El paso del tiempo puede jugar malas pasadas. Que se lo digan a Ben Affleck, que hace 3 años pidió consejo a un político ahora profundamente cuestionado por un escándalo de tintes sexuales.
Hace tres años, Ben Affleck daba vida a un congresista corrupto en La sombra del poder, apasionante thriller con Russell Crowe que a su vez adaptaba una miniserie televisiva británica. Para hacer un retrato convincente de su personaje de político, Affleck pidió asesoramiento nada menos que al demócrata Anthony Weiner, ahora muy cuestionado por el escándalo de su envío a destinatarios femeninos, vía internet, de fotografías sugestivas de tipo sexual de sí mismo. El político primero negó lo ocurrido, y luego lo admitió, pero en cualquier caso ha descartado dimitir de su puesto.
El caso es que en 2009 Affleck y Weiner se hicieron amigos con motivo de ese film, y ambos lanzaron loas mutuas. El actor comentó que “Anthony es un tipo que golpea tan dura y limpiamente”, mientras que el político explicaba que “he desarrollado un respeto a regañadientes, tiene buenos instintos políticos”. Es de suponer que la idea que tenía Affleck de su asesor se habrá alterado con el reciente escándalo.
