Geoffrey Rush tiene razones para sentir el orgullo patrio, pues acaba de ser distinguido como "australiano de año", toda una responsabilidad.
La primera ministra australiana Julia Gillard entregó al actor poseedor de un Oscar Geoffrey Rush el título de “Australiano del año” por su contribución a las artes. Sin duda que Rush fue muy mediático gracias a su papel de logopeda del monarca británico Jorge VI en El discurso del rey.
Entre los méritos del premiado se citan no sólo el reconocimiento internacional, sino que “permanece extraordinariamente enraizado en su comunidad local, en su país y en la industria artística australiana. Y a propósito del rey, se menciona también que tiene la triple corona del Oscar, el Tony y el Emmy.
Quien piense que lo normal es que un actor se lleve este premio se equivoca, pues sólo en otra ocasión ha ocurrido, y no con los previsibles Nicole Kidman o Russell Crowe, sino con Paul Hogan en 1975. Rush fue elegido entre 5.000 finalistas.
En el discurso de agradecimiento el actor habló con orgullo de su país afirmando que “vivimos en una isla que se jacta de ser la nación más antigua de la Tierra”, una mención a la cultura aborigen.
