Entre otras cosas, Mohammed bin Salman, príncipe reformador de Arabia Saudí, será recordado por haber abierto los cines de su país, tras 35 años de prohibición.
Ahora que realiza una gira de tres semanas por varias ciudades de Estados Unidos, y que pasa una semana en Los Ángeles, está aprovechando para reunirse con importantes personalidades del mundo del entretenimiento y el espectáculo. Ha empezado acudiendo a una cena íntima en la mansión de Rupert Murdoch, a la que asistieron estrellas de Hollywood, como Dwayne Johnson, conocido como La Roca, Morgan Freeman y Michael Douglas.
También estaban presentes grandes jefazos, como Bob Iger, CEO de Walt Disney, Jeff Shell, presidente de la división de cine de Universal, y Peter Rice, ejecutivo de Fox TV. A sus 87 años, Murdoch ha permanecido unos meses retirado de la vida pública, recuperándose de una grave lesión que sufrió en enero en la espalda.
Durante el fin de semana, los miembros del personal del Four Seasons Hotel en Beverly Hills luchaban por terminar los preparativos de última hora para la llegada de Mohammed bin Salman. Durante su visita a Los Ángeles, éste se aloja con su séquito en este establecimiento, donde ha reservado todas las habitaciones, en concreto 285, incluidas 100 suites. Las otras ciudades en el itinerario del príncipe, al que los medios americanos se refieren con sus iniciales, MBS, son Washington D.C., Nueva York, Boston, Houston, San Francisco y Seattle.
