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Biografía

Dwayne Johnson

Dwayne Johnson

48 años

Dwayne Johnson

Nació el 02 de Mayo de 1972 en Hayward, California, EE.UU.

El Schwarzenegger polinesio

08 Julio 2016

Musculoso, de cabeza rapada y rasgos polinesios, nadie daba un duro porque un luchador de wrestling apodado “La Roca”, con nulas capacidades interpretativas, triunfara en la gran pantalla. Sin embargo, Dwayne Johnson ocupa hoy el lugar en el celuloide que pertenecía hace unos años a Arnold Schwarzenegger, con quien mantiene una estrecha amistad.

Nacido el 2 de mayo de 1972 en Hayward (California), Dwayne Douglas Johnson proviene de sangre azul, por parte de madre, pues ésta, Ata Fitisemanu Maivia, pertenecía lejanamente a la familia del rey de Samoa. El luchador ostenta el título de Seiuli, mientras que en reconocimiento a su herencia racial luce un ostentoso tatuaje con símbolos polinesios en el brazo izquierdo. Su padre, Rocky Johnson, ejercía como luchador profesional de wrestling.

A los nueve años filmaba vídeos sin imaginarse que un día triunfaría en el mundo del celuloide: en ellos repetía diálogos de Rocky y En busca del arca perdida, sus películas favoritas. “Como era hijo único, mi madre me daba una de esas viejas videocámaras, y yo grababa durante horas y horas”, recuerda.

Graduado en criminología en 1995 por la Universidad de Miami, el chico jugaba en el equipo de fútbol americano de la institución, pero una lesión acabó con sus aspiraciones. Hijo y primo de luchadores de wrestling (y nieto de una famosa promotora), acabó refugiándose en esta disciplina, de poco prestigio deportivo, pero con una legión de seguidores en Estados Unidos.

En 1997, Dwayne Johnson contrajo matrimonio con Dany García, su novia de la universidad.  Cuatro años más tarde ella dio a luz a Simone Alexandra, su primera hija. Por desgracia, la pareja se separó en 2007.

Tras ganar de todo en el cuadrilátero, y convertirse en el luchador más rápido en ganar un combate, hazaña que logro en seis segundos, The Rock (apodo con el que se le conoce en el mundo del wrestling) terminó haciéndose tan popular que le requirieron para cameos en las series Aquellos maravillosos 70 y Star Trek: Voyager.

Apareció por primera vez en el cine con un brevísimo papel en El regreso de la Momia, donde encarnaba a un guerrero que había vendido su alma a Anubis a cambio de una victoria militar. Pero el propio Johnson triunfó sin ningún tipo de pacto sobrenatural, llamando la atención hasta el punto de que la productora, Universal, acabó dedicándole su propio spin-off, El Rey Escorpión, en torno a los orígenes del personaje. Cobró 5,5 millones de dólares, cifra récord para un protagonista primerizo.

Aunque el film no obtuvo la repercusión esperada, supuso el inicio de una gran amistad entre el luchador y el celuloide, que continuó en títulos como El tesoro del Amazonas, Pisando fuerte, Be Cool, Superagente 86 de película, o Los otros dos. Se prodiga especialmente en el ámbito del cine familiar, con títulos como La montaña embrujada, Rompedientes, Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa o Papá por sorpresa.

Se incorporó a la saga automovilística más rentable del cine actual en Fast & Furious 5, donde encarnaba a Hobbs, cazarrecompensas empeñado en cazar a Dominic Toretto y su banda. El personaje se convirtió en fijo de la franquicia, por lo que ha vuelto a aparecer en la sexta y la séptima entregas.

Trabajador incansable, títulos como la épica Hércules y la catastrofista San Andrés han triunfado en taquilla. Tras la comedia Un espía y medio, acumula numerosos proyectos, como la adaptación de las aventuras del héroe del pulp Doc Savage, la versión cinematográfica de Los vigilantes de la playa y el remake de Jumanji.

Ha intentado sacar adelante algún papel más complejo, como en Dolor y dinero, de Michael Bay, recreación de una historia real, donde encarnaba a un integrante de un grupo de culturistas que lleva a cabo un secuestro. Y en la serie coral de HBO Ballers, que retrata a varios jugadores de fútbol, encarna a una antigua estrella que trata de abrirse camino como representante.

Ejemplo de superación personal, se nota que el actor se esfuerza por resultar cada vez un poco más creíble en pantalla. Hasta sueña con que le den un papel de una obra de William Shakespeare algún día. “No soy el primero al que los productores llaman habitualmente para eso. Pero…”.

Filmografía
Jungle Cruise

2021 | Jungle Cruise

Inspirada en la famosa atracción del parque temático Disneyland, muestra una expedición a la selva amazónica repleta de aventuras. Está protagonizada por Dwayne Johnson como el carismático capitán del barco fluvial y Emily Blunt que encarna a una decidida exploradora en una misión de investigación.

Peleando en familia

2019 | Fighting with My Family

Fast & Furious: Hobbs & Shaw

2019 | Fast & Furious: Hobbs & Shaw

Spin-off de la saga Fast & Furious o A todo gas, como fue conocida en España en sus inicios, que se centra en dos de los personajes, mencionados en el título, Hobbs y Shaw –encarnados por los especialistas en acción Dwayne Johnson y Jason Statham, con vocación de iniciar una subfranquicia. El argumento es más simple que el mecanismo de un botijo, pura excusa para orquestar impresionantes escenas de acción, adobadas con conflictos fraternales y familiares. Hobbs y Shaw son requeridos por los servicios secretos de sus países, tras el robo de un virus letal que estaba en manos del MI6, todo apunta a que ha sido una de las agentes, Hattie, la autora de la sustracción de un arma biológica peligrosa, que podría acabar con todo el planeta. Pero en realidad, la valerosa mujer de acción se ha inyectado en el cuerpo las cápsulas del virus para que no cayera en manos de Brixton, sicario de una organización que piensa que el futuro del planeta pasa por un paso evolutivo consistente en cargarse a casi todo bicho viviente con el virus, y confiar en la tecnología. De hecho Brixton, antiguo colega de Shaw, es medio cyborg, casi un terminator, equipado con sensores que le permiten evaluar a sus oponentes y dar letal respuesta adecuada a los mismos. David Leitch, bregado en el cine como especialista de escenas de acción, y director de segunda unidad en películas del género, pasó a director con Atómica y Deadpool 2. Su fuerte no estriba en pillar las sutilezas de un guion que carece de ellas –aquí firman el libreto Chris Morgan, habitual de la saga, y el recién llegado Drew Pearce–, sino en las escenas de acción y peleas, de las que hay un buen surtido, en su mayoría automovilísticas, faltaría más, destacan la de Londres y la de isla de Somoa. Son sin duda, vistosas, pero la película se alarga innecesariamente, dos horas y media resultan excesivas, y aún se atreven a incluir escenas post-crédito de dudoso interés. No faltan detalles humorísticos, un tono amable en general, y subtramas elementales sobre la rivalidad entre Hobbs y Shaw, obligados a formar equipo en contra de su voluntad, y la idea de recuperar las relaciones fraternales perdidas, ambos protagonistas tienen que hacer las paces con su pasado y redescubrir los lazos familiares y el cariño que importa. Al reparto se suman en esta ocasión dos actores con pedrigí, Idris Elba, el villano que es descrito en cierto momento como “un supermán negro”, y Vanessa Kirby, la princesa Margarita de The Crown. Lo de Helen Mirren, que repite como mamá de Shaw, es puro cameo, pero seguro que conlleva un sustancioso cheque.

5/10
Jumanji: Siguiente nivel

2019 | Jumanji: The Next Level

Spencer y sus amigos Martha, Fringe y Bethany, que vivieron tan increíbles aventuras metidos en el videojuego de Jumanji, se van a reunir con motivo de las fiestas de Navidad, pues la vida les ha llevado a estudiar o trabajar en distintas ciudades. Pero Spencer está un tanto alicaído, la distancia ha despertado sus antiguas inseguridades, y piensa que el amor que le unía a Martha se ha apagado. De modo que comete la imprudencia de activar Jumanji, añorando los tiempos en que tenía el imponente aspecto del doctor Bravestone, su avatar en el juego. Enterados sus amigos Fridge y Martha, se introducen en el videojuego para rescatarle, pero arrastrando a Eddie, el abuelo de Spencer, y a su amigo Milo, con el que tenía un restaurante. Nuevamente les toca afrontar complicados desafíos para completar una misión, que les obliga a atravesar desiertos y montañas heladas, y aguantar el tipo ante manadas de animales salvajes y a brutales guerreros. Y por supuesto, sólo cuentan con tres vidas para salir bien parados. La película da lo que cabe esperar, y resulta entretenida. Tomando como base el libro de Chris Van Allsburg, y por supuesto olvidando el juego de mesa original  del primer Jumanji cinematográfico, para apostar nuevamente por el videojuego de aventura, que se supone enganchará más al público juvenil, la trama sigue el esquema narrativo clásico de este tipo de ocio. De modo que la meta es puro “mcguffin”, lo que interesa son espectaculares efectos visuales, emoción y momentos divertidos. Estos últimos vienen propiciados por la idea de los avatares que adoptan los protagonistas dentro de mundo de Jumanji, una idea que ya estaba presente en el original con Bethany bajo el aspecto de un hombre, el profesor Oberon (Jack Black), y que aquí se lleva al extremo, con intercambios de personalidades de múltiples personajes. Además resulta todo un acierto el avatar de Ming, una experta ladrona, que interpreta con mucha gracia Awkwafina, capaz de dar el pego a la hora de ser el inseguro jovencito Spencer, y su abuelo, que en el mundo real tiene el aspecto de Danny DeVito. No estamos ante un prodigio de imaginación, el director Jake Kasdan, también responsable de Jumanji: Bienvenidos a la jungla, repite con dos de sus guionistas, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner, y confía en la vistosidad de determinados pasajes con avestruces y mandriles de aspecto muy realista, las acrobacias de Karen Gillan, o las peleas a mamporro limpio de Dwayne Johnson, que tienen doble gracia cuando se sabe quién es la personal real que ha adoptado el avatar de su personaje. Quizá la novedad estriba en incorporara a abueletes -aunque en el mundo de Jumanji DeVito y Danny Glover tendrán un aspecto juvenil con otros actores, sus avatares–, y la cosa multirracial, que incorpora a blancos y afroamericanos una oriental.

5/10
Proyecto Rampage

2018 | Rampage

Una poderosa empresa de investigación genética ha desarrollado un patógeno en una estación espacial que combina diversas carácterísticas animales –agresividad, regeneración celular, gigantismo, etc.– con el fin de venderlo como arma biológica. Pero un fatal accidente tiene como resultado que tres muestras de la peligrosa sustancia caen a la Tierra. Una ellas es inhalada por George, un inteligente gorila albino de una reserva de Chicago, al que su cuidador, el primatólogo Davis Okoye, trata como a un verdadero amigo. George experimentará entonces una peligrosa transformación. Film de puro entretenimiento que supone una especie de mezcla entre King Kong y Mi gran amigo Joe, sólo que a lo bestia y cambiando a la linda damisela por un forzudo gigantón. Dentro del planteamiento fantasioso del conjunto, el director Brad Peyton demuestra que tiene una justa medida de lo que el público está dispuesto a disfrutar. Ya lo hizo en su anterior película, la catastrofista San Andrés, de la que prepara una secuela y en donde contó asimismo con el heroísmo de Dwayne Johnson como gancho comercial. Sin embargo, en este caso las cosas se le desmadran un poquito a Peyton, pues la batalla final adquiere proporciones apocalípticas con un nivel de destrucción absolutamente delirante que, a la postre, no es más que un artificio para enmascarar un guión sin demasiadas ideas. Tras un sorprendente arranque espacial al estilo Alien, la historia de Proyecto Rampage incluye típicos elementos de conexión humano-gorila, que traen a la memoria también las relaciones entre Will y César en El origen del Planeta de los Simios. Se concede así a los animales un rostro y unos sentimientos prácticamente humanos un tanto disparatados, pero a la vez se crea una intriga afectiva que atrapa medianamente. Por supuesto, en el lado opuesto se sitúan los malvados científicos que quieren controlar la creación a su antojo, actuando paradójicamente sin asomo de humanidad ni una mínima conciencia ecológica. Resultan así bastante caricaturescos y simplones los personajes de los hermanos interpretados por Malin Akerman y Jake Lacy. Aunque como queda dicho el film enloquece en la segunda mitad, hay que reconocer que el alarde de efectos especiales es de perfección casi absoluta, con unas apabullantes escenas de acción y destrucción en pleno Chicago que superan lo esperado, aunque puedan ser también un poco reiterativas y agotadoras. No falta tampoco el toque de humor en algunos momentos, lo que viene a ser la firma personal de Dwayne Johnson, un actor que resulta perfecto para este producto ideado para degustar con palomitas, aquí bien acompañado por Naomie Harris en el típico rol de la científica buena. Carga un poco sin embargo, el personaje de Jeffrey Dean Morgan, que parece no salir del bucle y repite una y otra vez los largos parlamentos y sonrisitas a lo Negan que arruinaron la serie The Walking Dead.

5/10
El rascacielos

2018 | Skyscraper

Tras una experiencia traumática en un caso de toma de rehenes, el ex agente de operaciones especiales Will Ford ha rehecho su vida. Se ha casado con la doctora que le atendió, tiene dos niños gemelos, y trabaja lejos de las operaciones de campo, como experto en seguridad para empresas privadas, a través de su propia compañía. Precisamente a través de un antiguo compañero le han reclutado para evaluar las medidas de seguridad de un impresionante rascacielos en Hong Kong, recién construido, La Perla, que es el más alto del mundo. De momento sólo la mitad de sus más de 200 pisos están operativos, esperando el espaldarazo de Ford. Pero precisamente cuando viaja y se aloja con su familia en el piso 96 del edificio, los villanos de turno lanzan un complejo operativo para provocar un aparatoso incendio: la idea es provocar al millonario emprendedor dueño de la Perla, para que les entregue un pen drive con información comprometedora. Hollywood sigue reciclando el cine catastrofista con la colaboración de Dwayne Johnson. Si en 2015 San Andrés era Terremoto corregido y aumentado, el film que nos ocupa ofrece más espectacularidad a cuento de su referente El coloso en llamas, a lo que se suman guiños nada disimulados a La jungla de cristal. Rawson Marshall Thurber (Cuestión de pelotas, Un espía y medio), director y guionista en solitario, entrega en este sentido lo que se espera de él. La trama tiene escasa importancia, o sea, sus trazos son bastante básicos y se reducen a protagonista que debe salvar a su familia, donde la mamá demuestra no ser una simple damisela en apuros, más malos malotes que deben hacerse con un objeto de vital importancia, el mcguffin de toda la vida. De modo que la clave es la acción. Y en tal sentido la película no defrauda, es cine palomitero puro, muy disfrutable, con Dwayne Johnson trepando, brincando o peleando, con el handicap de que tiene una prótesis en una pierna (aunque una buena prótesis a veces puede convertirse en arma o herramienta improvisada muy útil). Hay pasajes adrenalíticos muy logrados, da vértigo la Perla que corona el rascacielos, y la escena final de laberinto de espejos hasta puede verse como un homenaje cinéfilo a... ¡Orson Welles y La dama de Shanghai! Por supuesto los actores se limitan a cumplir, incluida Neve Campbell, de madre cirujano militar.

5/10
Los vigilantes de la playa (Baywatch)

2017 | Baywatch

El joven fanfarrón Matt Brody fue descalificado como nadador de los Juegos Olímpicos después de intentar liberar un oso panda en un zoológico bajo los efectos del alcohol. Para enderezar su vida, se incorpora al equipo de socorristas de las playas de California, a las órdenes del veterano Mitch Buchanan, al que no parece caerle demasiado bien. Con el resto de compañeros, se enfrentarán a un narcotraficante que opera en la zona. Emitida entre 1991 y 2001, la serie televisiva Los vigilantes de la playa tenía unos guiones tan endebles como bochornosos, pero triunfó por sus refrescantes secuencias marítimas, y aunque sea triste recordarlo, sobre todo porque el público masculino disfrutaba con los cuerpos en traje de baño de actrices como Pamela Anderson (que aquí realiza una breve aparición), correteando por la playa… ¡a cámara lenta! El término “machista” se quedaría corto para definirla. Resultaba complicado tomársela en serio a la hora de afrontar la versión para la gran pantalla, por lo que se ha optado por un tono cercano a la parodia del original, combinado con algo de acción. Pero ni las bromas ni la trama criminal funcionan, por lo que el film hace aguas. Las primeras porque con algunas excepciones que evidencian cierto talento de Dwayne Johnson para el género, se quedan en chistecillos gamberros poco inspirados, con algún detalle escatológico horrible. La trama “seria”, porque apenas tiene entidad, habría sido rechazada seguramente incluso en la serie original. Los protagonistas masculinos, sobre todo “La Roca” y Zac Efron, exageran sus interpretaciones, y las femeninas, como Alexandra Daddario (que trabajó con Johnson en San Andrés) o Priyanka Chopra (de la serie Quantico), apenas tienen presencia, salvo como meros “floreros”.

3/10
Fast & Furious 8

2017 | The Fate of the Furious

Octava entrega de la adrenalítica saga automovilística, arranca a toda velocidad con Dom y Letty de luna de miel en La Habana, él disputando una espectacular carrera, ella señalándole lo buen padre que puede ser en el futuro. Pero una rubia, la enigmática y malvada hacker Cifra, se cruza en el camino con Dom, y algo tiene con lo que chantajear a éste, pues de pronto se pasa al bando de ella, en lo que parece una clara traición a su antiguo equipo y a los ideales nobles por los que venía luchando últimamente. De modo que Dom se enfrenta a sus antiguos amigos, e incluso a su esposa recién estrenada, en sucesivas acciones para robar artilugios relacionados con armamento nuclear. F. Gary Gray no es ajeno a las películas donde los coches, las carreras y las persecuciones, con un equipo de colegas bien conjuntado, forman parte del argumento, en 2003 entregó The Italian Job, cinta de robos y autos minis muy resultona. Ahora repite en el subgénero apuntándose a la franquicia FF, donde coincide además con dos actores de film que dirigió hace casi 15 años, Charlize Theron y Jason Statham, además de que el mismo año había trabajado con Vin Diesel en Diablo. Y entrega entretenimiento de primera división, sin más pretensiones. Aquí tenemos un guión bien orquestado por el guionista habitual desde la tercera entrega, Chris Morgan. La premisa es mostrar a Dom Toretto como inesperado rival de quienes eran más que sus amigos, una auténtica familia. Los motivos se mostrarán a medida que avanza la trama, y tienen su razón de ser. El reencuentro con antiguos personajes, y la aparición de algunos nuevos como Little Nobody, Scott Eastwood, la villana interpretada por Charlize Theron, y el casi cameo de lujo de Helen Mirren, mamá de unos de los habituales, está bien engarzada. Ritmo dinámico y sentido del humor están bien vertebrados con lo que es fundamental en una película "veloz y furiosa", o sea, espectaculares escenas de acción con automóviles en un vibrante "más difícil todavía". Y en este último aspecto, la película no defrauda. Desde el arranque en las calles de La Habana, tenemos la misión en unas instalaciones en Berlín que acaban implicando a un avión, y sobre todo, los pasajes en las calles de Nueva York y en una base de submarinos rusa, verdaderamente impactantes, todo un alarde de trabajo de especialistas y expertos en efectos especiales.

6/10
Jumanji: Bienvenidos a la jungla

2017 | Jumanji: Welcome to the Jungle

A Spencer Gilpin, friki de los videojuegos, le pillan tras haber redactado en la sombra un trabajo del instituto a Fridge, deportista cuya amistad corteja sin mucho éxito. Ambos son castigados a mover unos viejos cachivaches después de clase, junto a dos chicas, Bethany, atractiva animadora obsesionada con hablar por el móvil en el aula, y la taciturna Martha, que ha discutido con la profesora de gimnasia. Encontrarán una vieja consola con un juego de aventuras en la jungla que podría hacerles la reclusión más llevadera, pero justo tras elegir cada uno a un personaje, son absorbidos mágicamente al interior del mundo que recrea. La sorprendente Jumanji, que tenía al frente del reparto al desaparecido Robin Williams, adaptaba un relato infantil de Chris Van Allsburg. Más de dos décadas después, el irregular Jake Kasdan (Orange County, Bad Teacher) dirige lo que podría definirse como una secuela tardía, o también como una nueva aventura en el mismo universo, con nuevo reparto. El principal acierto de Kasdan: no haberse limitado a rodar un remake, para reducir las comparaciones. Y es que no llega ni de lejos a la altura de su predecesora, que se distinguía por su frescura, el ritmo frenético y unos efectos especiales revolucionarios para la época. Aquí no hay nada de todo eso, pero al menos el film funciona y se ha adaptado muy bien la premisa inicial a la época de las redes sociales y los selfies. Además el realizador se marca otro tanto al llevarse la cinta hacia su terreno, la comedia –aquí hay muchas más risas que en el original–, aprovechando el potencial para el género de Dwayne Johnson, Kevin Hart y Jack Black, que consiguen divertidas composiciones, en especial el tercero. En consonancia con la tendencia de la época, podría interpretarse lejanamente que su personaje, una mujer atrapada en un avatar masculino, quizás sea un guiño al mundo LGTB, y alguna broma un tanto gamberra está a punto de romper el tono familiar. Los apasionados de las consolas disfrutarán de algunos gags pensados especialmente para ellos.

6/10
Un espía y medio

2016 | Central Intelligence

Robby Wierdich tiene la sensación de haberse estancado en la vida, pues antaño fue el chico más popular y prometedor del instituto, pero ha terminado convertido en un aburrido contable. Un día contacta con él a través de las redes sociales Robby Wierdich, que por contra en los viejos tiempos tenía sobrepeso, lo que hizo de él un habitual objeto de burlas. Pero ahora se ha transformado en un musculoso agente de la CIA… Nada bueno prometen hoy en día las comedias de Hollywood, mucho menos si tienen como director a Rawson Marshall Thurber, autor de ‘joyitas’ como Somos los Miller o Cuestión de pelotas. Peor si desde el principio dejan claro que su humor va a basarse en los estereotipos (el friki, el chico más popular del instituto, etc.), y en un aluvión de groserías, sobre flatulencias, etc. Pero aunque se trata de un producto de consumo rápido, Un espía y medio funciona, sobre todo por el buen hacer de Dwayne Johnson, ejemplo de superación que parece esforzarse por quitarse el sambenito de luchador de wrestling reconvertido en actor. Aunque parezca increíble, lo cierto es que dota de cierta tridimensionalidad a su personaje, marginado reconvertido en héroe, y tiene buena química con el cómico que demuestra cierta gracia Kevin Hart, especialista en este tipo de comedietas, pues tiene en su haber títulos como Dale duro, El gurú de las bodas o Vaya patrulla. No les van a nominar al Oscar, pero… Ambos actores están rodeados de secundarios solventes (Amy Ryan como la agente Pamela Harris, Aaron Paul en la piel de Phil, compañero de la CIA de Johnson, Jason Bateman de acosador, y Melissa McCarthy en un rol de ex compañera de los personajes centrales. Mezcla de risas y acción, en la línea de grandes éxitos de Eddie Murphy (Superdetective en Hollywood) y Will Smith (Dos policías rebeldes), cuenta con persecuciones y tiroteos resueltos con dignidad. Y puesto que la banda sonora evoca los 90, y el montaje tiene el suficiente ritmo, se puede decir que el balance es positivo, o que en la temporada veraniega se perdona todo.

5/10
Fast & Furious 7

2015 | Fast & Furious 7

A Toretto todo le va bien. Ha sido indultado por cooperar con la justicia y vive feliz con Letty, a la que había dado por muerta. Por su parte, Brian se ha convertido (¿quién lo iba a decir?) en un padre modélico, y hasta ha cambiado el coche de carreras por el monovolumen, por lo que su relación con Mia va viento en popa... Sus amiguetes Tej y Roman llevan una existencia a lo grande como auténticos playboys. Por desgracia, todo se va al traste con la entrada en escena de Deckard Shaw, un terrible psicópata que quiere liquidarles a todos porque les culpa de la muerte de su hermano. La séptima entrega de Fast and Furious ha hecho mucho ruido mediático, pues el actor Paul Walker fallecía trágicamente en accidente antes de finalizar el rodaje. Pero la colaboración de su hermano gemelo (con poco parecido físico a pesar de todo) y los sofisticados retoques digitales han posibilitado que se concluya la cinta, con el interés añadido de si se notará o no la ausencia del actor. Y lo cierto es que si no se conociera el terrible suceso, nadie se percataría demasiado. Logra resultar bastante emotiva la secuencia final, homenaje al fallecido actor y a su paso por la saga, casi el único trabajo por el que se le recuerda junto a Banderas de nuestros padres. Por lo demás, apenas se nota que el deseoso de adentrarse en nuevos caminos James Wan, especialista en filmes de terror como Saw y Expediente Warren, haya sustituido al responsable de las últimas entregas, Justin Lin, ocupado con la segunda temporada de True Detective y la nueva entrega de Star Trek. Y es que Fast & Furious 7 se parece mucho a la sexta parte, marcada por la sobredosis de secuencias de acción, que toman un cariz tan increíble que a menudo obligan a suspender la incredulidad, especialmente durante un doble salto en automóvil de una torre a otra de Abu Dabi... A pesar de todo, no decepcionará ni un ápice a los apasionados de la franquicia, pues ofrece coches envidiables, cuerpos danone, diálogos de pelis de matones, poses de tipos duros, elogios baratos de la amistad... Un Vin Diesel, resignado a que sólo da dinero en taquilla con esta saga, y el resto de habituales, que ya se conocen al dedillo a unos personajes que tampoco evolucionan en este capítulo especialmente, junto a la llegada de tipos duros como Jason Statham, y Kurt Russell a una franquicia donde ya estaban desde hace algún capítulo Dwayne Johnson y Gina Carano, da que pensar si Fast & Furious 7 no parece por momentos un sucedáneo de la reunión de superhéroes de acción vista en Los mercenarios.

5/10
San Andrés

2015 | San Andreas

Ray, piloto de rescate de Los Ángeles, es el tío a quien hay que llamar en caso de accidente. Si por ejemplo una incauta automovilista ha quedado suspendida en medio de un acantilado, él aparece en su helicóptero y salva la situación. Pero no ha podido superar la muerte de una de sus hijas, lo que ha destruido su matrimonio con Emma, que ha rehecho su vida con el magnate Daniel Reddick. Cuando la falla de San Andrés provoca un terremoto sin precedentes, Ray logra salvar in extremis a Emma de la azotea de un edificio, y juntos volarán hasta San Francisco en busca de su otra hija, Blake, a la que su padrastro ha dejado abandonada a su suerte. Se puede criticar bastante a San Andrés, pues cuenta con personajes arquetípicos, el guión de Carlton Cuse (uno de los escritores habituales de Perdidos) es más simple que el mecanismo de un chupete y le falta sutileza a su alegato familiar, positivo y muy en la línea de Jungla de cristal, claro punto de referencia. La frescura brilla por su ausencia, pues resulta bastante similar a cualquier película catastrofista de Roland Emmerich, con su científico visionario al que nadie hace caso, etc. Está al frente el hasta ahora mediocre Brad Peyton, responsable de Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa, donde ya contaba con Dwayne Johnson. Pero logra un modélico blockbuster veraniego para no pensar demasiado, que funciona a pesar de los clichés. Aquí se viene a contemplar efectos especiales, tan resultones que a ratos el espectador creerá que se encuentra en el epicentro de la destrucción. El citado Johnson no ganará el Oscar al mejor actor pero logra que el espectador empatice con su personaje. Le secunda un reparto desigual en el que cabe un excelente Paul Giamatti, y un nefasto Ioan Gruffudd, demasiado exagerado como un intruso en la familia que resulta ser más egoísta de lo esperado. En resumen, San Andrés mantiene el ritmo, que es lo que importa, y poco más.

5/10
Hércules

2014 | Hercules

Hércules es un héroe de la mitología griega, hijo del dios Zeus y de la mortal Alcmene. Dotado una fuerza descomunal, es conocido por llevar a cabo los llamados 12 trabajos, hazañas guerreras encargadas por los dioses y que le aportaron la gloria de convertirse en el héroe más famoso. Esta leyenda es, al menos, la que repite a los cuatro vientos su sobrino Iolao, quien acompañado de su forzudo tío y de sus compañeros Tideo, Autólico, Anfiarao y Atalanta forman en realidad un sexteto de mercenarios que ofrecen su talento bélico a cambio de oro. Con un encargo de este tipo llega precisamente Ergenia, hija del rey tracio Cotis, quien le pide ayuda para defender a su pueblo de las hordas del malvado Reso. Allá irán entonces Hércules y sus amigos. Por un precio, claro. El director Brett Ratner es un especialista en películas de acción, como ha demostrado en la saga de Hora punta o en X-Men 3: La decisión final. Aquí ofrece un espectáculo apabullante al estilo actual, entretenido aunque no sea nada del otro mundo, con encuentros violentos y efectos visuales que siguen la línea “guerrera” comenzada por 300, aunque sin tanto regodeo en la sangre, más cerca del cine de aventuras que del género bélico. Basado en el cómic de Steve Moore, el guión es obra de Ryan Condal y Evan Spiliotopoulos, y ofrece, más que una puesta al día de los mitos griegos, la historia de seis compañeros de armas que vivirán momentos de heroísmo, traición, sufrimiento, amor, justicia y acción a raudales. Los guionistas echan el resto además no tanto en la trama argumental, sino en el dibujo de los personajes, en las relaciones entre ellos y en especial en la identidad del héroe. Hay osadía en convertir el mito de Hércules en realidad y despojarlo de su leyenda. Meterlo en la piel de un mercenario, un cuentista que se aprovecha de su fama, tiene mucho de escepticismo, pero con algunas dosis de humor y su valentía en la lucha, Ratner consigue hacer creíble al hombre para poder transformarlo después en héroe. Funciona eficazmente en el papel el forzudo Dwayne Johnson, al que tampoco se le pide que maneje el método Stanislavski, sino que de un golpetazo con su mazo se lleve por delante a media docenas de guerreros. Sus amigos, encarnados por actores poco conocidos, con excepción de Rufus Sewell, cumplen y no son meros comparsas en sus hazañas, mientras que John Hurt compone un sólido rey. Ridícula resulta sin embargo la inclusión de Irina Shayk en un papel de modelo florero que dura diez o quince segundos en total. Por lo demás, se agradece que no haya demasiada exageración en los efectos especiales y que la fotografía no convierta la aventura en un cómic psicodélico. La sinfónica banda sonora corre a cargo del español Fernando Velázquez, quien se consolida como uno de los más importantes compositores españoles del momento. 

5/10
Fast & Furious 6

2013 | Fast & Furious 6

Dom (Vin Diesel) vive "retirado" plácidamente con la poli brasileña Elena (Elsa Pataky). Ha sido tío, pues su hermana Mía (Jordana Brewster) ha tenido un hijo con Brian (Paul Walker). Pero la tranqulidad de su vida se va pique cuando un día se presenta el forzudo agente Hobbs (Dwayne Johnson) y pide ayuda a Dom para capturar a Shaw (Luke Evans), un peligroso criminal y ex militar que persigue un sofisticado mecanismo tecnológico. Para asegurarse de que Dom y su equipo le echarán una mano Hobbs le facilita pruebas de que su novia Letty (Michelle Rodríguez), dada por muerta hace tiempo, sigue viva, y forma parte de la banda de Shaw. Sexta entrega de la saga comenzada con A todo gas, que va camino de convertirse en una de las más extensas de la historia del cine. Como en la mayoría de ellas vuelve a estar detrás de las cámaras Justin Lin, quien sigue tirando de la madeja para tejer una tupida trama de acción, y más acción, y más acción. Sin embargo, esta vez se lía un poco con su interés de intentar "el más difícil todavía" y llega a rodar escenas cuyas imágenes producen carcajadas no precisamente deseadas –véase el salvamento en el aire–, más propias de cualquier película fantástica de superhéroes. Sin duda alguna el punto fuerte es la reaparición de Letty, interpretada por una malencarada Michelle Rodríguez que quizá nunca debió dejar la franquicia. Gracias a ella hay un acuciamiento en tomarse todo demasiado en serio, de modo que al conjunto le falta el sentido del humor de películas anteriores, y se acusa. Se dejan ver otros signos de decadencia en Fast & Furious 6, lo que no quita que se apunte la llegada de una próxima entrega. Pero en la que estamos se ha dejado más de lado la relación natural entre los personajes, sus historias. En la quinta parte, por ejemplo, tenían una evolución, algo cambiaba en cada uno, pero aquí sus roles son mucho más insípidos (especialmente los de los secundarios de la banda). Hay un exceso asimismo de poses, de diálogos enlatados típicos de película de malotes de tres al cuarto, etc. y en esto Vin Diesel está más exagerado que nunca. No basta que se diga que lo más importante sea la familia y bla bla bla. El problema de fondo está en que esta vez se dedican demasiados minutos a la acción y los motores, y el resto se desequilibra obligatoriamente. Y llegados a este punto hay que recalcar que por supuesto la trepidación es apabullante, brutal, desproporcionada sobre todo en la inacabable secuencia final.

4/10
El mensajero (Snitch)

2013 | Snitch

El luchador de wrestling Dwayne Johnson se reconvirtió en estrella del cine de acción tras aparecer como secundario en El regreso de la momia. Se ha mantenido en el género, aunque ocasionalmente, ha interpretado también alguna comedia familiar como Papá por sorpresa o Rompedientes. En esta ocasión da un giro importante a su carrera, pues El mensajero (Snitch) viene a ser una especie de thriller, pero con muchos elementos dramáticos y un tono realista, que se basa en una historia real. En El mensajero (Snitch), Johnson interpreta a John Matthews, empresario de éxito del sector de la construcción, divorciado, que ha rehecho su vida con otra mujer. Pero el hijo que tuvo con su primera esposa, Jason, de 18 años, se mete en líos. La policía le detiene con un paquete de éxtasis. El chico se enfrenta a una condena de entre diez y treinta años, aunque la podría reducir si delata a otro narcotraficante. Como no conoce ninguno, el padre habla con la fiscal general para saber si aceptaría que fuera él quien cooperara para detener a algún narco. El mensajero (Snitch) supera la media de calidad de los subproductos que suele interpretar el actor protagonista, con personajes más tridimensionales, y un guión con algo de calado en torno al sacrificio, la unión familiar y a las relaciones paterno-filiales. También es justo reconocer que a pesar de sus limitaciones, y de su evidente falta de expresividad, Johnson se ha esforzado mucho por componer por una vez a un protagonista de carne y hueso, incapaz de las superhazañas que suele realizar en sus películas de siempre, pero que se ve obligado a superarse a sí mismo por su hijo. No realiza un trabajo memorable, pero tampoco desentona. Además, Dwayne Johnson está bien arropado por secundarios tan competentes como Susan Sarandon y Barry Pepper. El veterano especialista y coordinador de especialistas Ric Roman Waugh, reciclado en director con títulos como La sombra del crimen, le da un aire cercano al documental al film, y consigue crear tensión dramática.

5/10
Dolor y dinero

2013 | Pain & Gain

Más de un lustro lleva el realizador Michael Bay atrapado en la saga iniciada con Transformers. Se entiende que le haya pedido a Paramount que antes de rodar la cuarta entrega le financien un producto algo distinto (ya lo había intentado sin éxito entre la segunda y la tercera). Dolor y dinero reconstruye un hecho real publicado en un artículo publicado en 1999 en Miami New Times. En Dolor y dinero, Daniel Lugo, culturista de Florida, trama un plan para secuestrar a uno de los clientes de su gimnasio y robarle todo su dinero. Lo lleva a cabo con ayuda de unos compañeros cachas, y finalmente tratan de asesinar a la víctima. Pero ésta sobrevive y contrata a un detective privado para que localice a sus captores, que se dedican a derrochar el dinero sin mesura. Al principio parece que Bay, gran especialista en cine de explosiones y efectos especiales, va a realizar cierto esfuerzo por apartarse de la línea de sus vistosos y vacuos blockbusters habituales. El cineasta parece haber tomado como modelos a Quentin Tarantino, los hermanos Coen y Oliver Stone en películas como Asesinos natos. Subyace alguna crítica a la obsesión por el gimnasio, que puede derivar en individuos que sólo son capaces de cultivar su cuerpo, pero carecen de perspectivas vitales y valores. Mark Walhberg realiza un gran trabajo al frente de un reparto en el que sobresale el siempre eficiente Ed Harris, y hasta Dwayne Johnson está más convincente que de costumbre. Pero Dolor y dinero enseguida degenera en una comedia negra con poca gracia, que fracasa sobre todo porque no consigue que los espectadores empaticen lo más mínimo con los descerebrados delincuentes protagonistas. Bay intenta suplir las carencias de un guión bastante plano con persecuciones y fuegos de artificio, que son su gran especialidad, pero no lo consigue. Además, abusa de elementos burdos y alocados que acaban sacando de la película al más entregado.

4/10
G.I. Joe: La venganza

2013 | G.I. Joe: Retaliation

Los G.I. Joe sufren una escabechina en una terrible emboscada, cuando andaban desarmando unas ojivas nucleares. La culpa es de un impostor que ha suplantado al presidente de los Estados Unidos, que se encuentra secuestrado. Los tres supervivientes conectarán con el esquivo Snake Eyes, y con un antiguo coronel retirado, para salvar al mundo mundial, que podría correr directo hacia su destrucción por culpa del archienemigo Cobra y secuaces como Zartan. Secuela de G.I. Joe, donde la trama es casi lo de menos, aunque ésta ofrece un momento desopilante y digno de mención, con todos los mandatarios mundiales jugando con los botoncitos de sus maletines nucleares. De modo que lo que ofrece G.I. Joe: La venganza consiste sobre todo en un puñado de momentos adrenalíticos, servidos por los musculosos protagonistas, hay que olvidar los diálogos, que no se acercan ni a graciosos. Dentro de los pasajes de acción, aparte de las coreografías de peleas de rigor, al más puro estilo oriental y bailarín –no en balde dirige la función John M. Chu, responsable de Street Dance y Step Up 3D–, destaca la escena en un inmenso paredón montañoso, muy vistosa aunque también muy de videojuego.

3/10
Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa

2012 | Journey 2: The Mysterious Island

Walden Media recaudó mucho más de lo esperado (242 millones de dólares en todo el mundo frente a sus 60 de presupuesto), con Viaje al centro de la Tierra, versión libre y modernizada del clásico de Jules Verne. A pesar de su poca enjundia y su sencillez argumental, se benefició de la moda 'in crescendo' del 3D, al estrenarse antes que Avatar, que aprovechaba la técnica mucho mejor. El joven Sean Anderson recibe un mensaje en clave, que podría ser de su abuelo, un 'verniano' convencido de que la obra de Verne está basada en hechos reales. Le ayuda a descifrarle Hank, la nueva pareja de su madre, que le acompañará en un viaje a una remota isla en busca de su anciano pariente. Aunque en la secuela iba a repetir en un principio el mismo realizador, Eric Brevig, la productora no quiso esperar a que éste acabara El oso Yogui, por lo que se le sustituyó por Brad Peyton (Como perros y gatos: La revancha de Kitty Galore). El problema es que la principal estrella del film anterior, Brendan Fraser, decidió abandonar la franquicia tras confirmarse que no iba a estar Brevig. Ahora, encabeza el reparto el mucho más inexpresivo Dwayne Johnson, mientras que sí repite su personaje el joven Josh Hutcherson. En principio, Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa cae simpática su recuperación del tono de las viejas películas para todos los públicos, coherente con la línea familiar de Walden Media, productora de la saga de Las crónicas de Narnia. Esta cinta versiona otra novela de Verne completamente distinta, "La isla misteriosa", si bien sólo aprovecha elementos sueltos de la misma, como el hallazgo del Nautilus, el submarino creado por el autor, y pocos más, al tiempo que se entremezclan otros de "La isla del Tesoro" y "Los viajes de Gulliver", clásicos de la literatura de aventuras también con islas. Pero enseguida se desinfla por la falta de imaginación en la puesta en escena. También abusa de efectos especiales que a pesar de ser de última generación, resultan rutinarios y poco sorprendentes. El nivel del reparto en Viaje al centro de la tierra 2: La isla misteriosa es muy bajo. Frente a la poca convicción habitual que derrocha Johnson, Hutcherson está peor que en otras ocasiones y Vanessa Hudgens (High School Musical) luce su belleza y poco más. Además le han dado un papel protagonista excesivamente largo al siempre episódico Luis Guzmán, que a pesar de su buena voluntad carece del necesario nivel interpretativo. Hasta el veterano Michael Caine, siempre excelente, parece poco convencido de un proyecto en el que su personaje llega a subirse a una abeja gigante creada por ordenador con mucha técnica pero poca imaginación. Especialmente delirante es la secuencia en la que el héroe interpretado por Johnson demuestra su habilidad para mover sus pectorales haciendo rebotar unas cerezas que le lanzan.

4/10
Fast & Furious 5

2011 | Fast & Furious 5

Hubo un momento en el que ni Paul Walker ni Vin Diesel querían protagonizar más secuelas de A Todo gas, en busca de proyectos diferentes, de mayor entidad. Así, ninguno de los dos protagonizaba la tercera entrega que sólo contaba con un cameo de Diesel. Pero ahora, tanto él como Walker no han conseguido captar el interés del gran público, salvo porque en 2009 se reunieron para Fast & Furious. Aún más rápido, que fue la cuarta de la serie. No les ha quedado más remedio que retomar una vez más a sus personajes en una saga un tanto agotada. En esta ocasión, el fugitivo Dominic Toretto (Diesel), su hermana Mia (Jordana Brewster) y su pareja, el ex policía Brian O'Conner (Walker) se han refugiado en Brasil. Allí planean robar unos cien millones de dólares a un poderoso empresario corrupto que domina la mafia local. Para ello, reclutarán a valiosos aliados de élite. Mientras, el agente especial Luke Hobbs (Dwayne Johnson) les pisa los talones para enviarles a la cárcel. Dirige nuevamente Justin Lin, que ya había sido el encargado de las dos anteriores. Como era de esperar, Lin se luce en las persecuciones y secuencias de acción, pero en esta ocasión son un tanto rutinarias y saben a poco, como si ya no hubiera nada que aportar. El realizador se atasca con el ritmo de una historia que a pesar de un pequeño alegato pro-familiar, y de pequeñas reflexiones sobre la justicia, está concebida como sus predecesoras como un entretenimiento muy ligero. El film toma como modelo descaradamente Ocean's Eleven, con su robo-venganza, su equipo de profesionales, y sus toques de humor. Pero se toma demasiado tiempo para desarrollar unos personajes muy tópicos y su metraje acaba resultando excesivo para una entrega que poco aporta a la saga. Eso sí, agradará a los incondicionales de los coches caros y los ambientes marginales. Repite Tyrese Gibson que aparecía en la segunda parte, y se incorporan Dwayne Johnson y la española Elsa Pataky, como intrépida agente de policía. En cualquier caso los actores de la cinta, tanto veteranos como recién llegados, aunque no desentonan, se limitan a poner caras de tipo duro.

5/10
Rompedientes

2010 | Tooth Fairy

Derek Johnson es un jugador de hockey sobre hielo que por su dureza es conocido como el “rompedientes”. Fuera de las canchas es muy tierno con los niños pequeños, como bien sabe la hija de su novia. Pero aún así se siente un fracasado, por lo que tiene por costumbre arruinar los sueños de aquellos que les rodean, incluso de los más pequeños de la casa. Esta actitud le deparará un odioso castigo: convertirse por unos días en el hada de los dientes, el equivalente norteamericano a nuestro Ratoncito Pérez. Esta nueva obligación le traerá mil y un trastornos y se convierte en una carga incomprensible, pues no puede entender que los seres humanos necesiten ilusión y sueños para vivir. Divertidísima película que sorprenderá especialmente a los adultos. El fornido The Rock –Dwayne Johnson– está divertidísimo, así como los secundarios Stephen Merchant (Tracy) y Billy Crystal, (Jerry) el Q a lo James Bond del País de las Hadas. En cuanto a Julie Andrews y Ashley Judd, siempre es un placer verlas, especialmente a ésta última, que en los últimos años no se ha prodigado mucho. Las carcajadas, por tanto, están aseguradas y no sólo con los típicos gags a lo slapstick –cada vez que intenta volar Derek– sino con los agudos diálogos del protagonista, tanto con Merchant como con Andrews, o el breve mantenido con Crystal –a quien también cuesta ver en pantalla grande últimamente–. El punto flojo de la película llega en el tramo final. Todas las risas se desvanecen para dar paso a un pasteleo al más puro estilo “made in Hollywood”. La película se acaba convirtiendo en una tarta rosa y dulce para el paladar. Y es que el final supone una cascada de enseñanzas morales para los niños demasiado obvias, que van desde la importancia de soñar al valor del respeto. Algo que está muy bien si no hubiera quedado tan edulcorado, lo que hace perder el buen tono que traía la película.

5/10
¿Otra vez tú?

2010 | You Again

Marni es una publicista de éxito. Guapa, lista y triunfadora, nada hace pensar que en el instituto fuera la típica pardilla a la que todos daban de lado. Pero esos años han quedado atrás... Ahora vuelve a casa para celebrar la boda de su querido hermano mayor. Justo entonces se entera de que su adorado Will está a punto de casarse con la chica que le hizo la vida imposible en el instituto. Y por si fuera poco, la madre de Marni descubre a su vez que la tía de su futura nuera es su archienemiga de los tiempos escolares. Película muy simple y bastante previsible que vuelve a poner de manifiesto la importancia exagerada que el cine norteamericano da a los años del instituto. Madre e hija han seguido adelante con sus vidas, pero la aparición de sus némesis de pupitre da entender que viven ancladas en el pasado. Para que en esta película no haya una pareja madre-hija “buena” y otra “mala” en sentido estricto, los guionistas han otorgado a Marni el papel de víctima y a su madre el de culpable en la relación que cada una tiene con sus archienemigas. En cualquier caso la premisa argumental es la excusa perfecta para que Disney entregue sus moralejas sobre la importancia de hablar las cosas con madurez y pregonar con el ejemplo. El perdón se convierte en elemento principal, aunque es cierto que el guión da un cierto visto bueno a la venganza de Marni. ¿Otra vez tú? está dirigida especialmente a las jovencitas de la casa, pues a los mayores no les resultará muy atractiva. Lo más llamativo para el público adulto es la presencia de las estupendas Jamie Lee Curtis –cuya carrera está centrada ahora en este tipo de películas familiares– como la madre de Marni y de Sigourney Weaver –que vuelve a ser habitual en la gran pantalla– como la tía de la novia. El pique entre ambas en el momento del baile es de lo más divertido de la cinta. Y es que se trata de una película eminentemente femenina, los chicos son meros comparsas. A Jamie Lee y Sigourney se suma una divertida Kristen Bell, que demuestra otra vez que se desenvuelve bien en la comedia. Tampoco hay que olvidar a la veterana Betty White. Su papel no es que sea para morirse, pero verla en acción resulta siempre entrañable.

4/10
Sed de venganza

2010 | Faster

Adrenalítica película de acción, con guión más plano que un tranchete (por mucho que se quieran colar algunas reflexiones), pero con una agresividad en las imágenes capaz de despertar al espectador más narcolépsico. La historia se cuenta en una sola frase: un hombre corpulento sale de la cárcel, en donde ha permanecido diez años, y en apenas tres días va en busca de los asesinos de su hermano, a los que se va cargando sin compasión. La película está dirigida por George Tillman Jr., que obtuvo cierta notoriedad con Notorious (no es un juego de palabras). La puesta en escena, como todo en el film es oscura, con imágenes violentas y abundancia de primeros planos con música y sonidos atronadores. Todas las imágenes están diseñadas para el lucimiento de Dwayne Johnson, que aporta músculos y malas pulgas como nunca lo había hecho, y que ofrece su cara menos expresiva posible. Destacan entre el reparto una galería de experimentados secundarios, con especial atención a Billy Bob Thornton en uno de esos papeles ambiguos de perdedor que tanto le gustan. Ah, y hay un buen papel para el desconocido Oliver Jackson-Cohen, que puede tener un futuro prometedor.

4/10
Los otros dos

2010 | The Other Guys

Comedia cortada a la medida de Will Ferrell, que vuelve a ponerse a las órdenes de Adam McKay, responsable de varias de sus cintas, como El reportero, Pasado de vueltas y Hermanos por pelotas. Esta vez, Ferrell está acompañado por Mark Wahlberg, que aunque no se prodigaba mucho en la comedia interpretó un papel importante en la cinta de humor Noche loca justo antes de rodar esta cinta. Fue noticia en cierta medida por desbancar a la película del verano, Origen, como número uno en las listas de recaudación. Las películas de policías por regla general suelen centrarse en heroicos tipos que salen airosos de los tiroteos, se ven inmersos en persecuciones y detienen a temibles delincuentes. En esta cinta también aparecen dos héroes de ese tipo, P.K: Highsmith (Samuel L. Jackson) y Christopher Danson (Dwayne Johnson), que a pesar de que causan grandes destrozos con sus cinematográficas intervenciones, son considerados grandes héroes. Sin embargo, los protagonistas del film son otros dos personajes, Allen Gamble (Will Ferrell) y Terry Hoitz (Mark Wahlberg), dos segundones del cuerpo que se ocupan del trabajo de oficina y de rellenar el papeleo. Cuando los grandiosos Highsmith y Danson mueren inesperadamente en acto de servicio, Gamble y Hoitz tratan de posicionarse como sustitutos resolviendo un caso relacionado con un financiero lleno de deudas. El film cuenta con muchos secundarios de renombre, como Dwayne Johnson y Samuel L. Jackson (los “polis” duros), Eva Mendes (la esposa deslumbrante del personaje de Ferrell), y Michael Keaton, divertido como capitán de policía pluriempleado. También cuenta con cameos de estrellas como Brooke Shields, Rosie Perez y Anne Heche que se quedan en meramente anecdóticos. El repertorio de gestos de Will Ferrell, y los esfuerzos de Wahlberg proporcionan algún momento de cierta gracia. Pero el guión es surrealista y los gags no aspiran ni mucho menos a ser considerados de ‘humor inteligente’. Por desgracia, en el terreno de la comedia, Hollywood sigue eligiendo el camino facilón.

4/10
La montaña embrujada

2009 | Race to Witch Mountain

El fornido Jack Bruno trabaja como taxista en Las Vegas. Un día, los jóvenes Seth y Sara se suben en su taxi y le piden que les lleve hasta una zona alejada en el desierto. Hasta aquí, todo podría entrar dentro de la normalidad, pero una serie de acontecimientos empieza a cambiar el rumbo de las cosas. Seth y Sara son dos hermanos alienígenas con forma humana que han aterrizado en la Tierra con la intención de encontrar la llamada ‘montaña embrujada’, la cual contiene información primordial para su planeta, que se encuentra al borde de la extinción. Por ello, inician una carrera a contrarreloj para dar con su nave y regresar a su planeta, pero no sólo un cazador extraterrestre pretende matarlos, sino que la policía les pisa los talones para darles caza y realizar experimentos científicos con ellos. Jack, por su parte, decidirá colaborar con las chicos para que consigan regresar a su hogar; también contarán con la ayuda de la doctora Alex Friedman, una científica astrónoma con pocos seguidores. Trepidante cinta de ciencia ficción de Disney, remake de la película de 1973 dirigida por John Hough, quien a su vez se basaba en el libro de Alexander Key. Andy Fickman rueda aquí su particular versión de la historia, y se luce con espectaculares efectos especiales. El film está especialmente pensado para los jóvenes, que disfrutarán de esta historia sobre niños con poderes, en esta época del cine que no para de llevar a la pantalla cintas sobre superhéroes. La acción y el apartado visual tienen un papel especial en la primera parte de la película, lo que supone un buen comienzo para atrapar al espectador. Dwayne Johnson, alias ‘The Rock’, ya había tocado el género infantil con Papá por sorpresa y ahora se atreve con esta película de la factoría Disney, donde también sale acompañado de dos jóvenes intérpretes. El actor protagonista de El rey Escorpión hace lo que puede dentro de la historia, pero se luce más con la acción. Carla Gugino (Watchmen) interpreta a la astrónoma desengañada que ve en los niños la oportunidad profesional de su vida. En cuanto a los chicos protagonistas, estos son Alexander Ludwig (Los seis signos de la luz), un tanto inexpresivo, pues pone todo el rato la misma cara, y AnnaSophia Robb, una joven actriz incipiente que dará que hablar en el futuro. Lo que uno no se cree demasiado es el leve idilio metido con calzador entre Gugino y Johnson. La trama sobre ovnis que aterrizan en la Tierra, con protagonistas buenos y heroicos perseguidos por agentes del gobierno malos y ambiciosos ya se ha visto antes, pero se sigue con interés por el vibrante ritmo, que no decae en ningún momento.

5/10
Superagente 86 De película

2008 | Get Smart

El productor Charles Roven recupera al personaje de la célebre serie de televisión Superagente 86, creada por el cómico Mel Brooks y emitida con gran éxito durante el lustro de 1965-1970. Por primera vez el agente Maxwell Smart es interpretado por un actor distinto de Don Adams, pues si bien se han hecho otras versiones de sus aventuras en 1989 y 1995, el simpático actor neoyorquino también estuvo presente en ellas. El film sigue el mismo esquema de la serie, con la agencia de espías Control, encargada de salvaguardar la seguridad del gobierno de Estados Unidos, y con la organización criminal oponente, KAOS. Aquí el agente Maxwell Smart es un experto y prestigioso analista de Control, anque él lo que desea es vivir la acción de cerca, luchar cuerpo a cuerpo y sobre el terreno. La oportunidad para cumplir sus sueño le llegará cuando aparezca la atractiva agente 99, cuya aparición coincide con un serio aviso de atentado contra el presidente de los Estados Unidos. Estamos ante un divertido producto, ideal para no pensar y dejar que la sonrisa florezca en el rostro. Gran culpa de que la cosa funcione está en el reparto encabezado por Steve Carell. Este tipo tiene gracia, caramba. Su humor es muy físico, gestual, basado en gags rápidos y muy tontorrones, que recuerdan al slapstick. Lo cierto es que pone unas caras y hace unos movimientos tan ridículos que surten efecto. Le acompañan con soltura una simpática Anne Hathaway, en alza tras El diablo viste de Prada, y unos cuantos secundarios muy apañados, como Alan Arkin o el forzudo The Rock. El director Peter Segal, especialista en comedias de no muy altos vuelos (Ejecutivo agresivo, El clan de los rompehuesos), asciende esta vez un peldaño con una agradable película –aunque no memorable, todo hay que decirlo–, que pese a algunos altibajos se ve con agrado. Destacan los efectos especiales y las frecuentes escenas de acción, rodadas con pericia. Los más nostálgicos reconocerán además los homenajes a la serie (los coches, el vestuario, etc.) y a las películas estilo James Bond. Funcionan con eficacia tambén los divertidos cameos de Bill Murray (absolutamente surrealista) y del veterano James Caan, que encarna al bobo presidente americano.

5/10
¡Maderos 091!

2007 | Reno 911!: Miami

Llamar película a este ridículo disparate es ya hacerle un enorme favor. Un grupo de policías mastuerzos, idiotas y asquerosamente groseros, pertenecientes al Departamento del sheriff de Reno recibe una invitación para asistir a una convención en Miami. Allí, por cosas de la vida, serán los únicos polis que eluden la infección de un virus mortal, por lo que tendrán que encontrar el antídoto para salvar a sus colegas. Ésta es la tonta excusa para ofrecer, una detrás de otra, una variada muestra de estupideces, chistes verdes y ordinarieces de llamativo mal gusto, que más que hacer reír empujan al espectador a salirse de la sala por simple vergüenza ajena. Por lo visto la cosa proviene de una serie de televisión de éxito en Estados Unidos. Increíble. Resulta sorprendente que Danny DeVito, The Rock y Paul Rudd (éste en un papel más largo) se presten siquiera a aparecer unos segundos en una bazofia de tal calibre.

1/10
Papá por sorpresa

2007 | The Game Plan

Las películas de ‘estrella del cine de acción emparejado con niños’ son todo un subgénero que tiene ilustre precedentes como Los cowboys, con el inigualable John Wayne rodeado de infantes. Le imitó en 1990 Arnold Schwarzenegger, en Poli de guardería, y más recientemente Vin Diesel en Un canguro superduro. Ahora, hace lo propio Dwayne Johnson, más conocido como The Rock, que intenta no quedarse estancado en el género de acción, y ha tenido tanto éxito con esta película, que ya ha fichado para más producciones familiares. The Rock interpreta a Joe Kingman, estrella del fútbol americano que vive únicamente preocupado por sus partidos, las fiestas con sus compañeros de equipo, y sus ligues. Un día aparece en la puerta de su casa Peyton, una encantadora niña que asegura que es su padre. Como parece que su historia es cierta, pues es hija de su ex mujer, de la que se divorció unos años atrás, y que al parecer se ha ido a África una temporada, Kingman debe hacerse cargo de ella, tarea que le resultará más difícil que los partidos importantes. Procedente del ‘wrestling’, The Rock puede ser bastante eficaz en el terreno de los combates coreografiados. Pero demuestra en esta ocasión su falta absoluta de talento en comedia. Esto da al traste con los momentos pensados para la carcajada, como cuando a petición de su hija protagoniza una representación de ballet, o cuando se mete con varias niñas en un castillo de juegos infantiles, que carecen por completo de gracia. Más espontánea resulta ser Madison Pettis, la niña protagonista, aunque sus diálogos son forzados, y poco creíbles para alguien de su edad. Por lo demás, se trata de una comedia amable de Disney, en torno a un personaje egoísta, que empieza a mirar más allá de su ombligo cuando convive con su hija inesperada. Anima la función la parte de fútbol americano, que culmina con un partido decisivo, en la línea del cine deportivo.

4/10
La vida en juego

2006 | Gridiron Gang

En 1993 se estrenó un documental titulado Gridiron Gang, que recogía la experiencia que aconteció en una cárcel de menores en Estados Unidos, cuando los responsables decidieron formar un equipo de fútbol americano. Los datos decían que el 75% de los reclusos volvía a la cárcel nada más salir a la calle, y que muchos ellos acababan muertos, y la intención del equipo era la de apartar a los internos de su vida criminal y ofrecerles un objetivo por el que luchar: dejar de ser perdedores para ganarse su propia autoestima y convertirse en ganadores. La experiencia fue un éxito. Ahora el director Phil Joanou (El clan de los irlandeses) vuelve sobre el tema y filma la misma historia, pero esta vez en clave de ficción. La película se disfruta como ese tipo de historias deportivas de superación, y que casi tienen un guión previamente escrito, al estilo Titanes. Hicieron historia o Hoosiers: más que ídolos. En verdad, dice la película (y los hechos reales), el deporte puede convertirse en una gran escuela de virtudes humanas, y muchos chicos pueden cambiar su vida si se lo proponen. Las secuencias de acción en el campo están rodadas con pericia y hay, cómo no, los típicos discursos de superación, las historias de redención y algún momento emotivo bien resuelto. Y el actor The Rock se esfuerza con esmero en uno de sus papeles más dramáticos.

5/10
Doom

2006 | Doom

Adaptación cinematográfica del videojuego homónimo, que revolucionó el sector. Apenas tenía argumento, por lo que los guionistas han compuesto una historia completamente nueva. Los miembros del ETRT, un escuadrón de marines armados hasta los dientes, investigan una estación espacial ubicada en Marte, horas después de perderse el contacto con los científicos que la habitan. Encuentran el lugar desierto, y acechado por criaturas pesadillescas. El polaco Andrzej Bartkowiak, especialista en acción, ha tenido éxito con títulos como Romeo debe morir. En esta ocasión, compone un predecible refrito de grandes éxitos de la ciencia ficción –a los guionistas de Alien habría que pagarles derechos de autor–, que sirve sobre todo para el lucimiento de The Rock, últimamente uno de los reyezuelos del género.

3/10
Be Cool

2005 | Be Cool

Cómo conquistar Hollywood, adaptación de una novela de Elmore Leonard, era una divertida película sobre un gángster cinéfilo, que debía cobrar la deuda de un productor. Diez años después vuelve Chili Palmer (John Travolta ‘again’), que ahora desea producir un disco a la desconocida Linda Moon, en parte como favor a la viuda de un amigo recién asesinado. Y es que nuestro matón tiene un corazón de oro. El esquema es semejante al original, jugando al contraste entre un Palmer medianamente decente, y las discográficas, cuyos métodos poco deben envidiar a las mafias, una de negros y otra rusa. Pero los afilados diálogos, tipo Quentin Tarantino (después de todo, éste adaptó a Leonard en Jackie Brown), resultan inferiores, y quizá por eso la zafiedad resalta más. Mientras que los guiños sensuales a los filmes de bailoteo de Travolta, o a Pulp Fiction (allí compartieron pantalla el actor y Uma Thurman), constituyen un recurso facilón. Más irónicas e ingeniosas son en cambio las bromas sobre las secuelas, o incorporar números musicales para vender discos de Aerosmith, con un Steve Tyler haciendo de sí mismo. Dirige el film, F. Gary Gray, responsable de la agilísima The Italian Job.

5/10
Pisando fuerte (2004)

2004 | Walking Tall

Tras una temporada sirviendo en las fuerzas especiales, Chris Vaughn regresa al pueblecito donde nació. Lo que antes era un sitio tranquilo, ahora está tomado por un grupo de forajidos, liderado por un cacique local, antiguo amigo de Chris, que ha fundado un casino donde se citan elementos indeseables. Tras ser apaleado por los malhechores, Vaughn decide coger una estaca y tomarse la justicia por su mano. Desde que alcanzó la fama como secundario de El regreso de la momia, The Rock (La Roca) se ha convertido en uno de los reyezuelos del moderno cine de acción, junto con Vin Diesel. Esta vez protagoniza una nueva versión de un subproducto homónimo de 1973 del desconocido Bo Svenson, que tuvo dos secuelas.

4/10
El tesoro del Amazonas

2003 | The Rundown

Un capo mafioso encarga a Beck, su gorila de confianza, que vaya a la caza de su hijo Travis, el cual se ha pirado a la selva del Amazonas para buscar un objeto de mucho valor. Pero cuando Beck llega allí y encuentra a Travis, ambos se las tendrán que ver con el jefe de un tinglado que huele mal, pero que muy mal. Para colmo, entre los dos se colará Mariana, una bella nativa que encandila a ambos, pero que guarda más de un secreto. Tras el superéxito de El rey Escorpión, The Rock vuelve a las andadas con esta entretenida película que explota al máximo su físico y su cara de tótem, aparte por supuesto del clásico móvil de los tesoros perdidos en medio de la jungla. Los paisajes son espléndidos, aunque lo mejor son sin duda las coreografías de las escenas de lucha (hay una con un enano saltarín que quita el hipo) y el ajustado tono de comedia con que el director Peter Berg ha logrado impregnar todo el film. De todas maneras, hay de todo, como tiene que ser en este título de puro entretenimiento: peleas a mansalva, caminatas sudorosas, chistes graciosos, romance con rivalidad y hasta un punto de intriga. Destaca el trabajo del joven Seann William Scott, quien tras su participación en El monje cada vez se siente más cómodo haciendo de graciosillo en busca de acción. Mención especial también a los caretos del malvado de turno, encarnado por un inconmensurable Christopher Walken.

5/10
El rey Escorpión

2002 | The Scorpion King

El rey Escorpión es un monarca de un reino ancestral que resucitaba para perseguir a los sufridos protagonistas de El regreso de la momia. Lo interpretaba el debutante Dwayne Johnson, alias “The Rock” (la roca), una estrella del "wrestling", lucha libre americana que todos conocemos como "Pressing Catch". La Roca (nada que ver con el film de Sean Connery) obtuvo tanta aceptación con este personaje que los productores decidieron convertirle en el personaje central de un spin-off, que así se llama un film protagonizado por un secundario de otra película. La acción se sitúa cinco mil años antes del título citado, cuando el protagonista aún no es monarca sino un guerrero conocido como Malthaus. Junto a varios luchadores del pueblo akkadiano, es contratado para eliminar a una hechicera que con sus predicciones convierte en invencible al despótico y ambicioso Menom, que pretende reinar sobre las tribus del desierto. Dirigida por Chuck Russell (La máscara), se utilizaron algunos decorados de Espartaco, de Kubrick, conservados en los estudios Universal. Incluso se homenajea a Indiana Jones y el templo maldito en una de las secuencias, en que el protagonista se protege de los disparos enemigos con un gong.

5/10
El regreso de la momia

2001 | The Mummy Returns

Han pasado diez años desde la última vez que se vieron las caras con el horrible sacerdote egipcio momificado Imhotep. Rick O'Connell (Brendan Fraser) y Evelyn (Rachel Weisz) se han casado y ahora viven tranquilamente junto a su revoltoso vástago de 8 años. Pero a miles de kilómetros, el Rey Escorpión ha despertado del castigo eterno de Anubis y reúne un ejército para destruir el mundo. Sólo Imhotep, devuelto a la vida gracias a la ayuda de su amada Ancksunumam, puede pararle los pies. Cuando la lucha de estos dos temibles seres parece inevitable, los O'Connell tendrán que regresar a la acción para salvar el mundo. Después del exitazo que supuso La Momia, Stephen Sommers repite equipo y fórmula, esta vez con más acción, humor y terror, pasándolo todo por el filtro de unos efectos digitales de auténtica impresión. Salpicada cada escena de espectacularidad y emoción, la “peli” va en quinta velocidad desde el comienzo y recoge el espíritu más clásico del género de aventuras.

5/10

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