Las autoridades de China, autoproclamadas ateas y marxistas, han proscrito sin embargo el estreno de Noé, de Darren Aronofsky, protagonizada por Russell Crowe, apelando a su sensibilidad religiosa. Pese al régimen comunista, parece que la fe tiene una enorme importancia para gran parte de la población.
"Aunque la causa han sido razones religiosas, los motivos reales son un tanto complicados", ha afirmado a THR una fuente anónima, cercana a Paramount, que pretendía sacar un buen rendimiento del film en China, amparándose en una campaña de marketing que pone el acento en los contenidos ecológicos del mismo. Se especula que haya detrás motivaciones económicas, pues en las últimas semanas varios títulos estadounidenses, sobre todo Capitán América: El soldado de invierno y The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, han obtenido importantes ingresos en el país asiático, desbancando a varias producciones locales.
La superproducción ya había sido vetada en países islámicos como Baréin, Indonesia, Malasia, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
