Lena Headey, popular Cersei Lannister en “Juego de tronos”, se suma a la ya extensa lista de actrices, en este momento más de 40, que denuncian el comportamiento inapropiado de Harvey Weinstein.
En redes sociales, la actriz británica detalla sus padecimientos la primera vez que conoció al productor, cuando promocionaba El secreto de los hermanos Grimm, en el Festival de Venecia, durante cuyo rodaje por lo visto también fue hostigada por el director, Terry Gilliam, según sus palabras. En la ciudad de los canales, paseaba con Weinstein cuando éste le hizo insinuaciones. “Me paró e hizo algunos comentarios y gestos sugerentes”, explica. “Empecé a reírme, estaba en shock. Pensaba que tenía que ser una broma. Le dije algo como ‘venga ya, sería como besar a mi padre. Vamos por algo de beber, volvamos con el resto’. Nunca volví a participar en una película de Miramax”.
Muchos años después, sus caminos volvieron a encontrarse, en Los Ángeles, cuando éste manifestó su interés por reunirse con ella. “Siempre había pensado que nunca lo volvería a intentar conmigo después de que me riera de él”, recuerda la intérprete. “Creía que respetaba mis límites y quería hablar de trabajo”. Pero el acosador tenía otras intenciones. “Me dijo que subiera a su cuarto para darme un guión, pero en el ascensor algo cambió, me puse en alerta. Le dije que no estaba interesada en nada que no fuera trabajo”. Esto desató la furia de Harvey Weinstein.
“Estaba callado después de que le dijera eso, enfadado. Salimos del ascensor y caminamos hacia la habitación. Su mano estaba en mi espalda, me llevaba hacia delante, sin decir una palabra”, rememora la estrella. “Trató de abrir con su tarjeta pero no funcionaba. Entonces se puso colérico. Me llevó de regreso al ascensor y después hasta el aparcamiento. Me susurró ‘no le cuentes a nadie lo que ha pasado, ni a tu manager, ni a tu agente’. Me subí al coche y lloré”.
Pero no todas las mujeres de Hollywood que sufren acoso acaparan titulares de prensa, como Lena Headey. The Hollywood Reporter publica un interesante artículo de Carolyn Giardina, donde pone de manifiesto que también lo padecen numerosas profesionales que ejercen oficios de cine.
“En un momento en que las mujeres por fin están avanzando en puestos tradicionalmente ocupados por hombres, existe el temor de que denunciar un incidente supone un riesgo no sólo de perder un trabajo, sino de ser calificada de problemática”, comenta la autora. Ha conversado con dos docenas de mujeres profesionales, y prácticamente la totalidad ha sufrido alguna vez acoso verbal o sexual. Resulta significativo que algunas de ellas han confesado que se esfuerzan por mostrarse poco atractivas en el set. “Muchas mujeres tratan de parecer andróginas, sin maquillaje, con gorra de béisbol”, explica una de las entrevistadas.
