Los estrategas de la campaña de reelección del presidente Barack Obama han descubierto que la ecuación gays+Hollywood puede ser decisiva para que su jefe siga ocupando la Casa Blanca.
De modo que tras el anuncio de que el presidente apoya el matrimonio homosexual, un auténtico bombazo mediático, los activistas gays, de los que hay muchos en Hollywood, demuestran su agradecimiento recaudando fondos para financiar la campaña electoral de Obama. También puede ser una forma de hacer que no olvide lo que ha dicho en público, pues la famosa proposición 8 que definía el matrimonio en el estado de California como la unión entre un hombre y una mujer, aprobada por los californianos en referéndum pero anulada por un tribunal, va a pasar en apelación al Tribunal Supremo. Y un presidente amigo puede ayudar a que el alto tribunal falle a su favor.
Entretanto las cenas con capitostes de Hollywood continúan, y los abiertamente homosexuales se esfuerzan en apoyar a Obama. Ryan Murphy, creador de la serie televisiva Glee, recibió en compañía de su prometido David Miller en su casa al presidente, quien bromeó diciendo “creo que no cantaré esta noche”. Allí le presentó a alguno de los famosos donantes que entregan para la campaña la cantidad máxima permitida, 25.000 dólares. Entre otros Julia Roberts, Rob Reiner, Reese Witherspoon y la ‘gleeniana’ Jane Lynch.
Antes Obama se reunió con un amplio grupo representante de LGBT (o sea, lesbianas, gays, bisesexuales y transexuales), que mostraron su entusiasmo por el presidente, quien dijo “la lucha en apoyo de la comunidad LGBT es parte de una lucha más amplia a favor de todos los americanos”. Aunque en esta ocasión no explicitó su apoyo al matrimonio gay, el guionista Dustin Lance Black, en declaraciones a The Hollywood Reporter, consideró que lo decía implícitamente desde el momento en que estaba en ese escenario.
En el grupo de más de 600 personas había jefazos de CBS, HBO, Lionsgate y Disney, además de Ellen DeGeneres, Cher, y el creador de Will & Grace Max Mutchnick. Precisamente una declaración del vicepresidente Biden sobre esta serie precipitó la declaración pública de Obama apoyando el matrimonio gay.
