El director Doug Liman y el productor Avram Ludwig estaban navegando con su barco de vela, cuando presenciaron un enorme choque de un buque de carga contra una pequeña lancha.
¿Quién le iba a decir al director Doug Liman que iba a emular la sangre fría y la rápida capacidad de decisión del protagonista de su película El caso Bourne? Seguramente, ni él mismo podía pensar la peligrosa aventura que iba a vivir. Todo sucedió el pasado miércoles 5 de agosto. Doug Liman y su amigo el productor Avram Ludwig estaban plácidamente en su barco de vela, navegando por el río Hudson. Hacia la una de la madrugada vieron con horror que un buque de carga embestía con furia una pequeña embarcación rápida.
Ni cortos ni perezosos los dos cineastas se lanzaron a socorrer a las personas accidentadas. Rescataron a tres de ellas, que estaban en el agua, mientras que el dueño de la embarcación se negó a abandonar su malparado barco, que a duras penas flotaba. Enseguida llegó la policía y los equipos de salvamento, y las cuatro personas accidentadas fueron trasladadas al hospital San Vicente, donde ingresaron con heridas leves.
El jueves, Doug Liman declaró que había sido un “milagro” que los cuatro pasajeros sobrevivieran al accidente. “Sólo puedo pensar que en estos momentos el río Hudson tiene muy buen karma”, dijo al recordar también el sorprendente aterrizaje forzoso de un avión en las aguas del río el pasado 15 de enero de 2009.
Doug Liman se encuentra en estos momentos en la posproducción de su película de acción Fair Game, con Sean Penn y Naomi Watts.
