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Biografía

Morgan Freeman

Morgan Freeman

83 años

Morgan Freeman

Nació el 01 de Junio de 1937 en Memphis, Tennessee, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Baluarte afroamericano

16 Marzo 2005

Este veterano de la pantalla lleva tres décadas de actividad, aunque el reconocimiento le llegó cuando ya había cumplido los 50. Interpreta a tipos con autoridad moral, experiencia vital, y sabiduría. Ideal para ser “el guardián”, personaje que los manuales de guión definen como el que ha recorrido el camino que va a hacer el héroe.

Entrevistar a Morgan Freeman es toda una aventura. Cuando no le gusta una pregunta es capaz de soltar una bordería, que encima demuestra que él tiene razón. El autor de este artículo confiesa que cometió la soberana idiotez de preguntarle cómo había preparado su personaje de director de la CIA en Pánico nuclear. “No tuve que hacer nada. Mi personaje hablaba y yo sé hablar, andaba y eso también lo sé hacer”. Y sin embargo, inspira respeto y en el fondo resulta encantador.

Nacido en Memphis, Tennessee, el 1 de julio de1937, a los 18 años se enroló en las Fuerzas Aéreas para convertirse en piloto. Cuando salió, ejerció todo tipo de ocupaciones, al tiempo que estudiaba teatro en Pasadena Playhouse. Debutó en Broadway en 1967 con Hello, Dolly!, y en cine cuatro años más tarde en la producción infantil Say I Can’t Ride a Rainbow? A partir de ahí le llueven los personajes secundarios, entre los que destaca el preso solitario de Brubaker. Por su personaje marginal en El reportero de la calle 42 recibe su primera candidatura al Oscar. El campanazo lo da en 1989, como el chófer paciente y comprensivo de Paseando a Miss Daisy, papel por el que también opta a un premio de la Academia. Poco después se consagra como el amigo musulmán de Kevin Costner, en Robin Hood, príncipe de los ladrones, y sobre todo por su papel de Ned Logan, fiel compañero de Clint Eastwood, y único personaje positivo de Sin perdón, western crepuscular que sin duda forma parte de lo mejor de los 90.  Mientras que su amigo Munny busca la redención, Logan le acompaña en busca de aventura, para recuperar los buenos tiempos. En el 94 se le escapa de nuevo el Oscar, por el presidiario de Cadena perpetua. Y curiosamente por su policía a punto de retirarse de Seven ni le nominaron, a pesar del ruido que hizo este thriller de David Fincher. El resto de la década lo pasó protagonizando títulos de menor entidad, pero interesantes, como Moll Flanders, El coleccionista de amantes, Amistad, Deep Impact, y sobre todo Persiguiendo a Betty. Incluso tuvo tiempo de rematar su década de oro debutando como productor de la serie televisiva Mutiny, sobre la rebelión de 300 marineros negros, que fueron aniquilados. También tocó el tema racial en su opera prima como director, Bopha!, sobre las consecuencias del apartheid en suráfrica.

En el nuevo milenio Morgan Freeman no ha parado, especializándose en personajes cada vez más poderosos. De director de la CIA, en Pánico nuclear, pasó a coronel al cargo de todo en la fallida El cazador de sueños, y de ahí a interpretar al Ser Supremo, en Como Dios, una comedia celestial al servicio de Jim Carrey.

Gran aficionado a los animales, el actor tiene como hobby criar caballos en su granja de las afueras de Charleston. Allí vive junto a su segunda mujer, diseñadora de vestuario, y sus cuatro hijos. Ha terminado de rodar The Big Bounce, cinta de intriga que adapta una novela de Elmore Leonard. En la actualidad prepara Danny the Dog, la historia de un esclavo oriental, y tiene varios proyectos para el futuro.

Oscar
2005

Ganador de 1 premio

Filmografía
El otro guardaespaldas 2

2020 | The Hitman's Wife's Bodyguard

Michael Bryce (Ryan Reynolds) intenta llevar una vida pacífica, pero no puede evitar unirse a Darius (Samuel L. Jackson) y su esposa Sonia (Salma Hayek) en una misión a lo largo de la costa de Amalfi.

The Comeback Trail

2020 | The Comeback Trail

Max Barber (Robert de Niro) es un codicioso productor de cine de Hollywood de serie B. Tras el fracaso de su última producción, necesita encontrar un nuevo proyecto que le permita saldar su deuda con un jefe de la mafia local (Morgan Freeman). Decide emprender la producción de una película con escenas de acción de alto riesgo, con el fin de provocar la muerte de su actor protagonista y poder cobrar así el altísimo seguro, solucionando definitivamente sus problemas económicos. El actor elegido para desempeñar el papel protagonista es Duke Montana (Tommy Lee Jones), una vieja estrella deprimida con problemas con la bebida. En definitiva, el blanco perfecto para los planes de Max. Sin embargo, los días de rodaje van transcurriendo y Max no consigue su propósito, sometiendo a Duke a retos cada vez más peligrosos. Paradójicamente, mientras Duke va sobreviviendo escena tras escena, Max, inconscientemente, está rodando la mejor película de su carrera.

Objetivo: Washington D.C.

2019 | Angel Has Fallen

Mike Banning no atraviesa su mejor momento de salud. Casado y con una hija pequeña, debería tomarse un respiro en su trabajo como agente de seguridad del presidente de los Estados Unidos, Allan Trumbull. Pero su sentido de responsabilidad le impide hacerlo. En esa situación, se convertirá en el primer sospechoso de un intento de asesinato del presidente, en el que muere todo el equipo de seguridad excepto él. Con Trumbull en coma y la nación en manos del vicepresidente Kirby, Banning deberá descubrir la verdad de la conspiración mientras es perseguido por las fuerzas del orden. Tercera entrega de las hazañas de Mike Banning, el mejor hombre sobre el terreno en el equipo de seguridad del presidente de los Estados Unidos, un papel que le va al pelo a Gerard Butler y gracias al cual ha conseguido hacerse un hueco entre los mejores actores de acción. Desde luego sigue funcionando en pantalla el personaje creado por Katrin Benedikt y Creighton Rothenberger, el ex militar cuya habilidad en el combate le hace salir airoso de las situaciones más inverosímiles y dejar un reguero de cadáveres a su espalda como si tal cosa. Obviamente, la trama de Objetivo: Washington es muy simple, pero las continuas escenas de acción –con drones, bombas, tiroteos, puñetazos, peleas a cuchillo, etc.– no dejan siquiera darse cuenta de ello, mientras el espectador se pregunta cómo diantres saldrá esta vez Banning del atolladero. El resultado es eminentemente entretenido, correctamente rodado por Ric Roman Waugh (El mensajero), aunque por su falta de novedad quizá no alcance el nivel de la primera entrega. De fondo, hay mención al peligro de ciertos gobernantes estadounidenses que demandan continuamente un estado de guerra, ‘modus vivendi’ que necesitan para sacar su propio beneficio. Entre el reparto, además de Butler destaca la presencia de un barbudo Nick Nolte –cuyo novedoso personaje aporta también un punto de humor– y de Piper Perabo, que sustituye a Radha Mitchell como esposa de Banning.

5/10
Poison Rose

2019 | The Poison Rose

Carson Phillips es un investigador en Los Ángeles. Bebedor y jugador, debe dinero y es perseguido por sus acreedores. Recibirá el encargo de localizar a una mujer y tendrá que viajar a Galveston, en Texas. En esa ciudad se crió Carson y llegó a ser una gran promesa del fútbol americano. Por allí sigue su antigua novia, Jayne Hunt, y su viejo amigo Doc, que ahora se ha hecho dueño y señor del territorio. Ejemplo de cine negro moderno que sigue las pautas del género de modo bastante clásico: detective solitario, bebedor y autodestructivo, con su código moral, voz en off en primera persona, etc. El guión es entretenido, pero el desenlace quizá no está a la altura de lo esperado. Falta algo de mordiente. Parece ser que parte del rodaje se quedó en la sala de montaje y eso se nota más de la cuenta, también por la ausencia de intérpretes acreditados. Aún así hay momentos de interés, tiene una competente dirección a cargo de George Gallo (Columbus Circle) y cuenta con un elenco de actores que hace un correcto trabajo, comenzando por John Travolta en el papel protagonista y por un secundario Brendan Fraser físicamente muy cambiado. Entre el reparto trabaja también la hija de Travolta, Ella Bleu Travolta, en un papel importante.

5/10
El cascanueces y los cuatro reinos

2018 | The Nutcracker and the Four Realms

Simpática película familiar de Disney, que usa la maravillosa música de la suite para ballet “El cascanueces” de Tchaikovsky. La trama se sitúa en vísperas de Navidad, la primera que la familia Stahlbaum pasará sin la presencia de la madre, recientemente fallecida. Todos la echan de menos, pero especialmente el padre, y la hija mediana, Clara. A pesar de todo, acuden a una magnífica fiesta, no sin antes recibir los regalos navideños que dejó la madre. Allí la magia se hace presente, y Clara, al estilo de cuentos como los Alicia en el País de las Maravillas y Las Crónicas de Narnia, llega a un mundo fantástico, el de los cuatro reinos, donde tal vez recupere la llave que debe abrir el cofre metálico en forma de huevo que le legó su querida madre. Logra llevar sobre sus hombros la narración con aplomo la adolescente Mackenzie Foy, que ya descolló en Interstellar. El film conjuga los diálogos ingeniosos con un punto de absurdo que encantaba a Lewis Carroll –ojalá hubiera más–, con vistosas escenas de acción con muchos y vistosos efectos visuales, los ratones, los soldados de hojalata, los duendes que se abren al modo de muñecas rusas. Se cuenta además con un atractivo reparto, donde destaca Keira Knightley, o el recién llegado Jayden Fowora-Knight como El Cascanueces; Helen Mirren se esfuerza en exprimir sus escasos minutos bajo una capa de maquillaje, mientras que la presencia de Morgan Freeman como Drosselmeyer se limita a entregar lo de siempre, que, siempre, resulta resultón. Codirigen el film Lasse Hallström y Joe Johnston; este director ya firmó una película hace años a cuatro manos, El guardián de las palabras, y ahora vuelve a ocurrir, aunque por diferentes razones, pues fue requerido para rodar escenas adicionales con más efectos, lo que suele ser señal de existencia de problemas, y el sindicato de directores dictaminó que ambos cineastas merecían crédito, siempre con la conformidad de Hallström, el director original. Algo de este lío se nota, el film no es completamente redondo: aunque se ha logrado algo bastante apañado, se falla en lograr una mejor simbiosis y uso de la música de Tchaikovsky y la original de James Newton Howard, quizá por eso en los créditos finales se han incluido escenas de ballet de “El cascanueces”, a modo de reparación. En cualquier caso, se logra el objetivo de una trama entretenida, que incluye temas como la unidad familiar y la dificultad de superar la pérdida de un ser querido, la confianza en las propias virtudes y talentos que uno posee, y el riesgo de precipitarse en el juicio hacia los demás.

6/10
Un golpe con estilo

2017 | Going in Style

Mientras Joe le echa en cara a un empleado las condiciones engañosas de la hipoteca de la casa donde vive con su hija y su nieta, unos atracadores irrumpen en la sucursal bancaria, desvalijando la caja. Poco después descubre que su antigua empresa le ha congelado el plan de pensiones, por los que propone a sus dos mejores amigos,Willie y Al, jubilados en su misma situación, un plan para dar un golpe, semejante al de los ladrones a los que ha visto actuar. Remake del film homónimo, al menos en lo que respecta al título original, Going in Style, de 1979, lograda comedia dramática al servicio de tres grandísimos veteranos de entonces, George Burns, Art Carney y Lee Strasberg. Aquí les sustituyen otros tantos actores maduros, que han logrado sortear el convertirse en viejas glorias desempleadas, pues pese a su avanzada edad Michael Caine (en la trilogía de Batman), Morgan Freeman (Ben-Hur) y Alan Arkin (Argo) ejercen habitualmente como secundarios de lujo. Juntos reúnen el talento suficiente como para levantar un guión convencional, pese a haber sido revisado por Theodore Melfi, autor de la memorable St. Vincent. Éste cuenta al menos con la suficiente dosis de crítica social, pues denuncia el trato injusto a la tercera edad, en el caso concreto de Estados Unidos, donde el que no tiene un plan privado de pensiones está perdido. También se pone en solfa la poca claridad hacia sus clientes de algunos bancos, que maquillan los datos a la hora de explicar un producto financiero a quienes lo desconocen por completo, o por su edad parecen fáciles de engañar. Resulta sencillo que el espectador se ponga en su contra, sintonizando con los ladrones, por lo que se pasa por alto que la realización de Zach Braff (Algo en común), no pase de correcta. Al excepcional trío de ases que encabeza el reparto le acompañan profesionales de categoría, como el cada vez más olvidado Matt Dillon, el siempre resultón Christopher Lloyd, doctor de Regreso al futuro, y hasta la legendaria Ann-Margret, en un papel breve, pero que permite recordar el buen hacer de la inolvidable hija de Bette Davis en Un gángster para un milagro.

6/10
Bienvenidos a Villa Capri

2017 | Just Getting Started

Duke Diver (Morgan Freeman) es el irresponsable manager del Villa Capri, un resort de lujo en Palm Springs. Con un pasado misterioso, Diver es un hacha en asegurarse de que la vida de los residentes de Villa Capri sea una gran fiesta continua. Duke verá peligrar su estatus cuando un encantador exmilitar llamado Leo (Tommy Lee Jones) llega a Villa Capri dispuesto a ser el rey del mambo y compitiendo con Duke por los favores de la recién llegada Suzie (Rene Russo). Pero cuando el pasado de Duke le alcanza inesperadamente, los dos hombres dejarán atrás sus rivalidades y trabajarán juntos para salvar Villa Capri y detener a quien intenta asesinar a Duke.

Ben-Hur (2016)

2016 | Ben-Hur (2016)

Una historia que merece volver a ser contada, como antes lo hicieron Fred Niblo y William Wyler en las versiones más logradas. Se equivocan los que consideran que no debería haber sido revisitada. Sigue a Judah Ben-Hur, príncipe judío, y a su hermano adoptivo Messala Severus de origen romano manchado por una traición a Julio César. Coetános de Jesús de Nazaret, se han criado juntos y son amigos del alma. Pero el destino les va a separar. Pesa el pasado en Messala, que se alista en el ejército romano para lograr la riqueza que antaño tuvo su familia; y volverá convertido en oficial y segundo de Poncio Pilato, decidido a terminar con la rebelión de los zelotes. Cuando no logra la cooperación de Ben-Hur, un grave incidente le empuja a encerrar a toda la familia de su antiguo amigo, y a mandar a éste a galeras. Los años pasan y... Lew Wallace se hizo famoso con esta "historia de los tiempos de Cristo" que ha inspirado a tantas generaciones, y ahora es el ruso Timur Bekmambetov, conocido por títulos de acción no memorables (Guardianes de la noche, Wanted), quien se apresta a hacerlo, con un guión construido por dos hombres que han acometido antes títulos muy humanos de corte épico: John Ridley (Doce años de esclavitud) y Keith R. Clarke (Camino a la libertad). El resultado es más que digno, con momentos conmovedores, personajes sólidos, espectáculo y fuerza interior. Con respecto a otras adaptaciones existen cambios, que pueden agradar más o menos. Algunos funcionan bien, como el estrechamiento de los lazos que unían a los dos amigos protagonistas, o son razonables, las variaciones en el incidente desde el terrado que desencadena el odio y la enemistad. Se logra prescindir del padre adoptivo de Ben-Hur sin que la cosa chirríe, pero en cambio cuesta creerse el traslado de la carrera de cuadrigas a Jerusalén (si al menos se tratara de Cesarea), y hacerla coincidir casi con la Pascua (o eso parece deducirse de cómo se encadena la cosa con la crucifixión de Jesús). Bekmambetov acierta en no querer competir con las cuadrigas del pasado, su carrera dura menos, homenajea a Wyler y Yakima Canutt, y apunta algún elemento novedoso, pero sin la pretensión tonta de hacerse el original. Y a los momentos en el mar les da un aire claustrofóbico, una opción inteligente y diferente, que le permite ofrecer lo justo de la batalla naval. El reparto funciona, el hecho de que Jack Huston y Toby Kebbell no sean muy conocidos, ayuda a no distraerse. Lo contrario que pasa con Morgan Freeman, como empresario en las carreras, pese a su poderosa voz, y vaya error, las rastas que le han puesto. Y Nazanin Boniadi encaja como esposa de Ben-Hur y seguidor de Jesús. Aunque su presencia en metraje es parecida, aquí vemos el rostro de Jesús y escuchamos sus palabras (un correcto Rodrigo Santoro), aunque probablemente es un error inventar algunas, teniendo el evangelio con las que sí son bien conocidas y han conmovido a lo largo de la historia a tantos. De todos modos se agradece el riesgo, por ejemplo en las pedradas que recibe, algo que, salvo error, no habíamos visto antes, aunque en las escrituras se dice que en ocasiones la chusma buscaba lapidarlo. El final puede que se precipite un tanto, pero sigue siendo tan inspirador como lo fue antes y lo será, muy probablemente, o al menos eso es de desear, en el futuro.

6/10
Ahora me ves 2

2016 | Now You See Me 2

Secuela de Ahora me ves..., entretenida película de acción y sorpresa que mezclaba el mundo de la magia con el thriller policiaco. En este caso, se retoma la historia de los protagonistas un año después. Tras asombrar al mundo, hacer justicia contra los corruptos y dar con un par de narices al FBI, el grupo de los llamados “Jinetes” lleva tiempo en la sombra, algo que empieza a molestarles. Pero coincidiendo con la llegada de un nuevo fichaje, la dicharachera Lula, el jefe Dylan Rhodes –aún camuflado en la policía– planeará un espectáculo para acabar con una empresa tecnológica que juega y hace dinero con la intimidad de las personas. Sin embargo, algo saldrá mal y Los Cuatro Jinetes serán secuestrados y trasladados a Macao. No funciona esta película pese al presumible atractivo de la temática y al estupendo reparto que contiene. Quizá el listón estaba muy alto, o quizá el gran problema es que ya no hay ninguna sorpresa para el espectador a la hora de impactar con los trucos y parafernalias pirotécnicas y luminosas al estilo David Copperfield, a la sazón coproductor de la película. Es más, hay claramente un abuso en este aspecto, de modo que amparados en los efectos especiales, la trampa en pantalla está servida y cualquier cosa parece posible. Pero el director Jon M. Chu no ha sabido darse cuenta de que de esta manera el interés por el destino de los personajes se esfuma completamente, pues está claro que todo es una ilusión y el conejo acabará saliendo de la chistera. Se podría subsanar tal lacra con una historia inteligente, imaginativa, pero inexplicablemente el guión de Ed Solomon olvida la seriedad y se convierte en simple excusa para acumular escenas “mágicas”. Y como ni siquiera los personajes tienen la presencia del primer film, se llena ese vacío con una palabrería confusa, un ritmo desenfrenado y unos espectáculos de malabarismos que a fuerza de insistir acaban agotando hasta el extremo, como la larguísima y tonta escena del robo del chip, un número circense totalmente ridículo. Tampoco hace un favor al film el toque de comedia –especialmente con la aparición de ese cargante gemelo que hace posible el doble papel de Woody Harrelson–, aunque es verdad que sí tiene su gracia haber contado con Daniel Radcliffe (sin duda de lo mejor de la película) para encarnar al malvado magnate que quiere aniquilar a los magos, oh paradoja. También aportan empaque, es cierto, los veteranos Michael Caine y Morgan Freeman, e incluso tiene su punto la presentación del nuevo fichaje femenino, Lizzy Caplan, que sustituye a la Isla Fisher de la primera parte. En fin, Ahora me ves 2 es un entretenimiento correcto, pero bastante vacuo, que acaba haciéndose largo por su ligereza.

4/10
Objetivo: Londres

2016 | London Has Fallen

Cuando el Primer Ministro británico fallece en su cama de Downing Street, los presidentes de los países más poderosos del mundo se reúnen en Londres para asistir al funeral. Pero allí les espera una trampa, pues un grupo terrorista ha planeado asesinarlos a todos. Sin embargo, su principal obsesión es, por supuesto, acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos, algo que no van a tener nada fácil ya que le acompaña su jefe de seguridad, Mike Banning. Digna secuela de Objetivo: La Casa Blanca, película de acción a mansalva que presentó por primera vez a Mike Banning, un agente de seguridad capaz de acabar con todos los indeseables que intenten tocar un pelo a su presidente, Benjamin Asher. Aquí se repite el mismo patrón –un hombre contra todos–, sólo que cambiando de escenario, situando la acción en pleno centro de Londres. Desde luego, aunque el guión es sumamente plano, se cumple la misión de no aburrir en ningún momento, y el director Babak Najafi (Banshee), sabe impactar con algunos planos muy logrados, como las explosiones del puente o de la Torre de Westminster o esos en que se ven las desérticas calles londinenses como si estuviéramos en una ciudad en estado de sitio. También tiene especial gracia el retrato tópico, unas pinceladas casi caricaturescas, que se hace de los principales líderes mundiales según su cultura de procedencia. De fondo, puede verse Objetivo: Londres como un alegato de la política intervencionista norteamericana, que aquí encuentra justificación explícita en las palabras y las acciones violentas del propio presidente. Por lo demás, tampoco hay que tomárselo muy en serio, porque ante todo estamos ante una película muy peliculera (valga el juego de palabras), con un ritmo acelerado que no decae en ningún momento, y donde sigue funcionando a la perfección el personaje de Banning, una especie de puesta al día del sarcástico McClane, interpretado con el carisma necesario por Gerard Butler, mientras que el ‘presi’ Aaron Eckhart conforma un correcto compañero de armas. Sin embargo, llama la atención el poquísimo partido que se saca esta vez a los conocidos secundarios –Morgan Freeman, Melissa Leo, Jackie Earle Haley, Radha Mitchell, etc.–, como si más que nunca lo único que importarán fueran los disparos, los muertos y las explosiones.

5/10
Ted 2

2015 | Ted 2

Poco después de que Ted contraiga matrimonio con Tami-Lynn la convivencia se ha vuelto muy complicada. El oso está convencido de que el amor regresará si tiene un hijo con su cónyuge. Elegido el camino de la adopción, para que se lo permitan el marido debe demostrar ante los tribunales que es una persona, no una mera propiedad. A pesar de sus cansinas bromas groseras, Seth MacFarlane demostraba su talento y habilidad para hacer reír en Ted, su debut en el largometraje, donde él mismo le ponía la voz al osito protagonista. Así, las carcajadas compensaban en cierta medida su redundante mal gusto. No ocurre lo mismo en la secuela, pues son pocos los gags que funcionan. Al igual que en el segundo trabajo para cines del realizador, Mil maneras de morder el polvo, el guión no está bien hilado, pues abundan las secuencias innecesarias, e incluso un largo tramo donde los personajes viajan a Nueva York en busca de un infalible abogado que interpreta Morgan Freeman parece metido con calzador a modo de relleno. Lo mismo ocurre con la incomprensible intervención del gran Liam Neeson comprando cereales para niños, en un largo chiste que parece hacerle más gracia al responsable del film que al público. Aisladamente tiene algún hallazgo, como el número de los títulos de crédito –homenaje al musical clásico–, las bromas sobre el desconocimiento de las sagas más frikis del personaje de la recién llegada Amanda Seyfried, o la capacidad de Mark Wahlberg para mantener el tipo a pesar del caos.

3/10
Momentum

2015 | Momentum

A petición de un antiguo compinche, la joven Alex participa en un atraco a una sucursal bancaria para robar unos diamantes. Pero aparece Mr. Washington, sicario de un misterioso político, que aniquila al amigo de la chica, y perseguirá a ésta de forma implacable junto a sus hombres por motivos ocultos. A Stephen S. Campanelli no se le ha pegado mucho de Clint Eastwood, con el que ha ejercido como operador de cámara en títulos como Los puentes de Madison, Mystic River y Million Dollar Baby, de lo bueno lo mejor. Por desgracia no apunta maneras en su debut como realizador, un thriller de bajo presupuesto, que más o menos funciona a pesar de un guión confuso en ocasiones, pero que no aporta nada al género, y que transcurre en Sudáfrica, pero daría igual que la acción tuviera lugar en Cuenca. Sólo el vínculo de Campanelli con su ilustre mentor explica la extraña aparición como secundario en un par de secuencias del gran Morgan Freeman, que sin embargo eleva bastante el nivel por momentos. También resulta elogiable el trabajo de James Purefoy, visto en títulos como Solomon Kane o la serie The Following, que aquí compone un villano exagerado de cómic con el que se nota que se lo ha pasado en grande. En cualquier caso, lo que hace entretenida Momentum son las escenas como heroína de acción de Olga Kurylenko, que se desenvuelve dando patadas como si fuera el mismísimo Jean-Claude Van Damme.

4/10
Los últimos caballeros

2015 | Last Knights

Al no tener hijos varones, el maestro Bartok nombra a su caballero Raiden como su único heredero. Sin embargo, la alegría de éste dura poco, pues es obligado por el malvado Mott, ministro del emperador, a decapitar a su maestro. Además toda la familia de Bartok y sus caballeros son expulsados de la corte. Ambientada en una época legendaria, oscura, la película es un correcto drama de aventuras, aunque el guión no resulte demasiado original. Sí funciona el último tercio del film, con las escenas del ataque al castillo, y cierto tono solemne, en donde el honor lo es todo para los personajes. Se trata de todas maneras de una producción modesta y el director japonés Kazuaki Kiriya abusa de algunos efectismos. Mejora el resultado el reparto, en donde destacan Clive Owen y Aksel Hennie.

5/10
La gran aventura de Winter 2

2014 | Dolphin Tale 2

Transcendence

2014 | Transcendence

Película construida sobre un flash-back, el científico Max Waters recuerda a sus amigos y colegas de investigación artificial, el matrimonio formado por Will y Evelyn Casters, en un futuro distópico próximo, en que las comunicaciones se han colapsado, han desaparecido las redes de internet y telefonía móvil que supuestamente hacían el mundo más pequeño. Will es un científico visionario de gran prestigio pero al mismo tiempo muy controvertido, que en colaboración con varios laboratorios, y al margen de las agencias gubernamentales, ha trabajado en una máquina inteligente con ciertas capacidades emocionales y conocimiento en continua progresión, que podría hacer más fácil la vida al hombre. Pero grupos antisistema, que recurren incluso a actos terroristas para lograr sus objetivos, consideran que su trabajo está dando paso a una especie de versión blasfema de Dios, un ente artificial que podría tomar sus propias decisiones, sin seguir las órdenes de sus creadores, limitando así la libertad del ser humano. De modo que atentan contra la vida de Will utilizando balas radioactivas, y éste, sabiendo que sus días están contados, acelerará con ayuda de su esposa sus trabajos con la idea de transferir su propia conciencia a la máquina. Un modo de proceder que desagrada a Max, que piensa que existen límites éticos en la investigación científica. Los resultados son en cualquier caso increíbles, pero la duda es si Will máquina es el Will humano que todos conocieron. Debut en la realización de Wally Pfister, habitual director de fotografía de las películas de Christopher Nolan, quien figura junto a sus esposa en los créditos del film como productor ejecutivo. Lleva a la pantalla el guión de otro novato en lides fílmicas, Jack Paglen, y en la compleja y sugestiva trama de ciencia ficción se nota la influencia de quien sin duda puede considerarse como una especie de mentor, no en balde Pfister ha hecho con Nolan media docena de películas. Hay que reconocer que lo que se nos cuenta en Transcendence resulta intrigante, el ritmo es excelente, y la capacidad visual del director, ya probada en su rol de operador de cámara, asombrosa. El modo en que progresa el proyecto Transcendence, alimenta los rasgos de la vieja tentación de ser como Dios, en clave semejante a la construcción de la bíblica torre de Babel, pues verdaderamente la máquina es capaz de hacer verdaderos milagros, y a modo de Jesús virtual con gafas de concha, el Will de Johnny Depp incluso tiene un curioso grupo de obreros-discípulos que trabajan para él en su gran proyecto para el Planeta Tierra. La dificultad del film estriba en que Pfister y Paglen no parecen tener muy claro adónde quieren ir a parar. No se trata de caer en el maniqueísmo, se pueden hacer las cosas medianamente complejas, pero algo muy distinto es acabar entregando una verdadera ceremonia de la confusión, donde surgen muchas dudas sobre qué se desea sugerir acerca de la postura correcta del científico ante la tentación de cruzar ciertas líneas que endiosan fatuamente. Así, hay momentos en que parece que se nos quiere decir que estamos siendo testigos de una gran historia de amor, donde es necesario "creer", otros en que se ensalza la labor científica, benefactora de la humanidad, e incluso otros en que las inquietudes de los antisistema y el gobierno estarían sobradamente justificadas. De modo que el desenlace acaba siendo insatisfactorio. Lo que es una lástima en un film ambicioso, que engancha, y que tal vez tenía vocación de convertirse en título de culto.

6/10
Lucy

2014 | Lucy

Durante unos años Luc Besson distinguía entre las películas que producía y casi siempre escribía, mucho más rutinarias, al estilo El beso del dragón o Transporter, y las que dirigía personalmente, más trabajadas, especialmente títulos como El gran azul y El profesional (León). Pero últimamente, resulta difícil distinguir unas de otras. Tras Malavita, el francés ha triunfado en las taquillas más de lo esperado con Lucy, cuyo título bien podría ser un autohomenaje. La Lucy del film es una estudiante veinteañera estadounidense que vive en Taipei, cuyo novio le endosa un maletín que debe llevar a un capo de la droga. Éste la obligará a transportar a Europa una droga sintética que con una operación clínica le introducen en el estómago. Pero tras recibir un golpe, la bolsa que contiene el producto se rompe, y el organismo de Lucy absorbe una enorme cantidad, lo que sorprendentemente incrementa su capacidad mental hasta lo sobrehumano. En sus declaraciones, Besson señala sin ningún pudor que se ha inspirado en Origen y 2001: una odisea del espacio. Sin embargo, Lucy se parece mucho más a un cómic de poco calado, y en concreto bebe de los mangas japoneses de mutantes, estilo Akira. Salvo en una escena, posiblemente la mejor del film, en la que la protagonista telefonea a su madre, apenas se detiene en los personajes y se centra en la acción. Por desgracia, esta última no sorprende demasiado, pues está elaborada con efectos especiales muy rutinarios, y además apenas genera tensión, pues la protagonista acaba siendo una superheroína similar a las de Marvel y DC, excesivamente poderosa, con la que nadie puede. Scarlett Johansson en el rol principal y Morgan Freeman, apropiado como científico experto en capacidad cerebral, salen del paso con cierta dignidad, a pesar de sus planos personajes. Algunos momentos de Lucy resultan surrealistas. El peor, un homenaje bastante ridículo a los homínidos del citado film de Stanley Kubrick. Sin ser redonda, le sacaba más tajada a una idea más o menos similar Sin límites, donde Bradley Cooper también ve multiplicado su potencial mental.

4/10
Ruth & Alex

2014 | Ruth & Alex

Ático sin ascensor

2014 | 5 Flights Up

Una simpática comedia, miniatura en su duración y número de personajes de entidad, con diálogos ágiles y chispeantes, verdadero canto a Nueva York y más concretamente al East Village de Manhattan y alrededores. Sigue a una pareja que llevan casados más de 40 años, Alex, afroamericano artista, y Ruth, maestra blanca, que no han podido tener hijos. Durante un fin de semana algo frenético por una alarma terrorista en Manhattan, intentan vender su ático neoyorquino al que no se puede acceder con ascensor, y comprar otra vivienda con mejor accesibilidad, algo conveniente por los achaques de la salud, que les afectan a ellos y a su querido perro. Les ayuda en la operación su sobrina, agente inmobiliaria. Frente a las primeras impresiones de lo que cabría esperar del film –vehículo concebido para dar trabajo a dos actores "dinosaurios" a los que les cuesta encontrar papeles de enjundia, Diane Keaton y Morgan Freeman–, tenemos una divertida trama bien urdida por Charlie Peters, que adapta un libro de Jill Ciment, que, si se nos permite el juego de palabras, se cimenta bien sobre la sólida y entrañable relación de los protagonistas; entre ellos hay indudable química, también en su versión juvenil, que podemos conocer a través de varios flash-backs. El británico Richard Loncraine captura bien el ritmo acelerado hasta rayar la paranoia de las grandes urbes, que exigen el esfuerzo personal de imprimir algo de cordura para no sucumbir a la fiebre general, y que se nota en el surrealista tratamiento informativo del supuesto terrorista, y en los candidatos a comprar casas o en los agentes que los venden; sólo la mirada sosegada de una niña sabe ver las cosas sencillas, con frases como "vuestra casa es la más bonita". La película también es sintomática de los tiempos actuales en otro pequeño detalle, cuando Ruth, que no ha podido tener hijos, considera favorablemente vender el apartamento a una pareja de lesbianas que han adoptado un niño, y buscan una bonita casa para establecer su hogar.

6/10
Oblivion

2013 | Oblivion

Futuro distópico. En el año 2077 la Luna ha sido destruida y la Tierra sufre una contaminación nuclear, debido a una guerra alienígena que al final ganaron los humanos. Los supervivientes han debido exiliarse a otros planetas, y unos pocos elegidos quedan destinados a la Tierra controlando los drones que obtienen valiosos recursos naturales. Uno de ellos es Jack Harper, que junto a su compañera Victoria, realiza su misión después de que a los dos les borraran la memoria, una acción que se supone facilita su arduo trabajo. Mientras ella realiza las tareas asignadas desde Control de modo metódico, él empieza a cuestionarse todo y a hacerse preguntas sobre el que fuera su hogar, la Tierra. Película basada en un relato de ciencia ficción del director Joseph Kosinski, que se convertiría también en novela gráfica. Con Oblivion Kosinski demuestra que puede hacer películas más interesantes que Tron Legacy, todo lo visualmente asombrosa que se quiera, pero esencialmente hueca y tediosa. Aquí conjuga la imaginería y el diseño espectaculares con una trama medianamente entretenida y de tintes apocalípticos, que contiene guiños a La guerra de las galaxias, 2001: una odisea del espacio y Matrix, entre otros títulos, pero sin renunciar a la personalidad propia. Oblivion maneja ideas como la manipulación, la aceptación pasiva del estado de las cosas y el uso de la libertad para labrar el propio destino, con un telón de fondo de la Tierra hecha pedazos, metáfora muy presente en el cine actual para hablar de los desafíos que debemos afrontar en nuestra contemporánea sociedad. Y lo hace sin complicarse demasiado la vida, de modo que pese a paradojas y sorpresas argumentales discutibles, en el fondo tenemos una historia muy sencilla, donde quizá lo más flojo es lo relativo a los rebeldes, un grupo de personajes zarrapastrosos sin demasiado interés, véanse al desganado Morgan Freeman fumándose literalmente un puro, o a Nicolaj Coster-Waldau en plan desconfiado y tal. De modo que el rey de la función es Tom Cruise, con sus princesas Olga Kurylenko y la poco conocida Andrea Riseborough. Ahí hay espacio para hablar del amor, e incluso hacer un guiño romántico a Tú y yo en el Empire State Building.

6/10
Plan en Las Vegas

2013 | Last Vegas

Billy, Paddy, Archie y Sam, cuatro amigos desde la más tierna infancia, ya peinan canas, los achaques de salud son múltiples, aunque conservan toda su vitalidad. La noticia de que Billy se va a casar con una joven a la que dobla en edad los reúne en Las Vegas, donde se celebrará el enlace, aunque antes esperan correrse una buena juerga en la despedida de soltero. El problema es que Paddy no ha perdonado a Billy su ausencia el año anterior en el funeral de su esposa. Plan Las Vegas se encuadra en lo que podríamos denominar subgénero de comedia geriátrica, donde un grupo de ancianos se empeñan en demostrar que a pesar del deterioro en la salud, inevitable por el paso de los años, lo importante es la juventud de espíritu y la actitud ante el desafío que la vida propone cada día, donde son primordiales el amor y la amistad. El reparto, cuatro grandes como son Robert De Niro, Michael Douglas, Morgan Freeman y Kevin Kline promete lo mejor, pero al final todo se reduce a una colección de tópicos, donde sólo sólo el buen hacer de los actores puede salvar algunos pasajes. Viagra, condón, biquini, teta, culo, fiesta, alcohol, son vocabulario importante de un film en que la moralina que sigue a los deseos de juerga suena a falsa, como no puede ser de otra manera. Quedan lejanos los días en que Jon Turteltaub sorprendía con una comedia tan simpática como Mientras dormías, aquí se pone al servicio de una historia de muy escaso interés, escrita por Dan Fogelman. Curiosamente lo mejor del film acaba siendo una mujer, Mary Steenburgen, en la que los cuatro amigos encuentran una persona que se hace querer y no un mero “objeto” de diversión banal.

4/10
Ahora me ves...

2013 | Now You See Me

Durante un espectáculo en Las Vegas, un grupo de magos denominado Los cuatro jinetes teletransporta desde el escenario a un tipo elegido al azar entre el público a su banco en Francia para robar una gran cantidad de dinero que reparten entre los espectadores. Investiga el asunto el agente del FBI Dylan Hobbs, que cuenta con la ayuda de Alma Vargas, una detective de la Interpol. Descubren que entre los asistentes al show se encontraba Thaddeus Bradley, un delatador de magos, que sospecha los trucos usados por el cuarteto para llevar a cabo el golpe. Thriller que parte de un guión de Boaz Yakin (director y libretista de Fresh, El precio de la libertad), Ed Solomon (guionista de Men in Black) y el debutante Edward Ricourt, que parecen aplicar al cine las reglas de un buen espectáculo de magia. Primero captan la atención del público con un prometedor punto de partida, y posteriormente se sacan continuos conejos de la chistera para sorprender una y otra vez. Exigen suspender la credulidad en algunos puntos, como la extrema habilidad para el hipnotismo de uno de los personajes, y sus numerosos giros pueden acabar agotando, pero el espectador que se deje llevar pasará un rato ameno. Cuenta además con un elenco muy bien escogido, en el que destacan Jesse Eisenberg, Isla Fisher, Woody Harrelson y un inmenso Mark Ruffalo que le da mucha gracia a su personaje, el policía. Recupera a José Garcia (Utopía), un tanto desaparecido últimamente en un papel muy secundario, y reúne a Morgan Freeman y Michael Caine, tras la saga de El caballero oscuro, que le dan lustre a la función. Con el trabajo de todos se puede pasar por alto la extrema ligereza de la cinta, y que la realización de Louis Leterrier (Transporter 2, El increíble Hulk) no pase de correcta.

6/10
Objetivo: La Casa Blanca

2013 | Olympus Has Fallen

Tras un desafortunado accidente de tráfico que le cuesta la vida a la primera dama, Mike Banning, el jefe de seguridad del presidente de los Estados Unidos, no puede superar el suceso y queda relegado a un puesto menor. Tiempo después, durante una visita de una delegación norcoreana a la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos es secuestrado junto con todo su gabinete. Muy pronto todo el edificio es tomado por los terroristas, quienes demuestran que sus amenazas criminales van muy en serio. El alto mando del ejército y el portavoz del gobierno, ahora presidente en funciones, se encuentran en un tremendo dilema. No saben qué hacer hasta que reciben una llamada de Banning, que ha entrado en el edificio. Acción a todo trapo es lo que ofrece Objetivo: La Casa Blanca. Si antes los malos fueron los alemanes, los rusos o los chinos ahora la amenaza llega desde una facción terrorista de Corea del Norte, dispuesta a borrar del mapa a los Estados Unidos. El director Antoine Fuqua es conocido por saber llevar con enorme ritmo y contundencia las escenas de acción, como ya dejó claro en filmes como Training Day (Día de entrenamiento) o Shooter: El tirador. Aquí ofrece una muestra más de su buen oficio aportando bastante realismo a la acción, con planos poderosos y un montaje muy vibrante. Desde luego, la película se disfruta a tutiplén. Otra cosa, claro, es la verosimilitud de la trama. El espectador tendrá que rendir pronto el juicio y aceptar que está ante una película de pura acción, con disparos, explosiones, luchas cuerpo a cuerpo, etc., y donde un hombre es capaz de enfrentarse él solito a todo un ejército de terroristas, al más puro estilo Rambo. De cualquier forma es un acierto la elección de Gerard Butler para encarnar al héroe, pues tiene la presencia física necesaria y aporta además cierta socarronería al estilo Bruce Willis que le sienta bastante bien.

6/10
El verano de sus vidas

2012 | The Magic of Belle Isle

Tras la muerte de su esposa, el escritor Monte Wildhorn, se ha vuelto un amargado que ha perdido la fe en el mundo y en sí mismo y sólo encuentra consuelo en el alcohol. Su sobrino, preocupado por él, le ha encontrado un lugar para pasar las vacaciones: la casa de veraneo de un músico amigo suyo: la única condición será que cuide del perro. En ese lugar conoce a Charlotte O'Neil, una atractiva divorciada que intenta empezar una nueva vida, y a sus tres hijas: Flora, de seis años, Finnegan, de diez y Willow, de quince. Su relación con ellas le recordará lo que solía decirle su esposa: "cuando una puerta se cierra en algún sitio, otra se abre en otro lugar".

El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
La gran aventura de Winter el delfín

2011 | Dolphin Tale

Sawyer es un chaval con el carácter enrarecido desde que su padre se marchó de casa, dejándoles solos a él y a su madre. Su primo, gran nadador que se acaba de alistar en el ejército, trata de animarle sin gran éxito. Lo hará en cambio un delfín bautizado como Winter, al que encuentra varado y lastimado en una playa de Florida. El doctor Clay se lo lleva a su hospital de animales, donde debe tomar la dolorosa decisión de amputarle la cola, lo que puede significar que nunca vuelva a nadar y tal vez la muerte. Pero la especial empatía que surge entre Sawyer y Winter podría cambiar las cosas, también por el apoyo de su nueva amiga Hazel, hija del doctor, y la comprensión materna. Película basada en hechos reales y destinada a toda la familia, que se enmarca en la tradición del subgénero de amistad entre solitario chaval y simpático e inteligente animal, en la línea de Flipper o Liberad a Willy, por citar dos títulos con “bichos” acuáticos. El título original "Dolphin Tale", es intraducible, ya que hace un juego de palabras con el doble significado de "tale" en inglés, "cola" y "cuento". Aunque inicialmente algo sosa –y ello a pesar de que Winter se mueve en una piscina de agua salada–, la película tiene su ración de emotividad –a ratos cayendo en lo sensiblero o lo demasiado obvio–, y plantea cuestiones como la de que nunca es solución encerrarse en la propia soledad cuando uno lo está pasando mal. También se invita a la tenacidad cuando uno tiene metas claras, a no rendirse ante el primer obstáculo que surge. Y se señala el necesario apoyo de la familia ante la adversidad, trazando un eficaz paralelismo entre la lesión de Winter y la de otro personaje, al que le cuesta encajar un terrible accidente. El poco conocido Charles Martin Smith, que ha trabajado principalmente como actor, dirige una cinta que da lo que se espera de ella, con unos chavales protagonistas, Nathan Gamble y Cozi Zuehlsdorff, que cumplen bien, y unos adultos entre los que destaca el secundario Morgan Freeman, al que bastan unos minutos en pantalla para iluminarla de modo decisivo. No faltan, claro, las escenas protagonizadas por el propio Winter, o pasajes “graciosillos”, como el vuelo de un helicóptero de aeromodelismo con la inevitable música de la cabalgata de las walkirias de Wagner.

5/10
Red

2010 | RED

Cada vez llegan más comics a la gran pantalla. En esta ocasión estamos ante la adaptación de una novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner de tres números, publicada por la editorial DC. El film cuenta con un director solvente, Robert Schwentke, responsable de la intensa cinta de suspense Plan de vuelo: Desaparecida. Frank Moses es un agente de la CIA jubilado que pasa sus días buscando excusas para llamar a Sarah Ross, la chica que le envía los cheques de la pensión a su casa, a la que corteja por teléfono a pesar de que nunca se han visto en persona. Cuando unos asesinos irrumpen en su casa para aniquilarle, Frank logra salir airoso del trance, pero decide recoger a Sarah, ya que está convencido de que quienes le persiguen han escuchado sus conversaciones y van a ir a por las personas que más le importan para hacerle daño asesinándolas. Con ayuda de diversos amiguetes, todos ellos antiguos compañeros ya retirados, tratará de averiguar quién le persigue y por qué. Red ofrece acción a raudales, una buena factura técnica y en suma, lo que se espera. Nadie que sepa lo que va a ver saldrá defraudado. Bruce Willis recupera su personaje de héroe de acción socarrón que le convirtió en una megaestrella en Jungla de cristal, y demuestra una gran capacidad para reírse incluso de sí mismo, ya que se hace un chiste sobre su falta de pelo. Y desde luego, el punto fuerte de la cinta son los secundarios, ya que Willis está acompañado por Mary-Louise Parker, John Malkovich –muy divertido como paranoico–, Helen Mirren –genial como versión femenina de Rambo en un papel totalmente opuesto a los que suele interpretar–, Karl Urban, Morgan Freeman, Rebecca Pidgeon, Richard Dreyfuss, Brian Cox y el legendario Ernest Borgnine. ¡Casi nada! El público que vaya predispuesto a pasarlo bien pasará por alto que sus personajes son típicos de cómic, más bien esquemáticos, y que nada parece nuevo. De hecho la base de la trama –chica se enamora de un desconocido que resulta ser un superespía que la protege de peligrosos asesinos– es casualmente idéntica a la de la reciente Noche y día.

5/10
Invictus

2009 | Invictus

Tras su liberación en 1990 –ha permanecido en prisión 27 años–, Nelson Mandela –entre los suyos, Madiba–, se postula para presidente de Sudáfrica, cargo para el que es elegido en 1994. Aunque desea fervientemente ser el presidente de todos, blancos y negros, no resulta sencillo por el resentimiento mutuo, consecuencia del apartheid. Botón de muestra es el Springboks, el equipo nacional de rugby, compuesto casi en su totalidad por blancos, y que muchos identifican como símbolo del apartheid, hasta el punto de pedir un cambio de uniforme y simbología. Con cálculo político y comprensión humana, Mandela se da cuenta que de proceder a tal cambio, los afrikaneers lo tomarán como una afrenta. Así que decide oponerse y apoyar con todas sus fuerzas al equipo –que no vive su mejor momento– en el campeonato mundial, del que Sudáfrica es país anfitrión. Clint Eastwood vuelve a apuntarse un tanto, en el cine lleva una racha que le lleva de victoria en victoria. Aquí se basa en una historia real, contada con detalle por John Carlin en un libro que adapta Anthony Peckham. El riesgo estribaba en que que el carácter aleccionador fuera demasiado obvio, y el film se convirtiera en empalagoso "pastelón". Pero Eastwood lo sortea porque cree en el material que maneja. La historia ejemplar a él no le supone un lastre, sino un estímulo para hacer lo que mejor sabe, cine de primera división, atravesado de formidable clasicisismo, con personajes de carne y hueso, creíbles. La película trata, con realismo y huyendo de lo enfático, de reconciliación y perdón, de la superación de los prejuicios, de inspiración y liderazgo. Y todos estos temas, están perfectamente insertados en la trama, con el elemento deportivo como magnífico "cemento" cohesionador, en perfecto equilibrio. La idea de la convivencia interracial, que de locura impensable pasa a ser deseable posibilidad, se apunta nada más arrancar la narración, con el deseo de Mandela de mantener en el palacio presidencial a todo miembro del personal que lo desee, sin importar el color de su piel. Tal decisión se traslada a los escoltas de la seguridad presidencial, una pequeña comunidad cuya evolución queda muy bien perfilada; lo mismo cabe decir de la visión de las cosas de los padres de François Pienaar, el capitán del equipo de rugby. Liderazgo e inspiración son las funciones que unen a Mandela y Pienaar, interpretados con maestría por Morgan Freeman y Matt Damon: son sobresalientes los matices de uno y otro, en lo profesional y en lo personal. A ambos les toca asumir papeles por los que deben ilusionar también a su público "no natural": Mandela a los blancos amantes del rugby además de a los negros que piensan que se está "distrayendo", Pienaar a los negros que siempre han apoyado al rival de los Springboks, fuera quien fuera, además de a sus compañeros blancos de equipo. Y lo hacen con enorme determinación, de la que también es símbolo la dureza del rugby, donde es obligado chocar con el contrario con fuerza, para obtener la apetecible victoria.

7/10
El atraco

2009 | The Maiden Heist

No existe el plan perfecto y menos aun cuando se trata de Charles, Roger y George. Tres guardias de seguridad de un museo, después de treinta años en contacto con las mismas obras de arte, han desarrollado un profundo vínculo emocional con ellas. Por eso, cuando el nuevo encargado del museo decide trasladarlas a un nuevo museo en Dinamarca, los tres tramarán un plan para robarlas y devolverlas a su lugar original.

Wanted (Se busca)

2008 | Wanted

Wes es un tipo mediocre y gris, hastiado de su vida de oficinista, al que toca aguantar continuas broncas de una oronda e insoportable jefa, además de la infidelidad de su quejica novia con su supuesto mejor amigo. Tal panorama le reconcome por dentro, y sólo lo sobrelleva con sus pastillas para la ansiedad. Pero un día tiene una revelación. Se introduce en su vida la atractiva Fox, una chica de armas tomar, que le explica tras una adrenalítica experiencia su pertenencia a la Hermandad, un sociedad secreta de asesinos. Tras presentarle al líder del grupo, Sloan, Wes descubre que su padre, uno de los asesinos, ha muerto a manos del peligroso Cross, que quiere acabar con la Hermandad. Aunque Wes parece la persona menos indicada para integrarse en el grupo, pronto descubre sus desconocidas habilidades, entre ellas unos increíbles reflejos para disparar “con efecto”, la especialidad de los asesinos. Aquello es un auténtico “subidón”, de modo que Wes decide vivir la nueva vida que se le presenta, bastante más atractiva que la que ha conocido hasta la fecha. Film basado en las novelas gráficas de Mark Millar y J.G. Jones. Los guionistas de El tren de las 3:10 Michael Brandt y Derek Haas, a los que se suma Chris Morgan, urden una historia que sigue la clásica estructura del “viaje del héroe”, que arrancado de una existencia normal, es guiado por variopintos mentores hacia un modo de vida insospechado. Se trata de un libreto bastante simplón en lo que a la trama se refiere, pero con los suficientes elementos para atraer al público masculino al que va dirigida. Porque cualquier espectador puede identificarse con las emociones primarias de un personaje que sufre humillaciones sin cuento, hasta que al fin se resarce, ya sea gritando a su superiora, sacudiendo al pérfido amiguete, disparando sin cesar o morreando con Angelina Jolie delante de su patética novia. “¡Es mi héroe!”, no puede evitar decir el susodicho amiguete, cuando contempla a Wes, resarciéndose al fin. Hasta hace poco el heroísmo era otra cosa, pero... El otro elemento argumental es el de la influencia del azar en nuestras vidas. Se supone que la secta de asesinos mata a gente que merece morir, pues éstos a su vez podrían acabar con la vida de otras personas. ¿Pero quién dicta esto? La idea es que se trata del puro azar, pues estos asesinos, expertos tejedores, descubren un código binario en las telas que esconde en el nombre de sus distintos objetivos. El planteamiento de que es la suerte quien decide es un elemento bastante presente en el cine reciente, pensemos en las moneditas de Javier Bardem en No es país para viejos, y del fiscal de El caballero oscuro. Aquí se juega con tal concepto, aunque sin grandes pretensiones, para hablar de libertad frente a destino ciego, y cómo a la supuesta suerte se le suele ayudar con decisiones tomadas a conciencia. De todos modos, y dicho lo dicho, aclaremos que estamos sobre todo ante una película de acción. Apuntalada, sí, con un par de ideas argumentales, un gran actor que tiene faena (James McAvoy) y dos grandes actores que se limitan a estar, y pasar la gorra: Angelina  Jolie, que debe pasar por muchas escenas de gran desgaste físico, eso sí, y Morgan Freeman, cuyo personaje sería el reverso tenebroso del que hizo en Como Dios y su secuela. Y para orquestar el festival de continuas escenas de acción, se ha acudido al director ruso Timur Bekmambetov, que dio el golpe en su país natal con la trilogía vampírica iniciada con Guardianes de la noche. Si este film y su secuela se caracterizaban por su fuerza visual y su obtusa trama, aquí se ha procurado reparar de un modo básico lo segundo, además de mejorar y estirarse en el presupuesto de efectos especiales. De modo que las escenas de tiros a lo Matrix y persecuciones son muy espectaculares, aunque con un claro abuso de la violencia, golpes brutales y balas en la sesera todo el tiempo. Destaca, desde luego, la escena del tren, que sin duda formará parte en el futuro de cualquier antología de escenas de acción hollywoodienses.

5/10
The Code

2008 | Thick as Thieves

Gaby Martín es un ladrón hábil pero de poca monta. El experto en robos de arte Ripley se fija en él cuando opera en el metro de Nueva York, y le recluta para robar unas valiosas joyas, los famosos huevos Fabergé, propiedad del Museo Romanoff. Al principio rehúsa el “trabajo”, pero cuando conoce a Alex, la guapa ahijada de origen ruso de Ripley, se lo piensa. Y eso que Ripley no quiere que se “líen”, pues el padre de Alex y socio en los robos murió de un disparo, y cree que ya ha hecho a la joven suficiente daño. Una de ladrones sofisticados, con directora y actores en horas bajas. Mimi Leder ya no es la cineasta que destaba en Urgencias, y que Steven Spielberg fichó para el primer proyecto de DreamWorks, El pacificador. La máscara del Zorro de Antonio Banderas es casi historia, aunque hay que reconocer que el actor es un currante nato, lo que no obsta para que sus tics gestuales cansen; y Radha Mitchell no ha rentabilizado su papel protagonista con Woody Allen en Melinda y Melinda, de hecho su presencia en la película parece justificada sola para insertar un par de tórridas escenas de sexo, y cierto chantaje sin demasiado interés. Total, que lo mejor de este rutinario film es el suspense en las escenas del robo –aunque no se inventa la pólvora– y Morgan Freeman, más activo que nunca, en 2008 hizo la friolera de cinco películas, y eso que tuvo un accidente. Las “sorpresas” se antojan trucos de trilero principiante, y las citas cinéfilas de otras películas una broma un poquito tonta.

3/10
El caballero oscuro

2008 | The Dark Knight

El director Christopher Nolan (Londres, 1970) lleva una carrera cinematográfica fulgurante y es uno de esos raros cineastas que es adorado tanto por el público como por la crítica. Su prestigio es verdaderamente asombroso. Y es que desde su segundo film, Memento, su labor detrás de la cámara quedó encumbrada y sus posteriores películas no han hecho sino aumentar su caché, especialmente gracias a Batman Begins y al thriller "mágico" El truco final. Ahora sólo toca volver a asombrarse ante su impresionante talento, porque esta segunda película sobre el hombre murciélago supera en calidad al resto de su filmografía. Si El caballero oscuro no es una obra maestra absoluta el caso es que se le acerca bastante, y desde luego se trata seguramente de la mejor película sobre un superhéroe realizada hasta la fecha. Es la adaptación de un cómic, cierto, y en ese sentido habrá espectadores para todos los gustos, pero es de justicia afirmar que no hay fisuras en este film. Gotham está dominada por la mafia, pero el nuevo hombre fuerte de la política es el fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart), un tipo íntegro que se ha propuesto acabar con la criminalidad que asola la ciudad, y que además es el novio de Rachael Dewes (Maggie Gyllenhaal), la amiga de la infancia de Bruce Wayne (Christian Bale), alias Batman. Una de las mayores preocupaciones para el gobierno es la corrupción de la policía, pues prácticamente uno sólo puede fiarse del teniente Gordon (Gary Oldman), que es precisamente el mejor aliado es Batman, enemigo número uno de la mafia. Pero todo puede cambiar cuando aparece en escena Joker, un individuo siniestro y sin escrúpulos que se ofrece a la mafia para acabar con Batman. Nadie cree que ese psicópata con cara de payaso sea capaz enfrentarse con el hombre más poderosos de la ciudad. Pero están equivocados, el Joker es mucho más listo, sanguinario y peligroso de lo que parece. Una gran virtud del guión –escrito de nuevo por el equipo formado por Christopher Nolan y David S. Goyer, a quien se ha unido ahora Jonathan Nolan, hermano pequeño del director– es que mete en faena al espectador desde el primer fotograma y ya no le suelta hasta los títulos de crédito finales. No hay aquí apenas introducción, pues los personajes principales están suficientemente maduros de otros filmes como para resultar totalmente convincentes. Pero, justamente, la sabiduría narrativa de Nolan y del resto de guionistas se comprueba en las dos magníficas presentaciones de los dos nuevos personajes contrapuestos, el fiscal Dent y el Joker. Junto al guión –en verdad cuidadísimo, de una inusual variedad de giros para tratarse de la adaptación de un cómic– destaca la puesta en escena y la enorme capacidad de Nolan para crear atmósferas inquietantes. Como en Batman Begins, el ambiente de la película es tenebroso y agobiante, como corresponde a un thriller criminal de altos vuelos, y las escenas nocturnas siguen siendo la prioridad. Y Nolan logra que la tensión sea muy fuerte, con momentos de gran violencia –aunque sobre todo sugerida– y un uso sencillamente perfecto de la rítmica y desasosegante banda sonora de James Newton Howard y Hans Zimmer, siempre al servicio de la imagen. En cuanto a la acción, qué se puede decir... Es de lo mejor que se puede ver hoy en día, con momentos apoteósicos como la larga secuencia del túnel, rodada a un ritmo endiablado. Y pese a lo fácil que es aburrir cuando una película rebosa de acción por los cuatro costados, aquí la maravilla es que Nolan dice cosas, cosas muy interesantes, al tiempo que entretiene de veras. Hay en el film héroes y villanos, claro, pero sobre todo hay bien y mal, moralidad e inmoralidad, un fuerte sentido de la responsabilidad y de las propias limitaciones, la convicción de que el camino entre lo bueno y lo correcto no siempre es el mismo y tan fácil de tomar, y de que el margen que puede separarnos de la bondad o la maldad es tan fino como un papel de fumar. En conjunto, hay una emocionante visión de la épica del héroe, nada estereotipada. Además todos los personajes resultan complejos, verosímiles, muy alejados de los clichés fantásticos, a lo cual también ayuda que la ambientación de Gotham no parece provenir del cómic, sino de la realidad más pura, de cualquier metrópoli normal y moderna. Por último, todo el reparto está perfecto, equilibrado, pero es imposible no mencionar el increíble trabajo del malogrado Heath Ledger, muerto seis meses antes del estreno del film. El actor se ha ido a lo grande, entregando un testamento cinematográfico, tan excelso como triste y doloroso. Su personaje del Joker es absolutamente impactante (se recomienda escucharle en versión original), de una fuerza tan sobrecogedora que hace olvidar al mismísimo Jack Nicholson. Es con toda probabilidad la mejor interpretación de su carrera, y no sería nada raro que fuera nominado al Oscar. Sólo con la escena de su aparición en la reunión de mafiosos lo merecería.

9/10
El juego del amor

2007 | Feast of Love

Visión triste del amor ofrecida por el veterano Robert Benton (1932), director en su día de la notable Kramer contra Kramer, su mejor película. El film comienza cuando un profesor de la Universidad de Oregon llamado Harry Stevenson narra en voz en off un curioso cuento griego, que es toda una declaración de intenciones. Según la leyenda, tras crear a los humanos, los dioses se aburrían de ver la vida de los hombres y las mujeres, y para poner remedio crearon el amor. Nunca jamás volvieron a aburrirse, hasta el punto de que decidieron incorporar también el amor a sus propias vidas. Pero, entonces, inventaron la risa para poder soportarlo. Una cafetería es el lugar habitual en el que Stevenson se encuentra con su amigo Bradley, un buen tipo, casado, optimista, pero cuya excesiva ingenuidad en asuntos amorosos va a jugarle varias malas pasadas. Y allí también está el joven empleado Oscar, quien se enamora de un flechazo de Chloe, una joven que entra por la puerta. Bradley y Oscar, junto con las mujeres y hombres con los que se relacionan, forman el entramado en el que el viejo profesor se sitúa como testigo excepcional. Porque, debido a una tragedia personal –que él procura sobrellevar gracias al amor de su mujer–, el propio Stevenson ha aguzado la vista a la hora para percibir las verdades tantas veces ocultas en la vida de los otros. Así, con una visión gris de la existencia, que le hace mantener una actitud demasiado pasiva frente a lo que ve, Stevenson capta las cuitas amorosas de sus amigos y conocidos, sus encuentros y desencuentros, sus deseos y sus traiciones, sus riñas y enamoramientos, sus peligros y esperanzas. El tema de la película es indudablemente interesante, y el reparto es de esos que empujan a decidirse a verla. Sin embargo, el guión, basado en la novela de Charles Baxter, desprende una excesiva amargura. Pese a algún intento final por difundir esperanza –aunque apoyada en una estoica fortaleza humana–, al cabo el chato planteamiento de fondo con que Benton impregna su película es parecido a éste: el amor es una máquina de generar sufrimiento. Cierto es que tampoco es un camino de rosas, pero la idea que transmite la historia es que más vale ser una ameba sin sentimientos que tener la desgracia de enamorarse. Los vaivenes emocionales de los personajes parecen decir que el amor está ahí solamente para ser traicionado o para que un enorme vacío ocupe su lugar cuando ya no esté la persona amada. El caso es que aquí todo el mundo es infeliz. Sorprende, por otra parte, el tratamiento que el director hace del sexo, las más de las veces mostrado como un simple juego sin que el compromiso tenga nada que decir. Un “simple juego”, eso sí, que Benton se toma muy en serio, mostrándolo una y otra vez con gran explicitud.

4/10
Ahora o nunca

2007 | The Bucket List

Carter y Edward tienen una sola cosa en común: a ambos les han diagnosticado un cáncer con muy mala pinta, que les lleva a compartir habitación en un hospital. Por lo demás, no pueden ser más diferentes. Carter es negro; su gran ilusión era ser profesor, pero circunstancias de la vida le llevaron a convertirse en modesto mecánico de un taller de automoción; tiene una familia estupenda, una mujer, tres hijos y un buen puñado de nietos, que le quieren de verdad. Mientras, el blanco y rico Edward tiene todo lo que el dinero puede comprar, y es un empresario de raza, además de propietario del hospital del que se ha convertido en involuntario paciente; en cambio en su vida personal arrastra tres divorcios y en la actualidad está solo; sólo se entiende con su eficaz secretario, lo más parecido que tiene a un amigo. Aunque al principio no congenian demasiado, la obligada convivencia y la enfermedad conduce a que Carter y Edward estrechen lazos. Y cuando el segundo descubre en un papel arrugado una lista de cosas que el otro querría hacer antes de morir, decide compartir esa lista y añadir otras metas propias. Lo que les lleva a iniciar juntos un viaje alrededor del mundo, y sobre todo al interior de sí mismos. Es ésta una de esas películas que se interrogan acerca de cuáles son las cosas importantes de la vida, capaces de dar la felicidad; y que invita a dar los pasos necesarios para conseguirlas. En efecto, se distinguen los caprichos e ilusiones que están bien, pero no son para tanto (la caída libre, conducir un par de cochazos...), con la contemplación de la belleza del mundo, y así, de modo ascendente, llegar al amor de las personas, o a la consideración de lo que nos aguarda después de la muerte. En ese sentido es muy emotiva la conversación ante las grandes pirámides de Egipto, en que se habla de las ideas egipcias sobre el más allá y una suerte de juicio para acceder a la vida eterna; también destaca el panegírico final. Aunque la trama ideada por Justin Zackham sea previsible, se agradece la humanidad con que encara un tema tan serio como la muerte, conjugando sonrisas y lágrimas, incluido cierto toque de ingenio y pillería: ¿cómo definir, si no, el momento en que una atractiva mujer intenta seducir a Carter invitándolo a su habitación mientras dice "ya sé que esto está muy manido, pero...", un modo de decir, 'vale, esto es un tópico, y para que no quede ninguna duda lo digo'? Eso sí, agotan un poco las continuas demostraciones de conocimientos de cultura general del aficionado a los concursos televisivos Carter, demasiado recurrentes. Evidentemente, esta película es una perita en dulce para los actores protagonistas, y Jack Nicholson y Morgan Freeman entregan unas estupendas interpretaciones. De todos modos, la condición estelar de dichos actores puede que perjudique un tanto a la película, tal vez unos desconocidos no abrumarían tanto, permitiendo que el espectador se centrara en la historia, y no en ver a unos tipos que actúan muy bien. Pero claro, el resultado en taquilla sería diferente.

6/10
Sigo como Dios

2007 | Evan Almighty

Secuela de Como Dios, una divertida comedia protagonizada en su día por Jim Carrey, que no quiso repetir en esta ocasión, cediendo el testigo a Steve Carell. Éste interpretaba en aquella un papel secundario, el presentador televisivo Evan Baxter, aquí ascendido a protagonista de la función. Evan deja su trabajo en la pequeña pantalla cuando le entran inquietudes políticas, se presenta a las elecciones al Congreso, y puesto que resulta elegido, se muda con su mujer y sus tres hijos a una urbanización cercana a Washington, a donde llega con ganas de cambiar el mundo. Sus sueños filantrópicos chocan frontalmente con los planes del ambicioso congresista Long, que le enreda para que apoye una ley injusta y antiecológica, de la que piensa sacar una buena tajada. Aunque Evan tiene un poco dejada de lado la religión, por pura desidia, un día se anima a rezar para pedir ayuda divina. Poco después, recibe la inesperada visita del mismo Dios, que le pide que construya un arca, como hiciera en tiempos bíblicos Noé, para recoger una pareja de cada especie animal, con el fin de que sobrevivan a un nuevo Diluvio Universal. La vecindad le toma por loco, y su familia no sabe si apoyarle o no. Quizás es de rigor señalar el defecto que tiene esta película desde el punto de vista estrictamente financiero, en lo relativo al planteamiento de producción. Sigo como Dios ha costado la friolera de 175 millones de dólares, convirtiéndose en la comedia más cara de la historia, un disparate de inversión porque no se puede gastar un presupuesto similar al de Misión imposible III, en un film de corto alcance, al servicio de Steve Carell, cada vez más en alza pero que no tiene ni de lejos el tirón de Tom Cruise. Y aunque el film fue número uno en la taquilla americana, no llegó a recaudar lo que se esperaba. Por contra, desde el punto de vista cinematográfico y creativo, todo es bastante distinto. El principal acierto de los guionistas es que no pretenden copiar al milímetro la primera parte, como hacen casi todas las secuelas, sino que se aventuran a seguir otros derroteros. Repite como director Tom Shadyac, que vuelve a acercarse al tono del cine de Frank Capra, una opción apropiada teniendo en cuenta que el argumento es una comedia celestial cercana a ¡Qué bello es vivir!, con elementos que parecen sacados de Caballero sin espada. Al igual que Capra, Shadyac no duda en introducir moralejas valiosas, en torno a la unidad familiar, al valor del servicio a los demás, y sobre todo a la aceptación de los designios divinos. Shadyac acumula gags efectivos, no recurre nunca al humor grueso, tan de moda últimamente, y sus referencias al Génesis de la Biblia y a la religión son tan positivas como divertidas. Además, el amplísimo presupuesto se nota en los eficaces efectos especiales y en una secuencia final catastrofista que sin alcanzar la espectacularidad de El día de mañana, está bien realizada. Steve Carell demostró que podía contenerse en la estupenda Pequeña Miss Sunshine, y en esta ocasión vuelve a la comedia histriónica, con una interpretación divertida que recuerda más a su trabajo en la serie The Office. Además, está muy bien secundado por Lauren Graham, la actriz de Las chicas Gilmore, que encarna a su mujer, y sobre todo por Morgan Freeman, la mejor elección que podían haber hecho para encarnar a Dios, y que aprovecha que tiene las mejores frases del guión.

5/10
Adiós pequeña adiós

2007 | Gone Baby Gone

La pequeña Amanda ha desaparecido. Nadie conoce su paradero. Se produce un gran revuelo entre la opinión pública, la ola mediática no para de crecer. La ciudad de Boston está conmocionada. Una tía de la niña pide ayuda a una pareja de detectives para que investiguen en el barrio, con idea de aprovechar que son vecinos del barrio, por lo que la gente será menos reacia a hablar con ellos que con la policía. Al principio Patrick y Angie son reacios a aceptar el caso; temen cómo les puede afectar el acabar encontrando el cadáver de la niña o, peor aún, no averiguar nunca qué ocurrió y cargar con ello en su conciencia. Ben Affleck ganó un Oscar con su amigo Matt Damon en 1998 gracias a su guión de El indomable Will Hunting. Desde entonces ambos han optado por cultivar más su faceta de actores. Pero una década después Ben Affleck vuelve a coescribir un guión –esta vez con Aaron Stockard, a partir de la novela de Dennis Lehane–, y además debuta en la dirección, con su hermano Cassey como protagonista. Como el lector avezado habrá notado, la trama tiene puntos comunes con un caso real de rabiosa actualidad, el de la desaparición de la niña Madeleine McCann. De hecho, se retrasó el estreno del film en Gran Bretaña por no herir susceptibilidades. Y algo que se preguntaban todos los expertos era si el flujo continuo de noticias sobre el caso McCannn ayudaría o perjudicaría cara a la taquilla. La impresión es que no fue un apoyo, la gente no quería un caso de ficción después de desayunarse todos los días con un caso de verdad. Pero independientemente de esto, Ben Affleck logra entregar una historia desasosegante, que procura huir de lo convencional, y que depara alguna que otra sorpresa. Una de las cuestiones planteadas son los dilemas morales a que se enfrenta el protagonista, de formación católica, algo que se introduce desde el principio con una cita evangélica, la de los enviados como ovejas en medio de lobos: en efecto, en el desenlace, Patrick debe optar por lo que le dicta su conciencia o por una solución acomodaticia y pragmática; y su decisión final le deja un regusto amargo.

6/10
Dame 10 razones

2006 | 10 Items or Less

Morgan Freeman, que ha ejercido varias veces como productor ejecutivo, y llegó a dirigir una película (Bopha!), es el máximo impulsor, a través de su pequeña productora, de este film de bajo presupuesto. Según los títulos de crédito, Freeman se interpreta a sí mismo. Aunque no le llaman por su nombre, su personaje es una gran estrella de Hollywood, que se ha cansado de protagonizar thrillers comerciales, así que ha aceptado interpretar al encargado de un supermercado en una producción independiente. Para preparar el personaje, acude a un supermercado de un suburbio de Los Ángeles, similar al de la película. Allí le dejan literalmente abandonado, pues el encargado que le iba a atender no está, ni viene nadie a recogerle. La única que habla inglés y que parece dispuesta a echarle una mano es Scarlet, la cajera que parece sostener el negocio, y que le llevará a su casa, a pesar de que antes tiene que acudir a una entrevista de trabajo. Es la primera vez que el director Brad Silverling (Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, El compromiso, Casper) se pone al frente de un proyecto independiente. Y sin embargo, obtiene de los actores, muchos no profesionales, esa espontaneidad de las películas americanas rodadas al margen de Hollywood. Casi todas las secuencias parecen improvisadas y el argumento es sencillo, un simple encuentro entre dos personajes variopintos, que acaban aportándose el uno al otro más de lo que esperaban. Reivindica el valor de la autoconfianza, y algunas secuencias son divertidas, sobre todo aquellas en que Freeman se toma con humor a sí mismo.

4/10
Ciudad sin ley (Edison)

2006 | Edison

Hay películas que por su temática, por sus personajes y por su puesta en escena suenan a demasiado conocidas. Y si hablamos de corrupción dentro del departamento de policía es complicado que no acabemos topando con el referente de los últimos años: L.A. Confidential. Pues bien, el film que nos ocupa tiene ese inconveniente. Cuenta con un reparto de altura, saca a relucir temas tan importantes como el amor a la verdad, la justicia y la moralidad de los actos humanos, y está dirigida con eficacia y buen ritmo. Sin embargo, no posee uno de esos guiones originales que dejan mella en el espectador y acaba por convertirse sencillamente en un thriller entretenido. En la trama, como en el film de Curtis Hanson, se entremezclan la corrupción policial con los intereses políticos en una ciudad imaginaria llamada Edison. En medio del meollo tenemos a una pareja de polis de una unidad de elite, uno salvaje y corrupto (McDermott) y otro más novato (LL Cool J), el joven periodista dispuesto a desenredar la madeja de intereses criminales (Timberlake), su experimentado jefe (Freeman) y el jefe de investigación del fiscal del distrito (Spacey). Todo recuerda un poco al oscuro mundo del novelista James Ellroy y de hecho una de las escenas entre poli bueno y poli malo parece calcada de Dark Blue, otro thriller policial basado en una historia de Ellroy. En fin, el film se deja ver bien y pese a su cierta previsibilidad se agradece el suave punto final, un toque tan cínico como realista.

5/10
The Contract

2006 | The Contract

Un grupo de asesinos profesionales prepara un "trabajito". Pero tras cumplir la primera parte del "contrato" Frank, el líder, sufre un accidente de tráfico, lo que le lleva a ser retenido por la policía, a espera de que lleguen los federales. El tipo manejaba la identidad falsa de alguien ya fallecido, y todo el mundo anda bastante "mosca" porque se trata de un militar que supuestamente cayó en combate. Como sus hombres le necesitan, van a preparar un "golpe" para liberarle. Por otro lado, Ray tiene problemas con su hijo adolescente desde que enviudó, motivo por el que ha previsto una acampada en plena naturaleza, para convivir un poquito más y acercar posiciones. Los caminos de unos y otros van a cruzarse cuando se produce el ataque para liberar a Frank. En efecto, el agente que le custodiaba tiene tiempo, antes de morir, de confiar a Ray a su preso. Con lo que, en unos increíbles parajes naturales se desata una verdadera caza del hombre a varias bandas. Ray, ex policía y actualmente profesor de educación física, marcha con su hijo y con Frank. Los hombres de Frank, mercenarios, les pisan los talones. Y la policía local, más los federales y gente variopinta llegada de Washington se apuntan también a la persecución. Una película de acción pasablemente entretenida, aunque previsible en su desarrollo y con pasajes más que increíbles. Contiene algunas escenas de colisiones muy bien rodadas –los accidentes de automóvil y el helicóptero estrellándose–, una estupenda fotografía del pasaje natural y dos actores de campeonato, los estupendos y . El australiano es un director avezado, y artesano todoterreno rueda todo lo que le echen con oficio. Aquí maneja bien la clásica trama de "caza del hombre", y el conflicto padre-hijo. No favorece al guión la mala idea de añadir detalles de humor en los momentos dramáticos, que no pegan ni "con cola". De este modo, momentos como la muerte del novio de una excursionista, agente de bolsa, en vez de ser dramático, se pretende que tenga "cierta gracia".

5/10
El caso Slevin

2006 | Lucky Number Slevin

Ingenioso thriller, en que el joven Slevin es confundido con otro, lo que le sitúa en medio de una guerra entre dos bandas de gangsters. Mientras, un misterioso asesino a sueldo engaña a unos y a otros, y la policía vigila los movimientos del variopinto grupo sin aclararse demasiado. Paul McGuigan (Obsesión) maneja bien la ‘tarantiniana’ (también en el subido tono de algún pasaje) trama del desconocido Jason Smilovic, cuyo efecto se diría parecido al del taco de una mesa de billar, por la forma en que los personajes ‘rebotan’ en las ‘bandas’ gracias al ritmo vertiginoso, las elaboradas situaciones de enredo y los diálogos afilados. Así, hasta desembocar en un enlace sorpresivo a lo Sospechosos habituales, que obliga a cuestionarse lo visto previamente. Hay además acierto en el reparto: el desconcertado protagonista (Hartnett), el asesino impávido (Willis), la vecina enredadora (Liu), los jefes mafiosos (Freeman y Kingsley), o el poli despistado (Tucci).

6/10
Una vida por delante

2005 | An Unfinished Life

Einer es un hombre de cierta edad, que regenta un rancho en Wyoming. Tiene como vecino a su mejor amigo, Mitch, quien también ha sido siempre su mano derecha, aunque en la actualidad una lesión causada por un oso lo tiene algo disminuido. Un día se presenta en casa la nuera de Einer, Jean, con una nieta de 11 años, Griff, cuya existencia sencillamente ignoraba. En efecto, Einer y Jean rompieron toda relación cuando el marido de ella (e hijo de él) murió en accidente de tráfico. Como Jean conducía, el suegro la culpa de lo ocurrido. El caso es que Jean ha llegado hasta ahí tratando de buscar un poco de tranquilidad, pues su novio actual ha resultado ser un cafre que la maltrató, y sobre quien pesa una orden de alejamiento. Einer acoge a las recién llegadas sin demasiado entusiasmo, y Jean trata de encontrar trabajo para poder alejarse pronto de su hosco padre político. Sólida película dirigida por el sueco Lasse Hallström, cuyo principal tema es la necesidad de perdonar y ser perdonado, la sabiduría de pasar página y aprender de los errores. El cineasta se toma el necesario tiempo a la hora de presentar a sus personajes, bien perfilados en el guión del matrimonio Mark Spragg-Virginia Korus. Se trata de papeles bien jugosos, que el magnífico reparto sabe hacer suyos sin problemas. El papel de cowboy maduro le va que ni pintado a Robert Redford, quien ya compuso un personaje de características similares, también en edad, en El hombre que susurraba a los caballos. Jennifer López sigue madurando como actriz, y está muy contenida en este papel dramático de mujer maltratada y valiente, que hará lo que sea necesario para sacar adelante a su hija. Morgan Freeman siempre lo borda todo, y aquí, en un papel secundario, viene a ser la ‘muleta’ que Redford necesita para salir del callejón sin salida del dolor y el resentimiento. También destaca la pequeña Becca Gardner, prácticamente una recién llegada, capaz de enternecer al duro corazón del ‘abuelo’ Redford.

6/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Danny The Dog

2005 | Danny The Dog

Nueva colaboración entre Luc Besson, guionista y productor, y Louis Leterrier, director, tras Transporter. El film se inscribe dentro de un movimiento del cine francés, liderado por Besson, para hacer fuera de Hollywood productos ‘hollywoodienses’, capaces de conquistar el mercado mundial. El esquema es similar al de Léon, el profesional, el mejor título de Besson. Danny the Dog es un joven criado como si fuera un perro de presa, un animal que matará a la más pequeña señal de su cruel amo. Despojado aparentemente de su humanidad, conserva aún un resto de inocencia, que asoma a la luz cuando conoce a un sensible ciego, afinador de pianos, y a su adorable hija adoptiva, una adolescente. Aunque el arranque hace temer lo peor, un film mamporrero de ‘encefalograma plano’, Leterrier acierta al presentar una trama sencilla, donde los personajes y su historia se definen gradualmente. Los actores escapan del estereotipo, el rasgo dominante de cada uno (luchador Li, villano Hoskins, bondadosos Freeman y Condon) se matiza razonablemente. El error está en tanta violencia gratuita, el acento en la sordidez, aunque sea para subrayar el contraste con la recién hallada ‘familia’ de Danny.

5/10
Golpe en Hawai

2004 | The Big Bounce

La vida es una playa para Jack Ryan (Owen Wilson). El surfista holgazán y mezquino ladrón está jugando su baza en la competición de surf cuando aparecen las impresionantes curvas: una esbelta belleza con un plan muy simple que, según ella, se convertirá en un gran golpe. Todo lo que Jack tiene que hacer es entrar en una casa, siendo pobre y saldrá rico de ella.

Million Dollar Baby

2004 | Million Dollar Baby

Con 74 años, Clint Eastwood sigue en plena forma creativa. Sin dormirse siquiera un momento en los laureles de su anterior film, el aplaudido Mystic River, vuelve a entregar otro que ha acaparado siete nominaciones a los Oscar, de los que ha materializado cuatro, película, director, actriz principal y actor de reparto. Y no sólo dirige con mano firme y ritmo sobresaliente su mejor título desde Sin perdón, sino que entrega una magnífica interpretación. El guión de Paul Haggis toma elementos de los relatos de boxeo de F.X. Toole, reunidos en el libro Rope Burns. Stories from the Corner. Principalmente del que da título a la película, pero también de otro llamado Agua helada (allí aparece Scrap, el personaje del narrador, y el enclenque pero voluntarioso boxeador llamado Peligro). Y aunque ambientada en ambientes pugilísticos, estamos sobre todo ante la historia de un tipo, Frankie Dunn, un entrenador de boxeo que por razones innombradas ha perdido el amor de su hija. La llegada a su gimnasio de Maggie Fitzgerald, una joven terca y decidida, que sueña con triunfar en el ring, le ofrece la oportunidad de poner en marcha una suerte de amor paterno. Cuando este amor reencontrado se halla en peligro, Frankie se ve en una disyuntiva moral que le puede hundir en el más profundo de los abismos. La película fluye con enorme naturalidad. La voz en off del personaje de Morgan Freeman, un completo acierto, se justifica del todo en el desenlace, con una función semejante a la que tenía en Cadena perpetua. La armonía es total entre las imágenes de entrenamientos y combates, y los diálogos y silencios necesarios para ahondar en los puntos fuertes y en las heridas profundas de los personajes. Uno de ellos, el torpe púgil Peligro, ofrece el necesario y casi único contrapunto cómico de esta amarga película, aunque tenga también un deje de patetismo. La soledad de Maggie (estupenda Hilary Swank) queda de manifiesto cuando conocemos a su familia, lo que refrenda la percepción de que en Frankie ha encontrado un padre. Eterno fatalista, Eastwood insiste en la idea de que, con harta frecuencia, los mejores planes acaban torciéndose. Pero hay que reconocerle que no hace trampas con el espectador. Cuando uno de los personajes expresa su deseo de morir, el director juega con todas las cartas sobre la mesa. No estamos, ni mucho menos, ante un eco de Mar adentro, tampoco en el ponderado retrato de un sacerdote católico que tiene calado a su feligrés, y que sabe que su gran ‘tema’ es su hija y no ciertas disquisiciones teológicas de las que le gusta charlar. El final de la película de Eastwood atrapa casi a la letra, pero con imágenes, las últimas palabras del relato de Toole: “Con sus zapatos en la mano, pero sin su alma, [Frankie bajó en silencio la escalera de atrás y se marchó, con los ojos tan secos como una hoja agostada.”

8/10
Fuego cruzado

2003 | Guilty By Association

Curiosa película que describe el duro mundo de los pandilleros en Washington y la violencia que les rodea. Parece ser que inicialmente se trataba de un film de pura ficción, pero luego se le añadieron unos pasajes narrativos, a cargo de Morgan Freeman, en los que ofrece las escalofriantes cifras del mundo del crimen en las calles de la capital estadounidense. Entre los actores los hay no profesionales, bastante solventes, escogidos de los mismos ambientes que se describen en el film.

4/10
Levity

2003 | Levity

Tras cumplir condena por asesinato, Manuel Jordan localiza a la hermana de quien fue su víctima. Sinceramente arrepentido, quiere hacer algo, reparar el daño que hizo, aunque no sabe bien cómo proceder. En su andadura, conoce a una especie de predicador, que le da alojamiento, y a una espabilada joven, que se está deslizando por la cuesta de la autodestrucción. Sensible inmersión en el itinerario de un hombre que busca el perdón y la expiación de sus culpas. Ed Solomon dirige y firma el guión, y se las arregla para ahondar en las heridas del alma de los diversos personajes. Los cuatro actores principales, Thornton, Morgan Freeman, Hunter y Dunst, cumplen con creces en sus respectivos papeles. Sobre todo el primero, que refleja bien en su rostro la encrucijada en la que se debate, y sus dificultades para sincerarse.

6/10
Como Dios

2003 | Bruce Almighty

Bruce. Un presentador televisivo, campeón de los ególatras. Frívolo y comodón, convive con su novia sin comprometerse. Cuando no logra el ascenso que creía merecer, eleva su ira al cielo. Trasunto de santo Job venido a menos, culpa a Dios de todas sus desgracias. Si él tuviera su poder, piensa, el mundo iría mejor. Tal presunción tiene una respuesta inesperada. Durante una temporada, Dios va a hacer a Bruce omnipotente: y delega en él todas sus funciones. Aunque, eso sí, no podrá interferir en el libre albedrío de la gente. De la incredulidad inicial, pasa Bruce al caprichoso regocijo de utilizar el poder prestado en su propio beneficio. Hasta que comprende que no tiene ni idea de lo que supone ser Dios. Tom Shadyac se decanta por una divertida comedia celestial de aire clásico con moraleja, un poco a lo Frank Capra. Pues tiene Como Dios un aire de fabulilla, tipo Atrapado en el tiempo. El esquema, de hecho, es semejante: un completo cafre se ve atrapado en una situación inesperada; al principio le parece genial, para sacar tajada; luego observa que aquello conlleva molestias, como la de atender las oraciones de la gente; finalmente descubre que hay que ocuparse de los demás, con los talentos que uno tiene. Entre medias, un buen puñado de gags, con un Jim Carrey en plena vena cómica. El film podría haber sido más redondo si la novia de Bruce (Jennifer Aniston), una chica supuestamente piadosa e influencia benéfica, estuviera mejor esbozada. También llama la atención que uno de los antojos milagrosos de Bruce (acercar un poquito la luna, para una velada romántica), con efectos catastróficos en otro lugar del planeta (quizá con centenares de muertos), apenas afecte al protagonista, que no parece darse cuenta de lo ocurrido.

6/10
El cazador de sueños

2003 | Dreamcatcher

Jones, Henry, Pete y Beaver son amigos desde la infancia. En una ocasión, salvaron a un chico aparentemente retrasado, Duddits, de ser golpeado por el matón de la clase. Duddits se convirtió en miembro del grupo y les transmitió extraños poderes. Ahora, ya adultos, los cuatro se reúnen cada año en una cabaña del bosque para rememorar antiguas anécdotas. Pero un extraño cazador llega hasta el lugar con síntomas de locura, durante una extraña ventisca. El grupo se ve obligado a dispararle en defensa propia, ignorando que está poseido por un extraño ser de origen extraterrestre. En su afán de cambiar constantemente de registro, Lawrence Kasdan, autor de films tan dispares como Fuego en el cuerpo y Silverado, hace sus pinitos en el terror, tomando como base una obra de Stephen King, el especialista más popular del género. Su novela ha sido adaptada por el guionista William Goldman, que había hecho lo propio con otras dos: Misery y Corazones en Atlántida. La historia es un compendio de todas las novelas de King, incluida su obsesión por lo escatológico.

4/10
Toda la verdad

2002 | High Crimes

Tras la estimable El coleccionista de amantes, los espectadores esperábamos una nueva colaboración entre Morgan Freeman y Ashley Judd, y quien se ha encargado de hacernos el favor ha sido Carl Franklin, director de renombre gracias a El demonio vestido de azul (1995) y Cosas que importan (1998). La verdad es que la pareja cumple las expectativas Aquí la Judd interpreta a una abogada que con la ayuda de un colega veterano caído en desgracia (Morgan Freeman) ha de defender a su esposo de una serie de espeluznantes acusaciones. Y es que según la justicia militar, su maravilloso marido lleva la friolera de quince años viviendo fugitivo con una identidad falsa. ¿El motivo? El sanguinario asesinato de mujeres y niños durante unas operaciones militares en El Salvador. Un marido encantador, una casa preciosa, buena salud, un hijo en camino… Todo como salido de un cuento de hadas. Y, paradojas de la vida, la dicha se va al traste en un abrir y cerrar de ojos. La cosa da qué pensar… ¿Es posible que pueda suceder algo así? ¿Es posible que los poderosos puedan tirar a la papelera nuestra felicidad en cuanto les da la gana? La que no está dispuesta a admitirlo es la aguerrida Judd, que vuelve a demostrar su predilección por encarnar a mujeres fuertes que cuando se ven envueltas en serios problemas son capaces de ponerse al mundo por montera. Le da la réplica un Morgan Freeman justo y comedido, aunque tiene que lidiar con un papel quizá demasiado plano para su talento interpretativo, y un Jim Caviezel cuya profunda mirada es sinónimo de enigma y que por mucho que lo intente no puede hacer olvidar al soldado Witt de La delgada línea roja. Franklin sabe dosificar la tensión de la trama, y juega al gato y al ratón con el género de la película, entre el drama judicial y el thriller de suspense. También hay algo de comedia gracias una Amanda Peet ligerita de cascos y que interpreta a la hermana de la protagonista.

4/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
La hora de la araña

2001 | Along Came A Spider

El detective Alex Cross ha quedado tocado después de la muerte de una compañera policía en una operación de alto riesgo. Hasta el punto de decidir retirarse del servicio. Pero el secuestro de una niña, hija de un senador, obliga a Cross a volver a la faena. Y comienza a colaborar con la agente del servicio secreto que custodiaba a la cría. Pronto van a descubrir que el rapto de la chiquilla es sólo el primer paso de un maquiavélico plan, que podría desencadenar una grave crisis internacional. El neozelandés Lee Tamahori (Guerreros de antaño, Mulholland Falls. La brigada del sombrero) es el encargado de poner imágenes a este thriller, adaptación de la novela de James Patterson. Y consigue trepidación, desde el arranque traumático de la película, pasando por el secuestro en la escuela, o la inquietante escena de la cabina. Pone rostro al célebre detective negro el actor Morgan Freeman, que ya encarnó al personaje en El coleccionista de amantes.

5/10
Bajo sospecha

2000 | Under Suspicion

Puerto de San Juan, Puerto Rico. Estamos en plena época de carnaval. El maduro abogado Henry Hearst, una de las personalidades de la isla, se dispone a asistir a una fiesta de alto postín. Pero una llamada de Victor Benezet, capitán de policía, le va a aguar dicha fiesta. Pues le va a someter a un largo interrogatorio, ya que el descubrimiento del cadáver de una jovencita violada y asesinada parece apuntar hacia él. La noche se promete larga, y las frustraciones, rivalidad y rabia de ambos personajes van a salir a la luz. ¿Aclarará algo las cosas el testimonio de la deslumbrante y joven Chantal, esposa de Hearst? Ya veremos. Duro e inquietante thriller basado en la novela negra 'Brainwash', de John Wainright. De hecho ya había conocido una adaptación cinematográfica, realizada por el francés Claude Miller bajo el título Garde à vue (1981). Quien por cierto dice, muy caballerosamente, que ha encontrado el film de Stephen Hopkins "excelente, emocionante y cautivador". La película trata de explorar el lado psicológico de los personajes. Hearst parece un hombre respetable, pero la duda sobre su inocencia o culpabilidad, va a permitir que nos adentremos en su lado más oscuro, en su voyeurismo enfermizo, en su desequilibrio sexual. Por otro lado tenemos ese enfrentamiento entre dos hombres muy distintos: Hearst es un poderoso que por un momento se ve impotente, derribado de su alto pedestal; mientras que Benezet trata de encontrar la verdad, pero nos cabe la duda de si no se estará regodeando en la desgracia del hombre a quien está interrogando. De este modo asistimos a un duelo interpretativo del que saltan chispas, con dos de los mejores actores del momento: Gene Hackman y Morgan Freeman, que además han ejercido como productores ejecutivos. El claustrofóbico interrogatorio trae a la memoria otra película de temática semejante: Pura formalidad, de Giuseppe Tornatore, que también reunía a dos actores carismáticos como son Gérard Depardieu y Roman Polanski.

7/10
Persiguiendo a Betty

2000 | Nurse Betty

Los culebrones no dan la felicidad. Pero ayudan a vivir la vida. Eso cree Betty, una bondadosa camarera, casada con un completo cafre. Ante una existencia anodina, fantasea con su deseo de ser enfermera, y con el amor platónico que le inspira el protagonista de su telecomedia favorita, cirujano del corazón. El argumento, así contado, parece poca cosa. Pero digamos, de entrada, que este film recibió el premio al mejor guión en Cannes. Por algo será. Y ese algo es que la historia pega un giro insospechado cuando un par de matones –Morgan Freeman y Chris Rock, asesinos “filósofos” al estilo de Pulp Fiction o Fargo– se “cargan” al marido de Betty por un feo asunto de drogas. Ella, testigo del crimen, sufre un 'shock' que le lleva a creer que la historia y personajes de su culebrón favorito son reales. Divertida. Fresca. Sorprendente. Es muy delgada la línea que separa una buena comedia de una fallida. Y Neil LaBute se queda al lado bueno de la línea, con escenas tan brillantes como la del encuentro en la fiesta de Betty con el actor-cirujano, que trae a la memoria el redondo final de La boda de mi mejor amigo (y no sólo porque en ambos films actúe Greg Kinnear). El film juega hábilmente con la dualidad “realidad”- “lecturas sobre la realidad” no sólo en la obvia confusión mental de Betty, sino en las impresiones que los distintos personajes se hacen sobre ella, y que no tienen nada que ver con su auténtica personalidad.

6/10
Deep Impact

1998 | Deep Impact

Un joven aficionado a la astronomía descubre con su telescopio la existencia de un enorme cometa que se dirige hacia la Tierra. Aunque las autoridades tratan de evitar que cunda el pánico manteniendo la noticia en secreto, una intrépida periodista descubre la verdad. El presidente de Estados Unidos no tiene más remedio que explicar los hechos: la única esperanza para la humanidad estriba en una misión espacial tripulada, que tratará de romper el meteorito en pedazos más pequeños y desviar su fatal trayectoria. La película se inscrible plenamente en el género catastrofista. Como otros títulos de este tipo, hay un reparto coral (rostros tan conocidos como los de Robert Duvall, Vanessa Redgrave, Morgan Freeman, Maximilian Schell, Elijah Wood...) que sirve para presentar diversos dramas humanos. El film, aunque es en primerísimo término un gran entretenimiento, no deja de plantear al espectador una pregunta inquietante: ¿qué haría si supiera que hoy es el último día de mi vida, que la muerte me está esperando? Esta nueva producción de Spielberg, sin descuidar el argumento, apuesta, como es lógico, por unos vistosos efectos especiales. Estos se hacen sobresalientes en el último tramo de la película, cuando el meteorito se acerca a la Tierra.

6/10
Hard Rain

1998 | Hard Rain

Una banda de ladrones intenta aprovechar el caos de unas inundaciones para robar un furgón blindado que transporta el dinero de varios bancos. Tom y su tío Charlie se disponen a salir de la ciudad, cuando se ven atrapados por la banda de atracadores. Divertida mezcla de thriller y el género de catástrofes, cuyos personajes pretenden ser muy realistas. Se trata de un producto repleto de acción al uso de Hollywood, ideal para pasar un rato muy ameno. Del reparto destaca el siempre excelente Morgan Freeman (Sin perdón).

4/10
El coleccionista de amantes

1997 | Kiss The Girls

Quien dice coleccionar sellos dice mujeres... Claro, sólo en una mente enferma que, incluso, programa sádicamente la muerte de sus víctimas. Trepidante thriller psicológico, adaptación de una novela de James Patterson, con el detective Alex Cross estrujándose las meninges para desenredar una compleja madeja. Gran trabajo del dúo actoral, especialmente el de Ashley Judd en uno de esos papeles de mujer fuerte que tan bien se le daban.

5/10
Amistad

1997 | Amistad

Año 1839. Los esclavos que transporta el barco español Amistad, encabezados por Cinque, se amotinan y exigen ser llevados de vuelta a África. Pero la nave acaba recalando en aguas estadounidenses. Comienza un juicio donde pesan los cargos de asesinato, además de la reclamación de la propiedad de los esclavos por parte de un terrateniente, al que apoya la corona española. Un grupo de abolicionistas se hace cargo de la compleja defensa, viendo una ocasión de oro para avanzar en la supresión del comercio con seres humanos. Si la veta de cine fantástico y de aventuras que hizo popular a Steven Spielberg parece algo agotada -Parque Jurásico y El mundo perdido: Parque Jurásico 2 son un alarde técnico y de dirección, pero se echa en falta la imaginación de su autor- no sucede así con sus películas adultas. El director asume la responsabilidad de provocar la reflexión del espectador -en primer lugar la de sus hijos, ha asegurado-, lo que no está nada mal ante un panorama de películas en cuya degustación parece condición indispensable no pensar en absoluto. No deja de ser paradójico que él y George Lucas recuperaran el cine de aventuras cuando nadie lo cultivaba, y que ahora que abundan los films de simple entretenimiento sea Spielberg el que proponga temas que apelan a la conciencia. Como todos los filmes de Spielberg, Amistad es muy visual; magnífica es la fotografía de fuertes contrastes, en que los personajes parecen bañados en luz. Y la historia, auténtica en sus líneas maestras, interesa. Quizá sea algo larga, con alguna caída de ritmo, y algún personaje poco desarrollado, como el de Morgan Freeman. Pero magníficas ideas de guión mantienen la atención. Una es la dificultad del idioma. Los esclavos no hablan inglés ni castellano, no pueden expresarse bien. Eso mantiene las distancias, y logra que esa consideración de seres inferiores, sin derechos, se acepte más fácilmente. De modo que cuando los defensores, siguiendo los consejos del ex presidente John Quincy Adams –formidable Anthony Hopkins-, tratan de ver no 'cosas' sino 'personas' con su historia, y logran comunicarse, la perspectiva cambia de modo muy efectivo. También el paralelismo entre la odisea de los esclavos y el relato del Evangelio que cautiva a uno de ellos ayuda a dar un sentido a los sinsabores que padecen.

6/10
Moll Flanders. El coraje de una mujer

1996 | Moll Flanders

Moll Flanders (Robin Wright Penn) es una mujer con una mentalidad adelantada a su tiempo, lo no resulta tolerable en la sociedad del siglo XVIII. Su vida ha estado marcada por la tragedia, y no le ha sido fácil seguir adelante. Todo lo ha conseguido a base de coraje y de su increíble fuerza de voluntad. Ahora debe emprender la aventura más arriesgada de su vida, en la que la nobleza de su espíritu y su fe en sí misma son sus más cercanos aliados. Contará con la ayuda de un misterioso aliado, que sólo le revelará su identidad al final, interpretado por Morgan Freeman. Basada en una de las mejores novelas del escritor y aventurero Daniel Defoe, autor entre otras de Robinson Crusoe. Una emocionante película en la que destaca la soberbia interpretación de Robin Wright Penn, que ya sedujo a los espectadores en su papel de novia de Tom Hanks en Forrest Gump. La estética de la película resulta muy atractiva. La dramática historia que narra nunca cierra la puerta de la esperanza.

4/10
Reacción en cadena

1996 | Chain Reaction

Un inteligente estudiante de ciencias químicas, Eddie Kasalivich (Keanu Reeves), descubre un caso secreto del gobierno para tapar un asunto de espionaje industrial. Eddie forma parte de un equipo de investigación que ha desarrollado una revolucionaria fuente de energía. Justo antes de haber alcanzado sus objetivos de trabajo una explosión destruye su laboratorio, mientras que el jefe de su equipo es misteriosamente asesinado. Eddie es acusado como principal sospechoso, por lo que se pone en contacto con el único que puede ayudarle, un poderoso burócrata (Morgan Freeman) que en un principio no se cree su historia. Tras haber protagonizado uno de los filmes de acción más exitosos de los 90, Speed, Keanu Reeves interpretó esta amena cinta en la misma línea. Junto a él, el excelente actor Morgan Freeman (Sin Perdón).

4/10
Seven

1995 | Se7en

David Fincher (The Game, El club de la lucha) le sacó partido a su impactante estilo visual, al servicio de un guión sorprendente, muy impactante y a la vez reflexivo, sobre la corrupción en la sociedad actual. A punto de jubilarse, el teniente Somerset, de homicidios, va a ser reemplazado por el joven detective David Mills. Antes, ambos deben enfrentarse a un violento psicópata, que asesina a sus víctimas horrible y fríamente, “inspirado” en los siete pecados capitales. Una angustiosa y oscura ambientación enfatiza las dramáticas interpretaciones de Morgan Freeman, Brad Pitt y, sobre todo, Kevin Spacey. Los asesinatos son realmente retorcidos y algunas escenas permanecen en la memoria del espectador por mucho tiempo. La escena final, antológica.

7/10
Estallido

1995 | Outbreak

Un virus mortal llamado 'Motaba', terriblemente peligroso ha contagiado a un mono que habita en el Zaire. Su llegada a una localidad californiana, en un barco de contrabando, pone en peligro a todos los habitantes, ya que algunos han sido contagiados. Sam Doniels, un virólogo del ejército, y su equipo empezarán una búsqueda frenética para encontrar el antídoto, pero el tiempo juega en su contra. Emocionante thriller científico, que saca partido a la alarma sanitaria que causó en su día el virus "Ébola", similar al de la película. El guión se completa con una sencilla trama de amor entre esposos distanciados. El reparto es de primera, en donde destacan Dustin Hoffman, Morgan Freeman y Rene Russo. Dirige el alemán Wolfgang Petersen (La historia interminable, Poseidón).

6/10
Cadena perpetua

1994 | The Shawshank Redemption

Acusado del asesinato de su mujer y su amante, Andy Dufresne es enviado a prisión de por vida. A partir de un relato de Stephen King, Frank Darabont debutó con este extraordinario drama carcelario, que huye de los efectismos para centrarse en temas como la amistad y la esperanza. Tim Robbins compone un protagonista muy humano y atractivo, y Morgan Freeman le secunda a la perfección mimetizándose en su mejor amigo entre rejas. Algunas escenas son memorables, como las de la cerveza en el tejado o el momento en que Dufresne "regala" unos momentos de música clásica a los presos. Son momentos en que la verdadera libertad humana, esa que nadie te puede quitar, grita poderosamente. Nominada para 7 Oscar, la película tuvo la desgracia de que ese año Forrest Gump lo acaparara todo.

9/10
La fuerza de uno

1992 | The Power of One

El apartheid en Sudáfrica se ha convertido casi en un subgénero, con representantes ilustres como Grita libertad, de Richard Attenborough; Un mundo aparte, de Chris Menges; y Una árida estación blanca, de Euzhan Palcy. En ellos, se abordaba la evolución de la amistad entre una familia blanca y otra negra, una vez que la primera conoce las terribles vejaciones que sufre la segunda. John G. Avildsen (Rocky, Karate Kid), ha elegido un enfoque distinto a partir de la novela de Bryce Courtenay "La potencia de uno". El film retrata la vida de un muchacho inglés en la Sudáfrica de los años 30, desde su nacimiento hasta la mayoría de edad. Se muestra así un aspecto poco conocido de la vida de este país: la curiosa segregación existente dentro de los propios blancos, entre los afrikaners –descendientes de franceses, holandeses y alemanes, que constituyen la clase dirigente– y los ingleses. La vida de P.K., huérfano desde los 7 años, no es fácil. Sin complacencias, y hasta con cierta crudeza en el tratamiento de la violencia, Avildsen fija su atención en las desgracias que le acaecen y en los amigos que le ayudan a sobrellevarlas. Para ello imprime al relato un tono dickensiano, donde se asoman diversos personajes: el hechicero que ayuda a P.K. a encontrar el valor; un alemán (Armin Mueller-Stahl) muy alejado de las ideas nazis en que se mueven los compañeros de internado; un negro (Morgan Freeman) que le enseña a boxear; el director de su college (John Gielgud); y María, su primer amor. Tampoco faltan los villanos, aunque sus rasgos están más desdibujados. En ese contexto bien definido se hace un canto a lo que da título al film: la fuerza de uno, que admite dos lecturas igualmente atractivas. La actitud decidida de una sola persona puede hacer mucho por los demás. Y la unidad de un grupo de personas en torno a un ideal que vale la pena –la integración racial– da la fuerza para sacarlo adelante. Destacan los muchachos que interpretan al protagonista en tres etapas de su vida –Brendan Deary, Guy Witcher, Stephen Dorff–, así como el magnífico elenco de actores secundarios. Estupenda la fotografía de Dean Semler y la música de Hans Zimmer, inspirada en temas africanos. El film tiene momentos intensos –escenas en el internado, el concierto en el campo de prisioneros–; sin embargo, se echa en falta una mayor coherencia interna –ciertas lagunas, brusquedad del final–, que de haberse cuidado podía haber convertido esta apreciable película en excelente.

6/10
Sin perdón

1992 | Unforgiven

William Munny (Clint Eastwood) es un ex pistolero que sale de su vida tranquila al aceptar un trabajo junto a Ned Logan (Morgan Freeman), su anterior socio, un hombre muy astuto y sin reticencias a la hora de apretar el gatillo. Se les une un joven y ambicioso cazador de recompensas, interpretado por Jaimz Woolvett. Su misión consiste en acabar con los asesinos de unas prostitutas y cobrar así un suculento botín. Hasta el sheriff Little Bill Dagget (Gene Hackman), está dispuesto a meterse en el asunto, pero siempre del lado de la ley. El último pistolero atraído por la recompensa a Big Whiskey es el inglés Bob (Richard Harris), que además tiene una cuenta pendiente con el sheriff. Es la película 36 como actor de Eastwood y la 16 como director. Sin duda su mejor trabajo en ambas funciones, en el que vuelve a sus orígenes. Un western revisionista, que se aparta de los mitos del género y se adapta con maestría a los nuevos tiempos. Lleno de ese humor ácido característico de Eastwood, pero a la vez duro, complejo, y sin concesiones retóricas. Es una delicia el ritmo de la película y la atmósfera creada por una excelente dirección y unos actores sobresalientes. Escenas llenas de lirismo, con un tono melancólico que fascina al espectador, y que contrastan con la violencia cruda y las emociones amargas que destila toda la película. Una joya.

8/10
Robin Hood, príncipe de los ladrones

1991 | Robin Hood: Prince Of Thieves

Kevin Costner ofreció la imagen moderna del famoso héroe de Nottingham. El actor volvió a ponerse a las órdenes de Kevin Reynolds, que le había dirigido en ¿Dónde dices que vas?, uno de sus primeros éxitos. El cineasta aprovechó los avances técnicos en las secuencias de acción, o para seguir a las flechas con la cámara. La principal novedad de la nueva versión es que Robin Hood cuenta con la ayuda incondicional de un amigo de origen árabe (Morgan Freeman), que ha venido con él de las Cruzadas. En el apartado femenino, Mary Elizabeth Mastrantonio está fantástica como Lady Marian.

6/10
La hoguera de las vanidades

1990 | The Bonfire of the Vanities

Pocas adaptaciones literarias han tenido tan poco fortuna como la que nos ocupa. Si Tom Wolfe se puede considerar afortunado de lo que se logró antes con Elegidos para la gloria, basada en "Lo que hay que tener", aquí, se mire como se mire, sólo tenemos un completo horror, que no da con el tono que requiere la vitriólica trama en ningún momento. El film narra el descenso a los infiernos de un broker de Wall Street, cuando atropella accidentalmente a un tipo, y huye de la escena del suceso, por el posible escándalo, sobre todo porque le acompañaba en tal ocasión su amante. El caso es que la noticia sale a la luz pública, y como el atropellado era un negro se monta todo un "numerito", pues el suceso puede ayudar a dar un escarmiento, mucha gente puede ser tajada, y alguno puede avanzar en su carrera. Los hechos se miran a través de los ojos de un cínico periodista, que contempla la inesperada soledad del protagonista. Lo que en el libro es una historia que no se puede abandonar, en el film de Brian De Palma se vuelve rutinario y sin chispa, una hoguera que no es tal. Hay un error de casting en varios personajes, y Tom Hanks no da la talla, algo sorprendente en un actor luego doblemente oscarizado; en aquella época estaba encasillado como actor graciosete, y aquí no logra atrapar la vis tragicómica requerida. Tampoco Bruce Willis da la imagen socarrona pero humana que pedía el personaje, el actor parece contagiado de la desgana general que preside la cinta. Es una pena de film, porque con el material de partida, y el "no reparar en gastos" típico en Hollywood, debería haber dado como consecuencia una película para la historia, en vez de una película para olvidar.

3/10
Escuela de rebeldes

1989 | Lean on Me

La historia real del director de instituto Joe Clark, que para lograr que los gamberros no molestaran a sus alumnos más aplicados, recurrió a métodos expeditivos. Protagoniza la cinta el gran Morgan Freeman.

5/10
Tiempos de gloria

1989 | Glory

Estamos a principios de los años 60 del siglo XIX, Estados Unidos. La Guerra de Secesión entre los estados del Norte y los del Sur es cada día más sangrienta. Una ley militar prohibía la admisión de soldados de raza negra en el ejército. Pero los hombres de color libres del norte de Estados Unidos, querían ayudar a toda costa a sus hermanos del sur. Para ello, el presidente Lincoln permitió su integración en el ejército, aunque se crearon batallones separados. Esta película narra la historia del primer batallón de esos valientes soldados, y de cómo lucharon para conseguir la libertad de sus hermanos de color. Una excelente película bélica, que consigue un alto grado de emoción. Cuenta con un brillante reparto, en el que destaca un joven Denzel Washington, que ganó el Oscar al mejor actor secundario. Las escenas de batalla son espeluznantes y grandiosas, subrayadas por la notable música de James Horner. Muy recomendable para los aficionados al género.

7/10
Paseando a Miss Daisy

1989 | Driving Miss Daisy

Una anciana de carácter está perdiendo facultades. Su hijo le contrata un chófer; los iniciales roces derivan hacia una entrañable relación. Film divertido y tierno a la vez, ganó cuatro Oscar, incluido mejor película. Jessica Tandy y Morgan Freeman están sublimes.

7/10
Johnny el guapo

1989 | Johnny Handsome

Johnny es un delincuente de Nueva Orleans. Le apodan "el guapo" irónicamente, ya que tiene una enorme deformidad en el rostro. Tras un golpe, Johnny será traicionado por sus socios e ingresará en prisión. Pero en la cárcel conocerá a un cirujano facial, y, tras cumplir condena, gracias a él podrá vivir una nueva vida con un nueva cara... El "activo" Walter Hill (Límite: 48 horas) dirige esta movidita película que ofrece bajos fondos, acción y venganza a su más puro estilo. Protagoniza Mickey Rourke en su época más célebre. El resto de reparto es de aúpa.

5/10
El reportero de la calle 42

1987 | Street Smart

Jonathan es un periodista lleno de ambición que persigue un artículo que lo aúpe en su trabajo. Así, le contará a su editor que puede entrevistar a un importante criminal de Times Square. En realidad Jonathan no conoce a nadie y se inventará una historia, lo cual tendrá consecuencias peligrosas. Elaborado thriller dramático en torno al mundo del periodismo, que pone el dedo en la llaga respecto al hasta dónde pueden llegar las historias, y a la responsabilidad que subyace en ello. Protagoniza un muy convincente Christopher Reeve (Superman).

5/10
Vientos de tempestad

1985 | That Was Then... This Is Now

Harry e hijo

1984 | Harry & Son

Harry es un obrero viudo que acaba de ser despedido de su trabajo. Vive con su hijo Howard, un muchacho que quiere ser escritor y que disfruta practicando surf. Ambos no se entienden entre sí, pero se necesitan a pesar de sus diferencias. Drama dirigido y protagonizado por Paul Newman, que habla de las relaciones padre e hijo, y de ese lazo tan fuerte que a veces parece tan débil. Destacan entre el reparto, Ellen Barkin, Morgan Freeman y Joanne Woodward, esposa de Newman en la vida real.

5/10
Profesores de hoy

1984 | Teachers

El instituto John F. Kennedy parece no tener remedio: ha sido acusado de graduar a los alumnos sin saber leer o escribir, los estudiantes llevas navajas, drogas y ejercen de auténticos soplones para la policía. Los profesores han perdido la fe en sus alumnos y el interés por la enseñanza. Un profesor veterano trata de sacar adelante a los chicos a pesar de tener a todo el mundo en su contra. Su única apoyo será una abogada que fue alumna suya. Drama ambientado en un instituto donde reina la anarquía y la desilusión general. Nick Nolte (El cabo del miedo) consigue una buena interpretación a la hora de encarnar a un profesor con poca esperanza pero, a la vez, incapaz de rendirse y dejar que los jóvenes no avancen. Lee Grant, Morgan Freeman, Laura Dern, JoBeth Williams acompañan al actor.

4/10
El ojo mentiroso

1981 | Eyewitness

Darryl trabaja como portero en un edificio. Está perdidamente enamorado de una periodista que sale en televisión. Por eso cuando en su lugar de trabajo ocurre un asesinato y acude ella a cubrirlo, decide inventarse una milonga para llamar su atención. El problema es que el bueno de Darryl le dice que sabe todo lo que ha pasado, que es "su hombre", y nada más lejos de la realidad. Ni que decir tiene que este farol le va a traer muchos más problemas de los que podría imaginar. Cartelazo para esta cinta menor que no por ello deja de ser entretenida. Sólo por ver a los cuatro actores protagonistas y al bueno de Morgan Freeman como secundario, su visionado está más que justificado.

5/10
Brubaker

1980 | Brubaker

Un grupo de presos llega a la penitenciaría de Wakefield. Uno de ellos es en realidad Henry Brubaker, recién elegido alcaide de la prisión, que para observar mejor los problemas del penal ha decidido hacerse pasar por uno de los convictos. Descubre que se sirve comida en mal estado, y que algunos guardianes se comportan de forma cruel y sádica. Impactante drama carcelario, con Robert Redford en uno de sus papeles más recordados. Se trata de un sólido alegato a favor de los derechos humanos, basado en una escalofriante historia real.

6/10
Señora Secretaria de Estado (Madam Secretary) (3ª temporada)

2016 | Madam Secretary | Serie TV

Tercera temporada de la peripecia de Elizabeth McCord, Secretaria de Estado de Estados Unidos, casada con Henry, profesor universitario de teología y espía en sus ratos libres, y con tres hijos en torno a la adolescencia. La serie creada por Barbara Hall, arranca en esta ocasión con una mala noticia para el presidente Conrad Dalton, que acaba de perder las primarias de su propio partido cara a la reelección, un escenario insólito. Un flash-back permite conocer las circunstancias en que el idealismo de Elizabeth, que habría sido su compañera de ticket como vicepresidenta, dejaron espacio al triunfo del rival. De todos modos, surge una idea por la que Dalton y McCord volverán a estar en la carrera presidencial. Esta subtrama, junto a la del hackeo del ordenador de unos de los hijos, y los esfuerzos de Henry con los servicios secretos para recuperar piezas de arte que supuestamente destruye el Estado Islámico, aunque en realidad las vende en el mercado negro, conviven con otras episódicas, crisis que protagonizan países como China o Argelia. Una suerte de El ala oeste de la Casa Blanca más blanca, si se nos permite el juego de palabras, donde cobran protagonismo los problemas doméstico, resulta entretenida, aunque algunas de las crisis internacionales resultan algo increíbles, la escena de la ejecución del líder de la oposición argelino, ordenada por el presidente, ante los ojos de la Secretaria de Estado, roza el ridículo. Pero si se acepta que estamos ante una propuesta algo naïf, el show es altamente disfrutrable, gracias también a las interpretaciones de Téa Leoni, Keith Carradine y Zeljko Ivanek.

6/10
Bopha!

1993 | Bopha!

Micah Mangena (Danny Glover) es un sargento de policía de Sudáfrica que apoya sin condiciones al poder establecido, a pesar de que prive de sus derechos a las personas que, como él, son de color. La sociedad negra lleva mucho tiempo aguantando las injusticias de los gobernantes blancos, y en cualquier momento puede estallar su ira. En 1980 se inician unas violentas luchas, en las que toma parte el propio hijo de Micah. Ante este dilema, Micah deberá replantearse el sentido de su obediencia a un gobierno que establece el apartheid. El estupendo actor Morgan Freeman se pasa a las labores de dirección en esta película reivindicativa. A la vez que une intensa y dramática historia, cuenta unos sucesos reales, que son los que tuvieron lugar en Sudáfrica a partir de 1980.

5/10

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