El año pasado ya ayudó a organizar un festival cinematográfico en Nairn, su lugar de residencia en Escocia.
Esta Tilda Swinton es una mujer singular. Sus primeros filmes son diferentes, muestras de una rara búsqueda artística, y a menudo sus personajes desprenden inquietantes sentimientos y producen en el espectador cierto estupor. Pero se ve que la búsqueda del arte no se lo queda sólo para ella. Durante este verano de 2009, la actriz está dedicando tiempo a pasear una especie de Festival de cine itinerante por las Highlands de Escocia, las tierras del famoso héroe de Braveheart.
Según ha declarado la propia Swinton, ganadora del Oscar por Michael Clayton, se trata de ofrecer a los habitantes un cine fuera de lo corriente, del que están hambrientos, al igual que películas que no están disponibles en DVD. El festival incluye así, desde obras de Preston Sturges, como Los viajes de Sullivan, hasta Cold Fever, de Fridrik Thor Fridriksson, pasando por Trono de sangre, la adaptación de la shakespeareana “Macbeth” de Akira Kurosawa.
