Esta edición ha servido para que nadie dude de que las tallas grandes también tienen su hueco sobre la alfombra roja. Ellas y las veteranas del oficio no suelen ser el centro de atención de las miradas. Una auténtica pena.
Foto: AMPAS
No todo va a ser juventud y cinturitas de avispa en la entrega de los Oscar. Por si alguien pone en duda esta afirmación, que eche un vistazo a la siempre ostentosa Queen Latifah. Habitual en estos saraos, este año contaba con la compañía de la ganadora del premio Mo'Nique y Gabourey 'Gabby' Sidibe. Las actrices de Precious eligieron vestidos azules de Tadashi Shoji y de Marchesa, respectivamente.
Si las tallas grandes lucieron espléndidas, tampoco desentonaron, sino más bien lo contrario, las veteranas del oficio. Meryl Streep lució espectacular con un modelo blanco de Chris March. Tampoco se quedó atrás Melanie Griffith con un vestido negro. Pero la que se llevó el gato al agua fue Helen Mirren con un vestido gris de Badgley Mischka.
