James Franco es un chico inquieto, siempre probando cosas nuevas. Lo último, el comentario crítico de películas. ¿Le fichará de modo permanente alguna revista sesuda para recoger sus sesudos análisis?
Este chico igual vale para un roto que para un descosido. Como actor acabamos de ver a James Franco en El origen del Planeta de los Simios. Se ha dirigido a sí mismo y a otros en Sal, biopic de Sal Mineo. Presentó los Oscar. Tuitea que da gusto. Y ahora, lo último, hace sus pinitos como crítico de cine. Y además “ganando amigos” que se dice...
En efecto, Franco se ha lanzado en la crítica cinematográfica, y lo ha hecho dando palos en The Paris Review a uno de los títulos más taquilleros del año, Amanecer (Parte 1), y a uno de los que más ha contado con el beneplácito de la crítica, Los descendientes. Se ve que hay cubrir todos los flancos a la hora de llevar la contraria a la gente, y para ello ha buscado modos de relacionar dos filmes a primera vista bastante distintos.
Por lo visto, el actor pluriempleado encuentra puntos de conexión entre los dos títulos citados, como el hecho de “ambos usan el sexo como tema subyacente, mientras que en la superficie promueven la idea de los valores familiares”. Sobre la saga Crepúsculo critica al estudio que busca a un público “ingenuo” y Los descendientes le achaca ser “facilona”, “la vida es simple en Hawai”, y describe como “grotesca” la escena de Jack Nicholson y Kathy Bates en la bañera.
