¿Quién dijo que Ronald Reagan es el presidente más cinematográfico de la historia, por aquello de que era actor? Barack Obama demuestra una especial querencia por las pantallas.
El presidente Barack Obama no se conforma con contar con el apoyo financiero de rutilantes estrellas de Hollywood. Se ve que al máximo mandatario de Estados Unidos le encantan las películas, y lo único que cabe preguntarse es si sus comentarios críticos son especialmente valiosos. Por ejemplo, recientemente, declaró lo mucho que le gustaba El caballero oscuro: la leyenda renace, pero al asegurar que lo mejor de la película era Anne Hathaway, aquello sonaba más a broma o halago frívolo de la actriz que a otra cosa. También le ha gustado a Obama la sorpresa indie Beasts of the Southern Wild, un film que ha recomendado a la mismísima Oprah Winfrey, quien enseguida se ha hecho eco de sus méritos, para regocijo y sorpresa de su joven director de 29 años Benh Zeitlin.
Por otro lado Obama se ha convertido en involuntario protagonista del documental 2016: Obama's America, que ha recaudado en Estados Unidos la espectacular cifra de 2 millones de dólares a pesar de exhibirse sólo en 169 pantallas. El film de Dinesh D'Souza y John Sullivan basado en un libro del primero no da una imagen demasiado positiva del presidente, pero todo apunta a que puede convertirse en exitoso documental, un género que no suele arrasar en taquillas, pero que en esta caso apunta maneras. Sea como fuere, los planes de la distribuidora es ampliar la exhibición a 1.075 salas en coincidencia con la convención republicana para nombar a su candidato a la presidencia el próximo 27 de agosto. A pesar de su tono poco favorable a Obama, pues pinta un futuro negro (con perdón) si el presidente fuera reelegido, el film está teniendo éxito incluso en áreas donde suelen ganar los demócratas, como Nueva York.
