cierto que en el film se deja ver un tal Jeffrey Dean Morgan, que parece el “primo americano” de Javier Bardem.

4/10
El viaje de nuestra vida

2006 | Bonneville

Arvilla, Margene y Ca­rol son tres amigas íntimas que viven en el pueblo de Pocatello, en Idaho, y acaban de sobrepasar de una edad crítica: los 50 años. La primera acaba de perder a su marido, la segunda está felizmente casada y la tercera es viuda y un poco bala perdida. Arvilla está pasando por momentos muy duros, pues a la muerte de su marido tiene que añadir un golpe más. Su hijastra –que vive muy lejos de allí, en California– le "obliga" a darle las cenizas de su padre, pues de lo contrario se quedará con su casa de Idaho; lo malo es que Arvilla le hizo una promesa a su esposo: esparcir sus cenizas por unos lugares concretos de Estados Unidos. Las tres amigas planearán entonces realizar un audaz viaje en el precioso Bonnevile descapotable del difunto, un periplo que les llevará a cruzar varios estados a lo largo de un amplio territorio del oeste americano. La idea es llegar a tiempo al funeral y entregar las cenizas. No hay que ser muy ducho en la materia para darse cuenta de que estamos ante una película sencilla, previsible y bien intencionada. El gran atractivo del film es su estelar trío de actrices, unas espléndidas Jessica Lange y Joan Allen, y una más talludita Kathy Bates. En clave de simpática y amable 'road movie', que por su trama recuerda algo a Thelma y Louise, asistimos al crecimiento de la amistad entre las tres mujeres, a pesar de sus diferencias. El film es idílico en cuanto a los paisajes y los temas musicales, y tierno a la hora de pintar los sentimientos de los personajes. Y hay escogidos momentos pa­ra el humor y el drama.

6/10
Relative Strangers: una familia casi perfecta

2006 | Relative Strangers

Al joven doctor Clayton todo le va de perlas: tiene un buen trabajo, una novia encantadora... Pero tiene una espinita clavada: nunca ha conocido a sus padres, pues fue entregado en adopción siendo un bebé. Cuando está punto de casarse, entiende que debe resolver sus dudas acerca de quiénes son sus verdaderos padres. Sus indagaciones le llevan hasta un pintoresco y casi indigente matrimonio. Greg Glienna es un tipo con ideas, pues suya es la que daría pie a la divertida comedia Los padres de ella. Aquí insiste en la idea de una comedia en torno a las relaciones familiares, aunque con su punto dramático. Glienna logró interesar al actor Danny DeVito, que tiene un papel destacado en el film, y que se comprometió en el apartado de la producción a través de su compañía Jersey Films. Ron Li-vingston, uno de los actores, piensa que el film señala cómo “llega un momento en la vida de todas las personas en que se dan cuenta de que sus padres no son exactamente como creían”.

4/10
Novia por contrato

2006 | Failure to Launch

Tripp tiene 35 años y un buen trabajo. A pesar de todo, sigue viviendo con sus padres. Éstos se llevan bien con él, pero piensan que debería abandonar el nido paterno, por su propio bien. Así que ponen en marcha un plan poco convencional, con ayuda de Sara, asesora experta en el tema de los hijos maduros que se resisten a marcharse. Ésta conseguirá que Tripp se enamore de ella, para convencerle de la necesidad de dejar la casa de sus progenitores. La especialista despliega sus armas de seducción, y consigue convertirse en falsa novia, pero no contaba con que se enamoraría realmente de él. En la sociedad moderna, los hijos tardan cada vez más en irse de casa, fenómeno que dio lugar a Tanguy ¿Qué hacemos con el niño?, una olvidada pero divertida comedia francesa. Es también el tema central de esta ligera comedia romántica del especialista en el género Tom Dey, responsable de Showtime y Shanghai Kid. Del este al oeste. De argumento predecible, presta mucha atención a las subtramas de los amigos de los protagonistas. McConaughey, en un papel similar al de Cómo perder a un chico en 10 días o Planes de boda, y Sarah Jessica Parker, en la línea de Sexo en Nueva York, pero sin las aristas de la serie televisiva, no han tenido que esforzarse especialmente por hacer creíbles sus personajes. Sorprende más Kathy Bates, sobre todo cuando explica a su hijo, en plan serio, los motivos por los que debería empezar su propia vida.

3/10
Las novias de mi novio

2004 | Little Balck Book

Stacy es contratada para trabajar en un show sensacionalista televisivo. Para documentarse sobre uno de los temas del programa, las relaciones sentimentales del pasado, investiga la agenda de su novio, y se pone a investigar sobre las antiguas relaciones de éste. El director de Funerarias, S.A. aprovecha esta comedia para criticar ligeramente la falta de ética de algunas emisiones televisivas dispuestos a todo para que suba la audiencia. Brittany Murphy, que últimamente protagoniza comedias similares, como Los chicos de mi vida o Recién casados está acompañada por excelentes secundarias.

3/10
A dos metros bajo tierra (4ª temporada)

2004 | Six Under Feet (4ª temp.) | Serie TV

La rarita familia Fisher sigue con su funeraria, mientras cada miembro continúa en permanente crisis vital, por lo extremo de sus relaciones. Así, Claire se disgusta por la ausencia de Nate en un festejo de Ruth.

4/10
La vuelta al mundo en 80 días (2004)

2004 | Around the World in 80 Days

Hay historias que nunca pasan de moda, como ocurre con este clásico del escritor francés Julio Verne. La vuelta al mundo en 80 días ha sido llevada a la televisión y al cine en multitud de ocasiones, aunque sin duda la más recordada es la protagonizada por David Niven en el papel principal y por el entrañable Cantinflas en el de Passepartout. Ahora la historia adquiere modernidad gracias a los efectos especiales y al considerable esfuerzo de producción. De paso se le da cierto aire nuevo a los protagonistas, ya que Phileas Fogg es aquí un tipo algo estrafalario y adelantado a su tiempo, que inventa todo tipo de cosas (el avión, la electricidad, los patines). Sin embargo, sus adelantos son despreciados por los potentados aristócratas y en especial por Lord Kelvin, el director de la Real Academia de la Ciencia. Es entonces cuando, ni corto ni perezoso, Fogg apuesta con él a que es capaz de dar la vuelta al mundo en menos de ochenta días. Lord Kelvin recoge el guante y Fogg parte a correr mil y una aventuras acompañado de su criado Passpartout y de Monique, una artista francesa en busca de emociones. Lo mejor de la película es su ritmo trepidante y sus bellísimos paisajes y localizaciones geográficas. De hecho se rodó en diez países diferentes y según el director Frank Coraci sólo se acudió a los efectos digitales cuando fue estrictamente necesario. Pero sin duda el gran atractivo es la presencia de Jackie Chan en el papel de Passepartout. El actor de Hong Kong, que además ejerce de productor, es todo un veterano de la comedia y logra un acercamiento muy cantinflero al personaje. Eso sí, se reserva algunas escenas de lucha al más puro estilo Hora punta, con coreografías disparatadas y muy divertidas. El semidesconocido Steve Coogan interpreta eficazmente a Fogg y al otro extremo le acompaña un magnífico Jim Braodbent (Moulin Rouge). Destaca también la vigorosa música de Trevor Jones, antaño compositor de El último mohicano, una de sus bandas sonoras más celebradas.

4/10
El puente de San Luis Rey

2004 | The Bridge Of San Luis Rey

Adaptación de la célebre novela de Thornton Wilder, escrita en 1927. En el Perú del siglo XVII, el puente del título se rompe y cinco personas que se encontraban en él caen al abismo. Detrás del argumento se plantea la pregunta de si fue el azar, la providencia o la actuación de las personas quien provocó el desastre. La película indaga acerca de por qué esas personas concretas se encontraban en el puente, a través de la crónica de sus vidas. Sobresale la ambientación y el magnífico reparto internacional, con mención especial para la española Pilar López de Ayala.

4/10
Dragonfly (La sombra de la libélula)

2002 | Dragonfly

¿La muerte es el fin o es sólo el paso a otro estado de la existencia del ser humano? ¿Es posible la comunicación entre vivos y muertos? Eso se pregunta el Dr. Joe Darrow después de las experiencias que comienza a sufrir tras la trágica muerte de su esposa cuando ésta viajaba en autobús en tierras sudamericanas. La pérdida deja al doctor en fuera de juego y su aislamiento se va haciendo cada vez más poderoso cuando empieza a ver por todas partes unos extraños signos con forma de libélula. La obsesión de Darrow por encontrar un sentido a esas curiosas imágenes se explica por el hecho de que su mujer tenía una pequeña marca en el tobillo con esa misma forma. ¿Será esto una inoportuna coincidencia o más bien significa que su esposa quiere comunicarle algo? La película mezcla con acierto varios aspectos de diferentes géneros –drama, romance, terror, suspense, ciencia ficción– y los pone al servicio de un guión trabajado, aunque en algunas escenas eche mano de sustos fáciles y de ciertos planteamientos etéreos, al estilo New Age, que quizá pueden resultar demasiado tópicos. El hacer de Kevin Costner es elogiable y logra encarnar con profundidad al descentrado protagonista que lucha denodadamente por encontrar respuestas. Le acompaña Kathy Bates, notable en sus breves apariciones. La atmósfera del film está medida para huir del efectismo y hay que decir que el sorpresivo desenlace es todo un acierto, ya que consigue dar al conjunto la necesaria coherencia que demandan este tipo de films.

5/10
Amor sin condiciones

2002 | Unconditional Love

Grace, una mujer de cierta edad, sufre el abandono de su inmaduro marido. Gran admirador del cantante Victor Fox, que vuelve loco a todas las féminas talluditas, gana en un concurso el privilegio de tener una cita con él. Pero antes de que pueda conocerlo, el artista es asesinado. Ella acudirá a su Gales natal, donde descubrirá un secreto que el Fox guardaba celosamente. P.J. Hogan entrega una comedia razonablemente entretenida, con sus reflexiones sobre la madurez, y sus dosis de enredo. El film contiene además un discurso muy políticamente correcto sobre la condición gay, para el que utiliza al actor protagonista, Rupert Everett, un conocido homosexual.

4/10
Con amor, Liza

2002 | Love Liza

Desde que se suicidó su esposa, Wilson no levanta cabeza. Es incapaz de pasar página, y ni siquiera se ha atrevido a leer la nota que dejó ella antes de quitarse la vida. Por ello no se concentra en el trabajo, y esnifa gasolina como vía de escape. Este duro y desesperanzado film de Todd Louiso transmite amargura por todos sus poros. Con pocas ventanas para tomar aire (lo único que puede tomar el espectador es aroma de gasolina), lo mejor es la interpretación del camaleónico Philip Seymour Hoffman.

4/10
A propósito de Schmidt

2002 | About Schmidt

Warren Schmidt. Acaba de jubilarse de un importante puesto ejecutivo en su empresa. ¿Qué puede hacer ahora? Si se le ocurre dejarse caer por su antiguo trabajo, el jovenzuelo sustituto de turno le mirará con una cara cuyo significado bascula entre “qué pesado, ¿qué querrá éste ahora?” y “este viejito me viene ahora, ¡a mí!, a dar lecciones, ¿qué se habrá creído?”. Su esposa viene con ideas “geniales” como la comprar una caravana y recorrer a lo largo y a lo ancho los Estados Unidos. A punto de hacer ese viaje, la mujer muere: entonces Schmidt se entera de que tenía una aventura con su mejor amigo. Tal revelación le hace caer en un terrible abandono: su vida carece de alicientes, los afectos que creía auténticos le han fallado. Por si fuera poco, su hija está a punto de casarse con quien considera un perfecto imbécil. Así las cosas, el único lazo que le permite estar conectado al mundo es Ndugu Umbo, un niño africano al que ha apadrinado. Si uno lee el párrafo anterior, la conclusión que saca es que el film que nos ocupa es una auténtica tragedia. Y sin duda que en parte lo es. No obstante lo que nos entrega Alexander Payne, director de la interesante y también despiadada Election (1999), es una comedia llena de humor negro, una sátira tremenda sobre lo que puede ser una vida desprovista de significado. Ante tal situación, Payne nos pone en la tesitura de reír, por no llorar. Vemos a un hombre patético (genial Jack Nicholson, que evita caer en el histrionismo), que ha “visto” discurrir su existencia, pero que no la ha “mirado”, no la ha “vivido”, en el sentido más radical de la palabra. Sobre esto el director y coguionista –usando como hilo conductor las cartas que Schmidt escribe a su ahijado– nos regala situaciones muy divertidas, a la vez que nos hace reflexionar sobre la necesidad de contar con asideros capaces de dar sentido a la vida.

6/10
American Outlaws

2001 | American Outlaws

Aproximación a la historia de los hermanos James, Jesse y Frank, dos de los bandidos más célebres del oeste norteamericano. En este film el guión imagina una historia de ficción pergeñada por Roderick Taylor. Protagoniza un Colin Farrell bastante joven, que por entonces comenzaba a despuntar con sus papeles de tipo con malas pulgas. El resto del reparto es solvente. Cuando un grupo de rancheros se dan cuenta de que sus tierras han sido expropiadas por un magnate de los ferrocarriles acudirán a la ayuda de un fugitivo llamado Jesse James para recuperar sus pertenencias.

4/10
Bruno (2000)

2000 | Bruno

Bruno es un niño de 7 años al que le gusta deletrear palabras y es el mejor de su colegio, y con el diccionario se pasa largas horas aprendiendo vocabulario. Pero Bruno no es feliz, porque no tiene amigos, su madre es una mujer extravagante y gordísima de la que todo el mundo se ríe, y su padre, que no le hace caso, se marchó de casa para irse con otra mujer. Para colmo, Bruno es despreciado por los demás niños porque le gusta llevar vestidos, usar peluca y pintarse la cara. Tragicómica película dirigida por Shirley MacLaine, que habla de ser uno mismo sin importar lo que opinen los demás, y de la importancia de tener una familia. Con pinceladas de humor, lo más destacado del film es el interesante reparto, encabezado por MacLaine, y seguido por Gary Sinise, Kathy Bates y Jennifer Tilly.

4/10
Annie (1999)

1999 | Annie

Annie vive en un orfanato, y la odiosa señora Hannigan regenta el lugar. Como la chiquilla no aguanta más a la susodicha, emprende la fuga, dispuesta a encontrar unos padres como Dios manda. Versión televisiva del célebre musical y sus pegadizas canciones. Destaca la eficaz dirección del entonces debutante Rob Marshall (Memorias de una geisha) y la presencia de la oscarizada Kathy Bates.

5/10
Primary Colors

1998 | Primary Colors

Jack Stanton hace campaña a la presidencia de los Estados Unidos. Preocupado de los asuntos del hombre de la calle, con tirón popular... logra que el hijo de un célebre activista de los derechos humanos se una a su equipo. Éste descubre que su jefe hace compatibles conciencia política y líos de faldas. ¿Les suenan unos tales Bill e Hillary Clinton? Los escándalos de la presidencia americana (con Monica Lewinsky en primera línea) inspiran a Hollywood. La novela "Primary Colors", publicada con seudónimo por un cronista político del Washington Post, es la base del film. Describe las elecciones primarias de un imaginario candidato demócrata a la presidencia. Las comparaciones entre realidad y ficción son inevitables. La versión fílmica suaviza algo la mordaz crítica del libro, e incluso se habló de presiones desde la Casa Blanca, o de la elección de un director con simpatías demócratas, que trataba de ayudar a Clinton con su trabajo. Mike Nichols (El graduado, Armas de mujer) lo negó tajantemente. La película cuenta con un reparto de primera fila. John Travolta, el candidato a presidente, consigue un asombroso mimetismo con Bill Clinton. Emma Thompson es su esposa, pragmática pero dolida por las infidelidades. Billy Bob Thornton aparece como veterano jefe de campaña. Y Kathy Bates es una especie de Pepito Grillo de Stanton, que le insta a ser fiel a sus principios y a no usar las armas sucias de sus contendientes.

6/10
The Waterboy (El aguador)

1998 | The Waterboy

Bobby, no nos engañemos, es un poco tonto. Pero tiene buen corazón. Vamos, que es una especie de Forrest Gump. Él es aguador. O sea, el chico que proporciona agua a los sedientos jugadores de un equipo de rugby. Aunque ya es todo un mocetón, vive con su mamá, una señora hiperposesiva a la que da vida Kathy Bates. Así que, sin que ella se entere, comienza a jugar en el equipo; pues resulta que, cuando suelta toda la rabia que lleva dentro, es capaz de hacer unos jugadones de aúpa.

4/10
El hombre que vino del mar

1997 | Swept from the Sea

Historia de amor que ofrece la magia de una leyenda inolvidable bajo la época más romántica de la historia, la Inglaterra del siglo XIX. Amy Foster (Rachel Weisz) es una bella y misteriosa joven cuya máxima atracción es el mar y los secretos que encierra. Un día el objeto de su fascinación le trae un extraño regalo: un joven llamado Yanko (Vincent Pérez), que ha sido el único superviviente de un terrible naufragio. Juntos vivirán una intensa aventura y, tras una lucha denodada contra la incomprensión, definitivamente descubrirán que ningún ser humano podrá nunca destruir su amor. Con una factura visual sorprendente gracias a la pulcra fotografía de Dick Pope y con la evocadora música de John Barry (Bailando con lobos, Memorias de África), la película guarda en sí toda la fascinación de las grandes leyendas. Tanto Rachel Weisz como Vincent Pérez (La reina Margot, ¡En guardia!) bordan sus papeles. Para idealistas amantes de la naturaleza.

5/10
Titanic

1997 | Titanic

Durante meses, el rodaje de Titanic fue el más comentado por la prensa especializada. Y lo que se decía no era bueno: retrasos en el rodaje, supe­ración del presupuesto, discusiones de la productora con el director, una intoxicación alimentaria, algún accidente, condiciones draconianas de trabajo... Y pese a todo, el Titanic no se hundió. Arrasó en taquilla, arrasó en los Oscar, y ahora se dispone a arrasar en el mercado del vídeo. ¿Cuál es el secreto? A posteriori es fácil de­cirlo: el equilibrio de una poderosa historia de amor con la especta­cular recreación del naufragio del barco. Titanic nació de la afición de James Cameron por el submarinismo. El director afirma que al sumergirse donde se hundió el Titanic “aquello me tocó emocionalmente”. Escribió entonces una historia con una idea clara: no sería la típica de catástrofes. Quería una historia de amor inolvidable, del estilo de Doctor Zhivago de David Lean. No era la primera vez que la tragedia del Titanic se recreaba en la pantalla. Existían El hundimiento del Titanic de Jean Negulesco, Oscar al mejor guión, y La última noche del Titanic de Roy Ward Baker, de estilo documental. El film se inicia con un buscador de tesoros en barcos idos a pique, que inicia la exploración submarina más apasionante de su vida en los restos del mítico Titanic. El hallazgo del dibujo de una joven, milagrosamente conservado, le conduce a una anciana centenaria que afirma ser la retratada. Comienza el relato de un recuerdo maravilloso, un amor de juventud no compartido con nadie, que tuvo como marco el malhadado barco que en 1912 se llevó al fondo del mar 1500 personas. El centro de la trama lo constituye el intenso amor entre dos jóvenes: Jack, inmigrante artista y aventurero, y Rose, rica y con perso­nalidad. Por amor ambos sacrifican todo: expectativas sociales e incluso la propia vida. Jack y Rose están encarnados por Leo­nardo DiCaprio y Kate Winslet. El trato desigual de los pasajeros en su salvamento habla de las diferencias de clase, tan marca­das entonces, y no supera­das hoy. Junto a la solidaridad, el amor a los seres queri­dos y la fe para prepararse a morir, está presente el pánico y sus peores efectos. Y persiste el simbolismo del barco con respecto a la tonta vanidad humana: “El relato del hun­dimiento del Titanic –dice Came­ron– es una adver­tencia sobre los peligros del mal uso de la tecnología. Consi­derada en sí misma, no es ni buena ni mala. El problema viene del uso que los seres humanos hacen de ella. Ahora, a las puertas del tercer milenio, hay que tener cui­dado con los nuevos icebergs con los que pueden estrellarse los futuros avances tecnológicos.” El film es un hito del cine monumen­tal, de prodigiosos logros en el apar­tado técnico. Con desbor­dante fuerza visual, Cameron ofrece imágenes poderosas, como las transiciones de presente a pasado a través del casco herrumboso del barco hundido, que se convierte en la flamante nave recién botada. Las escenas del choque del Titanic con el iceberg, con las consiguientes rotura y hundi­miento, son de inusitado realismo. Y el mar, siniestra tumba flotante, deja en el es­pectador una huella indeleble. Cameron buscó autenticidad. Lo que se ve en la panta­lla transmite al espectador la sensación de estar allí, ya sea junto a los restos del naufragio –el director filmó los auténticos restos bajo el mar– o en el viaje inaugural. El detallismo llevó a construir una maqueta de la nave de dimensiones casi idénticas a las originales. Se reprodujeron con fidelidad cubiertas, salas de primera clase, escotillas, escaleras y pasillos... Los efectos visuales contribuyeron al realismo. Para las escenas de mar abierto se usó una maqueta más pequeña que la mencionada; el equipo de efectos introdujo per­sonajes filmados previamente que, multiplicados digitalmente y con el tamaño adecuado, simulaban 2000 personas en cubierta. Aguas del mar, cielo estre­llado y el aliento de los personajes por la gélida temperatura, se crea­ron muchas veces por ordenador y se logró un ensamblaje perfecto, imposible de advertir. Las imáge­nes del barco partiéndose con los viajeros cayendo al mar son asom­brosas. El presu­puesto del film aumentó en un 45%, hasta plantarse en 200 millones de dólares. Cameron hizo el gesto de renunciar a su sueldo como director y a su porcentaje de taquilla: quería ver su film terminado a toda costa. Y llegó el estreno. Las 3 horas y cuarto de duración no hicieron mella en un público, que se rindió ante una historia de dimensiones colosales, con romance incluido. El miedo al fracaso ya es historia. La película, sólo en cine, recaudó más de 1.800 millones de dólares en todo el mundo, 600 de ellos en EE.UU.

7/10
Guerra en casa

1996 | The War at Home

Un veterano de Vietnam tiene problemas para adaptarse a la vida civil, especialmente con sus seres queridos.Martin Sheen es dirigido por su hijo Emilio Estevez en un notable drama que tiene su clímax el día de Acción de Gracias.

5/10
Diabólicas

1996 | Diabolique

Guy es el director de un colegio masculino situado en medio del campo. Se trata de un tipo despreciable y ególatra, que maltrata casi por igual a Mia, su esposa, y a Nicole, su amante, ambas profesoras del colegio. La situación es tal que las dos mujeres deciden aunar esfuerzos para asesinarle. Todo parece salir bien, hasta que la desaparición del cadáver de Guy del lugar donde debía ser encontrado y la llegada de una detective enredan las cosas. Jeremiah Chechik cambia de registro tras la romántica Benny & Joon, al dirigir el remake de una conocida película de Henri-Georges Clouzot, en la que el suspense y la sorpresa son elementos clave. Aunque el thriller permite jugar con algo más de margen en las reglas de la narración, Chechik y su guionista Don Roos descuidan demasiado la justificación de las acciones de sus personajes. No basta con decir que Guy es un malvado: ello debe tener su reflejo en la pantalla, y con algo más que la escena, un tanto ridícula, en que obliga a su esposa a comer el almuerzo que los alumnos rechazan como intragable. La confabulación de Mia y Nicole para matar a su "ogro" no se explica bien; debería mostrarse cómo han superado los naturales celos mutuos; desde luego, el recurso a una atracción lésbica es muy artificial. Aunque la estructura narrativa falle, y haya trucos fáciles como momentos efectistas o erotismo, los defectos se ocultan en parte gracias a los abundantes medios con que cuenta la producción. Los actores están bien escogidos, y aunque los personajes podían estar mejor tratados, aguantan bien el tipo. La fotografía de Peter James es magnífica; de tono sombrío, incluso en las escenas diurnas, contribuye a la creación de una adecuada atmósfera opresiva. Más convencional es el uso de una abundante imaginería católica, como si la religión fuera la culpable de haber convertido a la ex monja Mia en una persona débil y asustadiza.

4/10
Eclipse total

1995 | Dolores Claiborne

Los relatos del prolífico novelista Stephen King han sido la base de numerosos films; olvidables algunos, otros son estimables, como Cuenta conmigo y Misery de Rob Reiner, y Cadena perpetua de Frank Darabont. Por fortuna, Taylor Hackford se ha apuntado al grupo de los estimables. Dolores Clairbone (Kathy Bates) está siendo interrogada por el posible asesinato de una anciana enferma a la que cuidaba. Su hija Selena (Jennifer Jason Leigh), una periodista de éxito, acude a acompañarla en cuanto se entera de los hechos. Unos hechos que traen a su memoria otros acaecidos años atrás, cuando Dolores fue acusada de haber matado a su marido, el padre de Selena; en aquella ocasión se dictaminó que la muerte se había producido por accidente, pero... ¿se repetirá la misma historia? Taylor Hackford sabe llevar a buen puerto un relato de suspense, que no se limita a ofrecer las habituales dosis de intriga propias del género, relacionadas en este caso con las dudas sobre la culpabilidad de Dolores. En el guión de Tony Gilroy se suceden las idas y vueltas por el pasado, con idea de ofrecer jirones de las vidas de unos personajes que resultan creíbles, de carne y hueso. Así, se describe con acierto la relación entre madre e hija, en la que aparecen poco a poco sus respectivos fantasmas. Y se dibujan interesantes subtramas, ya sea a partir del excesivo celo profesional de un policía, o de las manías de la mujer a la que Dolores sirvió como criada durante mucho tiempo. Los aspectos más sórdidos de la historia son tratados con elegancia, sin efectismos innecesarios. La esmerada realización de Hackford saca provecho a algunas elecciones estéticas arriesgadas, como la de fotografiar en tonos fríos y oscuros las partes de la historia que transcurren en el presente. En la interesante galería de personajes femeninos que presenta el film, le toca llevar el peso de la historia a una espléndida Kathy Bates, a la que da buena réplica Jennifer Jason Leigh. A pesar de que los personajes masculinos son más secundarios, vale la pena llamar la atención sobre el trabajo de un sobrio y eficaz Christopher Plummer, en un papel incómodo, que encarna con aplomo. 

6/10
El gran peque se va de ligue

1995 | Angus

Angus es el miembro más joven de una familia de lo más extravagante. Es un chico grandote y obeso, que sufre continuas humillaciones en el instituto por ser diferente. Cuando queda poco tiempo para el baile de fin de curso, descubre que sus compañeros han tramado un plan para dejarle en evidencia. El título en español alude a El peque se va de marcha, comedia muy superior con la que no tiene nada ver, salvo porque también está dirigida por Patrick Read Johnson. Al parecer, se trata de una argucia de los distribuidores para sacar rentabilidad del éxito de aquella, muy cercana en el tiempo.

5/10
Un muchacho llamado Norte

1994 | North

Tras éxitos indiscutibles como Algunos hombres buenos, Cuando Harry encontró a Sally, Misery o La princesa prometida, Rob Reiner se permitió el riesgo de dirigir y producir Un muchacho llamado Norte, un proyecto personal, difícil de encajar en un género concreto. Ello podría explicar la tibia acogida que tuvo el film. La trama, nada desdeñable, basada en una novela de Alan Zweibel ‑ha escrito el guión y figura también como productor‑, tiene algo de comedia, de fábula, de suspense...: si se mira bien, no está tan lejos de las coordenadas por las que se mueve la filmografía de Reiner. Norte (Elijah Wood) es el hijo que, por sus cualidades, muchos padres desearían tener: deportista y buen estudiante; destaca en el teatro; sus amigos y profesores le aprecian... El problema para él son precisamente sus progenitores. Inmersos en el egoísmo de sus problemas personales, no le prestan la más mínima atención. La situación llega al extremo de que Norte acude a un abogado que le buscará unos nuevos padres, los padres perfectos que él se merece. El caso de Norte conmociona al mundo entero, y cartas de posibles candidatos llegan al chico de los cuatro puntos cardinales. Norte viajará a distintos países para conocerlos: le acompañará en su búsqueda un misterioso personaje (Bruce Willis), a modo de peculiar ángel de la guarda. Reiner dirige con habilidad esta agradable película, un cuento de aura a veces mágica, y hasta surrealista. Lo hace transmitiendo una idea clara a padres e hijos: ambas partes han de esforzarse para que su relación funcione. Sin didactismos aburridos, el director imprime ritmo a la historia, que avanza fluidamente. Los posibles padres con que va topando Norte, de diferentes nacionalidades y tradiciones -una pléyade de actores de lujo, haciendo su cameo-, y el creciente poder de un movimiento político de niños, desatan situaciones divertidas; a la vez, Norte va madurando en su singular aventura. Reiner supera además con originalidad el escollo de que el final de la historia sea previsible.

6/10
Al otro lado del paraíso

1994 | Curse of the Starving Class

Adaptación de la obra teatral de Sam Sephard, sobre un hogar desestructurado en el campo: un granjero alcohólico, casado, con dos hijos adultos y un granuja que presenta sueños quiméricos, perfilan un film sobre la infelicidad que se presta al buen trabajo actoral.

5/10
Hostages

1993 | Hostages

Producción televisiva que narra algunos de los secuestros que se produjeron en Líbano en la segunda mitad de los ochenta. Los terroristas cogieron por costumbre secuestrar a ciudadanos occidentales para acabar con la presencia de sus países en la zona. El protagonista de esta historia es Terry Anderson, un periodista que estuvo secuestrado entre 1985 y 1991. Los dolorosos hechos reales expuestos en la película la relacionan estrechamente con otro título que relató el secuestro del barco Achille Lauro por terroristas palestinos. Se trata de la también producción televisiva de 1990 Voyage of Terror: The Achille Lauro Affair, el penúltimo trabajo de Burt Lancaster.

5/10
Nuestro propio hogar

1993 | A Home of Our Own

Frances Lacey, una madre con seis hijos, decide abandonar la ciudad de los Angeles, para encontrar una vida mejor. Sin dinero, sin marido, pero con una voluntad de hierro, mucho optimismo y una ilusión a prueba de bombas se instalarán en un viejo caserón situado en un valle de Idaho. Sus hijos apenas pueden creer que este vaya a ser su nueva casa. No obstante la tenacidad, el amor de todos los miembros de la familia logran la transformación del mismo en un auténtico y confortable hogar. Tony Bill dirige este entrañable melodrama familiar que protagoniza Kathy Bates, actriz galardonada con el Oscar de la Academia por Misery. Buenas interpretaciones, acompañadas de una buena fotografía y la banda sonora de Michael Convertino hacen que Nuestro propio hogar sea un film ideal para ver acompañado de toda la familia.

5/10
Los reyes de la noche

1993 | The Late Shift

Reconstrucción de un célebre episodio de la historia de la televisión americana, la competición que se desató tras la retirada del célebre presentador Johnny Carson de su exitoso programa Tonight Show. Todas las cadenas de televisión estuvieron pendientes de la lucha entre dos populares cómicos por convertirse en el sucesor de Carson. La excelente actriz Kathy Bates (Tomates verdes fritos, Misery) protagoniza esta cinta basada en el best seller "The Late Show". Dirige Betty Thomas (Dr. Dolittle).

4/10
Preludio de un beso

1992 | Prelude to a Kiss

Adaptación de una obra teatral de Craig Lucas, en la línea de Ghost, del año anterior. Sigue a Peter y Rita, que se conocen en una fiesta, y enseguida acaban en la cama. El caso es que se llevan muy bien, se toman afecto, aunque existe la pega de que ella es una ceniza, siempre ve el lado negro de las cosas. Hasta que llega el día de su boda, y un viejecito desconocido pide besar a la novia. Cuando lo hace, se produce algo extraño y mágico: intercambian los cuerpos, el alma del viejo está dentro del cuerpo de Rita. Como se ve, es un cuento celestial y romántico, que incide en la idea de que la belleza está en el interior. Alec Baldwin y Meg Ryan dan vida a la pareja protagonista, y a la actriz le toca mostrar una doble personalidad en la pantalla.

4/10
Romance otoñal

1992 | Used People

La directora británica Beeban Kidron afronta la adaptación cinematográfica de la obra teatral “Used People”, de Todd Graff. Para ello ha contado, en la redacción del guión, con el propio Graff, que ha conseguido ocultar, al menos en gran parte, el origen teatral de esta historia de recuerdos familiares. El relato tiene una premisa inicial algo rocambolesca. El mismo día en que Pearl (Shirley MacLaine) asiste al entierro de su marido, recibe una invitación de un desconocido, Joe (Marcello Mastroianni), para tomar café. Cuando, veinte años atrás, el matrimonio de Pearl estuvo a punto de romperse, fue Joe el que logró recomponerlo. Pero Pearl nunca lo supo. Como tampoco se enteró del flechazo que experimentó Joe con sólo una fugaz visión de Pearl a través de una ventana. Se retratan así dos personalidades muy distintas: ella, judía y algo cuadriculada; él, de origen italiano y bastante excéntrico e imprevisible. Alrededor se desarrollan otras pequeñas historias. Norma (Marcia Gay Harden), la hija pequeña de Pearl, es una neurótica, que se empeña en imitar a las actrices de cine y descuida la educación de su hijo. Ella protagoniza la única escena erótica del film, pretendido homenaje a El graduado de Mike Nichols. Mientras, la otra hija, Bibby (Kathy Bates), arrastra el complejo de que Pearl nunca la quiso lo suficiente. Finalmente, Freida (Jessica Tandy), la madre de Pearl, trata de reunir el coraje suficiente para pasar los años de vida que le quedan con una amiga en Florida. Es ésta una película amable, pero un tanto deslavazada y premiosa. La gran baza de la película son los actores: un reparto de prestigio, en el que están brillantes los veteranos Mastroianni y MacLaine, la joven Harden e incluso el niño Matthew Branton. En cambio, saben a poco los personajes de Tandy, Bates y la veterana Sylvia Sidney, a los que no se ofrece suficiente cancha. La realización de Kidron –formada en el campo del documental– pasa inadvertida, puesta al servicio del guión y los actores. Aun así, cabe resaltar algunos apuntes costumbristas y la atmósfera mágica de ciertas escenas, como la de apertura o aquella en la que un galante Mastroianni se mete en una piscina para ayudar a una dama, inspirada en la que representó el mismo actor en Ojos Negros, de Nikita Mikhalkov.

6/10
Sombras y niebla

1992 | Shadows and Fog

Un hombre cobarde es obligado por sus vecinos a salir en plena noche, para capturar a un asesino que siembra el pánico entre la población. Woody Allen homenajeó al Expresionismo Alemán con este thriller cómico, con una magistral fotografía en blanco negro que recuerda a clásicos como Nosferatu, y un argumento que recuerda a M, el vampiro de Düsseldorf. Sin ser de los mejores títulos de Woody Allen, contiene algunos momentos memorables.

6/10
Jugando en los campos del señor

1991 | At Play in the Fields of the Lord

Martin y Hazel son dos misioneros enviados a un remoto lugar de Sudamérica. Su tarea es la de convertir a los nativos de la zona, un trabajo nada fácil. Los misioneros tendrán encontronazos con otros religiosos de distintas confesiones además de con los propios nativos, que ya han demostrado en más de una ocasión su capacidad violenta. La problemática de la trama tiene puntos en común con La misión, aunque la película de Roland Joffé de 1986 es de una calidad superior.

4/10
Tomates verdes fritos

1991 | Fried Green Tomatoes

Film que fue un éxito relativamente inesperado en taquilla, pese a basarse en una novela de Fannie Flagg candidata al Pulitzer. La misma autora firmó el guión, que bascula entre dos historias que discurren en el Sur de Estados Unidos. Una, actual, afecta a Evelyn Couch, anodina ama de casa, acostumbrada a ser ignorada por su tosco marido, quien conoce casualmente en una residencia de la tercera edad a la fascinante Ninny Threadgoode, una anciana que vive allí, y con la que simpatiza enseguida. Ninny deja a Evelyn con los ojos como platos contándole entretenidas anécdotas de las andanzas juveniles, tiempo atrás, de dos mujeres muy amigas: Idgie y Ruth. El relato, mostrado a lo largo de varios flash-backs, cambiará la vida de Evelyn. Una película femenina, pero que gustará a cualquiera con un mínimo de sensibilidad, y en definitiva a todo el que conozca el significado verdadero de la palabra ‘amistad’. Porque de eso trata en definitiva este film, más allá de la parte de intriga, que figura en la frase promocional de doble sentido ‘¿El secreto de la vida? ¡El secreto está en la salsa!’. Se nos habla de una doble amistad, en el presente y en el pasado. Esa capacidad de compartir penas y alegrías con otra persona, manifestada en el grito de guerra, que muestra complicidad, ‘¡Towanda!’, ayuda precisamente a sobrellevarlas y a gozarlas mejor. Amistad, amor… en los que hay un tiempo para llorar –muchas desgracias sacuden a las protagonistas– y otro tiempo para reír –Evelyn aparcando a la puerta de un centro comercial, por ejemplo. También se nos habla de la posibilidad de cambiar: Evelyn es capaz, como dice a su esposo, de mirarse un día al espejo y reconocer que no le gustó lo que vio. ‘¿Sabes entonces lo que hice?’, le pregunta. ‘Cambié.’ El neoyorquino Jon Avnet no se ha prodigado mucho en la dirección. Ha producido muchos filmes (como Sky Captain y el mundo del mañana), pero sólo ha dirigido pocos largos. Aparte de Tomates verdes fritos, el mejor sin duda, es director de The War (La guerra), un título interesante, y de El laberinto rojo e Íntimo y personal, que dan menos de lo que prometen. Aquí contó con una historia entrañable, y supo llevar todos los sentimientos citados a la pantalla. Conserva ese indefinible romanticismo sureño, y cuenta con cuatro grandísimas actrices: Jessica Tandy (ganadora del Oscar por Paseando a miss Daisy), Kathy Bates (que tiene el mismo galardón por Misery), Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker.

7/10
Misery

1990 | Misery

Antes de “matar” a un personaje, su creador debería pensárselo. Que se lo digan a Paul Sheldon, que harto de la heroína que ha protagonizado la mayoría de sus novelas, ha decidido cargársela y escribir por fin libros serios. Lo que no puede adivinar que tras un accidente de automóvil, le va a socorrer su fan más acérrima, que es un pelín susceptible. Rob Reiner, con guión de William Goldman, hizo una adaptación modélica del libro de Stephen King. Y Kathy Bates alzó su mano... con el Oscar.

6/10
Los hombres no abandonan

1990 | Men Don't Leave

Jessica Lange interpreta a una madre de familia que se queda viuda. Su nueva situación la obliga a coger a sus dos hijos y a mudarse a la ciudad, donde tendrán que comenzar una nueva vida. La mujer no podrá soportarlo y cae en una depresión, pues no sólo echa de menos a su amado esposo, sino también a la cómoda vida que ha dejado atrás. La película se inspira en la cinta francesa La Vie Continue de 1981, donde Annie Girardot interpretó el personaje de Lange.

5/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Pasión sin barreras

1990 | White Palace

Un joven ejecutivo llamado Max Baron (James Spader) conoce por casualidad a Nora Baker (Susan Sarandon), una camarera algo mayor que él que trabaja en una hamburguesería de segunda categoría. No tenía por qué suceder nada y sin embargo ambos quedan prendados. Max es un publicista de éxito, infeliz tras la muerte de su esposa. Nora, por el contrario, a pesar de haber perdido a su hijo, derrocha entusiasmo por la vida, lo que contrasta con el sórdido lugar en que se mueve. Nada en los dos coincide, ni la edad, ni la clase social, ni siquiera los gustos. Sólo hay algo que les puede unir: el sexo. Pese a ser una película de pocos vuelos, Susan Sarandon da muestras del por qué de su éxito: sabe congeniar la comedia y el drama como nadie. James Spader cierra también un trabajo meritorio en esta historia pasional y diferente, de alto contenido erótico. El film cuenta con una buena ambientación y fotografía, y con una música eficaz a cargo de George Fenton.

4/10
Arthur 2: On the Rocks

1988 | Arthur 2: On the Rocks

El playboy más rico, entrañable y excéntrico del mundo vuelve en plena forma y disfrutando de una vida de lujo y abundancia junto a su esposa, su leal chofer y un nuevo mayordomo. Pero el vengativo padre de la ex-prometida de Arthur, le amenaza con despojarle de su riqueza y patrimonio si no se divorcia de su mujer y se casa con su antigua prometida. ¿conseguirá Arthur recuperar su fortuna?

Tal para cual

1983 | Two of a Kind

Un grupo de ángeles intenta convencer a Dios de que aún existe gente buena en el mundo. De esta forma, esperan evitar que provoque un nuevo diluvio universal. Usarán como ejemplo de la bondad humana a dos jóvenes que acaban de conocerse durante el atraco a un banco. Él es un inventor fracasado que se ha visto obligado a convertirse en atracador, y ella una marginada. John Travolta y Olivia Newton-John siempre quisieron volver a trabajar juntos tras el gran éxito de Grease. Por eso se embarcaron en este fallido film, que fue un gran fiasco de taquilla, y supuso un auténtico golpe para las carreras de los dos. Únicamente tuvo cierto éxito el tema musical 'Twist of Fate', que colocó de nuevo a Newton-John en las emisoras de radio y las discotecas.

4/10
Vuelve a la tienda de baratijas, Jimmy Dean

1982 | Come Back to the Five and Dime, Jimmy Dean, Jimmy Dean

Un grupo de mujeres de mediana edad se reúnen en 1975 para recordar el club de fans de James Dean que fundaron hace años. Por supuesto, el paso del tiempo ha hecho mella en todas ellas y, así, mientras Sissy (Cher) intenta ocultar la grave operación que ha sufrido con la fachada de mujer exuberante, Mona (Sandy Dennis) afirma tener un hijo de la estrella de cine desaparecida y Joanne (Karen Black) aparece convertida en un hombre tras un cambio de sexo. Adaptación de una obra teatral de Ed Graczyk que el propio Altman ya había dirigido en teatro con el mismo trío de actrices que después elegiría para su versión cinematográfica. Rodada casi únicamente en la tienda donde tiene lugar la reunión, la película pasó totalmente desapercibida.

5/10
Libertad condicional

1978 | Straight Time

Film que pinta con verismo los problemas de reinserción de un estafador. Hoffman hace un gran papel en esta crítica al sistema penitenciario, que no facilita las cosas a los ex presos.

5/10
A dos metros bajo tierra (2ª temporada)

2002 | Six Feet Under (2ª Season) | Serie TV

Nueva entrega de la malasana serie de Alan Ball, enmarcada en una funeraria. Siguen las disfunciones de la familia Fisher: Nate duda si casarse, la madre busca autoestima... Y la muerte, siempre, al fondo.

6/10
A dos metros bajo tierra

2001 | Six Feet Under | Serie TV

Tras morir su padre, el mayor de los Fisher vuelve al hogar y se incorpora a la empresa fúnebre familiar. En la misma onda crítica y nihilista, el guionista de American Beauty, Alan Ball, creó un ade las series más celebradas de los últimos años.

5/10
Dash and Lilly

1999 | Dash and Lilly

Recreación de la relación amorosa que tuvieron los escritores Dashiell Hammett y Lillian Hellman durante los años dorados de Hollywood. Su turbulenta historia se enmarca en hechos históricos tan importantes como las dos Guerras Mundiales y la caza de brujas de McCarthy. Dashiell Hammett escribió la obra que dio pie a El halcón maltés, mientras que su compañera Lillian firmó importantes libretos como el de La jauría humana.

4/10

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