La noticia que ha revolucionado Hollywood tiene como protagonistas a Tom Holland y Zendaya: la pareja ya se ha casado, según ha confirmado Law Roach, estilista de la actriz.
Law Roach fue quien desveló la sorpresa en la alfombra roja de los Actor Awards (Premios del Sindicato de Actores), en declaraciones a Access Hollywood. “La boda ya ha ocurrido. Os la habéis perdido”, aseguró entre risas. Ante la insistencia del periodista, remató: “Es totalmente cierto”. Sin fotos oficiales, sin exclusiva en revista y sin comunicado conjunto: fieles a su habitual discreción, los intérpretes habrían dado el “sí, quiero” lejos de los focos.
La relación entre Tom Holland y Zendaya comenzó en 2016, cuando coincidieron en el rodaje de Spider-Man: Homecoming, donde interpretaban a Peter Parker y Michelle Jones. Aunque durante años esquivaron confirmar su romance, hicieron pública su relación en 2021. Los rumores de compromiso se intensificaron tras la aparición de Zendaya en los Globos de Oro con un llamativo anillo de diamantes en la mano izquierda. Más adelante, en 2025, el propio Tom Holland corrigió a un reportero que se refirió a Zendaya como su “novia”, puntualizando con una sonrisa: “Prometida”.
Ambos retomaron sus personajes en Spider-Man: Far From Home y en Spider-Man: No Way Home, consolidándose como una de las parejas más queridas del universo Marvel. Este 2026 volverán a coincidir en pantalla por partida doble: primero en Spider-Man: Brand New Day y después en La Odisea, la nueva película dirigida por Christopher Nolan.
Pese a su reserva en lo personal, ambos han hablado en distintas ocasiones de lo positivo que resulta trabajar juntos. Tom Holland llegó a describir su relación como “lo mejor que me ha pasado”, subrayando la complicidad que comparten en el set. Zendaya, por su parte, definió como “extrañamente cómodo” actuar junto a su pareja, destacando el talento y la entrega del actor británico.
Si algo caracteriza a esta pareja es su capacidad para mantener el equilibrio entre el fenómeno mediático y la intimidad. Y, por lo visto, también han sabido organizar una boda sin que nadie mirara por la mirilla.
