Oliver Sacks, un neurólogo que supo popularizar en sus escritos las enfermedades cerebrales, padecía un cáncer terminal, noticia que dio a conocer en las páginas del New York Times.
Robin Williams fue el alter ego de Oliver Sacks en la pantalla en Despertares, film que adaptaba una de sus obras más conocidas. Mientras que Robert De Niro encarnó a uno de sus pacientes “durmientes”, que lograba despertar de su inconsciencia temporalmente.
Precisamente De Niro ha hecho pública una declaración acerca del fallecido Sacks. El actor asegura que “fue un médico sobresaliente que contribuyó de modo extraordinario a la ciencia médica y a la sociedad. Compartió sus percepciones con el mundo, haciendo de éste un lugar mejor. No hay nadie que pueda ocupar su puesto.”
