Claude Lelouch mostró mejor que nadie cómo era el mundo sin teléfonos móviles, cuando en 1976 rodó el legendario corto “C’etait un rendez-vous”, donde un tipo llega tarde a una cita con su mujer.
Como no puede avisarla, pisa el acelerador de su Mercedes, y se juega la vida saltándose los semáforos, olvidándose de los límites de velocidad, y hasta circulando en sentido contrario. Para el rodaje, condujo su propio Mercedes 450 SEL 6.9 con una cámara fijada en la defensa delantero.
Ahora que sí existen los móviles, el responsable de títulos como Un hombre y una mujer planea utilizar el suyo para rodar íntegramente La vertu de l’impondarable, su próximo film, según informa Variety en exclusiva. Al parecer ha informado del proyecto en el Festival Internacional de Cine de Montecarlo, donde ejercía como presidente del Jurado.
Al parecer, la idea le vino al octogenario realizador cuando sufrió a principios de enero un robo en las oficinas de su compañía de producción. Recordó Ladrón de bicicletas, y tuvo la idea de rodar un film similar, utilizando también actores no profesionales. “Traté de tener una actitud positiva”, comenta. “Las desgracias pueden dar lugar a cosas buenas”. Por ahora, no ha dado más detalles del guión, que él mismo coescribe con Valerie Perrine, su esposa y habitual colaboradora en este ámbito.
