Con frecuencia se dice que Alec Baldwin quiere entrar en política. No estoy muy segura de que actitudes como la mostrada a bordo de un avión por el protagonista de Rockefeller Plaza sean la mejor forma de hacer campaña.
Desde luego no da la impresión de que los famosetes del mundo del espectáculo reciban trato de favor a la hora de viajar en avión. A los casos recientes de Kevin Smith y Gérard Depardieu, apeados de sus respectivos vuelos por distintos motivos, se suma ahora el caso de Alec Baldwin, que se quedó sin poder volar en American Airlines rumbo a Los Ángeles.
Todo apunta a que la razón de que Alec Baldwin fuera expulsado de su avión fue su nula atención a la petición del personal auxiliar a los viajeros de que desconectaran sus dispositivos electrónicos. El actor hizo caso omiso a la petición, y siguió jugando con su móvil al juego de palabras “Words with Friends”, lo que motivó la invitación sin contemplaciones a abandonar el avión. Ello motivó que el actor expresara en twitter su indignación en un mensaje al que acompañaba el tag #nowonderamericaairisbankrupt, o lo que es lo mismo, #nomeextrañaqueamericaesteenbancarrota. No obstante, la explicación que dio el representante del actor, más que apuntalar la idea de que la compañía se había propasado, daba a entender que todo el problema se debió al capricho de Baldwin, pues aseguraba que “a Alec le pidieron que abandonara el vuelo por jugar a “Words with Friends” mientras esperaba en la puerta. Le encanta WWF tanto que aceptó dejar el avión por ello, pero ya está a bordo de otro avión de American Airlines”.
Quien no perdió el tiempo fue Zynga, la compañía que comercializa el videojuego, que publicó una imagen de apoyo al actor con la pantalla de “Words with Friends” donde pide que dejen jugar a Alec, dándole por ganador en una hipotética partida con la compañía aérea por 1-0.
