En la comedia de 1985 "El gran despilfarro", Richard Pryor y John Candy deben derrochar la friolera de 30 millones de dólares como condición para poder cobrar una herencia.
Tres décadas después, el cómico Robert Townsend, responsable de títulos como El sindicato, dirigirá, escribirá y posiblemente protagonizará la nueva versión del film, que a su vez estaba basado en una novela de George Barr McCutcheon, que ya dio lugar a una versión muda de 1914, actualmente perdida, que dirigió el legendario Cecil B. DeMille, al principio de su larga carrera.
El debutante Michael William Schmidt se ocupará del guión. Debido a la inflación, esta vez el protagonista tendrá que gastarse 100 millones de dólares.
