La segunda parte de “Deep Blue See”, film en el que aparecían tiburones modificados genéticamente, se ha convertido en una realidad.
Desde Tiburón de Steven Spielberg en 1975, estos animales marinos se han convertido en una de las pesadillas favoritas de los asiduos del cine. En 1999, Deep Blue Sea llegó a hacer mucho ruido, recaudando en taquilla 164,6 millones de dólares en todo el mundo.
A diferencia de otros éxitos, las cifras no desencadenaron una franquicia. Al menos, no hasta ahora. Syfy ha puesto en marcha una secuela, rodada para televisión, que se está rodando en estos momentos en Ciudad del Cabo, África. Dirige el desconocido Darin Scott, con Michael Beach como protagonista. Según la sinopsis oficial, un doctor llamado Klaus Van Ettel experimenta con tiburones, que se escapan poniendo en aprietos a un grupo de biólogos marinos.
