El presidente Donald Trump ha demostrado un entusiasmo desbordante —y algo kitsch— tras enterarse de que la actriz Sydney Sweeney es republicana.
La estrella de Euphoria y The White Lotus ha estado en el centro de una tormenta mediática por su último anuncio de vaqueros para American Eagle, pero nada de eso ha empañado su imagen ante el Comandante en Jefe.
En el controvertido spot, Sydney Sweeney afirma, en tono melifluo:
“Los genes se transmiten de padres a hijos y a menudo determinan rasgos como el color del pelo, la personalidad e incluso el color de los ojos… Mis genes son azules". La frase, que pretendía ser un inocente aunque algo forzado juego de palabras entre jeans y genes, ha sido tachada en redes de “propaganda nazi en vaqueros”, y ha desatado acusaciones de eugenesia y supremacismo genético.
Pero nada de eso ha afectado al expresidente, que tras leer en el New York Post que la actriz está registrada como republicana desde junio de 2024, en el condado de Monroe, ha reaccionado como si acabaran de decirle que va a volver a presentar El aprendiz.
“¡Oh, ahora me encanta su anuncio!”, declara Donald Trump, con una sonrisa de oreja a oreja, preguntado por una periodista antes de subir al Air Force One en Allentown, Pensilvania. “Es fantástico”, añadió, sin soltar el pulgar en alto.
El entusiasmo del presidente ha sido secundado por su vicepresidente, JD Vance, que también salió en defensa de Sydney Sweeney:
“Los demócratas están enfadados porque una chica guapa vende vaqueros a niños. Eso es todo".
Por su parte, ni American Eagle ni la actriz se han pronunciado oficialmente desde la ola de críticas. De momento, lo único claro es que en la América de 2025, unos jeans pueden provocar más división nacional que una reforma fiscal.
