La cima del Mauna Kea, en Hawai, podría albergar en breve un telescopio de 30 metros. Pero no todo el mundo está de acuerdo con la ubicación prevista de la herramienta para explorar las estrellas.
Los líderes de los nativos hawaianos lideran protestas para impedir la instalación del nuevo telescopio, y están obstruyendo el paso de la carretera que conduce al Mauna Kea. En su reivindicación de que no se trata del lugar idóneo, por tratarse de tierra sagrada, han encontrado a un inesperado aliado hollywoodiense: el popular actor rocoso Dwayne Johnson. No sólo ha mostrado su apoyo, sino que se ha personado en el lugar de las protestas, donde fue recibido con una danza y cantos, además de que intercambió saludos nariz con nariz, al estilo tradicional, con sus anfitriones. "Estoy con vosotros", aseguró Johnson.
El actor no es hawaiano, sino samoano, pero esto no le impide apoyar a los indígenas hawaianos, hay que recordar que Johnson pasó parte de su infancia en Honolulú. Además, está impulsado una producción, que protagonizaría él mismo, sobre el rey Kamehameha el Grande, que unificó las islas en 1810.
El alcalde del condado Harry Kim está tratando de dialogar con los líderes nativos para llegar a un acuerdo, admitiendo que si no se logra la comunidad quedará muy dividida. Asegura Kim que elevó una plegaria silenciosa para acertar en el modo de llevar a cabo la negociación y lograr así una solución. En los alrededores hay ya 13 telescopios para estudiar el espacio, el lugar es privilegiado para la observación del cielo estrellado.
